domingo, 11 de septiembre de 2022

GEOLOGÍA DE LA MASPALOMAS DE 1960

Extraído -literalmente- del Libro "Maspalomas/1961", editado por el Condado de la Vega Grande de Guadalupe, dónde se convoca el Concurso Internacional de Ideas "Maspalomas Costa Canaria". Aquí reproducimos los aspectos Geológicos de la Maspalomas de 1960, que allí figuraban.

FISIOGRAFÍA.

Los terrenos que serán dedicados a la Zona Residencial y Turística “Maspalomas, Costa Canaria” comprenden un sector de litoral en forma de arco de gran radio (unos 22 kilómetros) concéntrico al perímetro de la isla y cuya cuerda hállase orientada sensiblemente de Este a Oeste en su parte occidental y de Oeste-Suroeste a Este-Nordeste en la oriental.

La longitud de cada uno de los lados de esta cuerda quebrada por un ángulo abierto hacia el Noroeste es de 7 kilómetros.

La anchura comprendida entre la cuerda y el mar es de un kilómetro tanto en la parte occidental como en la oriental, que se eleva a tres en la parte media correspondiente al Barranco de Maspalomas y llanos adyacentes.

Esta faja litoral tiene una pendiente transversal que prolonga hacia la costa la de las laderas meridionales de la Isla, salvo a uno y otro lado de la desembocadura del Barranco de Maspalomas, que es una terraza intercalada entre el pie de la vertiente insular y el mar, muy poco elevada sobre el nivel de éste. El poblado de Maspalomas ocupa la cabecera o parte superior de dicha explanada.

Este mide de tierra a mar una anchura contada desde el poblado que excede un poco de los tres kilómetros por un desnivel de 50 metros desde el caserío al nivel del mar.

La pendiente aumenta rápidamente a medida que se aleja del Barranco hacia una y otra banda. En el extremo occidental, próximo al caserío de Arguineguín, se eleva de tal manera, que para un descenso de 100 metros basta un recorrido horizontal de medio kilómetro.

Algo análogo ocurre en la parte oriental, si bien menos acentuado, pués para el mismo desnivel de 100 metros el recorrido es doble del anterior, o sea de un kilómetro, en su extremo, junto a la punta del Morro Besudo.

La pendiente transversal presenta aquí otra particularidad consistente en un escalón de unos 25 metros de alto que se eleva bordeando la costa a 750 metros de distancia de ésta. En tal anchura se sube el terreno 50 metros y hacia tierra gana otro tanto en 250 metros de anchura solamente.

Este accidente del terreno tan caracterizado delimita por la parte de tierra adentro la zona residencial, que así se beneficia de los terrenos de pendiente más suave, con fácil acceso al mar y más cómoda parcelación y distribución de vías de acceso.

Por la parte occidental el escalón no es tan brusco, pues se ha ido degradando por la intemperie; pero de todos modos en una anchura de un kilómetro que va de la línea marítima a la cota de 100 metros de altitud, el terreno sube 25 metros en una faja de medio kilómetro junto al litoral y en el otro medio kilómetro tierra adentro, se eleva el triple, o sea 75 metros más de desnivel. También aquí se aprovechará para zona residencial la parte más llana, o sea la de la costa.

Aparte de estos accidentes de relieve paralelos al perímetro de la isla, se acusan otros normales a él y son los numerosos barrancos, barranquillos y barranqueras que cortan la longitud total de los catorce kilómetros que comprende la zona residencial. Aunque bastante encajonados, todos están secos la caso totalidad del año y la mayor parte de los años, pues apenas llueve por esta vertiente de la isla.

El único Barranco importante es el de Maspalomas, nombre que llevan los cuatro kilómetros terminales dónde se concentran los caudales de sus afluentes de Fataga, Los Vicentes, La Data o Ayagaures, y de la Negra, que a su vez re3cibe las aguas del de Chamoriscan.

En el terreno que cruza la zona residencial, la depresión del barranco de Maspalomas ofrece gran anchura que alcanza un kilómetro en algún tramo como es el fronterizo al caserío de su nombre, aunque en su desagüe al mar se reduce su latitud a 200 metros.

Es de advertir que las aguas de las avenidas no ocupan todo el ancho de la depresión, sino que se abren paso en ella por meandros, que dejan la mayor parte de la hondonada fuera del alcance de los terrenos y se aprovechan para el cultivo.

 CONSTITUCIÓN GEOLÓGICA.

A la expresada morfología corresponden los siguientes rasgos geológicos:


El límite occidental es un profundo surco erosivo, el Barranco de Arguineguín, que encauza las aguas pluviales a partir de la cumbre central de la Isla y las conduce en dirección meridiana, formando en su desembocadura un delta de un kilómetro de ancho por 700 metros de avance, ocupado por cultivos de regadío, casas de labor, arbolado, edificaciones de dos barriadas de pescadores a uno y otro lado, con una fábrica de molienda y mezcla de cemento puzolánico, especial para obras marítimas, y un embarcadero dónde atracan los vapores que los conducen a los puertos peninsulares, canarios y extranjeros. Este delta de cantos rodados llamado “El Parchel” hállase fuera de la zona residencial.

Caminando hacia el Este, apenas se deja la zanja erosiva del Barranco de Arguineguín, el terreno se eleva bruscamente y retrocede formando un amplio entrante, que se denomina la Bahía de santa Agueda, cuya cuerda es de cuatro kilómetros y medio de longitud por una flecha de cerca de uno y está encuadrada por la Punta del Parchel y el Morro de Pasito Blanco.

Junto al delta hay un alto acantilado que suministra un excelente corte geológico. La base está constituída por una toba ígnea de color claro amarillento que alcanza una elevación de 45 metros, y sobre ella descansa una formación sedimentaria de canto rodado, también de naturaleza volcánica. Este es el Lomo de Santa Agueda o del Galeón, seguido por la Cañada del Galerón, que en su parte litoral forma una hermosa playa utilizada para baños y pesca de caña por excursionistas.

Repítese otra bahía de dimensiones análogas a la anterior entre el Morro de Pasito Blanco y el Faro de Maspalomas, ubicado al Oeste del Barranco de su nombre. En ésta el relieve terrestre es mucho más suave y el litoral arenoso; los constituyen una sucesión de playas ubicadas en todas las ensenadas de la bahía principal entre el Morro de Pasito Blanco y la Punta de Maspalomas, distante media docena de kilómetros al Naciente de aquél y que se denomina: Playa del Hornillo, de La Melonera, de La Mujer y de Maspalomas, entre el Faro y el Barranco.

La estructura geológica es fundamentalmente la misma, salvo las vertientes que se enumeran a continuación: Una potente capa sedimentaria de cantos rodados que descansa sobre una toba con un lecho sensiblemente horizontal y sin degradaciones. Su depósito debió ocurrir bajo las aguas oceánicas, en tiempos en que su nivel era mucho más elevado que ahora. Esta transgresión marina alcanzó los 400 metros de altitud, que es la cota superior en que se hallan los cantos rodados sementados por el transcurso del tiempo y las consolidación  que le imponían su propio peso y el de la masa líquida de los mares.

La toba que ahora se presenta en forma compacta fue primitivamente producto de explosión de volcanes hoy desmantelados por la erosión atmosférica, que lanzaron al aire este material suelto como nubes, que al caer al agua iban depositándose en el fondo, lo que explica que la superficie consolidada sea plana y su buena sementación también fue favorecida por el estado incandescente que fue proyectado y su enfriamiento y contracción al caer al mar, en calma por su profundidad, lo que permitió una fuerte adherencia entre fragmentos muy removidos.

Luego la erosión subárea fue abriendo los barrancos en la parte alta, y los guijarros por las aguas meteóricas fueron acarreados por los barrancos y depositados por éstos en el mar, dónde recibieron paulatinamente la toba que yacía en los fondos oceánicos. Por el tamaño bastante crecido de los cantos rodados se deduce que es una formación depositada en mar somero, junto a la costa, lo que en términos geológicos ¡se denomina sedimentos neríticos.

La datación de estos episodios de la historia  del territorio insular sería casi imposible de no tener a la vista más que esta faja meridional destinada a zona residencial, pués carece de fósiles que indiquen su edad. Sin embargo, puede relacionarse con otras manchas sedimentarias al Nordeste de la Isla, dónde se ha edificado su capital, Las Palmas, y algunos fósiles característicos han permitido situarla en la Era Terciaria, Período Mioceno, Piso Helveciense.

Debe tenerse en cuente que los fósiles de los alrededores de Las Palmas están en el conglomerado que recubre la toba, siendo por o tanto bastante posteriores al depósito de ésta. Según los sistemas de datación por los modernos métodos radioactivos, se le asegura al Período Mioceno de la Era Terciaria una antigüedad de 15 a 25 millones de años. Este dato explica suficientemente la consolidación alcanzada tanto por la toba, que por su capacidad se utiliza como piedra de construcción, como por el conglomerado que requiere la dinamita para desmontarlo.

Ahora bien, la Isla ha ido elevándose ininterrumpidamente y al retirarse el mar fue quedándose al descubierto el fondo de éste: los cantos rodados primero, por último la toba que éstos recubrían. Sobre unos y otros se ejerció la acción demoledora de las aguas corrientes de las vaguadas originadas por las aguas pluviales.

Dónde más profundizó esta erosión limpió la capa protectora el conglomerado y dejó al descubierto la toba subyacente. Esta fue asimismo erosionada, aflorando bajo ella una roca que se denomina fonolita (piedra sonora, de fonos, sonido, y litos, piedra), por el sonido cristalino que produce una laja al golpearla con el martillo.

Por su naturaleza, el material poroso con que se constituyó la toba al aglomararse procede originariamente de la misma sustancia fundida o magma que produjo la lava de fonolitas. La diferencia entre ambas es de orden físico, pero su composición química es la misma: fue expulsada la toba por un fenómeno explosivo debido a la brusca expansión de gases aprisionados en el magma que fueron liberados al perder presión por su llegada a la superficie terrestre ascendiendo por la chimenea de los volcanes, mientras que la fonolita rocosa se formó por el enfriamiento lento de las corrientes lávicas que surgieron sin sacudidas por el cráter de los volcanes, no en estado líquido, sino pastoso con bastante y se alejan poco de las bocas o grietas eruptivas por dónde surgieron a la superficie.

Todavía a través de la formación fonolita que constituye como el substrato o carpintería de la parte meridional de la Isla, se abren paso otras erupciones de una lava más fluida y pesada de color negro que se derrama rápidamente por las depresiones longitudinales de la fonolita y que ulteriormente recibió asimismo un descubrimiento sedimentario de cantos rodados, conglomerados en capas de menor potencia que las que tapan las formaciones fonolíticas primitivas.

Otro episodio geológico tuvo por teatro la parte central de la zona residencial, o sea la correspondiente a la desembocadura del Barranco de Maspalomas. El gran delta de este importante curso de agua pluvial formado por terreno de acarreo que se abre en abanico a uno y otro lado de la depresión fluvial, también quedó sujeto al movimiento de emersión de toda la Isla, y como su sedimentación o depósito fue submarina, al retroceder el mar su regresión dejó al descubierto una amplia terraza entre el caserío de Maspalomas y el océano de tres kilómetros entre aquél y éste, por dos y medio lateralmente al barranco en su margen oriental.

Estos productos sedimentarios de acarreo no se limitan a dicha explanada, sino que se desparraman también por sobre la orilla opuesta hasta una distancia de un kilómetro del barranco y también avanzan como una terraza más estrecha, que nunca alcanzan un kilómetro y suele quedarse en la mitad, con longitud de tres kilómetros por la parte oriental, hasta el Morro Besudo, adosándose al viejo macizo montañoso fonolítico de la isla. Su nivel es mayor al de la terraza de Maspalomas y a formar la oriental que se llama de Las Burras, han contribuido más que el Barranco de Maspalomas, los de menor curso y caudal abiertos a la fonolita adyacente, ofreciendo el litoral en sus múltiples entrantes otro rosario de hermosas playas de un kilómetro de longitud cada una y que se de denominan de Maspalomas hacia el Naciente, Bahía del Inglés, Playa de Las Burras y Playa de San Agustín.

Se completa la reseña geológica por un último episodio que imprime a las tierras litorales de Maspalomas un sello peculiar. Nos referimos a la presencia de una formación de dunas que se alinean principalmente a lo largo de la margen oriental del Barranco de Maspalomas, en los tres kilómetros de la carretera al mar.

Superpuesta esta formación a las restantes, es la más moderna de todas; pero su origen es también marino. Estas blancas arenas cuyos minúsculos granos el viento desplaza, son de naturaleza caliza y son de constitución biológica. Inicialmente fueron bancos de madréporas o corales vivientes a poca profundidad en los mares cálidos de esta latitud y contorneando la costa de la Isla a escasa distancia, al modo que lo hacen en mucha mayor escala alrededor de las islas volcánicas del Océano Pacífico y del Continente de Australia. Los embates del mar destrozan la delicada arquitectura de las ramificaciones coralinas y las reducen a arena, que arrastradas primero por las corrientes marinas e impulsadas luego por el viento, avanzan tierra adentro amontonándose en dunas.

Los bancos madrepóricos que las originaron subsisten adosados a la costa y avanza algo mar adentro, ocultos o visibles, según la marea sea alta o baja, y revelados en todo caso por las rompientes del oleaje, denominados mariscos por el isleño, que extiende el nombre de los habitantes al de su habitación. Sus numerosos recovecos son guaridas dónde peces y crustáceos de agazapan y suministran al pescador  la satisfacción de buscarlos, descubrirlos, extraerlos y consumirlos, aparte de la vanidad de exhibirlos como trofeo de su habilidad y dominio de la zoología marina.

Por último, otra particularidad de la zona residencial de Maspalomas es el llamado “Charco”, lleno de aguas estancadas que con nivel variable se extiende desde el barranco hacia el Oeste en dirección paralela a la costa y a escasa distancia de éstos. Ha sido originado por un represamiernto de las aguas del barranco, debido a la presencia de un cordón litoral, o sea un malecón que el oleaje ha ido levantando y que intercepta el paso de las aguas fluviales del barranco hasta que la violencia de sus avenidas invernales rompe el dique de material suelto y permite la salida libre de las aguas pluviales obstruídas en el cauce. La presencia de este depósito permanente de agua dulce más o menos contaminada por contacto con la del mar adyacente, ha permitido la formación de un verdadero oasis de monte bajo, sobre el que sobresalen palmeras, como asimismo, y por análoga razón, se ven en las islas del Pacífico.


 GEOLOGÍA APLICADA:

Examinaremos la utilización de estas características geológicas para las necesidades de la zona residencial.

Esta demanda de terreno sobre la que ha de asentarse que le suministre a ser posible:

 · Buen apoyo para sus edificaciones y solidez para sus vías de comunicación.

 ·  Materiales para sus construcciones.

 ·  Agua potable para sus habitantes y de riego para sus jardines y huertos.

 · Enlaces con los centros habitados de la Isla y comunicación portuaria con España y el extranjero.

 Se estudian sucintamente estos particulares a continuación, bajo las mismas letras de cada epígrafe.

 ·        A. Bien se asienten los edificios sobre la capa superficial del conglomerado mioceno, bien sobre la subyacente de fonolita, ofrecen condiciones sobradas de resistencia para sustentarlos. Otro tanto puede asegurarse de la solidez de los terrenos que se desmonten o terraplenes para abrir vías de comunicación.

Inicialmente fueron fragmentos sueltos depositados por el mar los que hoy constituyen el conglomerado y la masa ahora compacta de la toba que fue proyectada al aire en trocitos de piedra pómez cuando explotaron por dilatación súbita los gases encerrados en la pasta fundida del magma volcánico ascendente. Pero ha de considerarse que desde entonces han transcurrido unos veinte millones de años y que la consolidación se ha efectuado en tan largo período bajo la masa líquida del océano, lo que ha permitido la perfecta soldadura de los pedazos sueltos de la toba, hoy reunidos como roca homogénea en una sola pieza, tan bien sementada que se extraen de ella y mediante explosivos cantos que se labran por caras planas en piezas de forma geométrica para levantar paredes y soportar techos y pisos.

En cuanto al conglomerado, aunque constituido por guijarros redondeados por el movimiento del oleaje, se han reunido por la presión de su propio peso y la del agua en que estaban anegados con tal firmeza gracias al relleno de los huecos entre los pedazos mayores por otros de menos tamaño, que ahora no puede deshacerse el conjunto sino mediante barrenos y se mantienen firmes y verticales los taludes del desmonte realizados años hace, para la ejecución de la carretera de Maspalomas a Arguineguín.

Una de las ventajas para el relleno de calles y caminos es que el asiento o descenso ulterior de sus terraplenes será poco sensible porque apenas si tiene tierra el suelo y sabido es lo bien que traban y se sostienen los pedraplenes en oposición a los terraplenes que constituyen las explanaciones de las vías de comunicación.


 ·        B. En la extensa faja de la zona residencial hay de todo; pero no en todas partes.

Lo que más abunda al Oeste del Barranco de Maspalomas es la piedra para hormigones, unas veces suelta sobre la superficie por efecto de la erosión atmosférica sobre el conglomerado terciario que disgrega sus elementos, y otras ofrece estos segmentados pero con posibilidad de deshacerlos empleando los medios adecuados.

Como son cantos redondeados (lo que en el país se llama callao de barranco o de playa) con una clasificación previa para dosificar la cuantía o proporción de cada uno de sus variados tamaños, que pueden cribarse una vez individualizado, se logran hormigones muy compactados y resistentes con gran ahorro de cemento, porque los pedazos menudos rellenan vacíos que entre sí dejan los grandes.

A pesar de su falta de arista puede utilizarse este callao para la pavimentación de los firmes de las vías públicas previo machaqueo, que es sumamente rápido y fácil por medios mecánicos. Así, partidos, traban muy bien, completándose la consolidación también por maquinarias de rodillos de compresión, agregándole un riego profundo de betún asfalto para evitar la formación de polvo.

El aglomerante para la confección de las fábricas de mampostería ordinaria o de hormigón hidráulico hállase también a pie de obra, pués se utilizaría preferentemente el cemento puzolánico producido por la fábrica en plena actividad, existente en Arguineguín, límite occidental de la zona residencial. Ofrece la ventaja inapreciable de ser resistente al ataque del agua marina o de sus emanaciones aéreas cargada de sales agresivas que descomponen los demás aglomerantes.

La arena puede obtenerse artificialmente de la molienda de la piedra redonda machacada, de la cual es un subproducto, siendo utilizada la gribada procedente de los acarreos de los barrancos de Arguineguín, Maspalomas y algunos otros de menor cuantía que cruzan transversalmente la zona residencial, y aunque no es recomendable por dar morteros de poca consistencia puede llegarse a utilizar, en casos especiales, la arena fina de dunas y playas, cuyas condiciones mejoran mezclándolas con otras.


El hormigón de cemento moldeado ha suplantado universalmente  por su mayor baratura y ahorro de mano de obra la antigua fábrica de lujo de la sillería labrada. Ello no obsta para que aún se recurra a ella dónde quiera darse a ciertos elementos  constructivos un aspecto ornamental. También se hallan canteras aprovechables para extracción de sillería junto al límite occidental de la zona residencial. Es una riolita de emisión anterior a la de la fonolita, con estructufluidad, es decir, con rayas algo onduladas que semejan las de una corriente fluida, de dónde su nombre: riolita, a que alude la voz griega ríos, corriente líquida, junto al lito, piedra. Es una roca volcánica de composición química y aún mineralógica comparable a la del granito, que es una roca consolidada en profundidad, en tanto que la riolita se ha vertido fundida al exterior. Muy abundante en las islas LIPARI, también se la designa por ello como liparita. Es la roca de composición más ácida, es decir, abundante en sílice (ácido silícico) bien como cuarzo cristalizado, bien combinada con otras bases formando silicatos, sumando la sílice total que revela el análisis químico contenida en una u otra forma no siempre aparente bajo el microscopio petrográfico, tallada en láminas delgadas transparentes, una elevada cuantía que expresada en SiO2 (anhídrido silícico) excede del 70% y alcanza el 77% en algunos ejemplares.

La de Maspalomas, de que no se ha hecho un estudio especial, ni aún sabemos que su presencia en tal sitio haya sido señalada por los geólogos, reúne excelentes condiciones de resistencia e inalterabilidad a los agentes atmosféricos, incluso a las aguas marinas, atestiguada por su empleo como única piedra de construcción en la alta torre de sillería  aplantillada del Faro de Maspalomas, dónde hace tres cuartos de siglo resiste sin el menor deterioro el peso de un cilindro anular con escalera interior de 60 metros de altura que se cimbrea cuando vibra al impulso del viento y no se corroe por el impalpable rocío que recibe de las rompientes del mar contra los mariscos de la inmediata playa. La cantera de esta hermosa roca listada, color verde mar, aflora en la ladera occidental del Barranco de Maspalomas. En la sucesión de las erupciones canarias representa el término más antiguo conforme a la regla de que los magmas evolucionan en el tiempo pasado de los más ácidos a los más básicos.

Le sigue en antigüedad y acidez la traquita presente en otros sitios de la Isla y que ha sido durante siglos la piedra de sillería por excelencia.

Aunque pocos en número, el Barranco de Ayagaure, afluente del de Maspalomas, acarrea bloques de traquita clara, que se ha empleado en las cornisas albardillas y edificaciones de la presa de Ayagaure, distante 12 kilómetros por camino carretero de la zona residencial. En la misma ubicación de la presa aflora una riolita fluidal de color rojo que también se labra; pero es de talla más dura y grosera que la de la traquita.


En la capital de la Isla se utilizó primeramente como sillería, incluso para esculpir figuras humanas y animales fantásticos alrededor de los pórticos de góticos floridos, una piedra que también se halla en Maspalomas, aunque a nadie se le ha ocurrido extraerla para fines constructivos, y es la arenisca o gres, que forman los bancos marinos de madréporas o corales que hemos mencionado, muy blanda de labrar al extraerla húmeda y cuyos granos se refuerzan con la explosión al sol, siendo inatacable por el contacto con las sales del océano. El color de esta roca, única que se presta a la fina labra escultórica, es amarillo crema cuando se extrae de su yacimiento y luego va oscureciéndose hasta parecer bronceado o de oro viejo. La fábrica de la parte más antigua de la Catedral se aparejó con grandes sillares de ella procedentes de la barra de la playa de Las Canteras en el Puerto de la Luz.

Es resto de la zona residencial, es decir, la parte septentrional comprendida entre el Barranco de Maspalomas y el Morro Besudo en la parte montañosa que la respalda, es totalmente de fonolita, que no admite labra por su estructura hojosa, que se divide en lajas o láminas a modo de pizarra con las que en un tiempo se construyó. Su resistencia es sobrada para construir mamposterías con aglomerantes de cal o cemento, y también se obtiene con ella un rústico efecto ornamental adhiriéndola en placas de contornos irregulares aplicadas sobre los paramentos del zócalo de los muros ediricios y juretos de cercas, destacando bien las juntas con mortero de color blanco que resalta sobre el oscuro verde azulado de los fingidos mampuestos de fonolita. Igualmente se logra un artístico efecto de opus incertum pavimentando patios y paseos de jardines con lajas de fonolitas de forma irregular, que dejan entre sus bordes una separación rellena por materiales terreos, en que arraigan fácilmente la hierba o césped, que se procura mantener verde por riegos frecuentes.

La estrecha parte costera de esta faja al norte del delta de Maspalomas no se ha originado como éste por los acarreos del barranco de su nombre, sino por los derrubios de sus propias laderas, y además es de formación muy posterior, probablemente cuaternaria, como lo demuestra el acusado desnivel entre ambas porciones contiguas, y como la de las playas de Las Burras, es de explanación sedimentaria inferior, ha de interpretarse que también fue cepillada por los embates del mar cuando éste había descendido varios metros en el curso del tiempo, que ha visto desarrollarse una ininterrumpida elevación de la Isla a partir del mioceno.

La cinta sedimentaria al pie del escalpe fonolítico no ofrece idéntica constitución que el delta. Sus elementos rodados son de menor grosor y entremezclados son gran proporción de material terroso. Por ello es una formación poco apropiada para obtener materiales de construcción, salvo el cordón litoral de cantos rodados por la marea, que puede utilizarse en hormigones y firmes el callao de que anteriormente hicimos mención.

 · C. No hay cursos de agua de corriente permanente de dónde pueda derivarse la que se requiera para abastecimiento de la potable o riego agrícola de jardines y huertos. Los varios artificios a que puede acudirse para procurárselas se indican a continuación.

Tanto en la desembocadura del barrando de Arguineguín como en la del de Maspalomas hay sendos charcos de cierta extensión cuyas aguas se han utilizado siglos atrás para la bebida.

Desde 1403 los primeros conquistadores de las Islas Canarias, procedentes de la Normandía francesa, intentaron el asalto de la Gran Canaria y fueron con su nave a proveerse de agua potable en Arguineguín, dónde los naturales de la isla, que en un principio se prestaron a que la transportaran a su buque, luego intentaron apoderarse de éste por la fuerza, rompiéndose la transacción entablada.

Más feliz fue, un siglo más tarde, el resultado del abasto de agua en Maspalomas, de que echó mano Cristóbal Colón en su cuarto y último viaje de descubrimiento del Nuevo Continente, en Mayo de 1502. Consta en forma irrefutable por el testimonio de su hijo Hernando Colón, que lo acompañaba, y escribió en su Historia del almirante D. Cristóbal Colón: “… a 24 pasamos a Maspalomas, que está en la misma isla, para tomar el agua y la leña que eran necesarias”.

Aunque aguas estancadas y próximas al mar, proceden en uno y otro caso de las aguas dulces que el barranco acarrea en sus avenidas invernales más o menos contaminadas química y bacteriológicamente, y aún con materia orgánica de origen vegetal y animal, por lo cual no sería recomendable su empleo sin purificación previa.

Aún siendo ello posible por los medios técnicos que hoy se dispone, no creemos que prevalezca su utilización por la falta de higiene, hoy excusable, aunque no impidiera en otros tiempos su absorción como agua potable por los indígenas, los conquistadores y los exploradores.

En todo caso, sería preferible alumbrar el agua en el mismo cauce de dichos barrancos, al nivel más alto que el de sus charcas. El material de acarreo que rellena el alveo se empapa con el agua dulce que por éste circula en tiempos de lluvia y su salida al mar viene obstaculizada  por la presencia del agua marina, que actúa como una presa de retención. Como la densidad de ésta, debido a las sales disueltas, es mucho mayor que la del agua dulce, flota la dulce sobre la salada y puede hallarse agua potable incluso a nivel inferior al del mar, si bien coma la superficie de separación es líquida, resulta propensa a la mezcla de ambas en proporción variable con el nivel y cuantía del agua dulce almacenada.

La calidad será tanto mejor cuanto más se aparte de la costa, como lo demuestra el análisis del cloruro sódico contenido en las muestras obtenidas de pozos y galerías abiertos  en los barrancos de Maspalomas, Arguineguín y sus afluentes. Las aguas subterráneas proceden de uno y otro; captadas a varios kilómetros aguas arriba de la zona residencial y conducidas por acequias de mampostería se utilizarán como aguas de riego por las fincas ubicadas en los terrenos contiguos a su desembocadura como el desnivel lo consentiría; nada más fácil que hacer llegar las aguas a depósitos más próximos a la zona residencial, de los cuales partiría la red de distribución.

Hasta hace poco tiempo no había otras posibilidades. Hoy existen muchas más. Tanto en Maspalomas como en Arguineguín, y en general toda la zona residencial, están dominadas por acueductos que traen el agua de remotos puntos pertenecientes a múltiples dueños, de los cuales pueden adquirirse en poco tiempo. Su calidad es excelente; proceden unas de pozos, otras de galerías y, algunas, de embalses de aguas pluviales. Existe, por decirlo así, a pie de obra y no hay más que aprovisionar con ella los depósitos de distribución repartidos a lo largo de la faja litoral de la zona residencial. Adosados a éstos se construirían filtros y aparatos de cloración que garanticen en cualquier época la pureza química y bacteriológica de las aguas del abasto.

 · D. El enlace de la zona residencial que la capital de la isla y principales pueblos de ésta es cosa hecha. Un carretera de circunvalación totalmente terminada en la parte que conduce a Las Palmas y su Puerto de La Luz, con tráfico cosmopolita, y en construcción avanzada el resto, que es totalmente accesible para carruajes, aún en la parte no ultimada, sustituída en una pista en buenas condiciones de circulación, tiene como puntos de paso Maspalomas y Arguineguín, que además por la misma vía están unidos al aeropuerto nacional de Las Palmas, ubicado en Gando, a media hora de automóvil de la zona residencial.

Como España, el extranjero y las restantes islas del archipiélago canario, pocas ciudades disfrutarán de tan abundantes líneas de comunicación tanto navales como aéreas. No faltaría que no zarpen y arriben buques o aviones, y en casi todos hay múltiples viajes diarios servidos por compañías nacionales, europeas, americanas y hasta africanas de las nuevas naciones que recientemente se han constituído como Estados Libres.

Los trasatlánticos son de los mayores que cruzan los mares, y otro tanto sucede con los aviones de las rutas aéreas. Se han iniciado obras de perfeccionamiento del aeropuerto de Las Palmas, que al alargar y ensanchar sus pistas de despegue, con mejora de su pavimentación, permitirá acoplarlo a las mayores exigencias de los aviones de reacción, lo que situará la zona residencial a pocas horas de las mayores capitales del mundo.


Aparte de tales comodidades, se van abriendo vías de comunicación de interés más localizado, pero que ofrece a los habitantes de la zona residencial disfrutar de excursiones hacia el interior de la isla; con paisajes insólitos, casi inexplorados, estas vías de acceso al territorio insular son de interés sobre todo agrícola, para la explotación de las tierras que se van roturando a compás del aumento de aguas de riego, obtenidas por la ejecución de obras hidráulicas, ya de acopio de las fluviales en embalse de gran capacidad, ya por alumbramiento y elevación de las subterráneas, en cuya busca por medio de pozos se llega corrientemente a los 200 metros de profundidad.

Las carreteras y caminos vecinales y demás vías de uso público están dotadas de firmes especiales, con aglomerantes asfálticos, que aseguran unas buenas condiciones de vialidad y ausencia de polvo y fango en todas las estaciones del año.