Por
Pedro José Franco López
Jóvenes del Tablero y
Maspalomas, se unieron y convivieron durante dos meses, -en 1970-, para escenificar un
Belén Viviente en el Templo Parroquial de la Santísima Trinidad del Tablero.
Como hemos quedado, sobre
el Belén Viviente de antaño, vamos a efectuar cuatro entrega, esta tercera la
dedicamos al Belén que se celebró en el Tablero (Iglesia Parroquial) en
diciembre de 1970. Y es que fue tanta la repercusión que tuvo en años
anteriores el de San Fernando de Maspalomas que, el Párroco y un grupo de
jóvenes nos pidió que lo hiciéramos en el Tablero.
Pero en Maspalomas, no
quisimos que fuera así tal cual, por lo que se decidió hacer un reparto de
papeles entre jóvenes de los dos pueblos.
De esa forma tuvimos un
resultado muy feliz para todos y causó muchísima expectación el que jóvenes de
dos pueblos con una fama (supuestamente) de rivales y mal avenidos (como todo
vecino que se precie). Así tuvimos que si San José era maspalomero, la Virgen
era del Tablero; que si Herodes era de Maspalomas, su mujer y esclavos deberían
ser del Tablero; se entremezclaban pastores y, los Reyes de Oriente, por ejemplo,
eran chicos de los dos pueblos también.
La convivencia durante
casi dos meses, mientras duraron los ensayos, fue fantástica y, una experiencia
muy válida para repetir hoy en día, afrontando juntos los jóvenes de dos
pueblos vecinos iniciativas de cualquier rama de las artes, el deporte, la
solidaridad o la Cultura en general.
Sobre los dimes y
diretes que antiguamente teníamos los jóvenes del Tablero y Maspalomas hay
infinidad de anécdotas que contar que, muy posiblemente, las vayamos
desgranando con el tiempo, al fín y al cabo forman parte de la historia y de
las leyendas urbanas de estos pueblos.







