sábado, 23 de mayo de 2015

MASPALOMAS CUSTODIA DESDE HACE DIEZ AÑOS UNA RELIQUIA DE SAN FERNANDO.

Pedro José Franco López
Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural.




En mayo de 2014 se cumplía el décimo aniversario, de cuando el Cardenal Arzobispo de Sevilla, Excmo. y Rvdmo. Monseñor Carlos Amigo Vallejo firmara el Certificado dónde: “… Por el presente hacemos saber, que éste trozo de tela pertenece a las vestiduras que han cubierto durante siglos el CUERPO incorrupto del SANTO REY FERNANDO III, conservado en la Santa Metropolitana y Patriarcal Iglesia Catedral de Sevilla.”

Dos meses antes, a principios de abril de 2004 y a las tantas de la noche recibo la llamada del Párroco de San Fernando de Maspalomas, Rvdo. Don Miguel Hernández; tenía ante él un sobre y no lo quería abrir sólo. Era un sobre tipo JiffyLite laminado con capa de polietileno y burbujas de aire sellado y con todas las medidas de seguridad habidas y por haber. Referencia en sobre interno: “Contiene: Tejido S. Fernando”.


Sabíamos de que se trataba y aún recuerdo la emoción y el recogimiento que pude apreciar en Miguel al abrir con sumo cuidado el sobre y cómo, con mano temblorosa, extraía (sin tocarlo físicamente), aquel tejido, que venía a ser nada más y nada menos que una Reliquia “Ex-Indumentis”; un fragmento del manto que cubre en su sepulcro a Fernando III el Santo, Rey de Castilla y León (San Fernando).

Aquel trozo de seda aterciopelada: cuartelado con Castillos bordados en oro y Leones tejidos en gules, y  forrado de armiño, era mucho más que un trozo de seda.


Era un trozo de la historia de España, de aquella España en la que jamás se ponía el sol.  Era, un trozo del manto que le hizo de mortaja, el 30 de Mayo de 1252 a uno de los hombres más completos de la Historia de España, tanto, que hasta sus enemigos le admiraban y respetaban,  hablamos del Santo y el Rey, hablamos de Fernando III de Castilla y León. 

El 22 de abril, Don Miguel Hernández da cuenta al Consejo Pastoral Parroquial -CPP- de la cesión a la Parroquia de una Reliquia de San Fernando y adelanta que la entrega oficial la haría, personalmente, el Cardenal Arzobispo de Sevilla, Excmo. y Rvdmo. Monseñor Carlos Amigo Vallejo.

Y así fue, se traslada el Cardenal Amigo a Maspalomas, el 29 de mayo de 2004, y en la ceremonia oficial de entrega de la Reliquia a la Parroquia, a sus Feligreses y al pueblo de Maspalomas, en solemne Ceremonia y Misa concelebrada por ocho Sacerdotes, se convierte en Personaje amigo de todos los tirajaneros en general y los maspalomeros en particular. Fue un día memorable y marcado a fuego en nuestra historia reciente.

Con este acto veíamos cómo se  incrementaba y llenaba de contenido el Patrimonio de nuestra Parroquia y, por ende, el de Maspalomas y el de nuestro Municipio. Y es que en un solo acto:

Primero: El Cardenal Arzobispo Carlos Amigo Vallejo nos hacía depositarios de una valiosísima Reliquia de Fernando III el Santo, Rey de Castilla y León (San Fernando, patrón de Maspalomas).

Segundo: Con motivo del traslado de la Reliquia, Su Santidad el Papa Juan Pablo II otorgaba al Párroco y a los fieles de la Parroquia de San Fernando de Maspalomas la bendición Apostólica, mediante documento exhibido en el templo parroquial.

Tercero: Se bendice también un Relicario dónde se ubica un pequeñísimo fragmento de la reliquia “Ex-Indumentis".

Y, cuarto: Quedaba inaugurada la pintura (fresco sobre pared), del interior de la urna de San Fernando -el Chico-, obra  del pintor búlgaro Zdravko  Vassilet y basada en otro fragmento de manto de Fernando III “el Santo”, utilizado en campo de batalla y que se conserva en el Palacio Real.

Diez años después de aquel solemne acto, queremos dejar constancia de la importancia que tiene para todos el que haya llegado a Maspalomas esta Reliquia. Importancia para nuestra Parroquia, evidentemente, pero también importante para el pueblo de Maspalomas en particular y para el Municipio de San Bartolomé de Tirajana en general. Y que no nos duelan prendas al afirmar que en aquel momento, no sólo se enriqueció el Patrimonio religioso y cultural de nuestro Municipio, sino también el de Canarias en general.
        
Y es que, Maspalomas, que siempre ha carecido de una Historia que la exalte (y la tiene); y de Puntos de referencia que la engrandezcan (que también los tiene); a partir de aquel día cuenta en su inventario con un referente  digno de que sea, (-no sólo venerado por los creyentes-), sino también contemplado y estudiado por todos. No en vano, el testimonio material, -la Reliquia tenemos en Maspalomas-, es uno de los documentos históricos más antiguos de toda Canarias.

Somos históricamente jóvenes, nos “descubren”, (entre comillas), en el s. XV y  hablamos del s. XIII. Inicios de la época medievalista, de la que existen muy pocos referentes en Canarias, por lo menos  tangibles.

Finalmente, dejar también constancia, que ahora hace diez años, crecimos todos un poco y todos debemos sentirnos orgullosos por este gran logro del Párroco de entonces el Rvdo. Don Miguel Hernández, y de nuestra Parroquia, ya que vimos aumentado su Patrimonio Social y Cultural, creciendo al mismo tiempo el del pueblo de Maspalomas y el de nuestro Municipio en general.

De mi intervención en tan importante y trascendente acto, resaltar el siguiente texto:

Sepa su Excelencia que a partir de hoy, La Parroquia y el pueblo de Maspalomas convertirán la Reliquia de San Fernando en Estandarte y Espada, en “santo y seña”, de nuestra fé, veneración y respeto.

Ojalá que esta Reliquia nos traiga consigo las virtudes con que Alfonso X, el Sabio, resumía aquellas que poseía su padre: 

Eran siete, como siete eran las letras de Fernando (Ferrando), en el castellano antiguo:  Fé, Esperanza, Caridad, Justicia, Mesura, Nobleza y Fortaleza.

Las virtudes de un Gran Caballero Medieval. Las virtudes de Fernando III, Rey de Castilla y León. Las virtudes de San Fernando.

Traslade Vuestra Excelencia al pueblo de Sevilla, que la Reliquia de San Fernando queda en buenas manos…, queda de manos de la gente del pueblo de Maspalomas.

Para finalizar y, en cuanto a la trascendencia y la difusión que se le ha de dar al Patrimonio Social y Cultural de nuestra Parroquia, nos hacemos eco de las palabras de Su Excelencia Reverendísima Monseñor Manuel Monteiro de Castro, Nuncio de Su Santidad en España, en conferencia pronunciada el día antes de la apertura oficial de la Exposición “La Huella y La Senda”, abierta por aquellas fechas.

La Conferencia llevaba por título: “Función Social del Patrimonio de la Iglesia” y manifestaba el Nuncio de Su Santidad que:

Primero: “La Iglesia no sólo debe ser guardiana de su arte, sino también tiene que ser “animadora” del mismo, introduciéndolo en los círculos de la Cultura”.

Segundo: Que las Sociedades no se terminan de comprender, sin conocer en profundidad el Arte y el Patrimonio de la Iglesia de esa Sociedad.

Y, finalmente, “…que la Iglesia debe y tiene que poner su Patrimonio al servicio social de la Comunidad”.

viernes, 22 de mayo de 2015

50 AÑOS DE FIESTAS PATRONALES EN MASPALOMAS.

Por Pedro José Franco López
Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural.

En el primer Programa de Fiestas impreso, de 1965, ya figuraba un texto en inglés.




Se conmemora este año 2015, el 50 aniversario de las Fiestas Patronales de Maspalomas, en honor a San Fernando. Esto es teniendo en cuenta el primer programa de Fiestas, una modesta cuartilla, impresa a una sola cara.

Pero, eso, sí con un párrafo en inglés. Curiosamente, a tan sólo un año de inaugurarse las primeras instalaciones turísticas en San Agustín y siete meses antes de inaugurarse el primer hotel, el Folías, ya el programa venía con un texto en inglés: “May 30 th a nice holiday in Maspalomas for the day of San Fernando”; escueto, pero un gran referente hoy en día, pués desde ya se vislumbraba la vocación hospitalaria y turística del pueblo de Maspalomas y su gente.

Hay que decir que, en Maspalomas, se celebraban fiestas desde tiempos inmemoriales. Según informantes ya desaparecidos, consistían tan sólo en sacar los santos a la Era, frente a la Ermita de San Fernando y poco más; alguna carrera pedestre entre los mayores del lugar y, según comentan vecinos del pueblo de Berriel, llegaron a ver Luchadas frente la Ermita y, sin más terrero que el propio empedrado de la era. Por supuesto, ni hablar de tirar voladores en las inmediaciones de la era y la gañanía, por peligro de incendio en los pastos y cosechas de la labranza.

En aquellas fiestas de hace 50 años, los eran actos de lo más sencillos y elementales, se programaban en tan sólo dos días, el 29 y 30 de mayo: Rosario cantado, Misa armonizada, Carreras de Cintas en bicicleta, Carreras pedestres, un partido de Fútbol y una velada de Boxeo.

Ya en 1967, se puso una pica en Flandes y se innovó con dos actos: Engalanamiento y embanderado de calles y Paseo y Música. Lo del “paseo y música” era al mismo tiempo una fuente de ingresos para la organización, pues, por cada “disco dedicado” que encargaras, tenías que aportar cinco duros; la dedicatoria y la canción llegaba a todos los rincones del pueblo mediante un amplificador, un tendido de cables y bocinas instaladas en puntos estratégicos y, por llegar, nos llegaba también a través de las bocinas, la Diana Floreada el día de la Fiesta principal.

A partir de la inauguración del Poblado de San Fernando y del auge de la aparcería, la fiesta adquiere otra dimensión…, pués coincidía con el fín de la zafra y, servían de despedida de los aparceros, que volvían a sus pueblos de origen a pasar el verano. 
 
Ya en estas fiestas de la “era moderna”, cómo se celebraban lejos de la Era y, todo hay que decirlo, la cosecha no era como para subirse por las paredes, nos podíamos permitir el lujo de exhibiciones pirotécnicas y, como las patrocinaba el Condado de la Vega Grande, su encargado, José Antonio Borrego, con la factura del fueguista en la mano, contaba los voladores –uno a uno-, por ver si le cuadraba.

Al ser San Fernando, (en otros tiempos), patrón de la Juventud española en general y, de la nacional-sindicalista en particular; en Maspalomas se daban cita cada 30 de mayo organizaciones de la OJE de casi toda la isla, además de las del propio pueblo de Maspalomas. Se organizaban desfiles ante el santo después de la Procesión y, en la puerta de la Iglesia, tenía lugar la entrega de diplomas, condecoraciones y la solemne Renovación de Promesas. Incluso la Diana Floreada por el pueblo llegó a hacerse con Bandas de Cornetas y Tambores.

Bueno, con el tiempo y obvias evoluciones se van quedando por camino eventos que se descolgaban por sí solos y que no se echan a menos y otros que aún añoramos todos, por contar los más sencillos: Los “Papagüebos” y el Toro de fuego.

En cuanto se reúnen un grupo de maspalomeros de la época, inevitable comentar de cuando extendíamos las “tongas” de picón que dejaba el camión, por las calles del poblado de San Fernando; todo sea dicho, para fastidio de las chicas que, con los pedruscos del picón se le pelaban los tacones de los zapatos. (Algunas llegaban a la Iglesia con cholas y los zapatos en una bolsa).

Atrás queda por ejemplo: las famosas Tiradas de soga entre Maspalomas y el Tablero y, el secretismo que existía entre los dos pueblos por ver qué equipo se hacía con los barqueros más fornidos de Las Burras, para que les hiciera de refuerzo en el equipo. ¿El premio? Una caja de botellines de cerveza.


Ya se borran en el recuerdo las populares Peleas de Carneros, que se eliminan de la programación a partir de cuándo dos carneros prefirieron hacerse el amor y no la guerra. Y las Peleas de Gallos, organizadas por un aficionado acérrimo: Salvadorito, guarda jurado de las fincas del conde. 

Y las Carreras de Caballos que, para asombro de los lugareños, invadían el pueblo multitud de aficionados de la ciudad de Telde. Espectaculares las Tiradas al Plato, que llegaron a congregar en alguna ocasión hasta ciento cincuenta escopetas, por lo que llegó a plantearse a la construcción de un campo de tiro; incluso con propuestas de una espaciosa zona entre El Lomo de Maspalomas y la Degollada de la Yegua.

Era de prestigio insular el Torneo de fútbol de San Fernando que nace por principio de los años 70 y el trofeo en disputa era donado por el cura del pueblo: Don Manuel Montesdeoca Hernández. Y, pioneras en su género y modalidad, las “24 horas de Fútbol-Sala”, por las que desfilaron los mejores equipos de la isla grancanaria.

No podemos terminar esta columna sin nombrar a aquellos a los que se les debe, en gran manera, la organización de aquellas fiestas de principio de la década de los sesenta: Antoñito Pérez, Alfredito Sánchez; Rafael Rodríguez Perera; Antonio Miranda Pérez; Enrique Rodríguez (Enrique Falange); Juan Sánchez; Juan Franco López; Roberto Quiroga; Pepe Alemán; Maestro Lorenzo;

Y los que cogieron el testigo años después: Antonio Martín Falcón; Juana Delgado Pérez; Sebastián Ravelo Gutiérrez; Pino y Chana Franco; Carmelo Fabelo; Juan D. Afonso; Gerardo Perera; Francisco Santiago León y tantos y tantos otros.

Terminamos fardando de algo que se consideraba insólito por aquellas épocas e incluso en las fechas de hoy en día. En Maspalomas, aún en fechas contemporáneas con el Antiguo Régimen, la presidencia de las Fiestas era elegida mediante votación popular. Tanto es así que se llegó a insertar anuncios publicitarios en prensa escrita -de los de pago- comunicando al pueblo la reunión que iba a tener lugar, con el siguiente orden del día: 1º: dar cuenta del Estado de cuentas de las Fiestas del año anterior. Y, 2º: elegir al Presidente y Comisión de Fiestas del próximo año.

Mucho hay que hablar y tratar sobre el tema; cincuenta años da para mucho y, de la época reciente, la de la era digital, tiempo habrá de contarla.