domingo, 16 de septiembre de 2018

(9 de 17).- XX ANIVERSARIO DEL LIBRO "MASPALOMAS ANTIER".


Por Pedro José Franco López.

 

LOS TRABAJOS DEL CAMPO


La Pesca, el Pastoreo y la Agricultura tradicional fueron los recursos ancestrales del pueblo de Maspalomas, que constituían un gran latifundio. El ganado, el beletén, el queso recién hecho, el suero con gofio, representan hoy resonancias de viejas formas de vida.
 
Aún permanece en el recuerdo de muchos maspalomeros la estampa de las mujeres aventando el trigo, como también la imagen de los caballos trillando en la Era. Los campos plantados de papas, los trigales, los cultivos hortícolas de autoconsumo forman parte de un pasado de siglos en la comarca.

Después se extendieron los monocultivos de exportación, las plataneras y los tomateros, en el ámbito de un régimen feudal de la propiedad de la tierra y de la distribución de la cosecha entre el amo y el aparcero.

A la zafra del tomate del sudeste y sur de Gran Canaria se desplazaban temporalmente numerosos trabajadores de distintos lugares de la isla, albergados en las cuarterías, soportando lamentables condiciones de existencia.Los terrenos se preparaban en verano y la zafra duraba todo el otoño e invierno, con el trabajo de toda la familia, y el criar los hijos en cajas de coñac, como cuna, en medio de los surcos.

El trabajo consistía en despedregar y armar la tierra, sembrar y plantar los "jorcones"; estar al pie del cultivo todas las horas del día y todos los días de la semana. Luego lidiar con el implacable capataz, entregar la cosecha al amo y estar sometido a la racanearía y el abuso del cosechero. En el presente, la actividad turística y de servicios ha desterrado casi enteramente la labranza de la tierra, de la que en Maspalomas sólo quedan escasos y reducidos vestigios.

Son imágenes que aún perviven en la memoria de muchos maspalomeros y que quedan como documento antropológico, cuando el turismo ha barrido las actividades tradicionales de la zona.