lunes, 11 de marzo de 2019

LA SOLERA DEL CARNAVAL DE MASPALOMAS


LA SOLERA DEL CARNAVAL DE MASPALOMAS.

 

Por Pedro J. Franco López

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A poco que se continúe con la dinámica de los últimos tiempos, en que se ha hecho especial hincapié en lograr un Carnaval diferenciador y exclusivo, que lo distinga del resto, dotándolo de ciertas especificidades propias, ya se tiene sobre la mesa los argumentos precisos para iniciar el proceso necesario a los efectos de que se le reconozca la categoría de Carnaval de Interés Turístico, previo al reconocimiento Nacional e Internacional; esa es la meta que hay que conseguir y, hacia ella deberían encaminarse el estudiado esmero y cuidado en la programación, organización y difusión de las ediciones próximas.

Evidentemente, los méritos a exaltar no sólo serían los logros y buen hacer de los últimos tiempos, sino que habría que complementarse con el bagaje adquirido durante sus casi cuarenta años de andadura.

La solera vendría dada poniendo en valor los precedentes del Carnaval tradicional común a todos los pueblos y aldeas del municipio de San Bartolomé de Tirajana, desde tiempos inmemoriales y, habría que darle valor, reconocimiento y la difusión precisa a aquella hazaña  de 1974, en que se celebraron unas “Fiestas de Invierno”, (el antiguo Carnaval) en la época en que éste estaba prohibido por el Régimen político de entonces; iniciativa pionera en la isla de Gran Canaria, ya que en Las Palmas de Gran Canaria, el primer Carnaval (aquel que arrancó desde la Isleta) se celebró en 1977.

También se tendría que hacerse especial referencia a los Bailes de Carnaval en la "Sociedad de Pedro Vega" del Tablero de Maspalomas, dónde con la vista gorda de la autoridad, se daban cita durante los 60 y 70 del siglo pasado las Máscaras de todo el suroeste de la isla y algunos grupos organizados de Parrandas de Mascaritas.

Por supuesto que habría que dejar constancia en ese "Expediente"  la exclusividad del Carnaval de Maspalomas del acto más trasgresor de todo el Carnaval canario: el Rescate de la Sardina; que, a poco de iniciarse  su andadura, por ahora se cumplen treinta años, se convirtió en toda una explosión  popular, incoherente, irrespetuosa, descorsetada, trasgresora  y…, libre; que al fín y al cabo son todos sinónimos de: Carnaval.

Se tendría también que hacer especial hincapié, porque nunca va a quedar suficientemente dicho, que el Carnaval de Maspalomas fué pionero absoluto de aquellas míticas Galas de Elección de Miss Traveskarnatival; convirtiéndose aquella legendaria iniciativa, plagada de esplendor, osadía y morbo en un gran gesto de atrevimiento, de valentía, y de inequívoca tolerancia y, dónde se empezó a constatar hasta dónde podía llegar el grado de tolerancia y respeto del pueblo y la gente de Maspalomas.

Iniciativa aquella que, una vez que la hiciera suya el Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, reconvirtiéndola en la incuestionable Gala Drag, goza del reconocimiento internacional y, que forman parte de la programación de, prácticamente, todos los Carnavales del Archipiélago Canario y de algunas de sus fiestas populares.


También le da un valor inequívoco al Carnaval de Maspalomas aquella iniciativa de 1996, propuesta por la Asociación "Amigos de Maspalomas" y que fue la de instaurar la fiesta del Martes de Carnaval (Homenaje al Carnaval Tradicional Canario y a la Mascarita Popular), en un intento de devolver al pueblo, parte del patrimonio que el modernismo y el cosmopolitivismo habían eclipsado; intentando lograr, en la medida de lo posible, el estado más puro del Carnaval, sin ningún tic, adulterado ni comercializado.

Es patrimonio exclusivo del Carnaval de Maspalomas también la Lectura del Testamento de la Sardina, que suele ser un texto pronunciado por un personaje popular o famoso, cargado de comentarios y referencias jocosas, irónicas y humorísticas, puestos en boca de la sardina, claro está.


Y, finalmente, caso que se emprenda el proceso de solicitud de nominación de "Carnaval de Interés Turístico" quedaría incompleto si no se "desenquista" de una vez por todas el homenaje a todos aquellos hombres y mujeres que, durante tantos años le echaron agallas y ganas, con más voluntad e ilusión que medios materiales y económicos y pusieron en marcha el ya, imparable, Carnaval de Maspalomas. Existe una gran nómina, tanto de Políticos o cargos públicos, como de Empresarios, Funcionarios, representantes de Colectivos Sociales y Culturales y, sobretodo de Voluntarios y Voluntarias que, sin ellos, nada o casi nada hubiera sido posible;  a muchos y muchas  les llegará a título póstumo, de ahí la necesidad de que se haga a la mayor brevedad.

Por supuesto que para culminar esa Propuesta hay que dar mención al desarrollo contemporáneo del Carnaval, al de hoy en día, desgranado en diez intensos días, que tanta capacidad de convocatoria y tanta "clientela" fiel tiene a nivel local, insular e internacional; quizá excesivamente encorsetado y previsible, pero que de vez en cuando nos sorprende con actos como el del "Carnaval en la Playa" que, aunque el disfraz (y hasta la ropa) brilla por su ausencia, no deja de ser tremendamente divertido y participativo, a la vez que le da ese toque diferenciador que siempre se ha pretendido para el Carnaval de Maspalomas.


Lo dicho, desde las referencias históricas y antiguas, hasta las de la más rabiosa innovación y actualidad, el Carnaval de Maspalomas cuenta ya con los ingredientes necesarios para, que de una vez por todas, despunte y se convierta en un reconocido evento de reconocimiento internacional, pero para llegar hasta ahí, primero habría que creérselo y proclamarlo Bien de Interés Local, ya luego vendría el regional y, por fín el reconocimiento nacional, que nos pondría en la antesala del reconocimiento definitivo de Carnaval de Interés Turístico Internacional.