domingo, 9 de febrero de 2014

A ESCASOS DÍAS DEL 50 ANIVERSARIO DE LA INAUGURACIÓN DE “LA ROTONDA” Y “LOS CARACOLES”. (Parte 1 de 2)



Por Pedro José Franco López
Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural.



El Proyecto de Maspalomas Costa Canaria se inició en San Agustín, en los terrenos comprendidos entre el Morro Besudo y la Punta del Tío López. Según cuenta el actual Conde de la Vega Grande, Don Alejandro del Castillo y Bravo de Laguna, “Se elige San Agustín, porque la lejanía de la capital a Maspalomas, por aquellos tiempos se consideraba extrema y se recurrió a la playa más cercana, además la carretera entraba hasta la mismísima playa y estaba más a la vista”.

Lo cierto es que, a tan sólo 15 meses escasos de clavarse aquella estaca topográfica que marcaba el inicio de la Urbanización de Maspalomas Costa Canaria (15 de octubre de 1962) y a tan sólo doce meses de que se presentara el Proyecto en el Registro municipal de San Bartolomé de Tirajana (22 de febrero de 1963), se inaugura y se pone a disposición de los primeros usuarios, las dos primeras edificaciones de la zona turística: El Restaurante-Balneario “La Rotonda” y los Bungalows “Los Caracoles”.

Fue el sábado 29 de febrero de 1964, cuando se congregaron en San Agustín-Maspalomas la flor y nata de la sociedad canaria; los invitados fueron recibidos a la entrada de “La Rotonda” por el patriarca de la familia Don Alejandro del Castillo y del Castillo, Conde de la Vega Grande de Guadalupe y por sus hijos: Don Alejandro y Don Pedro del Castillo y Bravo de Laguna; se encontraban asimismo entre los anfitriones: Don Eduardo Benítez Cabrera, consejero delegado de BAHSA y el arquitecto Don Manuel de la Peña Suárez.

Presidían el gran acontecimiento, las primeras autoridades de la isla: El Presidente del Cabildo Insular, Federico Díaz Bertrana; el Presidente de la Audiencia Territorial, Sr. Campo Llarena; el Delegado de Hacienda Gustemps Ferrer; el Jefe acctal. de la Base Naval de Canarias, Sr. López Costa; el Delegado de Trabajo, Sr. García Alvarado; el Delegado de la Vivienda, Sr. Gómez Cantilla y el Alcalde de San Bartolomé de Tirajana, Don Antonio Martín López.

La cena que resultó ser espléndida, tuvo el siguiente Menú: Consommé “Rotonda”, Suprema de lubina “Maspalomas”, Tournedos “San Agustín”, Biscuit Glace y Taza de Moka. Todo ello servido por alumnos de la Escuela de Hostelería del Cabildo Insular, a las órdenes del flamante director que crearía Escuela en Maspalomas, Don Manuel Moret Díaz.

No se dejó al azar ni tan siquiera la Carta del Menú, cuya portada y contraportada era un diseño artístico del pintor indigenista Santiago Santana, representando una silueta de La Rotonda con las costas maspalomeras y las Dunas y el faro de Maspalomas como fondo.

RESTAURANTE LA ROTONDA:

“La Rotonda”, elegante y de apariencia frágil, vino a suponer un revulsivo en los parámetros arquitectónicos de Canarias y de España. Manuel de la Peña Suárez concibió un edificio en el que imperaba el círculo como forma arquitectónica y, en un alarde de creatividad, unos siete círculos y una sucesión de arcos, terminan por formar la espiral de una caracola en crecimiento.

Disponía de un amplio Bar de estilo americano, decorado con un gran mural surrealista, realizado en arcilla por el artista alemán Korbanka; un Salón-Comedor abierto totalmente al mar y amplísimas Terrazas balconadas. De la Cocina, dotada con modernísimos aparatos nunca vistos en Canarias, salían platos de máxima expresión -Inalcanzable para el bolsillo de los lugareños el salmón ahumado a 150,- ptas.; el Rosstbeef a la inglesa a 100.- ptas. o el cafecito a 7,- ptas.-

Finalmente, en un arqueado aislado, en la parte baja de la plataforma que soportaba al Restaurante, se aprovecha un sector del círculo, para incrustar el Balneario.

Bien, llegados aquí, ya hay que decir que si el Restaurante “La Rotonda”, fue un edificio emblemático arquitectónicamente (yo diría que aún lo es), de Maspalomas Costa Canaria, llegó a convertirse a los treinta años de su inauguración (principio de los 90), en un lugar cochambroso, que el tiempo y el abandono convirtió en pésimo escenario para la imagen de la zona y la salud de sus usuarios. Así que, de común acuerdo entre la propiedad del momento (repito, la propiedad de aquel justo momento) y el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana fue demolido el 20 de Julio de 1992.

Por lo que, gracias a mentes y mentalidades tremendamente elementales, que permitieron que se destruyera, hoy no podemos celebrar su 50 aniversario en sus instalaciones.

BUNGALOWS LOS CARACOLES:

“Los Caracoles” existen aún hoy en día, aunque su apariencia no tiene nada que ver con el estilismo y la esencia que le dotara el arquitecto don Manuel de la Peña; no existen restos de la armonía sutil, los trazados rectilíneos en contraposición a los círculos y arcos de “La Rotonda”. Por supuesto, nada de nada de aquellos paralelismos intencionadamente desorganizados que hacían que cada hilera de bungalows no entorpeciera visualmente el paisaje del mar y las montañas al resto.


Puede parecer cómica la descripción de “La Rotonda” y “Los Caracoles” que hacía aquel primer folleto-cuadernillo, pero retrata fielmente lo innovador que era todo por aquellos tiempos. Respecto al Restaurante-Balneario, describía: “El mobiliario de estilo moderno, es altamente funcional y de gran empaque, así como las lámparas y apliques de luz”… Y sobre “Los Caracoles”, detallaba: “...tienen cocina de butano, nevera eléctrica y agua caliente y fría…”

En relación con los Bungalows “Los Caracoles”, Don Alejandro del Castillo y Bravo de Laguna nos manifiesta que, él como Promotor se considera el “inventor” del Bungalow en Canarias, y es que como era la primera vez que se veía  unos departamentos tan pequeños para vivir las personas, hubieron toda clase de comentarios y casi todos ellos jocosos y de mal gusto. Por ejemplo: llegando a denominarse popularmente como: “Las Cuadras del Conde”, “Los Nichos” y “Las Perreras”.

La prensa europea destacó, hace por estos días 50 años que, jamás se hubiera llevado a efecto en ninguna parte de Europa una empresa de esta categoría, venciendo tantos inconvenientes y es que, en menos de un año, empezó a brotar una ciudad modelo de urbanismo turístico, en una zona antes desértica.

NOTA: Las descripciones arquitectónicas se basan en el Libro “Maspalomas: las Raíces del Progreso”, de Pedro José Franco López y declarado Libro de Interés Turístico Nacional por el Ministerio de Industria y Turismo; así como del documento: “Estructuralismo y Experimentación en la Arquitectura de los 60”, del catálogo de la exposición que, sobre Manuel de la Peña Suárez, comisarió en 2008, el arquitecto Don José Luis Gago Vaquero.



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