martes, 25 de junio de 2019

50 ANIVERSARIO DE LOS "APOLOS" 7 Y 8, DE FINALES DEL 68


Por Pedro José Franco López

 

Fue tal el éxito de los vuelos de los "Apolos" 7 y 8 (en los que la Estación de Maspalomas tuvo tan alto papel protagonista), que se adelantaron los Vuelos del "Apolo 9" y "Apolo 10", al objeto de poner un Hombre en la Luna antes de mitad del año 1969 (cosa que ocurriría en julio de ese mismo año).

 


Cuando todos estamos a la expectativa del "fiestorrón" mundial que se está cociendo para conmemorar el 50 aniversario de la llegada del Hombre a la Luna (julio 1969/2019), en la nave "Apolo XI", con la tripulación a bordo compuesta por: el comandante de la misión Neil A. Armstrong,; Edwin E. Aldrin Jr.,y Michael Collins; cuyas peripecias fueron seguidas muy de cerca desde la Estación de Maspalomas y que daremos cuenta en su momento; pasa totalmente desapercibido el que también Maspalomas fué protagonista y parte activa en los Vuelos Espaciales -tripulados-: "Apolo-7" y "Apolo-8", de octubre y diciembre de 1968; o sea, también 50 años, también Bodas de Oro y, también hitos dignos de conmemorar (al menos en este Blog).

Hablar de cada uno de los Vuelos Apolo sería largo; Lo cierto es cada uno de ellos tuvieron sus especiales objetivos y cometidos; y todos ellos acumularon experiencias y recabaron datos para que fuera totalmente exitosa la hazaña de julio de 1969.

APOLO - 1

Antes de entrar en el motivo de la presente que es hablar de los dos "Apolo" de finales del año 1968, si acaso resaltar, por razones obvias, las especificidades del "Apolo-1", que llevaba ya, desde el primer momento, el objetivo trazado de alcanzar un alunizaje tripulado sobre la Luna.


Su lanzamiento estaba previsto para el 21 de febrero de 1967 pero, debido a un incendio en la cabina durante una prueba en la plataforma de lanzamiento, que se produjo el 27 de enero, mueren en la cabina los tres tripulantes: el comandante piloto Virgil I. "Gus" Grissom, el piloto del módulo de comando Edward H. White II y el piloto Roger B. Chaffee, destruyendo también el módulo de comando. ​

APOLO - 7


"Apolo-7" fue el cuarto vuelo espacial (primero tripulado), del programa norteamericano Apolo (denominado oficialmente AS-205), lanzado el día 11 de octubre de 1968 y el amarizaje el 22 del mismo mes y año y con la tripulación compuesta por los astronautas Walter M. Schirra -comandante-, Donn F. Eisele y Walter Cunningham.

El objetivo principal de este vuelo era probar el módulo de mando y de servicio en órbita terrestre por primera vez y, durante los 11 días que duró la misma, se hicieron multitud de prácticas de acoplamiento; durante las 163 órbitas a la Tierra se comprobaron el funcionamiento de la cápsula espacial, el módulo de servicio, así como los sistemas de comunicaciones.

Durante el vuelo se encendió el motor principal en ocho ocasiones para efectuar correcciones de trayectoria, y se realizó en directo la primera transmisión de las maniobras realizadas, que pudieron ver en nuestro planeta millones de personas, siendo esta la primera emisión en directo desde una nave espacial norteamericana.

En esta misión ocurrió que el Comandante – Wally Schirra – se resfrió y lo peor fue que se lo contagió al resto de astronautas los cuales se pusieron enfermos "en un lugar donde uno no se debe poner enfermo". 


EL SEGUIMIENTO DESDE MASPALOMAS


Fueron numerosos las tomas de contacto directo entre la nave "Apolo-7" y la Estación de Maspalomas y, de tanta trascendencia como que, tras el lanzamiento en Cabo Kennedy, la primera Estación en entrar en contacto con la nave y sus tripulantes, fue la de Maspalomas (tan sólo veinte minutos después del lanzamiento), mientras que las otras Estaciones lo harían en el proceso de subida.

El director español de la Estación de Maspalomas, José Mendizábal Solano, manifestaba que: "... cada uno de los cuarenta y tres españoles y noventa norteamericanos que estaría expectantes en la Estación, tenía una misión específica y de gran importancia, la vida de tres compañeros está en juego y es preciso tomar todas las seguridades posibles".

Es por lo que momentos antes de las tres de la tarde del viernes 11 de octubre de 1968, las puertas de acceso a la Estación Espacial de Maspalomas quedarían cerradas a cal y canto y ciento treinta y tres personas quedarían desconectadas del resto del mundo para centrar la atención durante once días y veinte horas en tres hombres que se proponían realizar una de las hazañas espaciales más importantes (hasta el momento).



En la prensa local del 10 de octubre de 1968, se recogía en titulares de primera página:

MASPALOMAS: OPERACIÓN
SEGUIMIENTO EN MARCHA.

"133 personas, aisladas del mundo, controlarán el vuelo del "Apolo 7" desde el sur de Gran Canaria".

"Mañana la NASA cerrará sus puertas durante once días, en la Estación de seguimientos Espaciales de Maspalomas".

APOLO - 8


En la estación de la NASA en Maspalomas se capta en directo la transmisión por TV enviada desde el vehículo espacial, la Nochebuena de 1968.

"Apolo 8" fue la segunda misión tripulada del Programa Espacial Apolo de los Estados Unidos y fue la primera misión tripulada en salir de órbita terrestre, llegar y orbitar a la Luna y finalmente regresar a la Tierra.

La tripulación de tres astronautas - Comandante Frank F. Borman, II; Piloto del módulo de comando James A.  Lovell, Jr., y Piloto del módulo Lunar William A. Anders.

Curiosamente, en la Tripulación de respaldo estaban el Comandante Armstrong y Edwin E. Aldrin, que luego acabarían formando parte de la tripulación del "Apolo XI".

Entre otra serie de anécdotas, la tripulación del "Apolo 8", se arrogaron:
·       Ser los primeros humanos en salir de órbita terrestre baja.
·       Los primeros en ver a la Tierra completa.
·       Los primeros en ver el lado oculto de la Luna
·       Y, los primeros en ver el amanecer de la Tierra desde la Luna.
·       Además, el Comandante del "Apolo 8", Frank Borman, reclamó para sí el record de convertirse en la primera persona que toma una pastilla para dormir en el espacio.


El lanzamiento del "Apolo 8" tuvo lugar el 21 de diciembre y comenzó el regreso la medianoche del 25 de diciembre de 1968, tardando dos días y algunas horas en llegar a la tierra (27 de diciembre).

"Apolo 8" tardó 3 días en llegar a la Luna. Orbitó diez veces a lo largo de 20 horas y, durante este tiempo la tripulación realizó una transmisión televisada de Nochebuena en la cual leyeron los primeros diez versos del Libro de Génesis. Esta transmisión fue la más vista de la historia hasta entonces.

El hecho de que la misión de "Apolo 8" fuera un éxito abrió paso a que el "Apolo 11", cumpliera el desea del Presidente John F. Kennedy de llevar al ser humano a la Luna antes de finalizar la década de los 60. El director de la NASA, Thomas Paine, llegó a afirmar que: "Esta vez sí que podemos decir que el hombre ha puesto pie en el Universo".


El Presidente de los EE.UU. Lyndon B. Johnson telefoneó a las esposas de los tres astronautas y les dijo: "La nación entera se siente orgullosa de sus maridos. todas América ha ofrecido plegarias por ellos".

Después del amerizaje y mientras los astronautas saludaban a la tripulación del Portaaviones "Yorktown", en el hogar tejano de uno de ellos, Willian Anders, se celebraba una Misa ante el árbol navideño de la familia del único católico de los tres hombres del "Apolo 8".

Lo que sí hicieron las tres familias de los astronautas Lowell, Anders y Borman fue celebrar por todo oo alto una tardía Navidad.

En resumen: Fue tal el éxito de los vuelos de los "Apolos" 7 y 8 (en los que la Estación de Maspalomas tuvo tan alto papel protagonista), que se adelantaron los Vuelos del "Apolo 9" y "Apolo 10", al objeto de poner un Hombre en la Luna antes de mitad del año 1969 (cosa que ocurriría en julio de ese mismo año).

domingo, 23 de junio de 2019

PROCESIÓN DEL SANTÍSIMO POR EL POBLADO

EN EL CORPUS DEL AÑO 1999 EL SANTÍSIMO SE PASEÓ POR LAS CALLES DEL POBLADO DE SAN FERNANDO.

El domingo, 6 de junio de 1999, Día Principal de las Fiestas Patronales de Maspalomas, en honor a San Fernando, coincidió con la Festividad del Corpus Christi y, el Párroco, don Miguel Hernández, el Consejo Parroquial y la Comisión de Fiestas tuvieron la iniciativa que el Santísimo, bajo palio, acompañara a las imágenes de San Fernando y Nuestra Señora del Carmen e hiciera el recorrido acostumbrado con el que se cerraban las fiestas.

Puesto en conocimiento de los vecinos del Poblado de San Fernando, éstos prepararon decoraciones y altares en la calle central del Poblado (Calle Camellero Juanito García).

Fue así como se confeccionaron hasta seis -6- altares en los que hizo escala la eucarística en su Custodia, de la mano del Vicario General de la Diocesis de Canarias, Rvdo. Don Higinio Sánchez Romero.

En aquella ocasión las imágenes de San Fernando y de Ntra. Sra. del Carmen eran las "oficiales" con las que se inauguró el Templo Parroquial, ambas obra del escultor Paz Vélez.

lunes, 17 de junio de 2019

GRACIAS!!!!: CONCHY, SAMUEL, ALEJANDRO E INÉS


Que menos!!!. Nos habéis ahorrado, nos habéis evitado el bochorno y sonrojo al que se han visto sometidos, durante veintiún -21- días tantos pueblos canarios, las principales capitales españolas y casi el resto de España toda.

Desde cinco -5- días antes del Pleno Constitutivo de la Corporación (11 de junio), ya se firmaba en lugar público y con mucha luz y taquígrafos el Pacto que va a gobernar el Municipio de San Bartolomé de Tirajana durante los próximos cuatro años. 

Y no sólo eso, también con luz y taquígrafos, tan sólo tres -3- días después de las Elecciones ya se vislumbraba un posible acuerdo, y el jueves, día 30-5- ya aparecen publicadas posturas firmes y contundentes.

Mientras, en gran parte de la geografía -política- canaria y, también de la España peninsular, hasta la mismísima madrugada anterior al Pleno del 15-6- se entrecruzaban las disputas de politiqueo (política es otra cosa), las puñaladas traperas y traiciones, dimes y diretes que, en muchos casos llegaron al sonrojo y vergüenza de la ciudadanía.

De seguro ó "casi" seguro, que hubieron sus más y sus menos y, se lavaron algunos trapillos sucios entre las partes...., pero se lavaron, dónde hay que lavar ciertos trapos sucios, dentro de casa, en privado. Y así lo hicieron, de manera elegante y discreta, con un gran respeto hacia la ciudadanía a la que se deben.

Gracias por ello y, que ganemos todos con un trabajo fructífero. La que se les viene encima es de tal envergadura que, creo que merecen algo más, mucho más que "cien días" de gracia.

miércoles, 29 de mayo de 2019

A LA ESPERA DEL PATRÓN


MASPALOMAS: ¡¡¡QUE VIENEN LAS FIESTAS!!!!.


En el Programa de 1965, ya figuraba un texto en inglés.

 

Por Pedro José Franco López




En estos momento de "boom" turístico en los que se baten records cada mes, se nos viene a la memoria aquel entrañable programa del año 1.965, que constaba de tan sólo una cuartilla de color azul.

Pero, eso, sí con un párrafo en inglés. Curiosamente, a tan sólo un año de inaugurarse las primeras instalaciones turísticas en San Agustín y siete meses antes de inaugurarse el primer hotel, el Folías, ya el programa venía con un texto en inglés: “May 30 th a nice holiday in Maspalomas for the day of San Fernando”; escueto, pero un gran referente hoy en día, pués desde ya se vislumbraba la vocación hospitalaria y turística del pueblo de Maspalomas y su gente.

Hay que decir que, en Maspalomas, se celebraban fiestas desde tiempos inmemoriales. Según informantes ya desaparecidos, consistían tan sólo en sacar los santos a la Era, frente a la Ermita de San Fernando y poco más; alguna carrera pedestre entre los mayores del lugar y, según comentan vecinos del pueblo de Berriel, llegaron a ver Luchadas frente la Ermita y, sin más terrero que el propio empedrado de la era. Por supuesto, ni hablar de tirar voladores en las inmediaciones de la era y la gañanía, por peligro de incendio en los pastos y cosechas de la labranza.

En aquellas fiestas, los actos eran de lo más sencillos y elementales, se programaban en tan sólo dos días, el 29 y 30 de mayo: Rosario cantado, Misa armonizada, Carreras de Cintas en bicicleta, Carreras pedestres, un partido de Fútbol y una velada de Boxeo.

Ya en 1967, se puso una pica en Flandes y se innovó con dos actos: Engalanamiento y embanderado de calles y Paseo y Música. Lo del “paseo y música” era al mismo tiempo una fuente de ingresos para la organización, pues, por cada “disco dedicado” que encargaras, tenías que aportar cinco duros; la dedicatoria y la canción llegaba a todos los rincones del pueblo mediante un amplificador, un tendido de cables y bocinas instaladas en puntos estratégicos y, por llegar, nos llegaba también a través de las bocinas, la Diana Floreada el día de la Fiesta principal.
 

A partir de la inauguración del Poblado de San Fernando y del auge de la aparcería, la fiesta adquiere otra dimensión…, pues coincidía con el fín de la zafra y, servían de despedida de los aparceros, que volvían a sus pueblos de origen a pasar el verano.

Ya en estas fiestas de la “era moderna”, cómo se celebraban lejos de la Era y, todo hay que decirlo, la cosecha no era como para subirse por las paredes, nos podíamos permitir el lujo de exhibiciones pirotécnicas y, como las patrocinaba el Condado de la Vega Grande, su encargado, José Antonio Borrego, con la factura del fueguista en la mano, contaba los voladores –uno a uno-, por ver si le cuadraba.

Al ser San Fernando, (en otros tiempos), patrón de la Juventud española en general y, de la nacional-sindicalista en particular; en Maspalomas se daban cita cada 30 de mayo organizaciones de la OJE de casi toda la isla, además de las del propio pueblo de Maspalomas. Se organizaban desfiles ante el santo después de la Procesión y, en la puerta de la Iglesia, tenía lugar la entrega de diplomas, condecoraciones y la solemne Renovación de Promesas. Incluso la Diana Floreada por el pueblo llegó a hacerse con Bandas de Cornetas y Tambores.

Bueno, con el tiempo y obvias evoluciones se van quedando por camino eventos que se descolgaban por sí solos y que no se echan a menos y otros que aún añoramos todos, por contar los más sencillos: Los “Papagüebos” y el Toro de fuego.


En cuanto se reúnen un grupo de maspalomeros de la época, inevitable comentar de cuando extendíamos las “tongas” de picón que dejaba el camión, por las calles del poblado de San Fernando; todo sea dicho, para fastidio de las chicas que, con los pedruscos del picón se le pelaban los tacones de los zapatos. (Algunas llegaban a la Iglesia con cholas y los zapatos en una bolsa).


Atrás queda por ejemplo: las famosas Tiradas de soga entre Maspalomas y el Tablero y, el secretismo que existía entre los dos pueblos por ver qué equipo se hacía con los barqueros más fornidos de Las Burras, para que les hiciera de refuerzo en el equipo. ¿El premio? Una caja de botellines de cerveza.

Ya se borran en el recuerdo las populares Peleas de Carneros, que se eliminan de la programación a partir de cuándo dos carneros prefirieron hacerse el amor y no la guerra. Y las Peleas de Gallos, organizadas por un aficionado acérrimo: Salvadorito, guarda jurado de las fincas del conde.

Y las Carreras de Caballos que, para asombro de los lugareños, invadían el pueblo multitud de aficionados de la ciudad de Telde. Espectaculares las Tiradas al Plato, que llegaron a congregar en alguna ocasión hasta ciento cincuenta escopetas, por lo que llegó a plantearse a la construcción de un campo de tiro; incluso con propuestas de una espaciosa zona entre El Lomo de Maspalomas y la Degollada de la Yegua.


Era de prestigio insular el Torneo de fútbol de San Fernando que nace por principio de los años 70 y el trofeo en disputa era donado por el cura del pueblo: Don Manuel Montesdeoca Hernández. Y, pioneras en su género y modalidad, las “24 horas de Fútbol-Sala”, por las que desfilaron los mejores equipos de la isla grancanaria.

No podemos terminar esta columna sin nombrar a aquellos a los que se les debe, en gran manera, la organización de aquellas fiestas de principio de la década de los sesenta: Antoñito Pérez, Alfredito Sánchez; Rafael Rodríguez Perera; Antonio Miranda Pérez; Enrique Rodríguez (Enrique Falange); Juan Sánchez; Juan Franco López; Roberto Quiroga; Pepe Alemán; Maestro Lorenzo; etc.

Y los que cogieron el testigo años después: Antonio Martín Falcón; Juana Delgado Pérez; Sebastián Ravelo Gutiérrez; Pino y Chana Franco; Carmelo Fabelo; Juan D. Afonso; Gerardo Perera; Francisco Santiago León y tantos y tantos otros.

Terminamos fardando de algo que se consideraba insólito por aquellas épocas e incluso en las fechas de hoy en día. En Maspalomas, aún en fechas contemporáneas con el Antiguo Régimen, la presidencia de las Fiestas era elegida mediante votación popular. Tanto es así que se llegó a insertar anuncios publicitarios en prensa escrita -de los de pago- comunicando al pueblo la reunión que iba a tener lugar, con el siguiente orden del día: 1º: dar cuenta del Estado de cuentas de las Fiestas del año anterior. Y, 2º: elegir al Presidente y Comisión de Fiestas del próximo año.

Mucho hay que hablar y tratar sobre el tema; cincuenta y tres años da para mucho y, de la época reciente, la de la era digital, tiempo habrá de contarla.