viernes, 17 de julio de 2009

40 ANIVERSARIO DE LA LLEGADA DEL HOMBRE A LA LUNA”. 1969 – 2009

Papel protagonista de Maspalomas en uno de los grandes hitos de la historia de la humanidad.


Publicado el 17 de julio de 2009
Por Pedro J. Franco López
Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural


La alta tecnología rodeada de Tomateros,
 con el Faro al fondo.
Creo que nos pasa a casi todos, que cuando se celebra el Día Mundial o la Conmemoración de algo, siempre nos enteramos al día siguiente, cuando lo leemos, oímos o vemos en la prensa. Por eso nuestro empeño en hacer caer en la cuenta al público en general primero y a las personas y organismos que correspondan, después, de ciertas efemérides que están próximas a celebrarse; nunca con ánimos de llamar al orden, de reprochar o criticar, sino con la pura intención de que, con la debida antelación se sepa del hecho o hito a conmemorar, en primer lugar, para que la ciudadanía esté al tanto del acontecimiento próximo y, en segundo lugar para que se esté a tiempo de organizar los correspondientes actos y actividades al fin de que la conmemoración no pase en vano y sin repercusión.

Esa era nuestra intención cuando hacíamos la columna “Pancho Guerra: el Quijote Canario”, con motivo del Centenario de su nacimiento que se conmemorará el próximo mes de junio de 2009. La llamábamos así, haciéndonos eco de cómo le bautizó Carmen Laforet en su día. Porqué no cambiarlo por: “Pancho Guerra: el Cervantes Canario”?, por lo de escritor y personaje real, siendo el Quijote un personaje novelesco y, además, ficticio.

Y esa fue nuestra intención también cuando hacíamos las llamadas de atención (por cierto, caídas en terreno fértil), del V Centenario de la escala de Cristóbal Colón en Maspalomas y, del V Centenario también de su fallecimiento, que se aprovechó muy bien para saldar la deuda que teníamos con su hijo Hernando Colón, a quien le debemos la constancia de la efemérides anterior. Constancia de estas conmemoraciones las tenemos, para la posteridad, en las inmediaciones de la Charca de Maspalomas.

A la izquierda, Neil Armstrong.
 En el centro, Michael Collins.
A la derecha, Edwin Buzz Aldrin.
Por ello, estamos convencidos que por el próximo mes de julio, la prensa mundial se hará eco del 40 aniversario de la llegada del hombre a la Luna, pues fue el 20 de julio de 1969 cuando Armstrong la pisó por primera vez y dijo aquella lapidaria y ya mítica frase: "Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad".
Siempre y cada vez que hemos tenido oportunidad de hacerlo, hemos dejado patente que Maspalomas –el término municipal de San Bartolomé de Tirajana-, ha sido testigo y protagonista en dos de las grandes hazañas épicas del ser humano en toda su historia: el descubrimiento de un Nuevo Mundo y la llegada del Hombre a la Luna.


Somos nosotros –los contemporáneos-, los que tenemos que escribir la historia de nuestro pueblo y es nuestro deber el hacer saber a nuestros ciudadanos, a las generaciones futuras y al turista que nos visita, que fue Maspalomas el último territorio español que pisó Cristóbal Colón en su cuarto y último viaje a América y que fue Maspalomas protagonista trascendente en la llegada del hombre a la Luna, como así quedó refrendado al ser Maspalomas el primer punto europeo que visitaron los astronautas Armstrong, Aldrin y Collis, en su gira mundial, a los tres meses escasos de la gran hazaña, (octubre de 1969), hospedándose en el recién inaugurado Hotel Maspalomas Oasis –habitaciones 113, 123 y 133-, acompañados además, de un séquito de 50 personas. Todo esto, justo después de la consiguiente cuarentena y dos meses de descanso. Según las crónicas de la época, fue Gran Canaria –Maspalomas-, la puerta de acceso a España y Europa que eligieron los astronautas.
El comandante Armstrong
prueba con el timple canario
Aldrin recibe un cuadro
de Aquilino Saavedra 


Collins prueba con una Isa canaria.  

Para mayor abundancia a este respecto, hace unos meses, en la Revista “Historia y Vida”, un número que conmemoraba los 40 años de su primera edición, aparecía publicado todo un dossier que contenía un valioso trabajo sobre “40 hechos que cambiaron la Historia”. Esta selección se iniciaba desde hace 160.000 años a.C., -fecha en que se data el primer eslabón de la humanidad aparecido-, hasta el día de hoy, (Caída del Muro de Berlín y el desplome de las Torres Gemelas de Nueva York), y así se iban desgranando 40 hitos que fueron decisivos en la historia de la humanidad y que han ido marcando la evolución de la trayectoria humana.

Pues bien, ahí figuraban dos hitos, dos acontecimientos en los que Maspalomas (San Bartolomé de Tirajana), tuvo presencia y protagonismo activo: El Descubrimiento de un Nuevo Continente -viendo Europa, Asia y África cómo se les ensanchaba “su” mundo-; y, La llegada del Hombre a la Luna, -el alunizaje del Apolo XI-, gran momento de gloria para la Humanidad, -que asistió entre incrédula y asombrada a un espectáculo que iniciaba una nueva era para el hombre-; haciéndose añicos la parte sentimental y romántica que nos inspiraba la Luna hasta ese momento: poesía, sueños…

La primera de estas efemérides se materializa el 24 de mayo de 1502 en que el nombre de Maspalomas queda unido al de las primeras expediciones europeas a América, al existir constancia en el documento “Historia del Almirante” de la escala de Cristóbal Colón en Maspalomas, en el cuarto y último viaje , cuyo texto es el siguiente: “… llegamos a la Gran Canaria el 20 de mayo, surgiendo en las isletas. El 24 pasamos a Maspalomas, que está en la misma isla, para tomar el agua y la leña que eran necesarios en el viaje…”

La segunda, la que nos ocupa en el presente es que, desde Maspalomas se le hizo un especial seguimiento al Apolo XI, nave que alunizó y de la cual bajó el comandante Amrstrong convirtiéndose en una leyenda al estampar la huella de su pié izquierdo en la superficie lunar. Fue desde la Estación Espacial de Maspalomas, desde dónde se procesó la información que llegaba desde la nave, aunque una de las anécdotas más comentadas fue que, desde Maspalomas, se les controló el ritmo cardíaco a cada uno de ellos. (Los electrocardiogramas de Armstrong, Aldrin y Collins,  se conservan y exhiben a los visitantes en el Centro Espacial de Canarias).

Modestamente y con el ánimo y las intenciones mencionadas al principio, queremos lanzar desde aquí mensajes a todos y cada uno de los organismos obvios: Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, Cabildo Insular de Gran Canaria y Gobierno de Canarias, para que esta fecha no pase sin pena ni gloria en San Bartolomé de Tirajana.

Además, a este respecto tendría y/o debería tener mucho que decir el propio Centro Espacial de Canarias (popularmente mantiene el nombre que tuviera anteriormente –Estación de Maspalomas- y ahora dependiente del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial que, además de seguir realizando seguimientos de vehículos espaciales, también desarrolla una concienzuda tarea de observación y vigilancia que hace que los datos que obtiene contribuyan decididamente, entre otras cosas, a salvaguardar el entorno del planeta y, en bastantes ocasiones, salvar vidas humanas, pero que hace 40 años tuvo en sus manos el papel relevante que nos ocupa.

Alberto Isasi y Eduardo Filipputi,
acompañan al astronauta Aldrin
 a un paseo en yate.
Entre estos mensajes –subliminales?-, no pueden quedar exentos los enviados a la iniciativa privada. El Hotel Maspalomas Oasis debería tomar parte activa en las conmemoraciones, no en vano hospedó a los Astronautas tres meses después de la hazaña. Por ejemplo, volviendo a poner en su lugar las placas que figuraban en las habitaciones ocupadas por éstos. Y, por que no?, en conjunto con la empresa Lopesan, co-patrocinar una escultura que perpetúe en la memoria de propios y foráneos tal protagonismo de Maspalomas en la historia universal, de igual forma que se hizo con la gesta colombina.

A estos efectos viene que ni pintada la rotonda que está libre en la avenida de Colón, justo frente al hotel que actualmente está en avanzado estado de construcción –relativamente cerca del Hotel Maspalomas Oasis- y, la más próxima a dónde estuvieron en su día y hasta 1967, las naves de la NASA. A modo de modesta propuesta, en esta rotonda y en esta escultura, -testimonio para la posteridad-, debería reproducirse la primera huella de Armstrong en la superficie lunar, que no me extrañaría nada que haya sido la foto más reproducida en la historia y, que por su mensaje rápido será comprensible por todos.

A esta huella que proponemos se puede unir perfectamente la antena VHF desde la que, en su día, se hizo el seguimiento al Apolo XI, en poder del Centro Espacial de Maspalomas, ya en su momento se efectuaron conversaciones a este respecto entre el Ayuntamiento y el propio Centro, siendo alcalde y director don José J. Santana Quintana y don Julio Melián respectivamente; conversaciones que se reanudaron más tarde por don Marco Aurelio Pérez Sánchez y don José Vázquez Bermúdez, también Alcalde de San Bartolomé de Tirajana y director  del Centro Espacial de Canarias, respectivamente.

Entre las empresas privadas que deberían tener parte activa en las actividades a programar, también debería estar la empresa Castillo y/o el Condado de la Vega Grande pues, prácticamente, se convirtieron en los anfitriones de la visita de los astronautas, llegándoseles incluso a conceder el “Guanche de Oro”, (galardón turístico de los años 60), entregado por don Pedro del Castillo y Bravo de Laguna en nombre del Conde de la Vega Grande.

Alejandro del Castillo y Mª Carmen Benítez de Lugo,
actuales condes de la Vega Grande y doña Ana del Castillo,
 dialogan con el Astronauta Edwin Aldrin. 
El niño Miguel Escudero del Castillo,
le impone una insignia.

Pudiera también ser una ocasión para hacerle un merecido reconocimiento al Condado de la Vega Grande, a Don Alberto Isasi y don José Melgarejo –director y sub-director del Hotel Maspalomas Oasis en aquella ocasión- que conocerán mil y una anécdotas y, por supuesto, a Don Andrés Rodríguez, empleado de la NASA, ya jubilado, que vivió en vivo y en directo todos aquellos apasionantes acontecimientos.

En suma, para julio y octubre próximo habría que contar con mucha gente –hasta ahora anónimas- y que tuvieron arte y parte en la visita de los Astronautras. Y es que nunca 24 horas dieron tanto de sí: desde un paseo en yate, bailar una isa, recibir el “Guanche de Oro” y, por supuesto, visitar la capital de la isla: Las Palmas de Gran Canaria, amén de recibir innumerables recuerdos, todos ellos de gran representatividad canaria: Timples, Puros canarios, etc. En los documentos gráficos aparecen muchísimos protagonistas, desde el Conde de la Vega Grande, sus hijos y nietos, hasta el mismísimo Eduardo Filiputti ó Juan Quevedo Cazorla, como maître del hotel Maspalomas Oasis, camareros, etc.

Se nos presenta una oportunidad única y tardará en presentarse otra de esta categoría, para que el municipio de San Bartolomé de Tirajana esté presente, por derecho propio, en actividades relacionadas con otra efeméride de carácter y de rango universal.

Y es que, perdónenme que sea demasiado repetitivo, pero es que el dato que damos a continuación es la mar de gráfico para que quede patente el papel relevante de Maspalomas en esta hito histórico; Resulta que existe constancia real (al menos así nos lo dicen las crónicas de la época), de que la famosa frase: “"Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad", dónde primero llegó fue a Maspalomas. Basándonos en datos del Instituto de Astrofísica de Canarias: “…la voz de Neil Armstrong, el primer hombre que pisó la superficie lunar, llegó clara a Maspalomas,(la Estación Espacial que la NASA tiene en Gran Canaria); desde allí la distribuyó por línea telefónica a Las Palmas de Gran Canaria; luego por enlace hertziano en onda corta a Inglaterra; dónde enlazaba con el cable submarino que amarraba en Andover  y por los circuitos de microondas llegaba a Houston…”

Aparceros y vecinos del lugar
posan con las antenas al fondo.
Datos más que evidentes para que este “momento de gloria” serva de plataforma para reivindicar el que Maspalomas –San Bartolomé de Tirajana- sea tenida en cuenta en la “hoja de ruta” de todas las instituciones: insulares, regionales y nacionales, al momento de programar actividades relacionadas, por ejemplo, con la carrera espacial y, volviendo a la carga con la denominación de “Punto Colombino”, tantas veces demandada. Son incalculables las connotaciones de carácter histórico-cultural y, por ende, de promoción turística y de oferta complementaria que tendría.


Para terminar y, como mensaje último al Patronato Insular de Turismo de Gran Canaria, proponerle que establezca convenios de colaboración con el Centro Espacial de Canarias al fin de que sus actividades pasadas y presentes se difundan y se conviertan en un atractivo más de nuestra zona y, el visitarlo, sea una oferta más hacia nuestros visitantes. Recordemos que, por ejemplo, el “Minisat-01” paseó por el espacio el nombre de “Gran Canaria” y fue en el mismo aeropuerto dónde se rotuló este nombre en sus costados. Y, que se le saque el jugo preciso a la frase que Neil Armstrong le dijo al periodista Luis García Jiménez, a la pregunta de “qué sensación le produjo pisar la Luna?” y éste le contestó: “Fue algo indescriptible. Es un sitio maravilloso, como Maspalomas. Toda la isla lo es”. Ya me dirán si no es una frase como para estampar en el más noble mármol o en el bronce más resistente.

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