Las describe el ornitólogo y botánico alemán Carl Bolle,
en su publicación de 1857: "Mein
zweiter Beitrag zur Vogelkunde der Canarischen Inseln". (Mi segunda contribución a la ornitología de
Canarias)
Numerosas referencias históricas y antiguas, así
como de rabiosa innovación y actualidad, el Carnaval de Maspalomas cuenta ya con
los ingredientes necesarios para, que de una vez por todas, despunte y se
convierta en un reconocido evento de interés turístico nacional e
internacional.
Por Pedro J. Franco López
Si ya el Carnaval de
Maspalomas, de por sí, cuenta con más que suficientes ingredientes para
considerarse con solera y empaque y situarse entre los de primer orden del
ranking de todos los Carnavales canarios, hacemos una aportación más fundamentada
y datada en mitad del siglo XIX (año 1857 para ser más exactos), hace por estos
días nada más y nada menos que ciento sesenta (160) años, que sin duda le dará
un valor añadido.
Resulta que, entre los años 1852 y 1856 visita las Islas Canarias el ornitólogo y botánico alemán Carl Bolle y, realiza dos publicaciones: "Bemerkungen über die Vögel der Canarischen Inseln". (Observaciones sobre las aves de las Islas Canarias), de 1854 y "Mein zweiter Beitrag zur Vogelkunde der Canarischen Inseln" (Mi segunda contribución a la ornitología de Canarias), en 1857.
En esta segunda
publicación, de la que se hace eco el investigador canario Rubén Naranjo en su
Libro: "Maspalomas: Espacio
Natural", narra Carl Bolle su estancia en Maspalomas y su "recolección
de huevos en la Charca: Cuando
volvimos a casa y contamos los huevos,
se encontraban más de 400, de
los cuales nos comimos una parte esa misma noche, con buen apetito, y los
restantes al día siguiente, en forma de distintos platos de Cuaresma, por
ejemplo un tipo de pastel de huevos (tortillas). Las yemas eran sorprendentemente
rojas y sabían a pescado” .
La casa, supuestamente debía ser la del Mayordomo del
Conde, que era quién daba los permisos para el pase a La Charca y, no divagamos
mucho al decir que, si estaban en Cuaresma, el pastel debía ser Tortillas de
Carnaval. Bolle continúa abundando en que los huevos principalmente eran de una
especie de "golondrina de mar", llamada "charran" y, al mencionarse que se trataba de huevos de gran variedad también los habría de patos, garzas, fochas y pollas de agua.
Este precedente de más de un siglo y medio de antigüedad viene a enriquecer el historial del Carnaval de Maspalomas que, en los últimos años ha apostado por convertirse en un evento de calado internacional hasta convertirse en una importantísima y atractiva herramienta promocional; no en vano su marco y epicentro se desarrolla en el seno de una de las más importantes zonas turísticas del territorio español: Maspalomas Costa Canaria.
A
poco que se continúe con la dinámica de los últimos tiempos, en que se ha hecho
especial hincapié en lograr un Carnaval diferenciador y exclusivo, que lo
distinga del resto, dotándolo de ciertas especificidades propias, ya se tiene
sobre la mesa los argumentos precisos para iniciar el proceso necesario a los
efectos de que se le reconozca la categoría de Carnaval de Interés Turístico,
previo al reconocimiento Nacional e Internacional; esa es la meta que hay que
conseguir y, hacia ella deberían encaminarse el estudiado cuidado y esmero en
la programación, organización y difusión de las ediciones próximas.
Evidentemente,
los méritos a exaltar no sólo serían los logros y buen hacer de los últimos
tiempos, sino que habría que complementarse con el bagaje adquirido durante sus
más de cuarenta años de andadura.
La
solera vendría dada poniendo en valor los precedentes del Carnaval tradicional
común a todos los pueblos y aldeas del municipio de San Bartolomé de Tirajana,
desde tiempos inmemoriales y, habría que darle valor, reconocimiento y la
difusión precisa a aquella hazaña de 1974, que
fue la de celebrar unas “Fiestas de
Invierno”, (el antiguo Carnaval) en la época en que éste estaba prohibido
por el Régimen político de entonces; iniciativa pionera en la isla de Gran
Canaria, ya que en Las Palmas de Gran Canaria, el primer Carnaval (aquel que
arrancó desde la Isleta) se celebró en 1977.
También se
tendría que hacerse especial referencia a los Bailes de Carnaval en la "Sociedad de Pedro Vega" del
Tablero de Maspalomas, dónde con la vista gorda de la autoridad, se daban cita
durante los 60 y 70 del siglo pasado las Máscaras de todo el suroeste de la
isla y algunos grupos organizados de Parrandas de Mascaritas.
Por
supuesto que habría que dejar constancia en ese "Expediente" la
exclusividad del Carnaval de Maspalomas del acto más trasgresor de todo el
Carnaval canario: el Rescate de la Sardina; que, a poco de iniciarse su andadura, por ahora se cumplen treinta
años, se convirtió en toda una explosión popular, incoherente, irrespetuosa,
descorsetada, trasgresora y…, libre; que al fín y al cabo son todos
sinónimos de: Carnaval.
Se
tendría también que hacer especial hincapié, porque nunca va a quedar
suficientemente dicho, que el Carnaval de Maspalomas fué pionero absoluto de
aquellas míticas Galas de Elección de Miss
Traveskarnatival; convirtiéndose aquella legendaria iniciativa, plagada de
esplendor, osadía y morbo en un gran gesto de atrevimiento, de valentía, y de
inequívoca tolerancia y, dónde se empezó a constatar hasta dónde podía llegar
el grado de tolerancia y respeto del pueblo y la gente de Maspalomas.
Iniciativa
aquella que, una vez que la hiciera suya el Carnaval de Las Palmas de Gran
Canaria, reconvirtiéndola en la incuestionable Gala Drag, goza del reconocimiento internacional y, que forman
parte de la programación de, prácticamente, todos los Carnavales del
Archipiélago Canario y de algunas de sus fiestas populares.
También
le da un valor inequívoco al Carnaval de Maspalomas aquella iniciativa de 1996,
propuesta por la Asociación "Amigos de Maspalomas" y que fue la de instaurar
la fiesta del Martes de Carnaval (Homenaje
al Carnaval Tradicional Canario y a la Mascarita Popular), en un intento de
devolver al pueblo, parte del patrimonio que el modernismo y el cosmopolitivismo
habían eclipsado; intentando lograr, en la medida de lo posible, el estado más
puro del Carnaval, sin ningún tic, adulterado ni comercializado.
Es
patrimonio exclusivo del Carnaval de Maspalomas también la Lectura del Testamento de la Sardina, que suele ser un texto
pronunciado por un personaje popular o famoso, cargado de comentarios y
referencias jocosas, irónicas y humorísticas, puestos en boca de la sardina,
claro está.
Y,
finalmente, caso que se emprenda el proceso de solicitud de nominación de "Carnaval de Interés Turístico"
quedaría incompleto si no se "desenquista"
de una vez por todas el homenaje a todos aquellos hombres y mujeres que,
durante tantos años le echaron agallas y ganas, con más voluntad e ilusión que
medios materiales y económicos y pusieron en marcha el ya, imparable, Carnaval
de Maspalomas. Existe una gran nómina, tanto de Políticos o cargos públicos,
como de Empresarios, Funcionarios, representantes de Colectivos Sociales y
Culturales y, sobretodo de Voluntarios y Voluntarias que, sin ellos, nada o
casi nada hubiera sido posible; a muchos
y muchas les llegará a título póstumo,
de ahí la necesidad de que se haga a la mayor brevedad.
Por
supuesto que para culminar esa Propuesta hay que dar mención al desarrollo
contemporáneo del Carnaval, al de hoy en día, desgranado en diez intensos días,
que tanta capacidad de convocatoria y tanta "clientela"
fiel tiene a nivel local, insular e internacional; quizá excesivamente
encorsetado y previsible, pero que de vez en cuando nos sorprende con actos
como el del "Carnaval en la
Playa" que, aunque el disfraz (y hasta la ropa) brilla por su
ausencia, no deja de ser tremendamente divertido y participativo, a la vez que
le da ese toque diferenciador que siempre se ha pretendido para el Carnaval de
Maspalomas.
Lo
dicho, desde las referencias históricas y antiguas, hasta las de la más rabiosa
innovación y actualidad, el Carnaval de Maspalomas cuenta ya con los ingredientes
necesarios para, que de una vez por todas, despunte y se convierta en un
reconocido evento de reconocimiento internacional.














