martes, 16 de julio de 2019

50 ANIVERSARIO DE UNA DE NUESTRAS PRINCIPALES EFEMÉRIDES

Por Pedro José Franco López.


1969/ 2019:  50 ANIVERSARIO DE LA LLEGADA
DEL HOMBRE A LA LUNA

Y del papel protagonista de Maspalomas en uno de los grandes hitos de la historia de la humanidad.

Nuestro gran Aniversario -local- debería ser en octubre, cuando se cumplen 50 años de la Estancia de los tres Astronautas en Maspalomas.

Mientras duró el vuelo, la estación de Maspalomas permaneció cerrada a todo contacto con el exterior y sólo se facilitó información por teléfono y durante un horario preestablecido”.


Se cumplen 50 años de uno de los hitos más importantes de la historia de la humanidad: “La llegada del Hombre a la Luna”. El alunizaje se produce el 20 de julio de 1969 (curiosamente fue domingo) y a las 02:56 de la madrugada del 21 de julio (hora de Maspalomas) el Comandante Armstrong ponía su pié izquierdo sobre la superficie de la Luna.

Apostillamos la hora de Maspalomas, porque también fue un momento glorioso para el municipio de San Bartolomé de Tirajana y, para Maspalomas en particular; no en vano, en el momento culminante de la gesta, la Estación de la NASA de Maspalomas que, era la interlocutora válida entre el módulo lunar y la Estación central de Houston. 


Así está recogido en la historia y así quedó refrendado al ser Maspalomas el primer punto europeo que visitaron los astronautas Neil  Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins, en su gira mundial, a los tres meses escasos de la gran hazaña, (octubre de 1969), hospedándose en el recién inaugurado Hotel Maspalomas Oasis (habitaciones 113, 123 y 133), acompañados además, de un séquito de 50 personas.

Tal es así que, según las previsiones que se tenían sobre la operación, ya se hablaba de Maspalomas desde mucho antes y con trascendencia mundial. Por ejemplo: El periódico “La Vanguardia Española”, una semana antes del alunizaje adelantaba:

“La estación de Maspalomas será la primera del mundo en establecer contacto con los tripulantes de la cápsula Apolo XI, éste se efectuará exactamente dieciséis minutos después de su lanzamiento. En Maspalomas se grabará todo lo que hablen los Astronautas y se seguirá en contacto con el Apolo XI durante su travesía hasta la Luna (…) Mientras dure el vuelo, la estación de Maspalomas permanecerá cerrada a todo contacto con el exterior y sólo será facilitada información por teléfono y durante un horario preestablecido”.

Ya desempolvamos este asunto en Ponencia pronunciada en la Universidad de Verano de Maspalomas de 2011 y reivindicamos y propusimos una serie de medidas para sacar a esta efeméride el provecho socio-cultural que tiene y, también el de promoción turística para que sea un incentivo añadido a nuestras excelencias, pero nunca va a quedar suficientemente dicho hasta que, por quien o quienes corresponda, inmortalicen con motivo escultórico, suficientemente gráfico este episodio, para conocimiento de todos y es que, cualquier lugar del mundo que tenga en sus anales históricos un hito de esta categoría, de seguro lo pondría en valor, para orgullo de sus ciudadanos y como atractivo de destino turístico.

Somos nosotros -los contemporáneos-, los que tenemos que escribir la historia de nuestro pueblo y es nuestro deber el hacérsela saber a nuestra gente, a las generaciones futuras y al turista que nos visita. Por enésima vez proponemos que, lo más cerca posible de dónde estuvieron ubicadas las naves del Proyecto Mercury y después del Proyecto Apolo y en motivo escultórico que pudiera ir presido por la famosa Huella, se grabe a fuego y en varios idiomas la frase: “Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad”, pues está constatado que dónde primero llegó esa frase, desde la mismísima Luna, fue a Maspalomas.


Basándonos en datos del Instituto de Astrofísica de Canarias, dice: “…la voz de Neil Armstrong, el primer hombre que pisó la superficie lunar, llegó clara a Maspalomas); desde allí se distribuyó por línea telefónica a Las Palmas de Gran Canaria; luego por enlace hertziano en onda corta a Inglaterra; dónde enlazaba con el cable submarino que amarraba en Andover  y por los circuitos de microondas…,  llegaba a Houston…”

Además y desde los organismos de promoción turística del Gobierno Canario, Cabildo Insular y Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana se le debería sacar el jugo preciso a la frase que Neil Armstrong le dijo al periodista Luis García Jiménez, a la pregunta de “qué sensación le produjo pisar la Luna?” y éste le contestó: “Fue algo indescriptible. Es un sitio maravilloso, como Maspalomas. Toda la isla lo es”. Ya me dirán si no es una frase como para estampar en el más noble mármol o en el bronce más resistente.

domingo, 14 de julio de 2019

BUSCANDO UNA DECLARACIÓN DE BIC, DESESPERADAMENTE.

Por Pedro J. Franco López.

Artículo publicado por "La Provincia", el domingo, 17 de enero de 2016.

 

Las dos últimas edificaciones de arquitectura tradicional de Maspalomas, la "Casa de Saturninita" y la "La Casa de la Maleza", carecen de una cobertura legal que las proteja.


La
"Casa de Saturninita", es último vestigio de las viviendas de los medianeros, en el centro neurálgico de San Fernando de Maspalomas.

 

 

La "Casa de la Maleza". es el último testimonio del pasado agrícola de Maspalomas, junto a los edificios de la zona turística y, en terrenos del futuro Parque acuático de el Veril.



Maspalomas fue hasta hace unos 60 años, aproximadamente, un grupo de viviendas de arquitectura tradicional canaria, con tejados a dos aguas, con cuidados y floridos patios, que tenían como eje principal el tallero o el bernegal; estaban muy bien ordenadas en torno a la Ermita de San Fernando, la Casa de Srta. Candelaria o Casa Condal, la Era, La Fonda de la Vda. de Franco, las tiendas de aceite y vinagre de Agustín Rivero, los Monzones y Rosita Sánchez, el Bar de Antonio Franco "el cojo" y la Cantina de los Artiles; todas ellas alineadas a ambos lados de la carretera (la Avda. de europa actual), que antes llamábamos la "carretera del estado", para diferenciarla del "camino del conde".


En su entorno, como cualquier paisaje canario, las fértiles tierras estaban salpicadas por viviendas también de igual concepción y, muchas de ellas con su horno exterior propio. Éstas últimas en algunas zonas se agrupaban y daban forma a pequeños barrios o aldeas, con sus topónimos propios, como: Buenavista, El Lomo, El Charco, Berriel, Las Burras, El Aserradero, El Veril, Etc.

Y más en el extrarradio, estaban las cuarterías de aparceros, foráneos que sólo venían a Maspalomas por temporada de zafra, como: las de Barranquillo del horno, La Gloria, las de Juliano Bonny, las de Mr. Pilcher, El Hornillo y tantas otras.

Con el boom turístico surgido en 1962 y, hasta bien entrados en la década de los ochenta, unas con la pala de aquellos inmensos tractores amarillos y otra por las curiosas Poclain, fueron arrasadas de la faz de la tierra, echando por tierra (nunca mejor dicho), la historia social, laboral y cultural de todo un pueblo con siglos de antigüedad: Maspalomas; un pueblo tan respetable y digno de tener en cuenta como cualquier otro de la geografía canaria.

Máxime cuando ya se sabía de antemano que el fin de los espacios cedidos por estas viviendas iban a estar destinados a la industria turística, no se necesita mucho esfuerzo para imaginar en los Restaurates de lujo, hoteles rurales, museos, sedes de dependencias empresariales u oficiales, etc., que hubieran salido de aquellas viviendas de arquitectura popular canaria, si se hubiera trabajado con más y mejor tino.

Quedaron en pié como testimonio de aquella época, tan sólo dos viviendas de arquitectura doméstica canaria o arquitectura popular y, tan sólo dos también, de la llamada arquitectura culta y, de sentido común al menos, sería el que estas cuatro edificaciones fueran respetadas con todas las consecuencias y con todos los medios al alcance.

Las que denominamos como de arquitectura tradicional canaria ó de arquitectura doméstica canaria, son los únicos vestigios que quedan en pié de las antiguas viviendas de medianeros del condado; una de ellas, la denominada "Casa de Saturninita" que está, prácticamente, en el centro neurálgico de la zona urbana de San Fernando de Maspalomas y, la otra quizá más conocida por su situación: "La Casa de la Maleza", que encontramos en la entrada a la zona turística, entrando por el Veril. Las dos con su propia cuadra de vacas o alpendre, horno y vestigios de patio de lajas cercado por muro, con latada de parras y tallero.

Bien es cierto que existen otras de antigüedad constatada, como la "Casa de Belencita" en el Lomo de gran valor etnográfico y las de "Mariquita García" y "Miguelito Rodríguez" en Buenavista, pero las que más están en boca de la ciudadanía, no dejan de ser estas que mencionamos de manera específica.

Con los motivos expuestos ya debería quedar suficientemente justificado el que a la mayor brevedad deberían ser protegidas, estas dos edificaciones mediante la incoación de un expediente de Bien de Interés Cultural, para que la Administración correspondiente "vele y proteja el valor artístico, histórico y espiritual del bien", tal como dice la Ley 16/1985, del Patrimonio Histórico Español, dónde también indica que la solicitud puede hacerla perfectamente, además del propio ayuntamiento dónde ésta radique a cualquier colectivo, asociación e incluso un particular. 

Casa de Saturninita:

La "Casa de Saturninita", de titularidad municipal,  actualmente usada como dependencias municipales, data de finales del s.XIX, fue usada hasta casi finales del s.XX como vivienda de unos medianeros del conde, y, adquiere el nombre de la matriarca de la última de las familias que la habitaron: Saturninita. Goza de excelentes espacios y amplias habitaciones y, ha sido propuesta para múltiples destinos, de entre ellos, resaltar: el de Centro de Interpretación del pueblo de Maspalomas y su gente, dónde se muestre su evolución a través del tiempo y, hasta la implantación de la industria turística.

Casa de la Maleza.

La "Casa de la Maleza" ó de "los Fabelo", deshabitada y en estado deplorable, data de la misma fecha que la anterior, y su uso fué el mismo, pero en este caso utilizada por medianeros de la Srta. Candelaria. Uno de sus primeros moradores fué Periquito Fabelo, conocido como El Mayordomo de la Maleza y, sucesivamente, la continuaron habitando su propia familia. Cuenta esta casa con su propia historia muy peculiar y, entre las propuestas que la propia gente del pueblo sugiere como su destino ideal, sería el de Centro de Interpretación de la zona turística Maspalomas Costa Canaria, ya que por su cercanía a San Agustín, pudiera explicitar perfectamente cómo fueron aquellos inicios, con el Concurso Internacional de Ideas, la plantación de la Estaca, la inauguración de los primeros restaurantes, bungalows, Chalets y hoteles de Maspalomas Costa Canaria.

Como sabemos "medianeros" venían a ser aquellas familias (pués hacían las labores desde el cabeza de familia, hasta los más pequeños de la unidad familiar), que trabajaban las tierras con esta modalidad, lo que venía a consistir en que la mitad del producto cosechado era para el dueño de la Finca y, evidentemente, la otra parte para el medianero.

Tan sólo por esto y, evidentemente por la antigüedad constatada de los edificios de más de un siglo, vendría a estar justificado la incoación de un expediente de Bien de Interés Cultural para ellos.

La urgencia vendría a ser cuando menos justa, pués hablando de "Casa de Saturninita", se considera popularmente que no es de recibo que siendo la única vivienda de arquitectura tradicional que existe en el pueblo de San Fernando de Maspalomas, no esté dedica a Museo Etnográfico o Centro de Interpretación.

Y en el caso de la "Casa de la Maleza", es "vox populi", que peligra su integridad, por estar ubicada en las inmediaciones del espacio previsto para el Parque Acuático de El Veril y, si no se está a tiempo, la veremos convertida en una tienda de souvenires o haciendo de cimientos de un hotel de seis plantas.


PROPONEMOS: Que en las conversaciones que se mantengan con la familia Kiessling se les pida para esta Vivienda rural el máximo respeto y, que su uso o destino tenga un tratamiento lo suficiente digno que merece su Historia y antigüedad.


Por todo ello, apelamos al sentido común y a las nuevas y frescas sensibilidades por lo social y lo cultural de nuestros principales organismos públicos.

Las dos edificaciones que denominamos de arquitectura culta: La Casa de Srta. Candelaria o Casa Condal, en San Fernando de Maspalomas,  ya goza desde 1985, de la incoación de expediente para la declaración de Monumento Histórico Artístico, por la Dirección General de Cultura del Gobierno de Canarias y, sus dependencias (que hace cierto tiempo se usaban para albergar: Sala de Exposiciones, Talleres de fotografía y pintura y oficinas. En la actualidad y de de manera incomprensible está a la espera ¿-? de que se abra una delegación o "sucursal" del Museo Canario. 

Y, el Faro de Maspalomas, que después de pasados quince años de la incoación del expediente, es declarado Bien de Interés Cultural -BIC-,  con la categoría de Monumento Histórico Regional, en abril de 2.005 y, el destino de sus instalaciones está bastante justificado después de la restauración a que fué sometido por el Cabildo de Gran Canaria.

domingo, 7 de julio de 2019

FELICIDADES A TODA GRAN CANARIA. LAS MONTAÑA SAGRADAS DE GRAN CANARIA YA SON PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD.,


Un valor añadido más, de incalculable valor, para la isla de Gran Canaria y los grancanarios todos.

Ya son Patrimonio de la Humanidad las Montañas Sagradas de Gran Canaria.

Todos debemos felicitarnos por ello. Vaya desde aquí nuestras Enhorabuenas al Cabildo de Gran Canaria y, al empecinamiento de su Presidente Antonio Morales y todo su equipo.

Ampliaremos este texto en breve, para "apuntillar" un par de cuestiones.... De momento, solo alegría y euforia. 

MASPALOMAS: EMBLEMÁTICAS MUESTRAS DE ARTE CONTEMPORÁNEO EN LA PLAZA DE COLÓN

La remodelación del Faro, a finales del siglo pasado, convirtió su entorno en un ejemplo del futuro modelo urbanístico y turístico que se pretendía para Maspalomas y Meloneras.

Por Pedro J. Franco López



Durante la década de los 90, cuando el Faro de Maspalomas se convertía en centenario y, junto al monumento natural el Roque Nublo, se instituía en icono indiscutible de la isla de Gran Canaria, su entorno era deprimente y, dejaba mucho que desear; por supuesto, nada acorde para las previsiones que se tenían para con la urbanización Meloneras, ahora mismo la más exclusiva de la isla de Gran Canaria y de Canarias en general.

Largo fue el tiempo de espera, pero al fin, se vio compensado cuando ya daba sus últimos coletazos el siglo y milenio pasados (26 de mayo de 1999), cuando se inaugura la remodelación del entorno del Faro y se le imprime una nueva fisonomía en consonancia con la idea de configurar esta zona de Maspalomas en la nueva ciudad turística del siglo XXI, ya en puertas.

Como no podía ser menos, al acto inaugural asisten la flor y nata de la política y la sociedad canaria que, momentos antes realizaron una visita al Palacio de Congresos, para comprobar el estado de las obras y que se preveía inaugurar en noviembre de aquel mismo año.

La transfiguración de este emblemático entorno consistió en una nueva Estación de Guaguas, el embellecimiento de la Plaza del Faro, dónde se recrea un lago en el que se reúnen elementos de la flora y fauna de la Charca y el Oasis y, el Paseo de Colón, que se prolonga hasta su intersección con la calle Mar Mediterráneo y la Avda. del Oasis; el arquitecto José Francisco Henríquez, coautor del Proyecto, junto a Rafael González Jaraba, venía a decir que: "la síntesis de este nuevo espacio era aunar belleza natural y arte",  o sea, "la unión del arte del hombre a la creación artística de la naturaleza".

Es por lo que junto a la playa de Maspalomas, su Parque Natural Las Dunas y la Charca de Maspalomas y, el Palmeral del Oasis, surgía junto al centenario Faro, una pequeña galería de arte al aire libre para goce y disfrute de la ciudadanía grancanaria y lo más selecto del turismo mundial: "porque así lo demanda este enclave de privilegio, como símbolo y representación de un espacio singular e internacionalmente conocido".

Así tenemos justo a la entrada del Paseo de Colón la escultura denominada "Pórtico", de Facundo Fierro, que consiste en un espacio circular de siete metros y medio de diámetro, compuesto por doce elementos de acero corten, que se entrelazan simulando las hojas de la palmera o las ondas y perfiles de las dunas de Maspalomas, enmarcando adecuadamente el acceso peatonal que se inicia (o culmina).





















A continuación tenemos un escultórico y gigantesco "Grano de Arena", de los artistas Agustín Ibarrola, José Duarte, Juan Serrano, Ángel Duarte  y Juan Cuenca (Equipo'57), y que, según los autores, tendría que estar levitando sobre una lámina de agua, lográndose la antigravedad, con un sistema de empotrado de iluminación a través del agua. (Y, así fue durante diecisiete años); ahora, su estanque figura rellenado de tierra y picón y, con una plantación de cactus. Sus perfiles y volúmenes semejan las líneas ondulantes de las dunas y fue realizada en una sola pieza de piedra marmórea de Cabra (Córdoba), dándose la circunstancia de que un ejemplar de esta obra, a pequeña escala, figura en el Centro Cultural Reina Sofía, de Madrid.


En la entrada al Paseo del Oasis y, entre el Hotel Maspalomas Oasis y el Hotel Faro, tenemos la obra escultórica "4 Ramsés" ó "Ramsés II", de Andreu Alfaro.  Cuatro elementos de mármol de Carrara, tratados de manera artesanal y que lucieron en el patio de entrada del pabellón español de la Bienal de Venecia de 1995. A decir del autor, la hizo pensando en los hombres que hicieron posible la estatuaria egipcia, sintetizándolos a través de un testigo único: Ramsés. Un grupo de testigos eternos de dioses que nos observan y nos observarán durante siglos: "una de las civilizaciones más importantes del mundo, la egipcia, de África, ahora representada en Gran Canaria-Maspalomas, que también es Europa, y que también es África", manifiesta Alfaro.



Finalmente, tenemos a "La Fuente de la Morena", con autoría artística de la escultora vasca Virginia Quevedo, y que además figura en la galería de esculturas de la entidad "Eztandart esculturas y escenografías (Benito Valladares)" junto con la fuente de "Los Dragones" que está en los jardines del interior del Hotel Costa Meloneras.

Patrocinada por la entidad Lopesan, es con diferencia, la escultura más mediática de la zona, por su situación junto al Faro y por hacer de punto de inflexión entre las urbanizaciones turísticas de Maspalomas y Meloneras; a la vez que queda unida por un paseo de esbeltas palmeras a la Fuente de Los Dragones, situada en las mismas entrañas del hotel.

La leyenda urbana es que, con esta escultura, se pretendió hacer un homenaje al pintor canario Néstor Martín-Fernández de la Torre y se le nomina: "La Noche: niño cabalgando a una morena".

Pero también nos comentan que la autora quiso emular de alguna manera en la ciudad turística de Meloneras,  a la "Chica con Delfín", que está junto al puente de la Torre de Londres" y otras que figuran en las grandes ciudades europeas y, que a su vez remedan al "Eros cabalgando a un delfín", del surtidor de fuente del yacimiento arqueológico de la mítica ciudad de Éfeso.

De todas las maneras, añadir a lo expuesto que, la ostentosidad de la obra de arte y la sinuosidad de la morena, con su cuerpo erguido musculoso y  anguiliforme, con sus afilados y poderosos dientes que hacen de surtidor, ha logrado lo que toda escultura aspira: que el público la haga suya.


Finalmente y, volviendo a la plaza del Faro y el Paseo de Colón, llamar la atención sobre la magnífica columnata apergolada que la recorre casi de un extremo a otro y, sobre todo,  al entrañable rincón con escalinatas y en semicírculo, especie de Tagoror, a la espera siempre de un encuentro de poetas, pensadores o, cuentacuentos e historietas, sin ir más lejos.

Para que todo quede dicho, también dejar de manifiesto que, en su día y, por pleno corporativo se acordó el nominar al Paseo de Meloneras con el nombre de "Paseo Príncipe de Asturias" y, así está (sin pena ni gloria) el monolito que lo recuerda.