En el espacio que ocupara el emblemático "Mesón
Vda. de Franco", pionero absoluto de la industria turística en Maspalomas,
irá un "Burger King".
Por: Pedro José Franco López
Roque Nublo de Gran Canaria/2020.
Con el derribo del Mesón Vda. de Franco, el 25 de
octubre de 2010, pasó como cuando fallece una persona mayor –muy mayor-, y que está
enferma –muy enferma-; ese día en el Tanatorio la frase del día es la misma: “es
una pena, pero p’á estar como estaba…”; esa es la sensación que nos dejó
a todos: propios y ajenos o no, al periplo por el que pasó el restaurante-Grill
Mesón Vda. de Franco durante los últimos años de su existencia.
Nos anima a hacer este artículo el hecho de que en estos
días, en las inmediaciones del mismo espacio que ocupara el Mesón Vda. de
Franco, existe un incesante trasiego de obras, grúas, camiones, etc. y, un
enorme socavón, que nos hace prever la magnitud del proyecto que se tiene en
ciernes. En los Carteles de Obra figura que las obras se basan en un Proyecto
para establecimiento de Restaurante de "comida rápida" y Parkin y que
la Promotora es: "Burger King Spain, S.L.
También está
la población expectante ante las noticias de que "coronando" el nuevo
edificio se elevará un tótem de 19 metros de altura que, de reunir unos mínimos
estéticos, se convertiría en icono de San Fernando de Maspalomas; de todas las
maneras, este "hito arquitectónico", se hace más llevadero que
aquella "torre/mirador", que se presentara para el mismo espacio en
marzo de 2011 (campaña preelectoral) y que amenazaba con tener 150 metros de
altura, sobre rasante, con Restaurante en la cota de 140 mts., además de una
antena de telecomunicaciones de 30 mts. .
A todo esto, se dispara el cotilleo popular barajeando
datos (unos ciertos y otros no tanto), sobre de qué Franco era viuda la
"Viuda de Franco", fechas, cruces de apellidos, topónimos, número de
hijos de Carmita Afonso, etc. Y, a sabiendas de que quizá también cometamos
algún fallo, pretendemos satisfacer curiosidades, poniendo cada cosa en su
sitio.
El Restaurante-Grill
Mesón Vda. de Franco, inaugurado el 29 de mayo de 1973, era una
secuela (a lo grande) de lo que en su día fue “La Fonda”, ubicada junto al actual Edificio "Los
Molinos" y que hubo de ser derribada por imperativos urbanísticos. Esta
casona de arquitectura popular canaria, con aspecto de las casa de labranza de
los Medianeros del conde, inició su andadura como Bar, Restaurante y Comedor en
el año 1.924 y de ahí la Distinción que se le otorga a Carmen Afonso Artiles,
la Vda. de Franco y a sus hijos, como "verdaderos pioneros de la
Hostelería en todo el sur grancanario".

Ya, como "Mesón Vda. de Franco", en sus
nuevas y modernísimas instalaciones –para la época-, se convirtió en el
referente de una zona que se expandía vertiginosamente, la de San Fernando y,
que era el punto estratégico perfecto (el meeting point, que se
dice ahora) para encuentros, concertar una cita, echarte un pizco, tomarte un
café o, degustar (desde primerísima hora de la mañana hasta la última de la
noche), de los manjares gastronómicos que salían de aquella cocina vanguardia
total a principio de la década de los 70, del siglo pasado. Además, al tener el
comedor más amplio de toda Maspalomas, se convertía además en el único lugar
dónde celebrar grandes comidas, como celebraciones de Bodas, Bautizos,
comuniones y, por poner un ejemplo bastante gráfico, dónde se unían los cuatro
equipos participantes en algunas ediciones del Torneo Internacional de Fútbol,
para su cena de confraternidad y, dónde también tenían cabida las siete
Agrupaciones Folklóricas participantes en el Festival Regional de Folklore de
Maspalomas.
Fuimos testigos del derribo del Mesón Vda. de Franco,
y, sólo resaltar una anécdota de aquella mañana del lunes 25 de octubre de
2010: que el desalojo por parte de las personas que lo “okupaban”
fue del todo pacífica y ejemplar, aunque con ciertas lágrimas de alguno de
ellos, pero no de cabreo o pataleo, sino de nostalgia, pues hacía dos años que
pernoctaban allí.
Centrándonos en la parte humana de toda esta historia;
resaltar y exaltar la figura de Carmita Afonso y la de sus hijos (tuvo doce, de
los que actualmente viven cuatro) y del trabajo y sacrificio que hubieron de
afrontar para tirar -p’á lante- primero con
“La Fonda”, y más tarde con el Mesón Vda. de Franco, sin dejar de hacer
mención ni olvidar al patriarca de la familia Don Antonio Franco Artiles que
enfermó y falleció bastante joven. “Franco –cómo llamaba Carmita
a su marido- tenía una personalidad fuerte y un enorme corazón, a él se
le debe la unidad familiar que hizo que afrontáramos tantos improperios como
los que habían en aquella Maspalomas de entonces…”.
Carmen Afonso Artiles, nació en El Lomo de Maspalomas,
su madre era panadera; y, a los 19 años –recién casada-, ya le hacía café a los
chóferes del coche de hora. En una de las habitaciones de su casa montó un
mostrador y puso cigarros, una cafetera y pocas cosas más. Después vino lo de
hacer una cocina grande y lo de servir comida a la gente. Sus hijos recuerdan
aún los “vales de comida” (utilizables sólo en casa de doña Carmen) que traían
los aparceros de Juliano Bonny; Don Bruno Naranjo; Juan Mayor Martín; Mr.
Pilcher; Alejandro del Castillo…
Carmita en persona era la que día tras día repartía el
trabajo a primera hora entre sus hijos: uno por leña, otro por huevos, otro
acarreaba el agua, otro iba al molino, otro por queso y el de más allá atendía
los animales; la casa tenía tan sólo dos habitaciones, por la noche abrían las
camas y, cuando clareaba el día las escondían y colocaban las mesas.
Esta abnegada mujer es la que da nombre al denominado
“Cruce de la Vda. de Franco”, (cruce de la actual Avda. de la Unión Europea con
la Avda. de Tirajana), que nos quedará para la posteridad, pues fue acordado
así en Comisión de Gobierno de 1º de febrero de 1989 y ratificado después en
Pleno Corporativo del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana. De todas las
maneras, nominando el Cruce como “Cruce de la Vda. de Franco”, el Ayuntamiento
no vino a hacer otra cosa, que ratificar lo que ya el pueblo venía haciendo
desde siempre.
· En la placa que conmemora la
nominación del cruce (ahora ya en deterioro total y completamente ilegible) y que se descubre el mismo día en que Carmita
Afonso cumplía 80 años, dice: “El Ilmo. Ayuntamiento de San Bartolomé de
Tirajana, en homenaje a Carmen Afonso Artiles –Vda. de Franco-, Pionera de la
Hostelería en Maspalomas desde el año 1924. Maspalomas, a 9 de febrero de 1989”. En este apartado
hacer constar que, con motivo de su 80 cumpleaños, Carmita Afonso puso especial
empeño en que, en la celebración, no sólo estuvieran todos sus hijos, hermanos,
nietos y demás familia, sino también todos los criollos del pueblo de
Maspalomas.
Ahí está (deteriorado, ilegible y en triste abandono),
el monolito que hizo de homenaje a la absoluta pionera de la industria de la
Hostelería en Maspalomas; al sacrificio, a la entrega y a la fe en sí mismos; a
toda una vida de trabajo y dedicación a los suyos y a los demás, iniciando la
labor restauradora en Maspalomas; a una matriarca abnegada que hizo lo
indecible para sacar adelante a sus hijos: Antonio(+), María(+), Carmen(+),
Rosa, Ceferino(+), Nanda(+), Ricardo(+), Natalio(+), Domingo, Estrella, Chana y
Miguel Angel(+). De seguro que tanto los hijos que viven, como todos sus
nietos y biznietos velarán para que los valores humanos heredados de Carmita
Afonso se traspasen de generación en generación y también aquellas anécdotas
que circulan en torno a Carmita Afonso, no desaparezcan nunca.
Que la “Casa Franco” ó “La Fonda”, fue mucho antes de
la llegada de la industria turística, el único punto dónde podían disfrutar de
mesa y menú: primero los labradores y aparceros y después camioneros y
trabajadores de la construcción. Y, por supuesto, parada obligada de todos los
grancanarios que acudían en familia a pasar una jornada en Maspalomas tras un
largo y penoso traslado en coche y, que no sabía leer ni escribir, pero
contando y separando judías, controlaba las deudas que mes a mes debía
afrontar.
Contaba Carmita que cuando rodaron una película en el
Faro, (hablamos de “Tirma”), las hijas le llevaban comida a los artistas. La
periodista Marisol Ayala llegó a confirmar que Silvana Pampanini degustó en la
choza que le hacía de camerino (en las inmediaciones del Faro) las comidas de
“La Fonda”.
Una de las anécdotas que más circula es que Santiago
Carrillo (líder del Partido Comunista) se negó a ir a comer al Restaurante,
porque se creía que la Vda. de Franco, era la de los collares…, la del
Generalísimo.
Era muy común el que, le ponían al cliente el primer
plato y, mientras se lo comía, alguna de sus hijas iba a ver si los vecinos
tenían algo para ponerle de segundo y, también, que si alguien pedía huevos
fritos (y no tenían) iban por el pueblo, para ver si las gallinas de alguna
vecina hubiera puesto.
Ahí quedan para la historia algunos de sus más
insignes visitantes: Pilar Franco –la hermana del Generalísimo-; Julio
Iglesias; Santiago Carrillo; Willy Brandt; Adolfo Suárez, etc. amén de
infinidad de artistas y políticos de relieve local, nacional e internacional.
Como decía Carmita: “… mucha gente de la que sale en las revistas.”
Que los platos de cuchara eran los de mayor aceptación
(e irrepetibles) y, que Carmita invitaba a los clientes a que entraran en la
cocina, para abrirles los calderos y explicarles en qué consistían.
Que, recién muerto el Caudillo, Carmita Afonso fué a
Madrid a operarse en la clínica de La Concepción. Un médico canario, que la
conocía, la inscribió como Vda. de Franco y la prensa madrileña al día
siguiente lo convirtió en noticia de primera página, añadiendo el nombre de
Carmen Polo; (la otra "Vda. de Franco".
Que si Chana se ganó la primera bicicleta "ajuntando"
chapas del Royal Crow y que si Estrella, (en palabras de Carmita
Afonso), con el comedor lleno, se las entendía ella sóla….
Ahí quedan
para la posteridad todas estas pequeñas historias que, reales unas y
leyendas urbanas otras, ya forman parte de la historiografía del pueblo de
Maspalomas y su zona turística Maspalomas Costa Canaria.
A nivel personal, decir, que toda la comida de “La
Fonda” y del “Mesón Vda. de Franco” era excelente, pero se llevaba la palma,
con diferencia, los platos de cuchara, inolvidables: los moros y cristianos,
los potajes, el rancho canario, los pucheros, los caldos de papas y pescado…
Sólo añadir que, con la caída del Mesón Vda. de Franco,
en el año 2010, ya casi se terminaron los vestigios de la Maspalomas de antier.
La piqueta ó el tractor se hicieron cargo de derribar: Innumerables viviendas
de bellísima arquitectura tradicional; La antigua Iglesia de San Fernando; el
Bar de Lola en el Faro; el Almacén de Berriel; el Bar de Finito en Meloneras;
La Rotonda; el Centro Helioterápico, las múltiples viviendas de bellísima estética
tradicional que salpicaban las fincas de Maspalomas, etc.

Esperemos que se salven la “Casa de Saturninita” en
San Fernando y la “Casa de la Maleza” en el Veril que, junto con el Faro y la
Casa de Srta. Candelaria –Casa Condal- y la Ermita antigua de San Fernando, son
los testimonios de un pasado lleno de vivencias y fructífero en Labranza,
Pastoreo, Pesca y Aparcería. Existen vestigios muy interesantes desperdigados
por todo Maspalomas, que no enumeramos por ser de titularidad privada, y que no
vendría mal que las instituciones fueran haciéndose con ellos, por el bien de
la Cultura, la Tradición y la Historia y, por poner aún más en valor los
atractivos de la zona turística Maspalomas Costa Canaria.