SBT / 1980/2020:
QUE CUARENTA AÑOS NO ES NADA
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TUNTE, SIN IR MÁS LEJOS.
Uno de los Pueblos mejor dotados de la Isla.
Por
Pedro José Franco López.
Roque
Nublo de Gran Canaria/2020
Premio
"Raíces/SBT" 2019
Texto de los años 80 del s.XX (era analógica), que visibilizamos, subiéndolo a la "nube" digital, para su conocimiento y comparativa con la actualidad.
San Bartolomé de Tirajana,
Tunte, dónde radica la capitalidad del municipio, es uno de los pueblos mejor
dotados de la isla de Gran Canaria. Un núcleo sencillo y acogedor, presidido
por las connotaciones sociales de canariedad, dónde el hombre y el paisaje
conforman la simbiosis de la realidad. Tunte es como un reducto de tipismo y
armonía a caballo entre la tradición, la evolución y un derroche de naturalidad
impresionante.
En torno al casco de la Villa hoy se
concentra una población que no llega al millar de habitantes, exactamente 893
personas, de las que 469 son mujeres y 424 son hombres. La tasa de natalidad es
decreciente y el abandono del campo cada vez más acentuado. antes del
"boom" turístico, la mayor actividad del municipio, en términos
económicos, políticos y sociales se concentraba en torno al núcleo de Tunte;
hoy se desarrolla a la par con la zona costera.
POBLACIÓN
ARRIBA, TRABAJO ABAJO.
Los índices demográficos inherentes al
casco de la Villa demuestran que en términos cuantitativos y proporcionales, la
población, con sus variantes, poco menos se ha mantenido en los mismos niveles.
Pero, sin embargo, hoy el trabajo bien remunerado está en la zona
costera-turística. La mayor parte de la población trabajadora se dedica al
sector servicios, especialmente hostelería y construcción; el 50% menos que
antes trabaja en la agricultura y los niveles de vida son los normales de una
comunidad rural, acaso aquí respaldados por los ingresos que genera el turismo.
También Tunte, como elemento de la sugestiva Caldera de Tirajana es un buen
destino turístico, cada día mejor incrementado, ofreciendo otras alternativas
diferentes a la costa.
El índice general de mortalidad
representa un 1% con mortalidad infantil nula, prácticamente, y nacimientos
decrecientes. En cuanto a matrimonios, se mantiene el promedio, con incremento de las nupcias civiles, "la
gente de la hostelería no quiere saber nada de curas".
LA
AGRICULTURA SE VA QUEDANDO SIN MANOS.
Como el contexto general de la zona alta
del municipio de San Bartolomé de Tirajana, Tunte el casco de la Villa, destaca
por su excelente y cualificada producción de albaricoques; así como por los
agrios, los pocos cereales, el millo y los almendros, y algunas papas. Como
puede deducirse, productos muy diferentes a los del litoral. Es la zona y la
comarca que mayor producción de albaricoques registra en todo el Archipiélago
Canario, por lo que no estaría de más plantearse la posibilidad de Cooperativas
e Industrias afines. Se calcula en más de 50.000 el número de frutales de
albaricoques existentes; la papa se exporta cuando el año se da bien y el millo
se utiliza para consumo local y el trigo para forrajes.
No obstante y pese a la escasez del agua
y su coste, la agricultura tirajanera es buena, casi excelente, aunque se vea
afectada por una constante pérdida de mano de obra. A esto hay que añadir que
sólo algo más de un 25% de los
agricultores se acogen a los préstamos y créditos oficiales. El censo agrario
del municipio es de 1.534 personas y se han dado de baja muchos de estos
agricultores y empresarios del sector. Los agricultores natos que trabajan por
cuenta propia son 98 y la gran mayoría son empleados. La ganadería también
adolece de parecida necesidad y la importación de reses está haciendo estragos
entre los ganaderos escasos que todavía quedan.
UN
PUEBLO BIEN DOTADO.
El Pueblo de San Bartolomé de Tirajana
puede considerarse como un núcleo infraestructural bien dotado, no en balde es
la capital del municipio. Bien es cierto que existen todavía algunas
necesidades, como dotarlo de mayores y mejores comunicaciones para romper su
lejanía, pero casi todas las necesidades vecinales están cubiertas y pocos
pueblos de la isla, incluidos los que le sobrepasan en población, pueden
comparárseles.
Una hábil y eficaz política municipal
realizada en los últimos años -todo hay que reconocerlo-, junto con el fenómeno
económico y social, han incidido en su desarrollo. La mayoría de los vecinos
consultados para elaborar este informe coinciden al señalar que "en
los últimos años, con el equipo de Gobierno de Agrupación de Vecinos, que
preside Francisco Araña del Toro, el pueblo ha conseguido importantes mejoras".
Los vecinos cuentan con un magnífico
Hogar del Pensionista, Casa de la Cultura en homenaje a Pancho Guerra, un
Parador-Mirador, Polideportivo, Grupos Escolares, Escuela-Hogar, puesto de la
Cruz Roja, Ambulancia, Centro Médico Rural, Lavaderos públicos, y otros
servicios que conforman su notable infraestructura.

UNA
VETA PARA EL ESTUDIO SOCIAL
En la actualidad, la Villa capitalina de
San Bartolomé de Tirajana, el Tunte aborigen, ofrece un magnífico campo para el
estudio social. Muchos aspectos de la historia de la canariedad se fraguaron en
esta zona de la Caldera de Tirajana. La tradición y el tipismo son legados que
se mantienen casi intactos, así como la conservación natural de sus rincones y
paisajes, llenos de encantos y de contrastes. Además, su desarrollo y evolución
van paralelos a la experiencia social, y los perfiles humanos, moldeados por la
sencillez y la hospitalidad, el sacrificio y la identificación con la tierra,
constituyen uno de los mejores exponentes de la idiosincrasia isleña.
Basado en textos cedidos gentilmente para este Blog, por el Periodista Juan Francisco Naranjo Macías.
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;Fotos de: E. Moreno; A. Oliveri
J. Franco;A.Suárez; E. Ponce y O.T..