Por Pedro
José Franco López.
Roque
Nublo de Gran Canaria/2020
Premio "RAÍCES SBT/2019"
Este trabajo (ahora aumentado en contenidos de texto
y documentos gráficos), surge a
consecuencia de la página que nos publicó el 20-9-2020 el periódico decano de
la prensa de Canarias, DIARIO DE AVISOS; en la sección dominical "DESDE
LA TRONERA-A.C. PINOLERE",
que coordina Rafael
C. Gómez León.
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La importancia etnográfica, arqueológica
y antropológica de los conjuntos trogloditas como singularidad del patrimonio
de Gran Canaria es evidente, por lo que no es de extrañar que, un Yacimiento tan desconocido, o tan
poco mediático, como es la Montaña de los Huesos, puestos a buscar referencias,
existen tantas y tan ricas, que no tenemos aquí espacio físico donde
exponerlas, ni tan siquiera reduciéndolas a la mínima expresión.
Unas sí y otras también, aportan tal cantidad de
datos, conjeturas e interpretaciones que, más que aclarar, confunden el uso y
destino del conocido yacimiento "Montaña de los Huesos"; y que, ni
siquiera en el nombre hay un acuerdo generalizado; pues también se conoce como:
"Montaña de Tunte", "Montaña de Rosiana" "Montaña de
Pegado" y, últimamente como: "Montaña de Udera", rescatado este
topónimo, a partir de recientes
investigaciones llevadas a cabo por "Tibicena Arqueología y
Patrimonio", que dirige el arqueólogo Marco A. Moreno Benítez.
Estarán conmigo en que no soy la persona adecuada para
tratar de poner luz a tantísimas incógnitas; con esta aportación, y, ahora
mismo, lo que pretendemos es hacer una llamada de atención y poner el foco en
uno de los yacimientos más importantes y trascendentales, de la Historia
Indígena de Gran Canaria, para que ésta sea conocida por el gran público.
Y es que, a las propias
particularidades que presenta la Montaña de Tunte, de Rosiana, de "Pegado", de Udera
ó Montaña de los Huesos, hay que
añadir las geológicas, botánicas, faunísticas, etnográficas y paisajísticas,
que, todas en una, la multiplican y revalorizan.
Además, en el contexto histórico,
referido a las Crónicas e Historia de la Conquista, hay que añadir los datos
que aportan la entrada de Pedro Hernández
Cabrón hacia Tirajana y su posterior derrota a manos de los canarios;
hechos que parecen centrarse en Tunte (es decir, el actual San Bartolomé de
Tirajana y la Montaña de los Huesos). Incluso Alonso de Plasencia, nos la
describe como:
"... un pueblo montaraz y uno de
los dos refugios de los canarios; (el otro era Tirma) ...
estando Tirajana, construido a manera de castillo con toda clase de
fortificaciones..."
Y es que la significación que Tirajana,
Tunte y, por tanto la Montaña de los Huesos, adquiere en la historia insular
canaria es determinante, ya que su situación y condiciones orográficas hacían
de este lugar una fortaleza inexpugnable.
Antes de entrar en tema, sólo puntualizar que,
nuestros antepasados no entendían de límites "geopolíticos" y, no
contaban con mapas, plagados de líneas divisorias. Es por lo que cuando
hablamos de la Comarca de Tirajana, lo hacemos de todo el valle, porque todo él
tenía mucho en común, aunque ahora esté subdividido y pertenezca, territorial y
políticamente a municipios distintos: San Bartolomé de Tirajana y Santa Lucía
de Tirajana que, desde tiempos inmemoriales tienen una larga historia en común.
A todo esto, lo que nos queda meridianamente claro es
que: Tunte, Ansite, "Tayría", por Taidía, etc. eran una sucesión de
"pueblos", bajo una sola jurisdicción; territorio que el historiador
y antropólogo austriaco Dominik
Josef Wolfel, en su incuestionable obra -al menos por mí- (Monumenta
Linguae Canariae, Austria, 1965), describía como: "...la tierra desgarrada por un
barranco...".
Y, después de
asegurar que, el significado del topónimo "Tunte", vendría a ser:
"Lugar de los Canarios", añadía: "... quien se aventure a recorrer
esos profundos barrancos encontrará hermosas cuevas construidas por aquellos
aborígenes..."; refiriéndose, sin duda, a la conocida hoy, como:
Montaña de los Huesos" y, según innovadoras aportaciones:"Montaña de
Udera" y, tratando de poner un poco de luz a la confusión, también asegura
que: el "monumentoso valle", tenía su origen en el "Atrahanaca" de el
"Libro de Memorias" del cura y capellán Andrés Bernáldez.
Todo ello viene a dar contestación a la
pregunta de porqué el historiador Santiago Cazorla León, titula su "biblia
tirajanera": "Los Tirajanas de Gran Canaria",
recurriendo al género del sustantivo masculino "pueblo".
EL
YACIMIENTO ò EL POBLADO DE TUNTE.
El Poblado troglodita de Tunte de los
Huesos ó Udera; entre los barrancos de
Agualatente y el de la Culata, y es, seguramente, el conjunto de cuevas más
grande de la isla, y de todo el Archipiélago canario, al que se conoce en
arqueología como "poblado de Tunte"; se trata de toda una aldea
abierta en el interior de la piedra, que cuenta con más de un centenar de estas
habitaciones, dispuestas en cuatro niveles a lo largo del frente rocoso,
excavadas a mano en la toba, en grupos de dos, tres y hasta cuatro cuevas y
comunicadas entre sí por andenes, pasadizos, túneles y escalones también
labrados en la roca; o bien por huecos practicados en el techo o suelo de las
mismas.
Su tipología es variada, las de los
niveles inferiores fueron utilizadas como viviendas, mientras que las situadas
a mayores cotas, inaccesibles o casi, albergan los graneros o silos del
conjunto arqueológico y otras cuevas de carácter natural o ligeramente
retocadas, en número de doce, se localizan a cierta distancia, destinadas para
enterramiento o lugares de culto.
Destaca de este yacimiento su espectacularidad,
así como que varias de las cuevas presentan pinturas en su interior; entre
ellas, destaca una pintada con varios paneles, situada en la parte baja del
poblado y decorada con un zócalo de almagre de 50 a 80 centímetros de altura y,
sobre éste pintura negra y una decoración puntiforme que ocupa el resto de la
pared. Esta cueva ha venido en convertirse en nuestra particular y tirajanera: "Cueva
de las Estrellas".
La complejidad de este enclave llamó
poderosamente la atención de René Verneau en el siglo XIX, del que señalaría
que: "...recorrimos
juntos toda una montaña llena de un número grande de cuevas que, de lejos,
parecía un inmenso nido de avispas..."
De este Yacimiento, se conservan en el
Museo de la Fortaleza, en Santa Lucía de Tirajana, numerosos vestigios
arqueológicos, tales como idolillos, material lítico, restos de maderas, restos
óseos. De hecho, el Idolillo y especie de Mortero que ilustran este artículo
pertenece a la Colección de Vicente Sánchez Araña, conservados en La Fortaleza
por Tibicena -Arqueología y Patrimonio-.
ADVERTENCIA DE PELIGROSIDAD
Para finalizar,
dejar de manifiesto que nada más lejos de nuestra intención el que este
artículo haga de efecto llamada, todo lo contrario, desaconsejamos rotundamente
cualquier visita, ni guiada y, muchos menos esporádica e individual, por el
peligro que entraña; las condiciones climatológicas y la influencia que ejerce
sobre los materiales en que se realizaron estas estructuras indígenas, como por
ejemplo: la haloclastia (que viene a ser la fragmentación de la roca, cuando penetra por sus
fisuras agua que tiene un importante contenido en sales) y, se ha convertido en
el principal enemigo en la conservación de las cuevas de la Montaña de los
Huesos.
Por todo esto, son sumamente importantes los trabajos
de inventario, dibujo, topografía y fotografía llevados a cabo -en los últimos
tiempos- por la entidad "Tibicena", con criterios, métodos actuales y
tecnología punta; trabajos que, ante lo -aparentemente- irreversible de la
situación, deberían
incrementarse y complementarse -mejor hoy, que mañana-, para la conservación y
preservación o, en el peor de los casos, para información y conocimiento de
futuras generaciones.
CONCLUSIÓN
FINAL
Por nuestra parte, atrevernos a aportar
una modesta sugerencia: Que ante la imposibilidad de que los estudiosos o,
simplemente curiosos, puedan acceder a las proximidades de las cuevas de la
Montaña de los Huesos, proponemos la creación de un Centro de Interpretación,
(por ejemplo: adquiriéndose una de las viviendas de arquitectura tradicional
que existen por las inmediaciones), al objeto de interpretar "in
situ", ésta magna "ingeniería" aborigen ó indígena. Y es que, "....
por cada Yacimiento que se destruye -o se ignora-, significa la pérdida
irreparable de una parte de nuestro Patrimonio Cultural, que a su vez forma
parte del Patrimonio de toda la Humanidad...".
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:
Publicación de
Tibicena_ "El
Tiempo Perdido -Un relato arqueológico de la Tirajana indígena-"
(1300 años de relato indígena en Tirajana). Tibicena Publicaciones/2020, que
edita Marco A. Moreno Benítez. Un excelente
trabajo con fines didácticos, con una edición muy cuidada, que incluye
ilustraciones, infografías y fotografías (recreaciones) y, que por primera
vez se han usado levantamientos fotogramétricos renderizados en 3D que
permiten una nueva visión de los elementos arqueológicos.
Publicación
en el Anuario de Estudios Atlánticos: "DE LA NEGACIÓN AL OLVIDO DE LOS RISCOS SAGRADOS DE
UMIAYA". (Apuntes para la Recuperación de su Memoria); de Marco
A. Moreno Benítez y Jesús Álvarez Pérez.
Guía Arqueológica de San
Bartolomé de Tirajana. (1993). De Rubén Naranjo Rodríguez y Jorge Miranda
Valerón.
Proyecto para la puesta en uso social del yacimiento
de La Montaña de los Huesos, de Jorge Miranda Valerón.
Guía del Patrimonio Arqueológico de Gran
Canaria. Cabildo de Gran Canaria.
Servicio de Patrimonio Histórico.
Centro de Interpretación e
Investigación Etnográfica e Histórica del CEO Tunte.
Colectivo "El Legado", al que le agradecemos la cesión de
la foto de la "Cueva de las Estrellas"
Monumenta
Linguae Canariae, Austria, 1965), del historiador y antropólogo
austriaco Dominik
Josef Wolfel.
"Los Tirajanas de Gran Canaria/2000", 2ª edición, de Santiago Cazorla
León.
"Cinco años de Estancia en las Islas Canarias", de René Verneau.
Textos del Historiador Felipe Enrique
Martín Santiago.
Textos de Humberto Manuel Pérez Hidalgo.
Textos de Orlando Torres Sánchez.
Textos de Gaumet Florido.