jueves, 23 de agosto de 2018

CASI CUARENTA AÑOS YA DE AQUELLA CAMPAÑA: "CANARIO, CUIDA CANARIAS".



Por Pedro José Franco López
Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural.
 

Popularmente se denominó Campaña de recoge-colillas, pero fue tal su envergadura y magnitud, que se implicaron en ella: los tres Ejércitos, los siete Cabildos Insulares, Delegaciones Ministeriales y los Ayuntamientos costeros de todas las islas, los Organismos y Federaciones Turísticas, las Asociaciones de Vecinos de todos aquellos pueblos que contaban con Playa en su costa y Asociaciones Culturales, Juveniles, Recreativas, Deportivas, etc.;

Curiosamente (mira si los tiempos y las mentalidades han cambiado), aún siendo una Campaña de corte Medioambientalista y de respeto a la Naturaleza, el escenario para las Galas de Cierre de Campaña se montó dentro de la mismísima Charca de Maspalomas, anclada y sostenida su estructura, con palos metidos en bidones rellenados de hormigón... Hoy en día totalmente inconcebible, pero por aquellas fechas, ningún Colectivo Ecologista se manifestó al respecto.
*



Ahora que está tan en boga lo de las prohibiciones de fumar en las Playas, con lemas como: "Playas libres de Humo", "Mi Playa no es tu Cenicero", etc, y se regulan Ordenanzas municipales con sanciones de hasta 300,- euros (en Arrecife -Lanzarote-, de hasta 750,- euros); no podemos evitar recordar aquella iniciativa de hace casi cuarenta años que tuviera la Consejería de Sanidad de la Junta de Canarias, en manos del también Senador por Gran Canaria del partido UCD: Gregorio Toledo Rodríguez.

Aquella fue una iniciativa vanguardista, que se inició como experiencia piloto en agosto de 1980 y, tan sólo en la isla de Gran Canaria, pero fue tal la acogida,  que al año siguiente (1981), la Junta de Canarias la asume como causa regional y es así como se lanza una Campaña de Mentalización con los slogans de «Canario, cuida tus Playas», «Canario, cuida Canarias», y «Amigo, cuida Canarias» e implicándose en la misma desde los tres Ejércitos, los siete Cabildos Insulares, Delegaciones Ministeriales y los Ayuntamientos costeros de todas las islas, hasta los Organismos y Federaciones Turísticas, las Asociaciones de Vecinos de todos aquellos pueblos que contaban con Playa en su costa y Asociaciones Culturales, Juveniles, Recreativas, Deportivas, etc.; iniciándose su andadura desde meses antes de agosto, con Concursos de Redacción en todos los colegios de las islas.



Como anécdota, porque algunas de ellas ya ni existen, dejar constancia que la inmensa cantidad de merchandising, que se repartió por las siete islas: Ceniceros, bolsas, adhesivos, carteles, folletos, (sobre todo Camisetas), como para cubrir toda la demanda que precisaba una Campaña de tal envergadura, tuvo patrocinadores como: "Alcorde", "Galerías Preciados", "Simago", "Almacenes Cuadrado", "El Corte Inglés" y otras, como: "Ortopedia González Roca", "Leche Millac", "Café JSP", "Sanbrit", "Coca Cola", "Agua San Roque" y "Agua de Agaete".

Hay que destacar la amplísima participación de todos los estamentos políticos, sociales, culturales y deportivos de la región canaria en aquella loable iniciativa, pero si hay que hacer especial hincapié es la participación infantil (a los que se les llegó a llamar "Brigadas de Ejemplaridad"), influenciada por las Asociaciones vecinales de todos los pueblos costeros y, recordemos que en el inicio de los ochenta fue muy prolífico el movimiento vecinal.


Tanto es así que a la chiquillería que, con su camiseta y bolsa en ristre, se les bautizó como: "recoge-colillas" y es que no es nada nuevo aquello de que: "... Las colillas de cigarrillo son el principal residuo que contamina las playas a nivel mundial y que, los filtros y los cigarros, al entrar en contacto con el agua, la contaminan con sustancias tóxicas como nicotina y alquitrán, así como metales pesados como plomo, arsénico y cianuro".

Sólo añadir que las actividades de toda índole y las Campañas de choque de recogida de colillas, de carácter municipal en San Bartolomé de Tirajana, estuvieron coordinadas por el concejal de Playas Juan Quevedo Cazorla y la técnico municipal Nena García Montes y, los trabajos de montaje del Escenario en y dentro de la Charca de Maspalomas, estuvieron especialmente supervisados por el alcalde Francisco-Santiago Araña del Toro, acompañado por técnicos municipales.


ESCENARIO -DENTRO- DE
LA CHARCA DE MASPALOMAS


El Escenario, para las dos Galas de Cierre de Campaña, se montó dentro de la mismísima Charca de Maspalomas y le servía de base gruesos palos clavados en numerosos Bidones, con relleno de hormigón.

Curiosamente, ni la prensa, ni ningún Colectivo Ecologista se manifestó al respecto ¿--?. Ay!!!, la década de los ochenta!!!!.

Diseñado el Escenario por el artista canario Sergio Calvo, según la prensa escrita de la fecha: "...parecía emerger de las aguas que llenaban la inmensa Charca (una plataforma bellamente decorada de unos 200 metros cuadrados) aislaba totalmente a los protagonistas de la noche, de la gran masa humana que bordeaba el insólito tarimado"..


  

HOMENAJE POPULAR A NÉSTOR ÁLAMO,
FOLKLORISTA E INVESTIGADOR HISTÓRICO
Y  CRONISTA OFICIAL DE GRAN CANARIA.


En próximas entradas de este Blog, haremos especial mención del más que merecido Homenaje Popular que se le tributó al Folklorista, Escritor e Investigador Histórico Néstor Álamo, a su vez, autor de renombradas canciones como las emblemáticas "Roque Nublo" y "Maspalomas y Tú".

Tuvo lugar en el intermedio de la primera de las Galas (la del sábado, día 29 de agosto de 1981) y se le entregaron Placas y Condecoraciones por parte de casi la totalidad de los municipios grancanarios.


El detalle más trascendente de la noche fue cuando Néstor Álamo, en su intervención, hizo especial hincapié en que se debía levantar un monumento a Colón, "puesto que fue el último trozo de tierra española que vió antes de partir en su último viaje hacia América". Francisco-Santiago Araña del Toro prometió dar cumplimiento lo antes posible a su propuesta y deseo, al tiempo que le condecoraba con la Medalla de Oro del Municipio de San Bartolomé de Tirajana.

Vaya desde aquí nuestra modesta aportación para contribuir a que lo acontecido en la isla de Gran Canaria y, resto de las islas de la región canaria y, sobretodo, en Maspalomas (Playa y Charca de Maspalomas), los días 29 y 30 de agosto de 1981, quede recogida en los anales de la historia de Maspalomas y, a través de las redes sociales y las NNTT de los tiempos actuales (que en la década de los 80 del siglo pasado ni estaban, ni se les esperaba). Como era de esperar y, para no variar, también me ví implicado en aquella iniciativa que viví en primera línea con mi hija Carmen Irene Franco Afonso.
 
La  Campaña de mentalización sanitaria dio pié a una ingente cantidad de actividades de todo tipo que se desarrollaron en todo el archipiélago canario y, en cada Municipio y Playa durante todo el mes de agosto y, para el colofón a aquella popular iniciativa se organizaron dos magnos espectáculos en un escenario montado al efecto en la Charca de Maspalomas, queremos decir -dentro mismo- de la Charca de Maspalomas, que tenían como atractivos especiales la participación de José Vélez y Braulio, estando la coordinación artística de los espectáculos a cargo de la Tertulia "Víctor Doreste".
 
LOS DOS GRANDES ESPECTÁCULOS DE CIERRE DE CAMPAÑA, EN MASPALOMAS


Los dos espectáculos que dieron clausura al intenso mes de actividades con motivo de conmemorar el "Día Mundial de la Playa" y de las Campañas de concienciación: «Canario, cuida tus Playas», «Canario, cuida Canarias», y «Amigo, cuida Canarias»., tuvieron un seguimiento de unas 25.000 personas y, el desarrollo de los actos fue el siguiente:

Sábado, día 29 de agosto de 1981. A las 21,- horas.

Este primer espectáculo que fue presentado por José Martín Ramos, de TVE en Canarias y auxiliado por la doctora Ángela García que hacía las traducciones a los extranjeros presentes , sería retransmitido  en diferido para la región canaria y, un extenso resúmen para el Programa de audiencia hispana:  "300 Millones".

I PARTE:

·       JOSÉ VÉLEZ.
·       Orquesta de Capilla "Diego Durón".
·       Comparsa "Los Caribes".
·       Grupo Andino "Sangre del Cóndor".
·       Jorge Robayna Pons, Pianista.
·  Ballet Las Palmas "Gelu Barbu". con los primeros bailarines: Miguel Montañez y Aida Lustres.

II PARTE:

HOMENAJE A "NÉSTOR ÁLAMO"
·       María Isabel Torón. Soprano María Isabel Torón, que interpretó "Sombra del Nublo".
·       Ejercicio de Redacción escolar "Mi Campo Ideal". Primer Premio Regional. Autora-Intérprete: Magali Cáceres Cabrera.
·       Rapsoda: el Niño "Niquenrri". (Poema "Islas Canarias"
·       Grupo Folklórico "Los Familiajes".
·       Andrés Macías. Timplista.
·       Grupo Folklórico "Los Majuelos".
·       MARÍA MÉRIDA Y SU GRUPO "BENTAYGA".

 Domingo, día 30 de agosto de 1981. A las 12,- horas.

Se retrasó hasta las 14,- horas por un fuerte temporal de viento en la Playa y Charca de Maspalomas. que, poco a poco, fue remitiendo durante la tarde.

Fué presentado por Carlos Martín de Radio Cadena Española en Las Palmas.

I PARTE:

·       Comparsa "Los Caribes".
·       Murga "Los Guanches PicaPiedra".
·       Juanita Castellano, hija del popular Pepe Monagas.
·       Grupo Folklórico "Los Cochineros".
·       Aida rodríguez Ojeda. Pianista.
·       Chelyn Quiney. Rapsoda.



II PARTE:

·       Agrupación Folklórica "Florencio Antúnez".
·       El jovencísimo charro Marco Jesús y su Mariachi.
·       Rapsoda: el Niño "Niquenrri". (Poema "Islas Canarias".
·       Grupo Folklórico "Los Majuelos".
·       Grupo de rock "UNITED".
·       BRAULIO.
 

miércoles, 22 de agosto de 2018

TUNTE, EL HOMENAJE A LOS CARBONEROS, RINDE TRIBUTO A UN OFICIO INGRATO Y FURTIVO.


Por Pedro José Franco López.

Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural.

 

Los antiguos carboneros se reunían en La Laguna para descansar, poco antes de entrar al pueblo con su preciado cargamento.

 

Es una manera lúdica de rendir homenaje al oficio tradicional del Carbonero y a los que lo practicaron con tanto esfuerzo y sacrificio para sacar adelante a su familia





Con una gran fiesta denominada “Día del Carbonero”, también conocida por “La Bajá del Carbonero”, es la manera en que la gente de Tunte homenajea a este noble oficio tradicional y a los que lo practicaron, de manera furtiva, hace ya más de medio siglo; como ya es costumbre, este año también se hace coincidir este evento con la víspera del 24 de agosto, festividad de San Bartolomé, compatrono del municipio.

Los antiguos carboneros se reunían en La Laguna para descansar, poco antes de entrar al pueblo con su preciado cargamento. Allí se les ha homenajeado dedicándoles la “Plaza del Carbonero” y, desde ahí mismo, el miércoles 23 de agosto, será desde dónde arranque una comitiva, sobretodo de  niños y jóvenes, ataviados con las ropas más viejas del cuarto trastero y con las caras tiznadas de carbón y, visto los días de calor que nos está tocando vivir, de seguro que también se teñirán las manos, los pies y, toda aquella carne que las buenas maneras permiten dejar a la vista; acompañados de Charanga y Papagüevos, el jolgorio terminará en la plaza del pueblo, dónde llegarán casi limpios de hollín, pues los vecinos se habrán encargado de rociarles baldes y manguerazos de agua desde las azoteas y balcones.

Es una manera lúdica de rendir homenaje al oficio tradicional del Carbonero y a los que lo practicaron con tanto esfuerzo y sacrificio para sacar adelante a su familia, en aquellos años de posguerra y, para colmo de males, dando con sus maltrechos cuerpos en el cuartelillo o la mismísima cárcel, muchos de ellos.

Esta fiesta, a poquito que se ponga en valor y le cuiden algún que otro detalle y se le dote de ciertos condimentos, está llamada a convertirse en el transcurrir del tiempo en todo un gran evento al estilo de “La Rama” en Agaete o “El Charco” en La Aldea. No es exagerar, si tenemos en cuenta que la “Bajá del Carbonero” cuenta con el perfil propio para ello y que, todo gran evento de hoy en día, tuvo sus inicios, más o menos, de la misma manera.

Para empezar, habría que intentar consolidarla cada año más y no contrarrestar ningún logro obtenido; lo decimos porque esta fiesta ya tuvo un precedente en que días antes de la bajada, se organizaba “La Subida de la Leña a la Hoya del Carbón” -Plaza del Carbonero- y que ha desaparecido.

Por poner un ejemplo, al igual que otras celebraciones análogas, la organización y autoridades, pudieran ir creando precedentes, participando en la Bajada ataviados con la vestimenta característica del oficio carbonero; tal como lo hicieron hace unos sesenta años: José Tejera Pino, José Tejera Rodríguez (Pepe el negro), Lisandro Hernández Díaz, Pedro Mejías Ascario, Julián Trujillo Rodríguez, Antonio Ferrer Monzón, Manuel Suárez López, Manuel Montesdeoca López, Manuel y José Suárez López, José Herrera Santana, José Hernández Hormiga, Francisco y Pedro Mejías Arbelo, Antonio Trujillo Rodríguez, José Morales Hidalgo, Santiago López Araña, Antonio y Vicente Santana Medina y Teodoro Pérez Pérez, Domingo Guerra, José Arbelo (el del Sequero) y tantos otros que ejercieron este trabajo en la primera mitad del pasado siglo XX.


En el asesoramiento de la vestimenta adecuada, tendría mucho que decir el grupo de mujeres que, ataviadas con vestimenta antigua asisten a cada evento festivo de Tunte y, que a estas alturas, ya estarán preparando los atarecos para su cita anual en la Romería del Pino. Otro ejemplo también sería el de teatralizar el personaje de “Lolita la de la huerta” que, según dicen, colocaba una sábana encima de la piedra rajá, para avisar a los carboneros de que venía la Guardia Civil.

Para confeccionar esta modesta columna hemos recurrido a los trabajos de investigación de Yuri Millares, con relatos de los maestros del carbón: Nardo Jiménez y Juan Sarmiento que aparecen en las revistas “Ruta Archipiélago” y “Pellagofio”; también nos ha ayudado el trabajo que aparece en el Programa de las Fiestas de San Bartolomé Tunte-2008, dónde podemos ver los nombres de hasta 18 carboneros y las fotos de ocho de ellos, con su año de nacimiento (todos entre finales del s.XIX y primeros años del s.XX).

Existe una jerga específica y toda una cultura muy larga de contar en torno a este oficio; por ejemplo, como dice Nardo Jiménez: “El fuego allá dentro no camina como llama, sino un fuego lento, como el gas; por eso la construcción de las hoyas debían tener la orientación de mar a cumbre, porque por el día el aire corre para arriba y, por la noche al contrario”.

Valiosa también las aportaciones de Bernardino Guerra González, conocido por Tino que, por ejemplo, nos habla de los sacrificios de los carboneros de entonces que además del esfuerzo que conllevaba el oficio, lo tenían que hacer a escondidas de los Guardas forestales y de la Guardia Civil, pues estaba totalmente prohibido cortar leña y hacer carbón. Y pone especial hincapié en cómo se fabricaba el horno dónde se quemaban las maderas de las cumbres tirajaneras.

Primero se cortaban los pinos, se pelaban y los troceaban antes de introducirlos en “La Hoya”. La “hoya tendida” era un hueco de un metro de profundidad y 3 ó 4 metros de diámetro; una vez llena de troncos, se cubría con tierra cernida, para que no quedaran grietas por ningún lado. A continuación se prendía con un trozo de carbón ardiendo y se cubrían todos los posibles coladeros de aire, aunque, estratégicamente, se podía dejar algún que otro “machinal”: “No le dejo más que humee un poquito”. Finalmente y, con toda la paciencia del mundo, esperar entre tres y cinco días a que ardiera la hoya; como dice Nardo Jiménez: “El fuego allá dentro camina lento”.

Las hoyas las preparaban en terreno semillano y en “fonducos”, para que no les diera el aire y, sobretodo, para que no estuvieran a la vista de los agentes forestales. Cuando más tenían que estar al acecho era en el momento de cortar, trocear y trasladar los pinos hasta la hoya (muchos fueron denunciados y encarcelados); el trabajo de la quema era de noche y no había peligro que les descubriesen, “el humo de noche no se ve y de día es como si fuera vapor”.


Cuando terminaban de prender los troncos, se desbarataba la hoya, se extendía el carbón y se le daban brochazos de agua para enfriarlo antes de meterlos en sacos: “ensaquilarlos” como algunos decían. Finalmente, se traían al pueblo para venderlos, bien a cambio de dinero o por sacos de papas; el reparto por los pueblos de los alrededores se hacía en burras y, para vender en Telde o Las Palmas, se aprovechaba alguna camioneta.

Aunque en Tunte ya nadie ejerce esta actividad, la perpetuidad de la actividad parece garantizada. La asociación "Chamarusco Carboneros de la Cumbre”, se creó en el año 2004 y surgió a raíz de una serie de iniciativas de la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria.

Este grupo de carboneros, entre los que hay algunos del Término Municipal de San Bartolomé de Tirajana, ha logrado la creación de una marca comercial “Carbón de la Cumbre”, la cual se encuentra registrada en la oficina española de patentes y marcas como producto procedente de las cumbres de Gran Canaria y reseñando que es un producto y un oficio forestal tradicional de Gran Canaria que se viene realizando desde tiempo inmemorial y que, al mismo tiempo, destaca por unas prácticas sostenibles y ecológicas.

 
BERNARDINO
GUERRA GONZÁLEZ -TINO-

De los de Tunte de toda la vida, es un incondicional de la cultura popular, del folklore y de las tradiciones canarias. No hay romería que se precie dónde no esté su Carreta que capitanea su hijo Ismael Guerra.

Para esta columna y para la “Bajada del Carbonero Tunte-2015”, Tino se arranca por poesías y ha creado una con métrica y rima muy “sui géneris”, pero poesía al fin y al cabo. Es como sigue:



POESÍA AL CARBONERO

Por los pinares de Tunte
bajaban los carboneros
con la mirada adelante,
mirando para los pueblos
y cambiaban el carbón
por: papas, carne, ajos o huevos.

En la Degollada de Rosiana
se paraban al acecho
a que pasara Manuel Reyes
y Talavera en sus bestias.

Bajaban por Pilancones
El Ventoso y las Tederas,
Subían por Gitagana, Arteara y Fataga
Camino del Lomo Vera.

En las “hoyas de carbón”
se tiznaban con el hollín
y parecían unos esclavo
que venían de otro país.

Así termina la historia
de los pobres carboneros,
que muchos dieron la vida
Por el hambre y la miseria de su pueblo.