jueves, 23 de abril de 2020

El Caserío de BUENAVISTA, "despensa humana" del Sur grancanario.


Por Pedro José Franco López

EL CASERÍO "BUENAVISTA" LLEGÓ A SER UNA ESPECIE DE "DESPENSA HUMANA" DE CASI TODO EL SUR GRAN CANARIO.

Si con Berriel exaltábamos su condición Aparcera del monocultivo del Tomate y en las Burras lo hacíamos en su condición Pesquera, en Buenavista, vamos a poner el foco en la parte humana, sus hombres y mujeres y aquellos que la vivieron, y disfrutaron en los últimos años del s.XIX y principios del s.XX y que convirtieron a Buenavista en una especie de "despensa humana" para gran parte del sur grancanario.

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En aras de un supuesto progreso y porvenir, en Maspalomas hemos podido comprobar cómo desaparecen de la faz de la tierra tres núcleos de población y, en la práctica, desaparecidos también sus topónimos; por casualidad los tres empiezan (empezaban) por la letra “B” y ellos son: Burras, Berriel y Buenavista. Y se nos ocurrió confeccionar una trilogía llamada: "B.B.B."

En la primera entrega hablábamos del Pueblo "Las Burras", que abarcaba toda la zona de costa del Paseo Costa Canaria, y la calle Hamburgo, de la zona turística “El Veril”, hasta llegar al hotel Dunas Don Gregory. 

En la segunda entrega nos centramos en Berriel, pueblo (hay que llamarlo así, por su envergadura, cantidad de vecinos y autosuficiencia demostrada), que estaba situado frente mismo a dónde se ubica el Aeroclub Gran Canaria y poco antes de llegar a la urbanización Bahía Feliz, en Maspalomas, dirección Las Palmas-Sur.

Esta tercera entrega que nos ocupa es la dedicada al Caserío "Buenavista", topónimo que, además de la tradición oral de muchísimos años atrás, figura en la "Toponimia en Gran Canaria" (1997), del Cabildo de Gran Canaria, con significado Geográfico de: "Panorámica" y, se especifican sus coordenadas en la Ficha Técnica del trabajo con el núm. 1378.

Desde hace unos años, este espacio geográfico ha pasado a "mal llamarse": "Bellavista" por razones no entendidas por nadie. Dicho queda y no entramos a valorar esta cuestión, porque a estas alturas resulta una lucha baldía.

Si con Berriel exaltábamos su condición Aparcera del monocultivo del Tomate y en las Burras lo hacíamos en su condición Pesquera, en Buenavista, vamos a poner el foco en la parte humana, sus hombres y mujeres y aquellos que la vivieron, y disfrutaron en los últimos años del s.XIX y principios del s.XX.

Se trataba de un caserío formado por no más de treinta -30- viviendas, de arquitectura tradicional canaria y, la gran mayoría de ellas construidas al modo ancestral de piedra seca y barro, con sus tejados a dos aguas, patios enlajados, su latada de parras, su bernegal, y horno exterior, dónde se hacía el pan para consumo propio o bien, para la venta por los alrededores.

También hoy en día, curiosamente todo el espacio que ocupaba el caserío "Buenavista" está "escoltado" por dos viviendas originarias y que, milagrosamente, han supervivido al agresivo acoso, literalmente dicho, que se han visto sometidos sus moradores a lo largo de muchos años.

Ellas son, por la parte oeste y, junto a la autopista GC-1, la casa de Mariquita García y, por el extremo este, muy cerca de los restos del Canódromo Gran Canaria, la conocida como la casa  de Miguelito Rguez. Ramírez.

Si toda Maspalomas, hasta los años sesenta del s.XX se dedicó a las labores propias del sector primario, no exageramos nada si decimos que, gracias al saber, maña y maestría de  sus hombres y mujeres, Buenavista fue la "cuna" y sostén de toda Maspalomas y, diríamos que de gran parte del sur grancanario.

Así, en tan corto espacio, teníamos: Pastores, Guardianes de la Era, Aparceros del tomate y las plataneras, Mayordomos, Maquinistas de pozos, Carpinteros -incluso de cajas de muertos-; maestros en Hornos de Cal y Tejas.

Camelleros, como Juanito García, con su camello llamado  "Moreno", cuya misión era transportar lo necesario para la labranza y la comida de las vacas y, además iba al barranco a recopilar y transportar "terrumbe" o tierra, para echar debajo a las vacas, incluso transportar el material para la restauración de las viviendas de Buenavista y, por supuesto, las cajas de tomates en los trabajos de aparcería.

Una Maestra -muy sui generis-, Carmita Pérez, que le enseñó las primeras letras y las cuatro reglas a personajes populares maspalomeros, como: Juanito Pérez Sánchez, Antonio Pérez Sánchez, Antonio Miranda, Justiniano Rguez., Daniel Rguez. Sánchez; Domingo, Jorge, Pepe, Agustín,  Felipe y Severiana Monzón, etc.

También habían en Buenavista Panaderos, vendedores de pescado que hacían trueques de pescado a cambio de productos agrícolas, carnes, etc.; cosechadores de trigo y cebada en Amurga, con era propia; Arrieros y, hasta Santiguadoras y, hasta uno de los pioneros de las Fiestas Patronales de Maspalomas en honor a San Fernando, como Antoñito Pérez.

Incluso en Buenavista vivieron viajeros de la última travesía del "Valvanera", como Cándido y Pancho Hermenegildo, que cambiaron de idea y no siguieron hacia La Habana, quedándose en Santiago de Cuba; por lo que, cuando la noticia de la tragedia llega a Maspalomas, todos piensan que estos hermanos fallecieron y su familia guarda once días de luto. 

Y, como no podía ser de otra manera, también estaba la "Cueva de las Cajas", dónde se guardaban dos cajas una grande y otra pequeña, para cuando falleciera un niño o un adulto. Estos entierros, como sabemos, se realizaban con la caja en burro y, barranco arriba, hasta el Cementerio de Fataga o Tunte.

Esta Cueva estaba -y está-, en el lugar llamado "Mesa de la Avejarilla", muy cerca de dónde están hoy los torreones eléctricos de Unelco. (frente a la salida a la Autopista GC-1, por Buenavista).

Las mujeres, muchas de ellas queseras, vendían el queso por Maspalomas y alrededores; plantaban algunos canteros o celeminos de tomateros con el Conde; trabajaban en los almacenes de empaquetado y, cuidaban, en la mayor parte de los casos de una casa y un rancho de chiquillos.

Dos hijos de Antoñito-Ramón y Pinito Sánchez, pasaron gran parte de su vida en Las Palmas de Gran Canaria, trabajando de mozos del Sr. Conde. 

Cuando hablamos de familias que tenían hasta once hijos, hay que aclarar que, cada uno de estos hijos y sus esposas, son historia pura de todo el sur grancanario y, que de cada uno de ellos se puede escribir largo y tendido.

Por lo que, la fecundidad de sus mujeres hizo que los pueblos de los alrededores, se vieran densamente poblados durante todo el s.XX, pues rara era la unidad familiar que bajara de 13, 10 ú 8 hijos. 

Las casas de Buenavista, adquieren nombre y, hasta apellidos, siempre los de la matrona de la casa, así pasamos a relacionar algunas de las más conocidas, como:




Casa de Mariquita García Perera (1915), que la habitaron en principio Panchito Perera y Carmen Pérez y, cuando ésta fallece, Panchito se casa en segundas nupcias con una prima hermana: Mariquita García.

Casa de Carmelita Miranda Pérez. (1913) y Pedro Afonso Artiles (1907); "maestro Pedro" fue albañil y maquinista en el Pozo de la Sepultura, luego pasa a ser mayordomo de la Srta. Candelaria.  

Casa de Clementinita Rodríguez Franco (1900) y Antoñito Mariano Santana (1890). Clementinita era familia de José Rodríguez, famoso Luchador y conocido como "El Faro de Maspalomas".

Casa de Cándido Pérez Suárez (1872) y Lolita Sánchez Santana 1880). Hacían amasijos en su casa y lo llevaban al horno del vecino más cercano, para luego venderlo por Maspalomas y alrededores. Lolita ve cómo en corto espacio de tiempo fallece su marido y cinco de sus hijos (tuvo once), además era "Santiguadora" y hacía "rezaos", para quitar "maldeojos" a niños, cabras y vacas.

Su hijo Antonio (Antoñito Pérez Sánchez), fué muy popular, ya que era un avanzado en aquello de las letras y las cuatro reglas, fué encargado de don Bruno, trabajó durante muchos años para el Condado de la Vega Grande y, fué junto a Alfredito Sánchez el fundador de las Fiestas Patronales de Maspalomas en honor a San Fernando y, fué Pregonero de estas Fiestas el año 1.983.

Casa de Josefa Perera (1890) y Panchito García Rodríguez (1890). Panchito fue pastor en el s.XIX en la zona de Amurga, ganado que era de su propiedad y, al pasar muchas temporadas en Amurga y habitar siempre en la misma cueva, ésta tiene su nombre "Cueva García".
 
Casa de Mariquita Antonia Sánchez López y José Fabelo López "Chó Fabelo" (1872). Chó Fabelo trabajaba en la labranza, para el Conde a las órdenes del mayordomo Marcialito Franco Jiménez.

Casa de Juanito Rodríguez Sánchez y Anita Rivero Sánchez. Juanito era hijo de Juanito Rodríguez y Pepita Maximina, a los 20 años se fue a Cuba, se dedica a cortar caña, cuando regresa a Maspalomas trabaja de jornalero, echa una mano en el ganado de su padre y planta tomateros a medias con el conde.. No tuvieron hijos.

Casa de Pepito Perera (casado con la hija de Chó Fabelo): Pepita-Dolores Fabelo Rodríguez, Pepito Perera estaba dedicado plenamente a cortar hulagas para el horno de cal situado dónde hoy el Ibarra Don Miguel; también se dedicaba a trabajar el horno de tejas del Lomo de Maspalomas.

Casa de Jesusita Brito Alberto (1917), majorera y Pablito Gil Artiles (1913). Jesusita vino desde Lanzarote a Maspalomas a trabajar en las Almacenes de empaquetado y conoció y se enamoró de Pablito Gil.

Casa de Cándido Santana Pérez (1893) y Eugenia Pérez Santana (1892), Cándido, junto con su hermano Panchito-Hermenegildo se marchan a Cuba, a trabajar cortando caña; el viaje lo hacen en el vapor "Valvanera", en su última y mortal travesía; por lo que, cuando la noticia de la tragedia llega a Maspalomas, todos piensan que estos hermanos fallecieron y su familia guarda once días de luto.

Casa de Marcialito Perera Afonso (1915) y Antoñita Cabrera Sánchez (1918), Marcialito era hijo de Panchito Perera -el pastor- y Mariquita Afonso, y fue maquinista del pozo situado en el Charco.

Casa de Candelaria Fabelo Sánchez (1898) y Juanito García Rodríguez (1901). Juanito García es el popular camellero que tiene calle a su nombre en el Poblado de San Fernando y dedicó su vida a trabajar con el camello "el moreno" y su esposa era  hija de Chó Fabelo -el viejo-; y, con su camello, termina realizando excursiones para turistas por las inmediaciones de las Dunas de Maspalomas.

Casa de Antoñita Díaz Cabrera (1913) y Fernandito Gil Artiles (1910). Fernandito fue albañil (de los de piedra seca) y construyó muchas casas en Maspalomas, de tierra, barro y piedras, y acaba trabajando en la constructora Maspalomas Costa Canaria.

Casa de Antoñito Ramón Santana Pérez y Pinito Sánchez Cabrera, Antoñito fue Arriero y siembra en Amurga, asignándosele una Era con su nombre. Dos de sus hijos (Juan y Domingo) trabajaron en la casa Condal de LPGC de "mozos".

Casa de Jeromito-Roque Sánchez y Dolores Cabrera Sánchez y, Casa de Leonor Sánchez Cabrera -Partera Leonorita- (1905) y Dámaso Romano Gil (1904); mención especial merece por su popularidad el que Jeromito-Roque (conocido como "tío Jeromo") fuera el primer partero conocido, labor que ejercía por toda Maspalomas y alrededores, la labor de Partera y, muy conocida y reconocida hasta hoy en día, la hereda su hija Leonorita; otro de sus hijos -Dámaso- también arriero, ejercía en ratos libres de artesano, elaborando cestas de pírgano y se ganaba unas perrillas, a la vez que hacía trueque a cambio de alimentos.


Casa de Cándido Pérez Sánchez y Lolita Perera Sánchez; oficios casi comunes a todos los cabezas de familia de Buenavista eran los de arriero y sembrador en Amurga, por lo que Cándido Pérez también lo fue; incluso en Amurga tenía asignada una Era sólo para él. El transportar la cosecha hasta Maspalomas desde Amurga suponían atravesar unos 10 Kmts., para luego partir la cosecha en dos partes: una para el Conde y otra para la familia.

Casa de Juan Pérez Pérez (1890) y Angelina Sánchez Cabrera (1894). -hermana de la Partera Leonorita; "maestro Juan Pérez" casado con Angelina Sánchez Cabrera, fue albañil construyendo casas de piedra seca e interviene en la construcción de la Presa La Negra; incluso se marcha a trabajar con la viuda de Bonny y construye unas treinta casas en la Orilla de Sardina.

Una de sus hijas: Angelina Pérez Sánchez, se casa con Francisco Martel, y acaba convirtiéndose en una reconocida costurera, labor que desarrolla en su propia casa, convirtiéndose en un personaje muy popular y querido entre la vecindad.

Casa de Fernando Rodríguez Artiles -casado dos veces-. la primera, con Pinito Vega Santana y la segunda con Pino Santana Viera; habían en Buenavista, unas tres Tiendas, de las de Aceite y Vinagre, siendo la más popular, desde 1920, la "Tienda de Juanito Artiles", aunque su nombre real fuera Fernando Rodríguez Artiles, teniendo sede en esta Tienda el primer Correo de toda la zona.

Frente a esta Tienda, la de Fernandito Artiles, había un generoso espacio, dónde se celebraban los mejores "Bailes Caseros" de toda Maspalomas, al son de Laúdes, Timples y Guitarras; también fueron sonados los "Bailes caseros" de la Tienda de Mariquita Ramírez, llegando a celebrarse hasta uno por semana.

Fernando Rguez. Artiles y Pino Vega Santana son los padres de Verónica, que se casa con Jesús Guerra Perdomo, procedente de Aldea Blanca; al casarse se fueron a vivir a una choza de piedras y barro que construyó su suegro en el Matorral.
 
Casa de Mariquita Ramírez (1905) y Francisco Rodríguez Perera (1905). Jornalero y arriero, iba a las cuatro de la madrugada a coger lazos de leña por encima de la Cueva de las Margaritas y, junto con Juan Miranda Sánchez iban a recopilar terrumbe, para la "cama" de las vacas: dos viajes por la mañana y dos por la tarde.

Casa de Mariquita Ramírez. En su misma casa vivieron sus padres: Salvador Ramírez López (1870) y Faustina Rodríguez Rodríguez (1870); Además, en esta casa estuvo una de las primeras tiendas de Aceite y Vinagre de Maspalomas, que se cierra cuando muere Faustina Rodríguez y, quedó toda ella como vivienda. También eran famosos los Bailes Caseros, que celebraban en su patio, hasta uno por semana.


Finalmente, manifestar que, queda mucho por hablar sobre "Buenavista" y "Bellavista", sus problemas urbanísticos y el agresivo acoso al que se han visto sometidos dos de sus vecinos: Mariquita García (ahora sus hijos) y, Miguelito Rguez. Ramírez. Acoso que les viene por parte de propietarios de los terreno, inversores y promotores que les han llegado incluso a cortar agua y luz, a fín de aburrirles para que abandonen o malvendan su hogar.

No obviamos este particular, todo lo contrario, pero en este primer trabajo, se salía del contexto humano al que queríamos dedicar esta Entrada de blog.

Fuentes:
·       Apuntes extraídos de Textos de Juan Medina Sanabria.

·    Libro "Maspalomas: Nuestros abuelos", coordinado por Rafael González Ortega.
   Manifestaciones de Informantes de lujo: Miguelito Rodríguez Ramírez y Juan A. Franco López.
·       Prensa local: Canarias7 y La Provincia. 
         Documentación de la Asociación "Amigos de Maspalomas".
·       "Toponimia en Gran Canaria" (1997), del Cabildo de Gran Canaria

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