jueves, 22 de agosto de 2019

24 de Agosto 1479/2019. 540 AÑOS DE "LA DERROTA DE SAN BARTOLOMÉ"540

Por Pedro José Franco López.

Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural.

Aquella batalla (entre castellanos y aborígenes), convierte a Tunte en uno de los escenarios más importantes de la conquista de Gran Canaria, pues aquí fue dónde se desarrollaron los últimos episodios.




Se entrecruzan y acumulan muchos aspectos a tener en cuenta al momento de escribir por estas fechas una columna sobre San Bartolomé y, en la medida de lo posible trataremos de no obviar ninguno de ellos, por lo que trataremos de la obra y vida del propio santo; de la iglesia primitiva levantada en su nombre; del 540 aniversario de la “Derrota de San Bartolomé” y de los orígenes y autoría de la imagen que se venera en su templo parroquial.

Hecho histórico aborigen y castellano.

Para empezar digamos que la iglesia suele ser el monumento arquitectónico más importante de cada pueblo y en ellas se centran su historia y cultura: además, en su entorno se construyen las casas, se perfilan plazas y alamedas, se delinean calles y avenidas. La de San Bartolomé de Tirajana –Tunte- se construye terminada la conquista y se le dedica a San Bartolomé en recuerdo a la llamada “derrota de San Bartolomé”, de la que se cumple el 540 aniversario: (1479/2019).

Aquella batalla que tuvo lugar entre castellanos y aborígenes, convierte a Tunte en uno de los escenarios más importantes de la conquista de Gran Canaria, pues aquí fue dónde se desarrollaron los últimos episodios.

Nos paramos un poco a contar la versión que nos deja de este hecho Pedro Agustín del Castillo en su “Descripción histórica y geográfica de las Islas Canarias, 1737)”, que cuenta lo siguiente en cuanto a la incursión por tierras tirajaneras que hizo el conquistador capitán Pedro Fernández Cabrón, acompañado por el prelado Juan de Frías:

“…Hisose a la vela Pedro Cabrón, a los Puertos de Maspaloma y Arganegín, hechando gente en ello; y, solicitando penetrar a Tirajana, halló a aquellos naturales tan promptos, que se encontró con el “Faycán” de aquella Comarca; que sin aver menester más gente que otras, acometió a Pedro Cabrón. Que poco baquiano en aquellos terrenos y asperesas, a los primeros abanses se encontró con una de las muchas piedras que arrojaban los “Canarios” que le descompuso lo voca, dexóndole com mui pocos dientes; y presissando volverse a los navíos, que logró con mucha pérdida de los suyos, tubo a buena fortuna ponerse a salvo y volverse al Puerto del Real de Las Palmas…”

Se cuentan muchas historias al respecto; unas con rigor histórico y otras que han pasado de padres a hijos y han perdurado en el tiempo como aquella que nos dice que, cuando los castellanos se introdujeron en la caldera de Tirajana, fueron duramente atacados por los nativos, siendo consecuencia de ello que sus fuerzas se vieron mermadas. De éstas, algo más de ochenta supervivientes fueron hechos prisioneros y condenados al fuego votivo del Beñesmen, pero la intervención de una anciana aborigen hizo que no se verificara el sacrificio. Esto acontecía la noche del 24 de agosto de 1479, día en el que el santoral celebra la festividad de San Bartolomé apóstol y mártir, por lo que en gratitud al santo, prometieron elevar una ermita en su honor.

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