sábado, 29 de septiembre de 2018

(15 de 17).- XX ANIVERSARIO DEL LIBRO "MASPALOMAS ANTIER".


Por Pedro José Franco López.

 

EL CULTO



La misa de cada tercer domingo, los bautizos y las bodas, en un pueblo tan aislado como era Maspalomas, se convertían además de en rituales religiosos, en auténticos acontecimientos sociales. La misa de un destacado día festivo era la ocasión propicia y esperada para estrenar el vestido comprado o confeccionado con tanta ilusión.

La Ermita, de pequeñas dimensiones, atestada por la vecindad y las magistrales evoluciones del abanico de Carmita Hierro, que salvaba de una linotipia segura al Monaguillo de turno.

Tiempo atrás se hicieron "las Misiones" evangelizadoras, con sermones aterradores, que dirigía “El Padrito” a los habitantes de la aldea de Maspalomas, en donde se veneraba una imagen de San Isidro y otra de San Fernando. Un conde de este último nombre tuvo la iniciativa de promoverlo como patrón religioso de la localidad.

A principios de los años sesenta se abrió al culto una nueva iglesia, desde entonces escenario de los principales acontecimientos religiosos, además de los Sociales y Culturales. Y, en el marco de los recuerdos gráficos, sobresalen las hermosas fotos de los niños en su Primera Comunión, hermosa expresión de una espontánea y elegante inocencia.