Por Pedro José Franco López
Técnico en Patrimonio Histórico y
Cultural.
Autor del Libro: "MASPALOMAS EL
CARNAVAL"
Si de remontarnos al pasado del Carnaval en Maspalomas
se trata, nada mejor que recurrir a la mitad del s.XIX (entre 1852 y 1856),
cuando el ornitólogo y botánico alemán
Carl Andreas Julius Bolle, asiste a una recolección de huevos en la Charca de
Maspalomas.
Numerosas referencias históricas y antiguas, así como
de rabiosa innovación y actualidad, el Carnaval de Maspalomas cuenta ya con los
ingredientes necesarios para, que de una vez por todas, despunte y se convierta
en un reconocido evento de interés turístico nacional e internacional.
Si ya el Carnaval de Maspalomas, de por sí, cuenta con
más que suficientes ingredientes para considerarse con solera y empaque y
situarse entre los de primer orden del ranking de todos los Carnavales
canarios, hacemos una aportación más, fundamentada y datada en mitad del siglo
XIX (año 1857 para ser más exactos), hace por estos días nada más y nada menos
que ciento sesenta y dos (163) años, que sin duda le dará un valor
añadido.

Carl Bolle, en su libro: "Mein
zweiter Beitrag zur Vogelkunde der canarischen Inseln”, en español: (Mi segunda contribución a la ornitología de las Islas
Canarias). 1857,
Pp. 341-3), pone el siguiente texto: "No dejamos aquel lugar (La
Charca de Maspalomas), hasta que nuestros cestos estuvieron llenos, lo cual
sucedió al cabo de una hora… Cuando volvimos a casa y contamos los huevos,
se encontraban más de 400, de
los cuales nos comimos una parte esa misma noche, con buen apetito, y los
restantes al día siguiente en forma de distintos platos de Cuaresma, por
ejemplo un tipo de pastel de huevos (tortillas). Las yemas eran
sorprendentemente rojas y sabían a pescado”.
La casa, supuestamente debía ser la del Mayordomo del
Conde, que era quién daba los permisos para el pase a La Charca y, no divagamos
mucho al decir que, si estaban en Cuaresma, el pastel debía ser Tortillas de Carnaval.
Bolle continúa abundando en que los huevos principalmente eran de una especie
de "golondrina de mar", llamada "charran" y, al mencionarse
que se trataba de huevos de gran variedad también los habría de patos,
garzas, fochas y pollas de agua.
Este precedente de más de un siglo y medio de
antigüedad viene a enriquecer el historial del Carnaval de Maspalomas que, en
los últimos años ha apostado por convertirse en un evento de calado
internacional hasta convertirse en una importantísima y atractiva herramienta
promocional; no en vano su marco y epicentro se desarrolla en el seno de una de
las más importantes zonas turísticas del territorio español: Maspalomas Costa
Canaria.