Artículo publicado
en el periódico "La Provincia/Diario Las Palmas", el lunes, día 7 de
noviembre de 2016.
En el viejo cine
de planchas de Zinc, premonitorios de las posteriores Escalas en Hi-Fi, pero
con voz y música en vivo y en directo.
Por Pedro J. Franco López.
Transcurrían
los primeros años de la década de los 60 del siglo pasado, cuando surge en
Maspalomas un movimiento "rompedor" para la época, que toma la
iniciativa de promover una serie de actividades a fín de dar vida cultural y
social a un pueblo al que tan sólo le movía el trabajo, la subsistencia, los
amores, desamores y tragedias de las novelas radiofónicas y la lectura de las
novelas de Marcial Lafuente Estefanía (para ellos) y, las de Corín Tellado
(para ellas).
Empezaban
a aparecer los primeros trazados de la urbanización turística "Maspalomas
Costa Canaria"; la inquietud política les quedaba lejos a todos, pués todo
se gestaba (se guisaba y se comía) allá por el centro de la isla casi, en un
pueblo llamado Tunte y, la era democrática ni estaba, ni se le esperaba.
Este
movimiento tuvo una impulsora: Goyita González Valerón, nacida en Cercados de
Espino (la de enmedio de cinco hijos: Zoila, Carmela, Juan Antonio y Adán) y, que
estudió en Los Peñones (Mogán); fué allí dónde coincidió con una buena maestra,
que animó a sus padres para que la enviaran a estudiar a Telde y allí termina
el bachiller; cuando fallece su padre, el sostén de una familia numerosa, se
trasladan a las cuarterías del conde, situadas, aproximadamente, dónde ahora el
Mercado Municipal; por lo que no es de extrañar que su familia cultivaran
tomateros, justo encima de los 141 enterramientos de la Necrópolis de
Maspalomas.
Con
los esfuerzos obvios de la época, estudia Magisterio, imparte enseñanzas en la
Escuela de Maspalomas y, en verano da clases particulares a los niños y jóvenes
maspalomeros; con los que coincide además, en las misas que se celebraban en la
Ermita antigua.
Por
aquellas fechas, en Maspalomas había una especie de almacén de planchas de
Zinc, que venía a ser uno de aquellos Cines de carácter rural (provisional o de
temporada), regido por el entrañable David J. Nieves (productor y director de
cine), en el que hacía de maquinista-proyectista Marcial Afonso Artiles y, de
acomodador, su hermano Pedro.
Además,
en este cine -multiusos-, se celebraban los famosos Desfiles de Variedades, en
los que intervenían artistas grancanarios de la canción canaria, la copla, del
humor y de la magia; Pepe Monagas, con sus cuentos de Pancho Guerra y, hasta el
mismísimo "Joselillo Velázquez", el teldense, ahora internacionalmente
conocido como José Vélez.
Goyita
mantenía reuniones constantes con las chicas y chicos del pueblo y, a propósito
de estas actividades foráneas, (que surgían de San a Juan a Corpus), se
plantean el dar forma a algo parecido al fenómeno que surgiría bastantes años
después: una Escala en Hi-Fi; con la particularidad que lo harían con su propia
voz y, con música en vivo y en directo.
Piden
permiso a Marcialito (mayordomo del conde), para utilizar el cine de lata (el
Tripita Seca), logran la total integración en el grupo del matrimonio formado
por Antonio Miranda y Arabia Saavedra (Antoñito y Arabita); se incorpora al
proyecto la rondalla "Los Hermanos Moreno", liderada por Anastasio y,
como vocalista, su hermano Máximo Moreno; esta histórica Rondalla (toda una
leyenda), con el paso del tiempo pasa a llamarse "Los Cariñenas del
Sur" y, aún sigue en la brecha, ahora con el nombre de "Rondalla Los
Maspalomas".
El primer paso fue hacer dos
grupos: los niños que ensayarían "comedias" de Navidad y Sketch
humorísticos; y los mayores, que lo
harían con poemas para recitar; canciones de copla; arias de zarzuela;
habaneras y, algún que otro vals. La música: a cargo de "Los Hermanos
Moreno", que añadían también la parte de folclore canario. Y, como no
podía ser menos: se agenciaron de un maestro de ceremonias o presentador y,
también tramoyista (el que corría y descorría la cortina), el polifacético y
maestro del chiste ocurrente: Ricardo Franco Afonso.
Transcurrían
los primeros años de la década de los 60 del siglo pasado, cuando surge en
Maspalomas un movimiento "rompedor" para la época, que toma la
iniciativa de promover una serie de actividades a fín de dar vida cultural y
social a un pueblo al que tan sólo le movía el trabajo, la subsistencia, los
amores, desamores y tragedias de las novelas radiofónicas y la lectura de las
novelas de Marcial Lafuente Estefanía (para ellos) y, las de Corín Tellado
(para ellas).
Este
movimiento tuvo una impulsora: Goyita González Valerón, nacida en Cercados de
Espino (la de enmedio de cinco hijos: Zoila, Carmela, Juan Antonio y Adán) y, que
estudió en Los Peñones (Mogán); fué allí dónde coincidió con una buena maestra,
que animó a sus padres para que la enviaran a estudiar a Telde y allí termina
el bachiller; cuando fallece su padre, el sostén de una familia numerosa, se
trasladan a las cuarterías del conde, situadas, aproximadamente, dónde ahora el
Mercado Municipal; por lo que no es de extrañar que su familia cultivaran
tomateros, justo encima de los 141 enterramientos de la Necrópolis de
Maspalomas.
Además,
en este cine -multiusos-, se celebraban los famosos Desfiles de Variedades, en
los que intervenían artistas grancanarios de la canción canaria, la copla, del
humor y de la magia; Pepe Monagas, con sus cuentos de Pancho Guerra y, hasta el
mismísimo "Joselillo Velázquez", el teldense, ahora internacionalmente
conocido como José Vélez.
A
la vista del abundante documento gráfico que existe, llama poderosamente la
atención la perfección y rigor para con los vestuarios y montajes escénicos, en
unos tiempos en que el televisor casi ni hubiera hecho su aparición en los
hogares maspalomeros.
Fué
así como queda concebido un espectáculo en toda regla que recorre algunos
pueblos del sur de la isla en el que se suceden diversas comedias cortas,
estilo de las de "Las Comadres" y "Señoras y Criadas" y,
las socorridas parodias de Escuela, (con Carmencita Franco como Profesora y
regla en ristre); el total del elenco era: Arabita, Marisol y Ani Rivero, Carmencita,
Higinia y Flora Miranda, Pino Franco, Nancy Armas, Estrella Franco, Mary Carmen
Afonso, Carmencita Franco y Agustina Miranda (Tina). Además de: Ricardo Franco
y la Rondalla "Los Hermanos Moreno".
En
cuanto a las canciones y poesías: Arabita interpreta "Cómo se quiere a los
hijos" y algunas más; Adoración hace de chiquillo travieso vendedor de
periódicos (que vendía "El Imparcial"); Nancy Armas interpreta
"La Jamona" a dúo con Máximo Moreno; Carmencita Miranda interpreta
"La Huerfanita", de la mexicana Ana María González Llamas. Y, Goyita,
que se reserva para sí (de luto riguroso y con mantilla de blondas) y, a lo Concha
Piquer, la dramática copla "María de las Mercedes".
Pero
lo que sin duda dejó más huella en las chicas que las interpretaron y, entre
los que aún lo recordamos, fueron las coreografías cantadas de "Santander:
eres novia del mar", de Jorge Sepúlveda o "Las Espigadoras"
fragmento de la zarzuela "La Rosa del Azafrán"; coreografías en las
que participan todo el elenco mencionado.

Para
hablar de todo esto y, a fín de confeccionar esta columna se reúnen días
pasados con Goyita, algunas de aquellas "artistas" de variedades de
los años sesenta. El encuentro tiene lugar en la céntrica Cafetería "San
Francisco", del Centro Comercial San Fernando, y aprovechamos para
agradecer a los hermanos Pedro y María, para agradecerles la excelente acogida
que nos dispensaron. Asisten a la convocatoria y, por lo tanto, se reencuentran
con Goyita cincuenta y tres años después: Tina Miranda, Pino Franco, Ani
Rivero, Adoración Rodríguez, Ana Rosa Franco y, Andreína Armas, que lo hace
para testimoniar de alguna manera la presencia de su hermana Nancy, que ahora
reside en Andalucía y, tienen especial recuerdo para las compañeras que han
desaparecido, como: Flora Miranda, Mary Carmen Afonso y Carmencita Miranda.
A
todo esto, fué vital la presencia de Ana Rosa en la reunión, que aunque no
participó en ninguno de los Sketch,
ni coreografía; sí que asistió a todos los ensayos, memorizó y, aún recuerda, las letras de cada una de las
canciones y textos de las comedias representadas; fué así cómo cincuenta y tres
años después, a poco que Ana Rosa diera la entradilla de cualquier estrofa o
estribillo, la secundaban todas a una y, en San Fernando de Maspalomas
volvieron a sonar los valses, habaneras, coplas y poesías de aquella vivencia
que nos hemos empeñado en perpetuar.
Como
conclusión, Goyita resalta el grato recuerdo de aquellos momentos y también el
agradecimiento hacia todas las familias maspalomeras, que tan bien la acogieron,
tanto a ella, como a su madre y hermanos.
Y,
una reivindicación se pone sobre la mesa: que los organizadores de las Escalas
en Hi-Fi de hoy en día, que tanto proliferan en Fiestas y Clubs sociales,
pongan en valor las cualidades de cada persona, con su voz en vivo y en
directo; tal como ellas hicieron hace ya más de medio siglo.
Justo
es reconocer el trabajo fotográfico de Juan Franco (Foto Franco), pues si no
fuera por el testimonio del documento gráfico existente, esta iniciativa
hubiera quedado borrosa o desaparecida en el tiempo y la memoria.









