sábado, 2 de julio de 2022

EN SERIO??. TODO FUE POR CUENTA DE UNA BODA?? -1732/2022 = 290 aniversario de un matrimonio decisivo-

Por Pedro José Franco López.  
Roque Nublo de Gran Canaria.

SI ACASO FUE UNA BODA LA QUE DECIDIÓ LOS DESTINOS DE MASPALOMAS Y TODO EL SUR GRANCANARIO.

Pedro Agustín del Castillo León, más tarde Ruiz de Vergara,  que José de Viera y Clavijo, definió como: "...varón muy respetado por su nobleza y don de consejo en los asuntos públicos y privados"; Personaje ilustre e ilustrado, autor de la Descripción histórica y geográfica de las Islas de Canaria, se mostraba orgulloso de proceder de aborígenes canarios por rama paterna y materna y es que el linaje de la familia Castillo tiene su extremo en Fernando de Guanarteme; a este respecto, el historiador Francisco Morales Padrón, que ha tenido acceso a la Biblioteca y Archivos del Condado de la Vega Grande, afirmaba que no se entiende la historia de Canarias en general y la de Gran Canaria en particular sin el estudio minucioso de la familia Castillo.

Pedro Agustín del Castillo, poco a poco fue acrecentando el poder social, político y económico de la familia Castillo, mediante sagaces políticas matrimoniales, como era habitual entre los estratos superiores de toda sociedad estamental, logrando reunir importantes mayorazgos y extensas propiedades; patrimonio que convertía a esta familia en una de las más poderosas de Canarias.

Y ahí que, en una magistral jugada de los patriarcas de las familias Amoreto y Castillo, el 26 de febrero de 1732, en la Ermita de la Virgen del Guadalupe de Juan Grande, se unen los dos mayores imperios de Gran Canaria, con la boda de Fernando Bruno del Castillo y Ruiz de Vergara -señor del mayorazgo de la casa Ruiz de Vergara y Messia, con Luisa Antonia de Amoreto Manrique (señora de la casa de la Vega Grande y de los grandes mayorazgos de sus antepasados); atribuyéndose esta flamante pareja, el primer rango entre las familias insulares, lo que les permitía hacer toda clase de favores a la corona española, lealtad compensada al serle concedido, por el rey Carlos III, la dignidad de un título de Castilla: el Condado de la Vega Grande de Guadalupe, por Real Cédula de 23 de septiembre de 1777.

En la extensa relación de méritos que Fernando Bruno del Castillo Ruiz de Vergara incluyó en el "Memorial" que hubo de enviar al rey Carlos III, para conseguir la "gracia real", del Condado que se le otorgó, estaban incluidos todos los servicios prestados a la corona por la familia -con los títulos y privilegios de sus ascendientes a lo largo de la historia; entre ellos destacaban sobre el resto la reedificación de conventos, iglesias y capillas después del ataque holandés de Pieter van der Does.

Precisamente con motivo del 300 aniversario de aquella efemérides histórica, el dramaturgo Faneque Hernández (profesor, escritor y catedrático de Historia Secundaria), escribió La rebelión de los sureños; poema épico que conmemora los hechos gloriosos de aquel motín, del que se hace una versión teatral, interpretada por más de 100 vecinos del sureste, al puro estilo de "Fuenteovejuna canario", bajo la dirección de Nacho Cabrera, a los que agradezco, de corazón, la sesión de las fotos de la versión teatral, respecto a la boda a la que hacemos alusión y que ilustran esta columna.