MARCIAL
RIVERO HIERRO, DE LOS BARRANCOS Y PLAYAS CANARIAS, A PATEARSE CUATRO
CONTINENTES.
Por Pedro J. Franco López
Hijo Predilecto del Municipio de San Bartolomé de Tirajana
Su verdadera pasión por viajar.
De siempre tuvo Marcial especial predilección por viajar; nada del otro mundo, si esto es a lo que aspiramos la práctica totalidad de los mortales, con la diferencia que él, lo logró, -sobradamente-.
Con 23 años descubrió el “Interrail europeo” con la modalidad Global Pass y sintió la fuerte atracción de conocer el mundo país a país; pero no de manera convencional; Marcial viaja solo, como mochilero, sin itinerarios cerrados y abierto a lo inesperado -deja que cada día le sorprenda-, buscando destinos exóticos y culturas milenarias. Hasta la fecha ha recorrido más de veintiséis países de Asia, África y América; entre ellos: Mongolia, India, Sri Lanka, Japón, Vietnam, Nepal, Malasia, Tíbet, Perú, Colombia, Indonesia, Marruecos, Egipto, Jordania, Laos, Camboya, Tailandia, China, Rusia y Filipinas.
Su periplo continuará el próximo mes de octubre, ahora mismo tiene interés en profundizar con especial interés en profundizar nuevamente en China. También tiene pendiente visitar Papúa Nueva Guinea, destino que le atrae especialmente por su riqueza cultural y etnográfica.
Tras las Maravillas del Mundo
Pero ahí no queda la cosa, también ha puesto
todo su empeño en vivir la aventura de conocer y fotografiar, todas y cada una
de las Maravillas del Mundo actúa, como: Machu Picchu
(Perú); La Gran Muralla China; El Taj Mahal; Los Templos de Angkor Wat
(Camboya); Petra (Jordania) Y El Coliseo de Roma.
Lo que ha
logrado podría parecer más sencillo si proviniera de una familia acomodada o si
contara con el respaldo de una gran productora audiovisual. Pero no es así.
Marcial trabaja en el sector turístico y organiza sus viajes con sus propios
medios, aprovechando cada oportunidad, gestionando personalmente cada
experiencia y, encomendándose sólo a sí mismo; lo que sorprende no es solo la
cantidad de destinos, sino la forma: solo, sin itinerarios cerrados y abierto a
lo inesperado.
A la pregunta de qué has perdido y ganado con todas estas experiencias vividas; Marcial nos contesta que: “he perdido el miedo y he ganado lo que soy hoy, estoy muy satisfecho”.
¿Qué es para ti viajar?
“Viajar y
fotografiar es un enriquecimiento cultural y humano. Convivir con familias en pueblos, junglas, desiertos o lugares remotos es un
lujo que tengo al alcance y no puedo desaprovecharlo. Estoy muy emocionado con
todo esto. A mi edad, todavía me siento como un niño”.
En las Islas
Mentawai, en Sumatra-Indonesia, vivió una experiencia que le marcó un antes y
un después; llegar hasta allí fue una auténtica odisea. Aunque nunca permanece
más de dos días en un mismo lugar, hizo una excepción: convivió durante una
semana con una familia en plena jungla: “Era exactamente lo que siempre
busco: tribus, naturaleza, aventura. Interesarme por su cultura y costumbres me
ha dado enormes satisfacciones”.
En Sumatra
tuvo la oportunidad de fotografiar el tradicional “pacu jawi”, las carreras de
bueyes que se celebran en los arrozales tras la cosecha. Una experiencia que
define como una de las mejores de su vida como viajero y fotógrafo.
¿Qué te enseñan las familias con las que convives?
De
estas convivencias afirma haber aprendido tolerancia, respeto, capacidad de
adaptación y, sobre todo, a valorar lo que tenemos y la importancia del
concepto tradicional de la familia; inolvidable su experiencia fotografiando el
“pacu jawi”, tradicionales carreras de bueyes en los arrozales de Sumatra,
después de la cosecha.
“Me enseñan a
gestionar problemas que puedan surgir, pero sobre todo tolerancia, respeto, a
valorar lo que tenemos y me sobrecoge el fuerte concepto tradicional de la
familia”.
La precaución siempre
es buena, siempre acaban dejándote integrar, pero “poco a poco”. Por ejemplo,
en Mongolia, pudieran parecer agresivos, pero es que no les gusta el turismo.
Qué es para ti una fotografía, en esos escenarios y circunstancias tan especiales:
¿A qué tienes miedo?
“Siempre tengo
miedo a no poder salir el día previsto; como nunca no llevo nunca un plan de ruta y no sé lo que va a pasar al día siguiente”.
La comida y la propuesta más rara,
en toda esta aventura?
La comida, quizá una en Japón, no quise que me dijeran lo que era, pero creo que, fueron unas vísceras, o algo así; y, como propuesta rara, quizá la de hacer de extra en una película en Vietnam.
Devolver lo aprendido
Si hay
algo que también le apasione es compartir sus experiencias como herramienta de
aprendizaje cultural y humano. Así han sido varios proyectos sociales y
educativos, mediante sus fotografías, para lo que
contó con la valiosa colaboración de la educadora social Saray Prieto, que se
han expuesto en varios institutos del sur de la isla, centros
culturales y talleres, con una gran valoración.
Por ejemplo: “Los
viajes de Marci”, “Viajar y fotografiar como enriquecimiento
cultural y humano”;
“Mundos paralelos” y, el más reciente: “La cajita del conocimiento”, etc.
Agradecimientos
Marcial
agradece especialmente a la Concejalía de Cultura del Ilustre Ayuntamiento de
la Villa de San Bartolomé de Tirajana por el respaldo a sus proyectos de
difusión cultural en centros educativos y espacios sociales.
Asimismo, reconoce el apoyo de la empresa SERVATUR,
donde trabaja desde hace años; la flexibilidad laboral que me permiten ha sido clave
para poder compaginar su profesión con su pasión por viajar.
Visitar su estudio y poder admirar una pequeña parte del arsenal de fotografías que ha cosechado e interpretadas por él mismo, ha sido un auténtico lujo y un regalo visual.

















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