jueves, 9 de abril de 2020

(14 de 17).- XX ANIVERSARIO DEL LIBRO "MASPALOMAS ANTIER".


Por Pedro José Franco López.

 

EL DEPORTE

 


Por las fiestas eran habituales los juegos y deportes tradicionales: las Peleas de Gallos (organizadas por Salvadorito "el Guardia" y Chanito "el de las Plataneras"); y la Lucha Canaria; en esta última destacaba por entonces la gran figura del luchador José Rodríguez, conocido popularmente con el nombre “El Faro de Maspalomas”. Era un luchador de una estatura, una complexión física y una potencia extraordinarias, que además nos ofrecía sus espectaculares levantamientos del arado, hazaña que él solamente, en toda la isla, era capaz de enfrentar y culminar con éxito.
 
En un determinado momento hizo furor el boxeo, pero el deporte preferido, ayer como hoy, era el fútbol, en el que levantaba las mayores pasiones el enfrentamiento entre los equipos del Tablero y de Maspalomas, todo un clásico derby local.

En el recuerdo queda la sede del primer club de fútbol: “EI Rancho Alegre”. Y los campos irregulares, allanados y despedregados con entusiasmo por los propios jugadores, vallados a veces con socos de cañas, en los que el futbolista se dejaba la piel en defensa de unos colores.

El Fútbol federado llegó en 1969, con la presentación de los Estatutos del Club Deportivo San Fernando en la Federación, con Juan Domingo Afonso Suarez como Presidente y Pedro José Franco López, como Secretario; bastantes años después éste Club se reinventaría con el nombre de Club Deportivo Maspalomas, de la mano de Roberto Rivero Rodríguez, como Presidente.

martes, 7 de abril de 2020

(13 de 17).- LA CULTURA.


Por Pedro José Franco López.

 

LA CULTURA

 


El folklore musical, los aires populares canarios, fueron siempre el patrimonio principal en las actividades artísticas y culturales, de las que una parranda pionera fue: “Los Maspalomas”, con Anastasio Moreno al frente.

El recuerdo de aquellos años nos lleva a mencionar, por otro lado, los recitales de arias de zarzuela o las escenas humorísticas que representaban los más jóvenes en el cine de lata “Tripita Seca”. Más tarde, en las fechas de Navidad, se hizo la representación de los Autos Sacramentales en improvisados escenarios levantados sobre centenares de cajas de tomates y en ellos participaban prácticamente todos los jóvenes de la localidad.

A finales de la década de los sesenta surgió un grupo de teatro llamado "Amigos siempre", que, entre otras, se atrevió con la puesta en escena de obras como una versión de Marianela, basada en la obra de nuestro gran Pérez Galdós y Fedra, de Miguel de Unamuno; mención aparte merece también las obras que interpretaron del añorado Gregorio Martín Díaz.

Cuando las dunas y el oasis de Maspalomas eran todavía un paraíso inédito, sus escenarios sirvieron como plato de exteriores al rodaje de numerosas escenas de varias cintas cinematográficas que, de esta manera, dieron a conocer sus extraordinarios paisajes.

Un día, el cine irrumpió en los bellos escenarios de Maspalomas, que por sus incomparables condiciones paisajísticas, de clima y de luz, fue descubierta como gran plató cinematográfico.

A sus playas acudieron conocidos productores y directores de la filmografía internacional. Se rodaron varias películas de éxito y en algunas de ellas participaron como extras muchos jóvenes y muchachas del pueblo.

Varias escenas de "Tirma", coproducción hispano-italiana que recordaba episodios de la conquista de Gran Canaria, fueron filmados también en el oasis de Maspalomas, así como la popular, "Cuando los Dinosaurios dominaron la Tierra", entre tantas otras.

lunes, 6 de abril de 2020

(12 de 17).- LA BICICLETA, LA MOTO, EL COCHE...


Por Pedro José Franco López.


LA BICICLETA, LA MOTO, EL COCHE...



La bicicleta era el único medio de transporte mecánico que poseían algunos vecinos para su trabajo. Para trasladarse a Las Palmas o a otra parte de la isla había que esperar al «coche de hora», que comenzó a prestar sus servicios con el sur de Gran Canaria en fechas muy tardías. La bicicleta permitía, además, el paseo dominguero y los jóvenes llevaban a su novia sentada siempre de lado. También se podía ser generoso con un amigo y prestársela para «dar una vuelta».

En aquel tiempo tener una bicicleta era algo importante. Ya de más lujo fue la moto, que llego a ser símbolo de revalorización social, cuyo poseedor se autorrevestía en algunos casos de cierta preeminencia respecto a los demás.

Después del «coche de hora», llegaría la camioneta y, mas tarde, los primeros vehículos de transporte del turismo y los de uso particular, como la furgoneta de carrocería de madera de Marcialito.

Para los jóvenes maspalomeros ir a los cines o las Verbenas (bailes de Sociedades), de Arguineguín, El Tablero o El Vecindario, había que hacer turnos de espera y es que los coches de Agustín, Serafín y Enrique Rivero hacían de medio de transporte, dando varios viajes, mientras hubieran "clientes". Y, como es de suponer, como sardinas en lata y, asomando las cabezas por las ventanas, para que cupiéramos los más posibles. 

Porque, todavía en aquellos años, para ver coches en cantidad, había que esperar a los que acompañaban a la Carrera Ciclista del Condado o a la Excursión que organizaba los Taxistas de las Palmas, con todas las personas mayores de la capital, y eso era una vez al año.

Mi madre -Josefita López-, para saber cuántos coches pasaban en estos "acontecimientos", ponía un buen puñado de granos de millo en un lado y, cada vez que veía venir un coche, cogía un millo y se lo ponía en el bolsillo; y al final los contaba.