Josefina Mujica,
fue la ganadora del primer certamen literario “Pancho Guerra”, en 1.973. La
publicación incluía trece ilustraciones de Santiago Santana.
José Castellano
fue el que dio voz y rostro al personaje literario “Pepe Monagas”,
popularizando en toda Canarias la obra de Pancho Guerra..
Por estos días
se cumple el plazo de presentación de trabajos para
el I Certamen de Periodismo
Pancho Guerra, que convoca el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, al fin
de premiar el mejor
trabajo informativo y divulgador publicado durante el año 2014, sobre la
relación del turismo y el medio natural en Canarias y también
con la pretensión
de promover y divulgar la figura literaria del Hijo Predilecto del municipio:
Francisco Guerra Navarro -Pancho Guerra-.
Este Certamen que se convocó con un
plazo de presentación de trabajos
hasta
el pasado 15 de enero, se ha visto
ampliado hasta el 31 del mismo mes, supuestamente por la escasa presentación de
propuestas, quizá debido al coincidir en el plazo, las fiestas por Navidades, Año Nuevo y Reyes. Deseamos fervientemente que esta
convocatoria
cuaje y se consolide a lo que ayudarán sin duda, los premios que se otorgarán a
los trabajos seleccionados: dos premios (trabajo escrito y radiofónico o
audiovisual), de 1.500 euros cada uno.
hasta
el pasado 15 de enero, se ha visto
ampliado hasta el 31 del mismo mes, supuestamente por la escasa presentación de
propuestas, quizá debido al coincidir en el plazo, las fiestas por Navidades, Año Nuevo y Reyes. Deseamos fervientemente que esta
convocatoria
cuaje y se consolide a lo que ayudarán sin duda, los premios que se otorgarán a
los trabajos seleccionados: dos premios (trabajo escrito y radiofónico o
audiovisual), de 1.500 euros cada uno.
Esta nueva
intentona es la primera
que surge
después de haber sido nombrado
Pancho Guerra Hijo Predilecto de San Bartolomé
de Tirajana el pasado octubre de 2013, obviando por razones evidentes aquel
libro “didáctico y pedagógico” que se publicó en mayo de 2014 sobre la persona
y obra de Pancho Guerra, con el ánimo de convertirlo en Libro de Texto Escolar;
no entraremos en más comentarios al respecto, sólo que muchos aún lo consideran
una broma de mal gusto, que no debería, por nada, llegar a manos de nuestros
niños y jóvenes.
intentona es la primera
que surge
después de haber sido nombrado
Pancho Guerra Hijo Predilecto de San Bartolomé
de Tirajana el pasado octubre de 2013, obviando por razones evidentes aquel
libro “didáctico y pedagógico” que se publicó en mayo de 2014 sobre la persona
y obra de Pancho Guerra, con el ánimo de convertirlo en Libro de Texto Escolar;
no entraremos en más comentarios al respecto, sólo que muchos aún lo consideran
una broma de mal gusto, que no debería, por nada, llegar a manos de nuestros
niños y jóvenes.
Tributos a la Persona y Obra de Pancho
Guerra
Son múltiples y variadas las
intentonas a lo largo del tiempo de tributar homenaje y reconocimiento a la
persona y obra de -Pancho Guerra-, casi siempre con la convocatoria de un
Concurso, unas veces Literario, otras de Novela, y hasta de Investigación Etnográfica
y Costumbres Populares.
Fuera de esta modalidad y con todo
el mérito que corresponde a aquellas publicaciones de “Los Cuentos de Pepe
Monagas” en Madrid, por el año 1.958, de la mano de la Peña de Amigos de Pancho
Guerra, si acaso, la iniciativa
más contundente fue la publicación, en cuatro
volúmenes de las Obras Completas de Pancho Guerra, por la Mancomunidad de
Cabildos y el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, en 1977; colección
dirigida por Agustín Millares Carló y con dibujos de Felo Monzón, Eduardo
Creagh, Eduardo Millares (Chó-Juaá) y Manuel Padrón Noble.
más contundente fue la publicación, en cuatro
volúmenes de las Obras Completas de Pancho Guerra, por la Mancomunidad de
Cabildos y el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, en 1977; colección
dirigida por Agustín Millares Carló y con dibujos de Felo Monzón, Eduardo
Creagh, Eduardo Millares (Chó-Juaá) y Manuel Padrón Noble.
Aunque si de impacto popular
hablamos hay que hacer mención forzosa a los siete volúmenes que publicó en
1994 Editorial Prensa Canaria y que se repartieron gratuitamente con los
ejemplares del periódico La Provincia.
Bastante digna fue también aquella
iniciativa de los años 1993 y 1995, en que nace la “Colección Pancho Guerra”, a
la que se le deben las publicaciones “Pancho Guerra o el amor a lo propio”, de
Yolanda Arencibia; “La Flor del Oroval”, de Maximiano Trapero y “La Comarca de
Tirajana en el Antiguo Régimen”, de autoría coral.
Por último, en el año 2010, la
Fundación Canaria Pancho Guerra publica “Los Cuentos Famosos de Pepe Monagas en
Décimas”; una obra colectiva coordinada por Marcos Hormiga, con prólogo de Yeray
Rodríguez y una veintena de autores que la convierten en un regalo para los
sentidos.
Antecedentes del Premio Pancho Guerra.
El Primer Premio Literario Pancho
Guerra nace marzo de 1.972, siendo Alcalde-Presidente del Ayuntamiento de San
Bartolomé de Tirajana Enrique Jorge García. El fallo del Jurado tiene lugar en
el Hotel Faro de Maspalomas el siete de enero de 1.973, compuesto por un
singular jurado que, por sus características, relacionamos: José Miguel Alzola
González, Presidente del Museo Canario; Antonio Arbelo Curbelo, Presidente de
la Asociación Peña Pancho Guerra; Alfonso de Armas Ayala, director de la Casa
de Colón; Juan Rodríguez Doreste, Secretario del Museo Canario; Antonio Rumeu
de Armas, Catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Madrid y
Académico de la Real Academia de la Historia; José Eugenio de Zárate y Peraza
de Ayala, como Secretario del Jurado y el propio Alcalde, como Presidente del
mismo.
Se presentaron dieciocho obras, que
se van eliminando en sucesivas votaciones quedando como absoluta finalista y
ganadora “Cuentos de mi Tierra”, presentada con el seudónimo Juan de Ágaldar,
que abierto el sobre de plicas resulta ser que la autora de la obra galardonada
era Josefina Mujica de Cabrera. La publicación de la obra ganadora lleva trece
ilustraciones del artista, amigo personal de Pancho Guerra y maestro del arte
indigenista, Santiago Santana y lleva prólogo de Juan Rodríguez Doreste.
En febrero de
1977 se convoca el II Premio del Concurso Literario Pancho Guerra, con motivo
de la inauguración de la Casa de Cultura y Teleclub Pancho Guerra. El Jurado se
reúne en el Hotel Costa Canaria, de San Agustín-Maspalomas y su fallo fue
declararlo desierto, concediéndole un accésit a la obra titulada “Entre la
playa y la cumbre”.
Se retoma de
nuevo el Premio de novela “Pancho Guerra”, en octubre de 1.989, con un único
premio de quinientas mil pesetas, además de la publicación de la obra ganadora.
Se presentan tres obras y, con fallo de fecha de febrero de 1.990, de nuevo se
declara desierto el Premio.
Dándose por
hecho que no contaba con el respaldo suficiente por parte de los creadores las
modalidades Literarias y de Novela, se decide en 1.994, convocar el Premio
Pancho Guerra de Investigación y tendrían cabida trabajos de investigación de
toda índole, tesis doctorales, etc.; referentes a San Bartolomé de Tirajana;
quedando igualmente desierto, por la escasa o nula participación de creadores.
Con idénticos resultados, las intentonas, de los años 1.994 y 2.000, con la
modalidad Premio de Investigación Etnográfica.
Ante el desinterés manifiesto por
los creadores en sucesivas ocasiones, para con nuestro insigne Pancho Guerra,
cabe desde ya buscar la solución definitiva, que seguro que la hay, para que
este Premio se consolide de una vez y para siempre. Como conclusión, una cosa
está diáfanamente clara: que mientras se mire y trate todo lo referente a Francisco
Guerra Navarro con miras estrechas (no sé yo si Pancho Guerra hoy estuviera de
acuerdo en que decidan sobre su obra tanto corsé y birrete) y, sobretodo,
mientras su nombre siga secuestrado por unas siglas; nuestro insigne, novelista,
autor de teatro, periodista, poeta y, especialmente, biógrafo de las costumbres
y tradiciones canarias, Pancho Guerra -el de todos los tirajaneros y el de todos los
canarios- nunca va a ser reconocido y valorado como “El más alto representante de la
literatura popular canaria de todos los tiempos”, como se le denomina en el documento de
Yolanda Arencibia: “Pancho Guerra o el amor a lo propio”.
Pepe Monagas – Pepe Castellano
Aprovechamos esta coyuntura para
desempolvar de alguna manera la persona de Don José Castellano y el personaje
de Pepe Monagas; primero: porque estamos convencidos de que la popularidad y el
conocimiento que se ha pretendido dar desde siempre al insigne Pancho Guerra
tendría que pasar por familiarizar a niños y jóvenes con el gordinflón,
bonachón, entrañable y dicharachero Pepe Monagas, haciendo caso omiso a esos
miedos de que el personaje se coma al autor. Salvando las distancias, es como
si tratáramos de ocultar y echar tierra al Quijote, porque anula al prestigioso
Miguel de Cervantes. Y, segundo: Porque, dándole el tratamiento adecuado acorde
a los nuevos tiempos, mediante todo tipo de soportes comunicativos y de
promoción, el personaje por excelencia de Pancho Guerra: Pepe Monagas,
conectaría perfectamente en Guarderías, Colegios e Institutos, que es por dónde
habría que empezar. Con estos mismos objetivos “nació” por el año 2007 en las
ludotecas tirajaneras una lagarta llamada “Panchita” que, se quedó sólo una
mera intención.
Y, de paso, porque no?, homenajear
al entrañable Don José Castellano, que dio caracterización personal y humana al
personaje de ficción “Pepe Monagas” durante tantos años en Ferias y “Desfile de Variedades”; recorriendo los
pueblos y aldeas de Gran Canaria y de casi toda Canarias y con el que todos
tenemos una gran deuda moral. Por cierto, en uno de estas actuaciones, ahora
hace cuarenta y ocho años (el 6 de enero de 1967), me dedicaba un autógrafo con
dos firmas: la suya propia como José Castellano y la Pepe Monagas.
Sus hijas y nietos, que lucharon lo
indecible por recuperar la memoria de su padre y el trabajo y arte que regó por
Canarias, además de sus grabaciones de los Cuentos en discos y casettes que
traspasaron fronteras, tan sólo se ha visto compensado con una placa homenaje
que está en el Mercado de Vegueta.
“Ni he comido
hoy, cristiano, de la impresión”
Finalmente, transcribir
literalmente lo que manifestó José Castellano por teléfono cuando se le
preguntó la impresión que le causó la muerte de Pancho Guerra, según el
periódico La Falange de 5 de agosto de 1.961: “La impresión que me causó? Ni he
comido hoy, cristiano, de la impresión. Empezaba a almorzar cuando la radio me
dio la noticia, y trabajando estoy, esta tarde, impresionado. ¡Pobre Pancho…!”










