martes, 31 de julio de 2018

NUEVOS MIEMBROS DEL INSTITUTO CANARIO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS "REY FERNANDO GUANARTEME".


Por Pedro José Franco López

Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural.



El pasado lunes, día 23 de julio de 2018 (antevíspera de la festividad de Santiago Apóstol), en la Real Ciudad de Gáldar y, en su noble Teatro Consistorial "Andamana", tuvo lugar el acto institucional que cada año nos ofrece el Instituto Canario de Estudios Históricos "Rey Fernando Guanarteme".

NUEVOS MIEMBROS DEL INSTITUTO

En el transcurso del mismo se procedió a la investidura e ingreso en el Instituto a cinco nuevos Socios, procedentes de distintas capas de la sociedad grancanaria e incluso de la isla de Tenerife; quedando de manifiesto con ello su vocación de ámbito regional y, la clara intención de la Junta Directiva de este histórico Instituto, en implantarse definitivamente en todos los ámbitos Históricos, Sociales y Culturales de Canarias.



Entre los nuevos Socios a los que se les distinguió con la entrega del Diploma acreditativo están: el Sr. Don Sebastián Grisaleña Sánchez, Presidente de Honor de la Confederación Canaria de Empresarios y Pregonero de las Fiestas Mayores de Santiago de Gáldar 2018; la Sra. Mª Bernarda Barrios Curbelo, ex-diputada nacional por la Provincia de Las Palmas; Pedro J. Franco López, Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural; Don Francisco Alemán González, Doctor en Historia y Juez de Paz en Agüimes y Don Jorgen González Massieu, que recoge también el Diploma acreditativo de su hijo Don Jorge Cólogan Glez. Massieu (Delegado de Canarias en Cabo Verde), que no pudo asistir por razones obvias de su cargo.

El acto estuvo presidido por el Iltre. Sr. Alcalde del Excmo. Ayuntamiento de Gáldar: Iltre. Sr. Don Teodoro Claret Sosa Monzón, que es a su vez, Presidente de Honor del Instituto Canario de Estudios Históricos "Rey Fernando Guanarteme". Le acompañaban en la Mesa Presidencial, el Presidente Ejecutivo del Instituto: Iltre. Sr. Don Luis Cristóbal García-Correa y Gómez; el Secretario del mismo: Don Miguel Rodríguez Díaz de Quintana y Don Edmundo Domínguez del Río Sánchez, Autor de la Lección Histórica y Don Sebastián López García, Cronista de la Ciudad.

LECCIÓN HISTÓRICA


El Instituto Canario de Estudios Históricos “Rey Fernando Guanarteme” centró este año su Capítulo Extraordinario de las Fiestas Mayores de Santiago en la música del poema de Celso Martín de Guzmán, “Rapsodia para un Guanarteme Cautivo”, que ha sido compuesta  por el director de la Coral Polifónica de Gáldar y profesor de la Escuela de Música de esta Ciudad, Don Edmundo Domínguez del Río quien explicó a los asistentes cómo fue el proceso de creación literaria y musical, seguido con respetuosa y admirada atención por parte del público asistente, que abarrotaba el Teatro Consistorial.

El humanista y arqueólogo Celso Martín de Guzmán, galdense e impulsor de la Cueva Pintada, escribió en Calatayud el 30 de mayo de 1981 la “Rapsodia para un Guanarteme cautivo”, poema que trata de la conquista de Canarias y de las vicisitudes del Rey Fernando Guanarteme para salvar a su pueblo de un genocidio por parte de los castellanos.

Domínguez del Río cumpliendo una promesa que le hizo en vida a Martín de Guzmán, ha puesto música a este poema basándose en lo que dejó escrito su autor sobre un relato verídico, como lo fuera la presentación en Calatayud, en 1481, del dinasta canario, Rey de Gáldar, Tenesor Semidan. El “rapto”, más que un episodio armado se enfoca como un “secuestro psicológico del príncipe isleño”, quien ante el esplendor renacentista del Reino de Aragón, coincide con el proceso histórico del mundo grecolatino. “Está y debe ser concebido como un canto a la libertad y a la solidaridad entre los pueblos de la tierra".

OFRENDA FLORAL Y MUSICAL ANTE TENESOR SEMIDÁN

Inmediatamente después de terminado el acto institucional de la Lección Histórica, el Sr. Alcalde de la Real Ciudad de Gáldar y el Sr. Presidente del Instituto Canario de Estudios Históricos "Rey Fernando Guanarteme", procedieron a la tradicional ofrenda floral y musical ante la escultura del último Rey de Canaria: Tenesor Semidán (Fernando Guanarteme); para ello estuvieron acompañados por varios miembros de la Corporación Municipal de la Real Ciudad de Gáldar,  Junta Directiva del Instituto y, por los nuevos y flamantes Socios, recién distinguidos con el Diploma acreditativo. A la Ofrenda floral le puso un distinguido broche de distinción la música de la violista Jany Jiménez.

MEDALLA DE ORO DE LA REAL CIUDAD DE GÁLDAR,
PARA EL INSTITUTO CANARIO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS
"REY FERNANDO GUANARTEME"


Días antes a este acto institucional y en el Templo Matriz y Arciprestal de Santiago de Los Caballeros de Gáldar, el sábado 21 de julio, se celebró el acto de entrega de Honores y Distinciones a personas e instituciones que han destacado en diferentes ámbitos y que durante su vida o su trayectoria han colocado el nombre de la Real Ciudad de Gáldar en lo más alto.

Entre los condecorados y galardonados estuvo el Presidente del Instituto Canario de Estudios Históricos "Rey Fernando Guanarteme" Iltre. Sr. Don Luis Cristóbal García-Correa y Gómez, que recibió la Medalla de Oro de la Ciudad, en nombre del Instituto, que se le otorgaba por: "...destacar en la conservación y estudio de las tradiciones históricas, genealógicas y culturales de los antiguos habitantes de las Islas Canarias y por su defensa y conocimiento de la figura del último rey aborigen".

Finalizados los actos arriba mencionados del lunes, 23 de julio, la Junta Directiva y los nuevos miembros del Instituto fueron agasajados con un brindis en un popular restaurante de la zona.



Sólo nos queda agradecer (por nuestra parte), al Sr. Don Ángel Ruiz Quesada, ilustre galdense y grancanario, por su dedicación y cuidado esmero; ya que ejerció de "alma mater" y, a la sombra; entre bambalinas, bastidores ó BackSatage, como deseen ustedes, velando porque todo estuviera a la perfección...:  y así fué.





martes, 24 de julio de 2018

TUNTE: ENTRE SANTIAGO “EL CHICO” Y SANTIAGO “EL MAYOR”.

Pedro José Franco López
Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural.






Artículo publicado a página completa en "La Provincia" del domingo, día 26 de julio de 2015

En julio de 1864, se justificaban los motivos del traslado de Santiago “El del Pinar” ó Santiago “El Chico”, a la Iglesia de San Bartolomé de Tirajana (Tunte).




Fue el 27 de septiembre de 1.849, cuando el Obispo Buenaventura Codina ordenó el traslado de la imagen de Santiago “El del Pinar” desde su originaria Ermita, hasta la Iglesia de San Bartolomé, en Tunte; catorce años después, en respuesta a un escrito firmado por los vecinos de El Pinar, en el que solicitaban la devolución de la imagen, el Obispo Joaquín Lluch Garriga, sucesor de Buenaventura Codina, rubrica un Informe en el que argumentaba y justificaba los motivos que llevaron a ordenar aquel traslado y que, entre otros, eran los siguientes:

 “…Teniendo noticias de que casi a las puertas de la ermita se cometían las acciones más impuras; que hasta dentro del sagrado recinto se proferían palabras escandalosas, y que en la misma sacristía se entregaban algunos malvados a la destructora pasión de los juegos de azar; (sirviendo para esto alguna vez el mismo dinero de las limosnas, que extraían de la caja del santo con el mayor cinismo); resolvió quitar de una vez para siempre la causa ocasional de tamaños desórdenes, mandando a demoler la casa contigua a la ermita y trasladar la venerada efigie a la parroquia de este pueblo dejando a la ermita del apóstol Santiago, entredicha y cerrada pues, año tras año, aquello tenía más de bacanal que de fiesta religiosa” (Informe del Obispo Lluch, del 1-7-1864. (Carpeta de documentos de la parroquia de San Bartolomé. Archivo Diocesano de Las Palmas de Gran Canaria).

Y es que era tal la afluencia de peregrinos al Pinar que, a mediados del s.XIX surgía un conflicto entre Gáldar y Tunte, en el que el ayuntamiento galdense le reclamaba al Obispado de Canarias 300 pesos de las limosnas que se recogían en Santiago de Tunte, ya que hubieran menguado considerablemente las rentas de su Parroquia, “…pues los romeros llevados más por un espíritu de novedad, que por devoción, han vuelto la espalda a Santiago de Gáldar y se han encaminado a Santiago del Pinar con sus romerías y cuantiosas limosnas”.
 
Tenemos que remontar a mediados del s. XV como época en que nace la advocación, que coincide con el momento en que unos marinos oriundos de Galicia navegaban frente a la costa del Sur de Gran Canaria y fueron sobrecogidos por una tormenta que inesperadamente desencadena, interrumpiendo lo que hasta entonces había sido una feliz travesía. Los embates que el bravo oleaje produjo en la embarcación dio lugar a un naufragio, y la angustiosa situación que padecieron les hizo encomendarse al apóstol, arrodillándose ante una imagen que del mismo veneraban.

A cambio de la salvación se comprometieron a erigir una ermita en la primera tierra firme en que desembarcasen; el milagro se verificó, desembarcan por Arguineguín y con la imagen de Santiago al hombro emprenden el viaje de la promesa; suben por los Lomos de Pedro Afonso o Hueso Bermeja; cruzan por las silenciosas “Playas de Chira”, se encaraman por los Canalizos y, finalmente, descansan en El Lomito de Santiago, en el Valle de la Plata. Y allí, construyendo una emita, dejan la imagen de Santiago y emprenden el viaje de retorno. Tanta fuerza adquirió esta leyenda al cabo del tiempo que, incluso llegó a denominarse a la imagen “Santiago, el de la Leyenda”.

Tal como se suele hacer con Ntra. Sra. del Pino, que baja con cierta frecuencia a la capital de la isla, por diferentes motivos; los escritos dejan constancia que de forma espaciada y por razones concretas, “Santiago el del Pinar” bajaba hasta el pueblo de Tunte; así señalan que el 16 de abril de 1841 lo hace a petición del alcalde y con autorización del Obispo Judas José Romo, para rezarle a favor de las lluvias.  Otra tuvo lugar en marzo de 1845, también por falta de agua y la petición la hizo el alcalde Gregorio de Matos.
 
Santiago “el del Pinar” ó Santiago “El Chico”. Siglo XV

Sobre la escultura, efigie ó imagen de Santiago “El del Pinar”, hay que señalar que es de rudimentaria factura y que, como ya hemos indicado está fechada en el s.XV.  El inexorable paso del tiempo hizo mella en esta talla y fue intervenida por varios restauradores unas veces con más éxito que otras y, casi siempre, por indicación de los propios peregrinos que continuamente manifestaban su descontento por el deterioro que presentaba, preguntándose por el fin de sus donativos.

Recientemente, en 1988, se acomete la última restauración de la imagen debida a José Paz Vélez; según su informe la policromía se encontraba en un estado deplorable, fruto de los sucesivos retoques a los que había sido sometida. En algunas partes de sus manos faltaba la encarnadura y la madera presentaba profundas grietas.
 
A partir de 1903 esta imagen comienza a ser denominada “Santiago el Chico” para diferenciarla de otra de mayor tamaño que llega ese año a la parroquia de San Bartolomé previo encargo del sacerdote Pedro Hernández. Aunque no se llegó a realizar, el ya citado obispo Buenaventura

Codina había ordenado en 1851 la elaboración de otra imagen, especificando que debería representar a Santiago Peregrino, modelo iconográfico que surge en el s.XII como consecuencia de las peregrinaciones a Compostela y que figura al apóstol de pié, apoyado en un bordón, portando la típica calabaza y cubriéndose con un sombrero con veneras incrustadas.

Como hemos indicado, esta orden no fue cumplimentada, pues a la Junta Parroquial le inspiraba más devoción la imagen montada a caballo, por lo que, medio siglo después esta nueva obra repite la iconografía de su precedente.

Santiago “El Mayor”. (1903)

La imagen de “Santiago el Mayor”, como se le conoce popularmente, fue realizada por Francisco Villa en madera recubierta por escayola, se encuentra ubicada en el fondo de la nave derecha del templo ante un retablo de estilo neogótico tallado en madera de cedro por el maestro galdense Juan Betancort.

Los costos del conjunto escultórico ascendieron a 4.350,80 pesetas, cantidad en la que quedaban incluidos los gastos de embalaje y flete desde Barcelona. Por su parte, las del retablo se cifran en 2.350 pesetas. Diez años después, la nueva imagen se vio enriquecida por un elegante trono realizado en plata, que fue adquirido a la empresa de ornamentos religiosos Burillo, con sede en Valencia. Fue financiado a merced de donaciones particulares, completándose el resto de su importe total, que ascendía a 3.500 pesetas, con las limosnas del apóstol.

Así como la imagen de Santiago “El Chico” protagoniza la Romería, el acto más popular y entrañable de las Fiestas Patronales de Tunte; es Santiago “El Mayor” el que preside la solemne función y Procesión religiosa del 25 de julio de cada año.