Por Pedro José Franco López
Convocantes y homenajeados se pegaron un revolcón de
sentimientos y emociones que reavivó por mucho tiempo una llama de arraigo,
identidad y orgullo para con sus raíces: el pueblo de Maspalomas y, estrecharon
aún más, si cabe, sus lazos de amistad y compañerismo.
El
pasado sábado se celebró en Maspalomas un acto con gran contenido emocional, de
agradecimiento y de recuerdos; en el que jóvenes representantes de unas cinco generaciones
homenajearon a todos aquellos personajes, muy importantes en sus vidas, -su
niñez y juventud- mientras practicaban aquello que más les gustaba: el Fútbol.
Para
ello toman como hilo conductor a Don
GERARDO GARCÍA PEDRAJA; a Don MARTÍN GUILLÉN JIMÉNEZ y a Don FRANCISCO SANTANA MARRERO (Paco el
Taxista) que, tanto desde el Club de Futbol San Fernando, como desde el
Club Deportivo Maspalomas, durante una
época tan crucial en sus vidas, se convirtieron en “santos de devoción” de
tantos niños y jóvenes maspalomeros…
Y los
toman como “disculpa”, para hacer extensivo el Homenaje y agradecimiento a todos
aquellos: Entrenadores; Delegados de Campos; Colaboradores, Asistentes; Masajistas;
etc. que durante su niñez y juventud les ayudaron no sólo a su desarrollo deportivo,
sino a su desarrollo personal.
Estamos hablando de gente totalmente desinteresada que, sacrificando su tiempo y restando tiempo a sus trabajos y familias, inculcaron Valores Humanos: Disciplina, Respeto y Compañerismo, entre jóvenes y niños en una época
tan difícil y de transición, como la de los años 70 y 80, cuando se implantaba una industria turística en las
mismas puertas de sus casas y, que si no te cogían bien asesorado o con la
cabeza bien amueblada, y que si no hubiera sido por gente como: Don Gerardo,
Paco el Taxista y Martín Guillén, muchísimos niños y jóvenes hubieran tirado
por otros derroteros.
El
Homenaje consistió en un partido de fútbol en uno de los campos de la Ciudad Deportiva
y, por la noche en una Cena-Homenaje.
El
partido fue de lo más entrañable, divertido y, a veces tremendamente informal.
Jugaban entre ellos mismos, con unas reglas muy atípicas, dónde todos se
divirtieron con bromas de todo tipo; el resultado es lo de menos, unos jugaban
de color naranja, otros de verde y, uno de ellos recibió dos hermosísimos
goles, da igual del color que fuera su camiseta.
La
noche, como se preveía, fue de lo más emotiva, convirtiéndose en un revuelco
total de emociones, compañerismo y camaradería.
Los
organizados (todos ellos), que se autoconvocaron mediante Wasapp y redes sociales
y, lo más importante: ideado y organizado libremente y de manera espontánea por
un grupo de jóvenes “re-la-ti-va-men-te” jóvenes, sin ser dirigidos ni coordinados
por nada ni por nadie.
Todos
ellos quedaron totalmente satisfechos por el objetivo cumplido: el pago de una
deuda hacia aquellos que tanto se desvivieron por ellos en una época: los 70,
80 y 90; que además de ser una etapa crucial en sus vidas en que unas personas
les inculcan unos valores humanos además de los deportivos, que ya forman parte
de su vida y, por si fuera poco, muchos de ellos ahora trasmiten a sus hijos y
nietos.
Como
prueba del talante personal y los valores que estos chicos recibieron en su
niñez y juventud: sin ir más lejos el propio acto, perfectamente organizado por
ellos mismos, bajo la coordinación de Félix Martínez.
Además,
a Don Gerardo García; Paco –el Taxista- y la Sra. Vda. de Martín Guillén se les
indicó que se pueden sentir orgullosos, pués cómo decía la parábola: “la
semilla sembrada, cayó en terreno fértil”. Como ejemplo gráfico el de uno de
sus “discípulos”: Justo Vera Medina que, como coordinador y entrenador de
categoría internacional, ha implantado en la isla de Fuerteventura un Proyecto Deportivo
y de Desarrollo Personal para niños y jóvenes, basado en la misma filosofía que
heredó, tanto de los homenajeados como de su propio padre: Exaltación de los
Valores Humanos por encima incluso del propio Deporte y, la Disciplina, el
Respeto y el Compañerismo.
Por un
momento el acto parecía como si de un “Homenaje de Homenajes” se tratara, pués
también sirvió de punto de encuentro de amigos que hacía hasta 25 y 30 años que
no se veían y, que llegaron a tal fín desde distintas islas y península.
Jóvenes
de varias generaciones de maspalomeros…, que si un día fueron niños, luego fueron
galletones, más después fueron padres y, ahora, algunos ejerciendo de abuelos,
tratan de implicar a sus hijos y nietos en la noble tarea del fútbol…, del deporte…,
de la vida sana y siempre con el recuerdo y siguiendo los sabios consejos que
les inculcaron.
Y,
como conclusión el reto que se imponen a ellos mismos: el de repetir anualmente
esta experiencia, para lo que piensan iniciar desde ya la convocatoria, los trámites
y las gestiones necesarias. Eso sí, como gente de era digital: “guasapeando” y,
a través de redes sociales.






Mi querido amigo Perico: El sabado noche fue inolvidable por su emotividad.La verdad ver al ad es que no tengo palabras para describirlo, pero solo con volver a pupilos de a antaño me basto para sentirme ver al malaje betico y todos aquellos pupilos de antaño ya fue suficiente para sentirme orgulloso y la vez miembro de una gran familia. Mis felicitaciones a ti como conductor del evento y a los que lo hicieron posible. Hasta el año que viene en Noviembre. Un abrazo.
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