"El Miano" (variante de la palabra "médano"), era una enorme duna que había frente mismo al Poblado de San Fernando, aislada totalmente del campo dunar, dónde el chiquillerío del pueblo se divertía y daba interminables volteretas desde la cima a la base. Era una gran diversión.
miércoles, 3 de diciembre de 2014
miércoles, 19 de noviembre de 2014
“II ENCUENTRO SOCIO DEPORTIVO “MASPALOMAS UN SENTIMIENTO” CUATRO GENERACIONES DE FUTBOLISTAS HOMENAJEARON A DIRECTIVOS Y PREPARADORES.
Por Pedro José Franco López
Técnico en Patrimonio
Histórico y Cultural
Organizados
de manera espontánea, rinden tributo a unas personas que fueron muy importantes
en sus vidas, -su niñez y juventud-, mientras practicaban aquello que más les
gustaba: el Fútbol.
Durante
la tarde-noche del sábado, 8 de noviembre, se volvió a repetir en Maspalomas un
acto que, puestos a definirlo de alguna manera, lo hacemos como: “Acto de
Agradecimiento”… de Recuerdos… y de Sentimientos. , en el que jóvenes representantes
de cuatro generaciones; con las redes sociales como principal herramienta, se
autoconvocan, llegando a la conclusión de que quieren homenajear a personas que
fueron muy importantes en sus vidas, -su niñez y juventud-, mientras
practicaban aquello que más les gustaba: el Fútbol.
Un
acto, en el que un nutrido grupo de personas, principalmente futbolistas
maspalomeros, rindieron tributo de agradecimiento a: Directivos, Entrenadores;
Delegados de Campos; Colaboradores, Asistentes; Masajistas; Utilleros, etc. que, en una época tan crucial en sus
vidas, tanto influyeron no sólo en su desarrollo deportivo y personal, sino que
les inculcaron unos valores humanos, que con el gesto del agradecimiento ya
queda más que demostrado.
Los
actos se iniciarán con un Partido de Fútbol (entre Selecciones de antiguos
compañeros), en el Campo núm. 1 de la Ciudad Deportiva de Maspalomas; partido de
lo más entrañable, divertido y, tremendamente informal, con unas reglas muy
atípicas, dónde hubieron bromas de todo tipo; el resultado fue lo de menos, hay
que tener en cuenta que se encontraron muchos compañeros y amigos que no se veían
en años y que algunos vienen ex profeso desde otras islas, de la península y
algunos desde la mismísima Alemania o Suecia.
Se
culminó la jornada con una Fiesta-Homenaje que se desarrolló en un anexo al
campo, una vez terminado el partido y que, como era de esperar, se convirtió en
un revuelco de emociones, compañerismo y camaradería.
Esta
iniciativa, fue ideada y organizada libremente y de manera espontánea por un grupo
de jóvenes (“re-la-ti-va-men-te” jóvenes), sin ser dirigidos ni coordinados por
nadie en especial. De ahí, lo mágico de aquel primer encuentro de 2013 y su trascendencia
posterior. Y es que aquellos niños, que luego se convirtieron en galletones,
después fueron padres y, ahora, algunos ejerciendo de abuelos, tratan de
implicar a sus hijos y nietos en la noble tarea del fútbol…, del deporte…, de
la vida sana y siempre con el recuerdo y siguiendo los sabios consejos y
directrices de aquellos a los que ahora homenajean.
De
ahí que, hace cosa de un año, quedaron todos emplazados a reunirse todos los
años, volver a encontrarse y continuar con una sucesión de homenajes y tributos
que promete ser larga y la mar de interesante.
Para entender en su justa medida la
importancia de este encuentro hay tener en cuenta dos circunstancias que lo
mueven y motivan:
Primero: trasladarse 25, 30 y,
hasta 40 años atrás, épocas difíciles de transición social y cultural en que
los valores humanos estaban cogidos con papel adhesivo; épocas en que se
implantaba una industria turística en las mismas puertas de nuestras casas y,
que si no te cogían bien asesorado o con la cabeza bien amueblada, muchísimos
niños y jóvenes hubieran tirado por otros derroteros. Las personas a las que
ahora se les rinde homenaje, son los que encaminaron a un sinfín de niños y
jóvenes en las décadas de los 70, 80 y 90, al deporte de equipo y al cultivo de
la amistad y la camaradería.
Segundo:
el lema que va a servir de paraguas para futuras ediciones: “Maspalomas, un
Sentimiento”, es una frase que acuñara en noviembre de 2007 Genaro Rodríguez
Hernández, destacado futbolista que ejerció principalmente en la época dorada
del Club Deportivo Maspalomas y a partir de que cuelga las botas como jugador,
con el “maspa” en la 2ª División B, se las calza de nuevo como técnico en
diversos equipos sureños. Genaro acuñaba esta frase en el contexto de lo que
significó el Club Deportivo Maspalomas en su persona, además de en lo meramente
deportivo o futbolístico.
Se
toma este lema, porque este grupo de amigos también se tiene propuesto el
luchar contra el desarraigo, la desidia y la falta de conciencia de pueblo que
existe ahora mismo y desde hace tiempo en Maspalomas, de la Maspalomas-pueblo, queremos
decir; y están empeñados en una difícil, pero ilusionante iniciativa, la de crear
un tejido social que de un vuelco en la población maspalomera, la de ahora, y
recuperar y promover, en la medida de lo posible, la idiosincrasia y valores
que se han ido cayendo por el camino y que de manera urgente hay que transmitir
a nuestros niños y jóvenes y, sobre todo a la actual sociedad maspalomera tan multicolor,
variopinta y multicultural.
Retomando el tema que nos ocupa, hacemos
memoria de lo que sucedió en el “I Encuentro Socio-Deportivo “Maspalomas, un
Sentimiento” (noviembre de 2013) en que se homenajeó a:
Don Francisco Santana Marrero (Paco el taxista) directivo del Club Deportivo Maspalomas, que tanto
tiempo dedicó a los que siempre consideró como parte de su familia: los niños y
jóvenes del pueblo de Maspalomas.
Don Martín Guillén Jiménez (a título póstumo), porque más que Entrenador, llegó
a ser casi padre, cómplice, confesor y amigo de los jugadores.
Y
a Don Gerardo García Pedraja que, sin
proponérselo se convirtió en la persona que instauró en Maspalomas, allá por
los años 70, el ahora conocido como Deporte o Fútbol Base.
Para
esta segunda edición, los homenajeados fueron: Don Juan Domingo Afonso Suárez, quién fuera el primer presidente
del Club Deportivo Maspalomas como tal. Don
Roberto Rivero Rodríguez, que forma parte de la directiva durante la
presidencia de Antonio Martín Falcón, momento en el que se produce el cambio
del nombre del club, Club Deportivo San Fernando por Club Deportivo Maspalomas.
Don Carmelo Fabelo Rodríguez, valedor
del fútbol-base de la localidad y Don
Ramón Medina Acosta, un incondicional de los colores del fútbol maspalomero,
simbolizaba el sacrificio de los primeros años de andanzas de los jugadores y
sus representantes.
Para
rematar una noche de recuerdos y emociones se le tributa un caluroso y sentido
homenaje al ex-jugador Bolaños y a Pino Franco, la histórica madrina de los
equipos de fútbol de Maspalomas.
Atrás
queda una historia apasionante que contar del deporte rey en Maspalomas, y es
que, como en otros pueblos del sur grancanario: Maspalomas, Arguineguín, el
Tablero, Berriel, Las Burras, Juan Grande, etc., y desde tiempos inmemoriales,
se practicaba el deporte más popular del mundo por estas zonas, tan alejadas de
las grandes poblaciones o ciudades de la isla.

Pero eso, hasta 60 años de fútbol con constancia gráfica y de comentarios de primera mano por informantes que lo vivieron, sufrieron y disfrutaron, nos ocuparemos a su debido tiempo, del mismo modo que también nos ocuparemos de la historia más reciente; de cuando hace cuarenta y cinco años (final de la década de los 60, del siglo y milenio pasados), en que se iniciaba el Fútbol federado en Maspalomas, con aquella entrañable Liguilla “Copa zona Sur”, de los Clubs de Adheridos.
Por
aquellas fechas, el suscribe (un servidor de ud.) hacía de corresponsal del
desaparecido “El Eco de Canarias”; teniendo que pedirles a los jugadores que me
detallaran el desarrollo de la jugada previa a cada gol, para confeccionar el
artículo; pues, en verdad, yo no establecía muchas diferencias entre un bloque
de 20 y un balón de fútbol.
Larga
vida para esta encomiable iniciativa y entusiasmo y perseverancia a este grupo
de personas que en tan loable misión se han embarcado. A todos ellos: Felicidades
y gracias. Sobre todo, que no decaigan en su entusiasmo los “cabezas de turco” de esta iniciativa:
Alejandro Mejías, Justo Vera, José Miguel Rodríguez, Genaro Rodríguez, Félix
Martínez, y un larguísimo etcétera.
martes, 4 de noviembre de 2014
EL POBLADO DE SAN FERNANDO SUFRE EL LIMBO DEL OLVIDO Y EL NINGUNEO.
Por Pedro José Franco López
Técnico en Patrimonio Histórico y
Cultural.
La
Plaza del Poblado de San Fernando fue en su día el epicentro, el centro
neurálgico, de toda la zona de costa del municipio de San Bartolomé de
Tirajana.
Los
vecinos aún esperan el desagravio que les compense de tantas medidas
desacertadas en el pasado y el ninguneo actual.
Maspalomas
y su topónimo nace, como todos los pueblos, más allá del recuerdo. Anclada al
sur de la isla, también como todos los sures sedientos y lejanos, el punto
cardinal puede más que sus gentes, su historia o su propio nombre.
Y
también como casi todos los pueblos canarios, era Maspalomas un típico grupo de
viviendas labriegas en torno a la casa señorial del Condado, la del Mayordomo,
la Ermita y la Era, además de algunas tiendas y la Fonda; pueblecito que se
complementa con numerosas viviendas de arquitectura tradicional canaria
esparcidas por todo el territorio, salpicando de color los terrenos de cultivo,
primero de plataneras y árboles frutales, después de labranza (principalmente
de cereales) que dan paso a la aparcería tomatera, sin menoscabar los inmensos
espacios baldíos, dedicados al pastoreo. Después vendría la industria
turística, pero ese es un asunto del que no nos ocuparemos por el momento
Los
barrios aledaños a Maspalomas y que formaban parte de un mismo conjunto eran: El
Lomo, Buenavista, El Charco y otros que con el tiempo adquirieron personalidad
y topónimo propio con las Cuarterías construidas para acoger a las familias
aparceras llegadas desde distintos puntos de la isla.
Al
que sí le podemos poner día y hora de nacimiento es al Poblado de San Fernando,
que se inaugura el 1º de marzo de 1961 y fue precisamente ese día en que nace
el topónimo y el núcleo poblacional y geográfico de “San Fernando de
Maspalomas”. Poblado de una gran belleza plástica, de la que ahora mismo no
queda ningún vestigio, y topónimo que, poco a poco, ha ido acaparando terrenos,
espacios y volúmenes de tal forma, que ha relegado a un segundo término el de “Maspalomas”,
que ha venido a ser usado, usurpado y utilizado para nominar a la zona
turística que, nace un par de años después (1964); todo ello, para confusión de
propios y forasteros.
Este
poblado, llamado en algunas ocasiones como “poblado antiguo”, tuvo una plaza
central que le daba vida y ambiente de convivencia vecinal, hoy en día obviada,
ninguneada y maltratada hasta el insulto. Esta plaza abarcó en su día, con
frontis a la plaza central: las Oficinas
Municipales del Ayuntamiento de San
Bartolomé de Tirajana –que por primera vez se descentralizaban de Tunte-; La Tienda; el Correo; La primera Farmacia
y la Casa del Guarda Jurado (dónde
había una tiendita de golosinas y terraza de Futbolines)
que hacía de centro de reunión de toda la “pollería”. Si a esto
añadimos: la Iglesia y la Escuela que también hacía de Club de Jóvenes o de lugar de encuentro
y ocio de todos los vecinos, fue el Poblado de San Fernando el epicentro, el
centro neurálgico administrativo, social y religioso de toda la zona de costa
del municipio de San Bartolomé de Tirajana.
La
iniciativa de este Poblado fue del condado de la Vega Grande de Guadalupe al
fin de facilitar la calidad de vida de sus empleados en la labranza, las
plataneras y la aparcería. Este poblado, diseñado hasta el último detalle en el
atelier del arquitecto Manuel de la Peña Suárez, significó en su época un
revulsivo en la arquitectura a nivel nacional y es que, alejándose del concepto
rural y urbano, Manuel de la Peña concibe un original damero de manzanas de
cuatro viviendas terreras cada una (sesenta y cuatro en total) del que resulta un conjunto bello y armónico
en el que, como en casi toda su obra, “creó arquitectura canaria contemporánea”,
a decir de los especialistas en su trayectoria.
La
Plaza central del Poblado, singular y original como toda la obra de Manuel de
la Peña, consistía en un empedrado de canto rodado (ahora mismo sepultado bajo
losetas de granito), decorado con dibujos circulares, logrados con piedra
volcánica de color negras y rojizas.
Cuando
hablábamos de un diseño hasta el último detalle, veníamos en decir que en lo
referente a la Iglesia, estaban diseñados de manera personalizada cada uno de
sus elementos como es el caso de la Pila Bautismal; el Sagrario “Ego Sum”
(desaparecido); el Vía Crucis, incrustado en la pared y con vistas al interior
y exterior de la Iglesia (desaparecido entre los escombros, cuando se
derrumbó); los bancos de los feligreses; rejerías metálicas de aros de 14 cms.
para la puerta del Baptisterio y frontis del altar; y la no menos original y
modernísima espadaña; todo ello creado por la mano y el lápiz o rotring de
Manuel de la Peña.
Esto
y mucho más, incluido el sentimiento y patrimonio de todos los maspalomeros, se
fue al traste aquel día en que el tractor arrasó por Iglesia Parroquial –Cruz
de la fachada incluída)-; y los católicos y los que no; los devotos y
practicantes y los que no, quedamos ese día algo huérfanos.
Todos
podemos apreciar como los pueblos y barrios grancanarios y, por supuesto, los
del Municipio de San Bartolomé de Tirajana, gozan de sus placitas coquetas y
bellamente decoradas y tratadas para goce y disfrute de sus vecinos,
principalmente de sus niños y jóvenes y, por supuesto de sus mayores.
El
Poblado de San Fernando, a día de hoy, se encuentra en el limbo del olvido y el
ninguneo, no en vano el firme del solar dónde estaba ubicada la Iglesia es un
derretido de cemento, realizado por los propios vecinos y no en vano también
son ellos mismos los que plantan, podan, riegan y cuidan con todo esmero las
plantas de los parterres de la pseudoplaza principal y la plazoleta de acceso a
la calle central, así como los parterres del perímetro del pueblo.
Desamparo y/o connivencia
oficial que ha hecho que, con la ley en mano del albedrío de cada cual, se haya
convertido este fiel reflejo de la arquitectura canaria de vanguardia, en una exposición
al aire libre del despropósito, el descontrol y, en muchos casos, del mal
gusto.
Curiosamente
los vecinos de San Fernando ejercían hace diecinueve años una “desobediencia civil”, término tan de
moda últimamente con el tema de los referéndum y los plebiscitos, al no acatar
e ignorar el famosete Decreto de Alcaldía de 4 de diciembre de 1995, que
conminaba a moradores o inquilinos de las viviendas al desalojo inmediato del
inmueble, concediendo para ello un plazo de veinticuatro -24- horas; previniendo
a los afectados que, transcurrido dicho
plazo sin haberse cumplimentado la orden, se daría conocimiento a la autoridad
judicial competente a los efectos oportunos. Los motivos: la incoación de un
expediente administrativo sobre declaración de ruina.
¿Qué
pudo pasar por la cabeza de los que rumiaron esta decisión, dándoles
veinticuatro horas para desalojar una vivienda, a sesenta y cuatro familias, después
de treinta y cinco años viviendo en ella?. ¿Dónde se supone que iban a vivir y
pernoctar sesenta y cuatro familias pasadas aquellas 24 horas?. A partir de
ahí, lo que sí decidieron los vecinos por si mismo fue que los más las echaran
al suelo y las rehicieron debidamente, los menos las remendaron como pudieron y
sus medios económicos se lo permitieron
y unos pocos conviven actualmente con su vivienda apuntalada con pilares
metálicos.
Como
a perro flaco, todo son pulgas, más o menos un año después, la Iglesia de San
Fernando y sus anexos: la Sacristía y lo que en su día fue Escuela, Club de
Jóvenes y finalmente Centro Parroquial, fue destruida (derribada por un inmenso
tractor amarillo) el 21 de octubre de 1996; supuestamente debido a que un par
de plaquetas de yeso, de 20x20, del falsotecho de la nave central de la Iglesia
se movieron de lugar, después de treinta y cinco años sin haberse intervenido
en ella.
Se
echó en falta la presencia ese veintiuno de octubre de algún representante
político o eclesiástico en San Fernando, lo que si no faltó fue el llanto,
desconsuelo e incredulidad de los vecinos que vieron cómo se arrasaba sin
ningún tipo de contemplación por la historia más reciente (treinta y cinco años
de transición social, política y económica de España, de Canarias y, por
supuesto del Poblado de San Fernando). Y lo que es más grave, a día de hoy, el
solar de la Iglesia y la Plaza central del pueblo permanecen en el mismo estado de abandono y desidia,
dieciocho -18- años después.
Aún
se está esperando el desagravio por parte de quien corresponda por aquella
fechoría (o medidas desacertadas) del pasado, que tendría que determinarse por
la construcción de una plaza digna y en condiciones y tratar al Poblado de San
Fernando con el respeto que se merece por el papel que jugó en un momento de la
historia de este Municipio y porque sí, porque sus habitantes son unos
contribuyentes como los de cualquier otro pueblo o barrio de este Municipio, de
esta Isla.
domingo, 5 de octubre de 2014
PARA CELEBRAR (¿-?) LAS 20.000 VISITAS AL BLOG
No "me" se ocurre otra forma de celebrar mis 20.000 visitas al Blog. Lo siento si hiero la sensibilidad de alguien... hasta es posible que sea con intención.
Gracias por el seguimiento que hacen de este Blog. Un abrazo a tod@s y prometo más y mejor para las próximas 20.000.
jueves, 2 de octubre de 2014
MÓNICA NARANJO, EN MASPALOMAS, HACE 16 AÑOS.
Dieciséis añitos ya que estuvo Mónica Naranjo en el Carnaval de Maspalomas. Era la edición de 1998 y el Carnaval estaba dedicado al mundo del Circo. Recordamos muchas anécdotas al respecto, algunas de ellas relacionadas con los dos Clubs de Fans que habían en las islas (Tenerife y Gran Canaria) y que querían tener lugares provilegiados en la Gala.
Y es que se trataba de la Gala de la Elección de la Reina del Carnaval y no un concierto, cosa que muchos no llegaron a entender, entre ellos algunos medios de comunicación que desproticaban el que sólo cantara cuatro temas y en playback, cuando de todos es sabido que cuando un espectáculo se retransmite en directo, sobre todo si es una Gala de Carnaval y se desea tener el máximo de garantías, las actuaciones tienen que ser en playback, o al menos, en un gran porcentaje.
Respecto a Mónica Naranjo decir que brilló tal y como se lo esperaba un Yumbo a reventar y, aunque ya se vislumbraba la diva en que iba a convertirse en breve, fué en todo momento muy gentil y tremendamente simpática para con la organización y los fans que se le acercaron.
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