martes, 26 de junio de 2018

EN EL 240 ANIVERSARIO DEL CONDADO DE LA VEGA GRANDE DE GUADALUPE. (Introducción a su Historia -En clave sencilla y coloquial-).


Por Pedro José Franco López

Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural.




El 23 de septiembre de 2017, se cumplían 240 años de cuando el rey Carlos III, concedió el título nobiliario de Conde de la Vega Grande de Guadalupe a Fernando Bruno del Castillo Ruiz de Vergara.

Y, por coincidencia, también se cumplieron 40 años durante el 2017, del Condado de Alejandro del Castillo y Bravo de Laguna-el Conde actual-; (su padre falleció el 19 de noviembre de 1.976) y, su título se expidió mediante carta de sucesión de agosto de 1977.

Varios seguidores de este Blog, me han indicado el porqué no dedico una entrada al Condado de la Vega Grande de Guadalupe y, no sólo eso; me preguntan si esto es un tema tabú o intocable, pués no es fácil encontrar información al respecto.

Recojo el testigo y aprovecho para manifestar que, desde siempre y, sin convertirme nunca en un “defensor de la causa”, pues no viene a cuento y tampoco lo necesitan, he sentido especial interés por todo lo relacionado con el Condado de la Vega Grande y, concretamente, por la familia Castillo y, en la medida en que he podido les he defendido a ultranza y, por supuesto, he desmentido todas esas leyendas urbanas y malévolas que existen por ahí y que no voy a desmenuzar ahora.

Volviendo a lo de tema tabú y, por aquello de que se niega información al respecto, manifestar que, para el que suscribe, siempre han sido facilidades y me consta que estudiosos de periodismo, escritores, estudiantes de Arquitectura e Investigadores de toda clase, han tenido acceso y toda clase de facilidades e información por parte de, tanto del propio Conde de la Vega Grande de Guadalupe Don Alejandro del Castillo y Bravo de Laguna, como de sus hijos.

El motivo que me lleva también a confeccionar esta entrada es que, cuando estábamos previendo los contenidos del Libro “Maspalomas Antier”, quise incluir en el mismo el retrato de los nueve -9- Condes de la Vega Grande. Para ello, solicité al actual Conde de la Vega Grande de Guadalupe: el Iltre. Sr. Don Alejandro del Castillo y Bravo de Laguna el que nos facilitara las fotos y él mismo dio la orden de que los retratos que estaban en su casa de LPGC se descolgaran excepcionalmente, para este fín; y fue el fotógrafo Don Angel Luis Aldai el encargado de fotografiar estás auténticas obras de arte. Desafortunadamente, en el diseño y enmaquetado final del Libro, se decidió excluir este apartado. Estos retratos, actualmente están, para disfrute de todos, colgados de la galería de la zona noble de la Finca Condal de Juan Grande y, según tenemos entendido, copias de todos ellos, se encuentran en las instalaciones del Hotel Villa del Conde, en Meloneras, por expreso deseo de sus propietarios, la familia Lopesan.


Como este Blog va a servirme para sacarme todas las espinitas clavadas durante tantos años, voy a aprovechar para hacerlo aquí y ahora mismo, por lo que muy posiblemente, esta sea la primera vez en que se le pone rostro a los nueve -9- Condes de la Vega Grande de Guadalupe.

Y, haciendo constar que el motivo de este artículo es tan sólo ese, el de publicar estos documentos porque, este tema lo han tratado y trataran en el futuro ilustres historiadores e investigadores, con más rigor científico y metodológico.

Al entrar a estudiar la procedencia y origen del Condado de la Vega Grande de Guadalupe cabe el peligro de enredarnos en una impresionante maraña de apellidos compuestos y kilométricos y, la de perdernos en excursiones fugaces entre Niza ó Saboya en Francia y, entre Fuerteventura, Las Palmas de Gran Canaria, Telde, Arucas, Juan Grande y Maspalomas; es por lo que se ha puesto gran empeño al momento de redactar el presente en hacerlo en clave sencilla y coloquial, para entendimiento de todos.

ANTECEDENTES DEL CONDADO 
DE LA VEGA  GRANDE DE GUADALUPE.

En primer lugar tenemos por una parte a Fernando Bruno Francisco de Borla del Castillo Ruiz de Vergara y del Castillo Cabeza de Vaca. Regidor Perpetuo de Gran Canaria. VIII Alférez Mayor de Gran Canaria, Caballero de Calatrava; Patrono del Convento Dominico de Las Palmas y del Convento de San Juan Ortega, de Firgas; de las Capillas de Santa Catalina y San Pedro en la Catedral de Las Palmas y de la Capilla de Nuestra Señora de la Concepción en la Iglesia Franciscana de Las Palmas.

D. Fernando Bruno del Castillo-Ruíz de Vergara, I Conde de la Vega Grande, era hijo del célebre historiador D. Pedro Agustín del Castillo y Ruíz de Vergara y de su esposa Dña. Jerónima del Castillo y Cabeza de Vaca.

El historiador Francisco Morales Padrón, que ha tenido acceso a la Biblioteca y/o Archivos del condado de la Vega Grande, afirma que el linaje de la familia Castillo tiene su extremo en Fernando de Guanarteme, casado con doña Juana, reina de Gáldar y de esta unión nació la princesa Guayarmina que se casó con Miguel Trejo y Carvajal.

Se entiende por esto el que se diga que no se entiende la historia de Canarias en general y la de Gran Canaria en particular sin el estudio minucioso de la familia Castillo.

Cómo se desprende de lo anterior: familia de rancio abolengo, y de antecedentes sociales, políticos y religiosos.

Y, por la otra parte tenemos a: Luisa Antonia de Amoreto Manrique. Hija única de Francisco de Amoreto Manrique y Béthencourt, segundo del nombre en esta línea, Señor de la casa, estado y mayorazgo de la Vega Grande de Guadalupe, fue Capitán de Caballos Corazas, Sargento Mayor del regimiento de Milicias de la ciudad de Telde, Regidor perpetuo de la Gran Canaria, Ministro calificado y Familiar del Santo Oficio y uno de los nobles isleños de mayor representación en su época. Se casó dos veces y, de su segundo matrimonio (se casó en Telde) con doña Josefa Antonia del Castillo-Olivares Maldonado y Ayala, nació su única hija: Luisa Antonia de Amoreto Manrique

Esta hija única, por herencia, se convierte en Señora de la casa y estado de la Vega Grande de Guadalupe y de los grandes mayorazgos de sus antepasados (los Amoreto).

Cómo podemos apreciar también, familia con unos antecedentes político-militares y, lo más importante, con una gran fortuna.

EL MATRIMONIO:

En la época dieciochesca, en la que eran tan pródigos los matrimonios por conveniencia; bien por amor o por casualidades de la vida, contraen matrimonio el 28 de febrero de 1732, en la Iglesia de Nuestra Señora del Guadalupe, en Juan Grande: Fernando Bruno Francisco de Borla del Castillo Ruiz de Vergara y del Castillo Cabeza de Vaca y Cairasco de Figueroa y Luisa Antonia de Amoreto Manrique.

A este matrimonio fue al que el Rey Carlos III, les concedió el Título de “Condes de la Vega Grande de Guadalupe”, por Real cédula de 23 de Septiembre de 1777, en recompensa a sus muchos servicios y en atención a la esclarecida calidad de sus familias y, por los servicios prestados a la corona española.

EL CONDE ACTUAL:

Y, hablando del Conde de la Vega Grande de Guadalupe actual, decir que su título se expidió mediante carta de sucesión, el 27 de agosto de 1977 a  favor del D. Alejandro del Castillo y Bravo de Laguna, casado con Dña. María del Carmen Benítez de Lugo y Massieu, (En Paz Descanse), hija del Marqués de la Florida (D. Luís Benítez de Lugo y Ascanio) y de Dña. Rosario Massieu y Fernández del Campo, Marquesa de Arucas. 

 ANOTACIONES:

* Como ya dijimos: las fotos son obra del fotógrafo Angel Luis Aldai.

* La Leyenda del Escudo de Armas: “Estu Nobis Domini Turris Fortitudenis”; Significa: (Que Tú seas para nosotros, Señor, Castillo de fortaleza)

* Los cuadros son de J.Baixas. Fechados todos en 1957, excepto el del 9º Conde que lo fecha en 1984.









lunes, 25 de junio de 2018

SAN FERNANDO: LA "VEGUETA" Ó "EL CASCO HISTÓRICO" DE MASPALOMAS. ¿PORQUÉ NO?.


Por Pedro José Franco López.

Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural.

 

¿Porqué no puede ser San Fernando, la "Vegueta" ó "el Casco Histórico" de la zona turística Maspalomas Costa Canaria???.

 

Dotando a San Fernando de las herramientas y atractivos necesarios, se lograría aquello de que “Un destino turístico es bueno cuando lo es para la población que vive en él”.




Manifestaba el brasileño Márcio Favilla, Director Ejecutivo de Competitividad, Relaciones Exteriores y Asociaciones de la Organización Mundial de Turismo –OMT-, que “Un destino turístico es bueno cuando lo es para la población que vive en él” y de todos es sabido que, desde hace cincuenta y cinco años la población maspalomera ha asistido al “boom” y fenómeno turístico como un mero espectador al que todo se le ha dado hecho, con la obviedad más absoluta.

De todos es sabido también que ciudades de la isla de Gran Canaria, como: Las Palmas de Gran Canaria, Telde ó Gáldar, incluso municipios como Valsequillo, Santa Lucía y otros, vienen a Maspalomas, con toda clase de “artillería pesada” a tratar de captar  turistas para sí mismos, casi siempre con el argumento de que cubren todas aquellas carencias que tiene Maspalomas (como pueblo y como zona turística): supuestamente despersonalizado y carente de historia que mostrar y que contar y en este sentido, todos hacen mención, exaltan y pregonan su propio  “Casco Histórico” que, obviamente, presentan cargado  de Monumentos, Esculturas, Lugares históricos, Museos y Centros de Interpretación.


A todo esto, el pueblo de Maspalomas, transfigurado en los últimos 55 años en un híbrido llamado “San Fernando de Maspalomas”, aún teniendo mucho que enseñar y contar social, cultural e históricamente, contempla cómo multitud de turistas, ávidos de conocer de primera mano la historia y las tradiciones de aquel lugar en el que pasan sus vacaciones, deambulan por calles y rincones impersonales que no les trasmiten ninguna sensación, como perdidos y con un despiste supino, la mayor cantidad de las veces por el hartazgo que le proporciona la propia zona turística en la que se hospedan, por los elevados precios de sus Cafeterías y Terrazas y, la mayor parte de las veces, porque consideran que en la “zona pueblo” encontrarán la historia y costumbres populares, podrán fotografiar algún motivo etnográfico, histórico o curioso o, simplemente convivirán y tratarán “de tú a tú” al residente maspalomero.

Y es que, a decir verdad, la propia zona turística en sí, más allá de la Playa, las Dunas, La Charca y el Faro, algunas esculturas -pocas- y el Templo Ecuménico como edificio de arquitectura noble, no ofrece mucho más en lo que fijar el objetivo de una cámara fotográfica.

Vale que no tengamos edificios góticos, medievales y con gárgolas en los techos; pero quizá, el no tener puntos de referencia, al ser masacrado todo el espacio por el tractor en aras del progreso y el bienestar, consigamos la simpatía y la complicidad del visitante.

Y si Maspalomas/pueblo tiene mucho que contar y mostrar de su historia avalada por siglos de trayectoria, la propia zona turística “Maspalomas Costa Canaria” con 55 años de su creación, también cuenta ya con un  bagaje digno del conocimiento de residentes y turistas en general.


El objetivo de la propuesta que osamos lanzar desde aquí es múltiple, pero uno de sus principales fines es el proponer una serie de acciones que pongan en valor la zona de San Fernando de Maspalomas, hasta convertirla en esa “Vegueta”, en ese “Casco Histórico” tan ansiado, del que carecemos y el que todos buscan y anhelan encontrar cuando nos visitan. En resumen: exaltar y mostrar nuestro Patrimonio Cultural, pues es un valor añadido incuestionable a los tantos que ya poseemos y de importantísimo poder atractivo y de promoción turística.

Incuestionable también, como es obvio, la riqueza cultural (histórica, etnográfica y arqueológica), legadas por nuestros aborígenes canarios y la historia más reciente, que ofrecen las cumbres tirajaneras (Tunte, Fataga, Arteara), pero apasionante también la que ofrecen sus costas; en el caso que nos ocupa: el origen y la evolución del pueblo de Maspalomas (San Fernando) y de la zona turística “Maspalomas Costa Canaria”.

A los propósitos expuestos hay otros paralelos y no por ello menos importantes, como es el que, de caer en tierra fértil esta iniciativa, se convertiría en la culminación del sueño largamente acariciado, no sólo por la población residente, sino por los comerciantes de todo San Fernando, pues se estima que la Zona Comercial de San Fernando se vería enriquecida con una serie de acciones a acometer a corto, medio y largo plazo.

La oferta comercial de San Fernando es bastante amplia y diversa pero, para que cuente con la atracción turística debida y pueda ofrecer al turista que la transita esas carencias  a las que hacíamos referencia, no cabe duda que está falta de una serie de infraestructuras, atractivos y de Centros Museísticos y de Interpretación social e histórica; por lo que la encomienda principal que se puede desprender de esta propuesta o proyecto en sí, es el de crear la obligación y la necesidad de que cada turista no se vaya de Maspalomas, sin antes visitar y transitar por las calles y comercios de San Fernando de Maspalomas.

Son bastante dignos y elogiables los pasos que están dando las administraciones en el sentido de “humanizar” urbanísticamente las “Zonas Comerciales Abiertas” de San Fernando; pero si además, lo complementamos con una serie de “condimentos” Culturales e Históricos, se cubrirían varios frentes, por ejemplo: la demanda de la población y esa oferta complementaria tan necesitada por nuestro turismo, que dotaría a Maspalomas Costa Canaria de su particular “Casco Histórico” de obligada visita y tránsito.


Con esto se lograría que el pueblo de San Fernando (el pueblo maspalomero) deje de dar la imagen de “zona de servicio” a la que los urbanistas la condenaron y forme parte activa de su zona turística y se beneficie económicamente ¿Por qué no?; retomando las palabras de Márcio Favilla: “… para que se una la diversificación de la base económica del pueblo y, sobre todo, que la población perciba en vivo y en directo que el turismo es algo que le beneficia y no una intrusión de algo que le trae perjuicio”.

Ahí, justo ahí es donde y cuando el destino turístico Maspalomas Costa Canaria estaría definitivamente consolidado y aquello de que: “Turismo es y somos todo” sería determinantemente creíble.

Para hacernos una idea de lo perdidos que están los numerosos turistas que visitan San Fernando día a día y no precisamente los días de mercadillo, baste decir que no existe ni un solo panel, tan frecuentes en todo pueblo o ciudad que se precie, que diga el famoso “Usted está aquí”… Y es que es muy fácil imaginarse al turista con un tríptico en la mano, en el que figure el plano de todo San Fernando con un itinerario plagado de puntos rojos que, sin duda se vería obligado a recorrer.

El itinerario histórico-cultural:


Pudiera iniciarse este recorrido en la propia plaza de San Fernando y, allí mismo visitar el Templo Parroquial, interpretar su arquitectura, dar cuenta del Arte Sacro que contiene, etc. En el Centro Cultural Maspalomas, dar cuenta de su Teatro, Biblioteca y en la plaza del Camellero dar cuenta también del homenaje que se le hace al camello y a los camelleros de Maspalomas.

Continuando hacia el Poblado de San Fernando, son sobrados los argumentos a esgrimir en lo que fue el inicio de la expansión urbanística del pueblo de Maspalomas, incluso antes del surgir de la zona turista; pueblecito que en su día fue sede de, por ejemplo: las primeras Oficinas municipales que descentralizaban el poder político de Tunte. No estaría de más que se le efectuara un tratamiento cromático a las viviendas de este Poblado, origen del San Fernando que hoy conocemos, convirtiéndolo en un atractivo turístico.

Al paso por el Cruce de la Vda. de Franco, inevitable las citas al Portillo; la Fonda, pionera de los trabajo hosteleros; al Bar de Antonio Franco y, las tiendas de aceite y vinagre de los Monzones y de los Rivero.

El Parque Condal pudiera acoger con la instalación de una ristra de paneles, tótem o monolitos la recreación de todos aquellos hechos históricos acaecidos en el municipio de San Bartolomé de Tirajana en su historia, por ejemplo: La escala de Colón, la de Pieter van der Does; la arribada de los gallegos con la imagen de “Santiago el Chico”; la construcción del Faro de Maspalomas; la aparición de la Necrópolis de Maspalomas; el Submarino U-167; el Globo de Ansaldo; el primer vuelo Chárter; el papel protagonista de Maspalomas en la llegada del hombre a la luna; el Concurso de ideas para Maspalomas Costa Canaria, etc. etc.

Además, este sería el lugar ideal dónde instalar los paneles descriptivos de elementos arquitectónicos e históricos que no encontramos en el recorrido, como: El Faro, La Charca, Las Dunas, El Palmeral, Los Muchos Puentes.

A continuación, la Casa Condal o Casa de Srta. Candelaria y la Ermita de San Fernando y domicilio del Mayordomo del Conde, nos aportaría la historia de más rancio abolengo de siglos atrás, necesaria de conocer para entender a la Maspalomas del siglo XXI.

El lugar dónde estuvo el Restaurante “Alprende del amo”, nos trasladaría hacia la Era dónde se trillaban los cereales, la Gayanía del conde, el Muro o Pared que perimetraba los cercados de labranza, etc.

En la Avda. de Gáldar, obligada la mención a la Almacén Fyffes, la de empaquetado de tomates; las historietas del cine de lata, la Pensión Suspiro, la Cantina de los Artiles, la Panadería; los lavaderos; las tiendas dónde se organizaban los bailes y la interpretación del pueblo de Buenavista, actualmente denominado Bellavista; la Escuela Nacional…


Una vez llegados a la Casa de Saturninita, último vestigio de las viviendas rurales de los medianeros, se interpretaría la labor de éstos y el papel que jugaron en los fructíferos cultivos de labranza en el sur grancanario. Aquí sería de obligada mención El Lomo de Maspalomas, con las tiendas de Belencita y Mateíto; y al mismo tiempo nos valdría para dar a conocer el Pastoreo con los ganados de El Lomo de Maspalomas y la cultura que surge en torno al agua, con los pozos y canales que estuvieron en los Barrancos de Fataga y Tirajana, con la constancia de una de las obras de ingeniería más bellas de Gran Canaria: Los Muchos Puentes. 

En el transcurso del recorrido habría que dar pié a informar sobre las distintas maneras que, en el transcurso del tiempo, han tenido los maspalomeros para subsistir, como el Pastoreo, la Labranza, la Agricultura, la Aparcería, hasta llegar a la época actual en que la principal y casi única actividad es el Turismo.

Y este itinerario que, en ocasiones puntuales pudiera ser guiado e incluso teatralizado -algo tan en boga últimamente-, bien se pudiera interpretar por sí mismo con  la instalación de paneles, murales, motivos escultóricos, etc. dónde se recreen o den a conocer: hechos y personajes históricos, famosos, populares y entrañables del pueblo de Maspalomas y Maspalomas Costa Canaria.

A la vez que se pudiera plagar San Fernando de cerámicas o bronces con poemas sobre Maspalomas; frases célebres de personajes insignes; recreación a plumilla de fotos de la Maspalomas antigua, en el mismo lugar dónde ésta se tomó en su día, con la referencia: “Así fue”... 

Por supuesto, en el transcurso del recorrido ir exaltando y poniendo en valor personajes que han jugado un papel importante en el desarrollo socioeconómico y cultural de Maspalomas, a través de los siglos; tanto a nivel histórico, como popular o entrañable, añadiendo a los que ya ha ido generando la propia zona turística de Maspalomas en sus cincuenta primeros años de vida.

Somos conscientes que existe una abismal diferencia entre San Fernando de Maspalomas y el barrio histórico de Vegueta, en Las Palmas de Gran Canaria; el de San Francisco en Telde o la ciudad de Laguna en Tenerife, pero también no deja de ser cierto aquello de que “la Historia, a veces, puede ser un acto de fé”. 

Por eso permítannos toda clase de licencias, ante la necesidad imperiosa de tener ese espacio, dónde el turista se pueda ilustrar y llevarse a su país de origen unas referencias históricas, sociales y culturales del lugar que visitaron; todo ello, además de convivir con lo mejor que tiene San Bartolomé de Tirajana y Maspalomas: su gente; a la vez que contribuyen en algo a nuestra economía y bienestar, haciéndonos co-partícipes y beneficiarios de la industria turística, de nuestra zona turística Maspalomas Costa Canaria.