jueves, 18 de diciembre de 2014

ASIGNATURA PENDIENTE: PUESTA EN VALOR DE LA ZONA DE SAN FERNANDO, HASTA DARLE EL CARÁCTER DE “CASCO ANTIGUO” DE MASPALOMAS Y DE SU ZONA TURÍSTICA “MASPALOMAS COSTA CANARIA”.

Publicado por “La Provincia” el lunes, día 15 de diciembre de 2014.


Por Pedro José Franco López

Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural.

 
Dotando a San Fernando de los condimentos atractivos necesarios, se lograría aquello de que ““Un destino turístico es bueno cuando lo es para la población que vive en él”


Aprovechando la inercia que nos ofrece la celebración del II Foro Internacional de Turismo de Maspalomas Costa Canaria, queremos meter baza y lanzarnos al ruedo  para que, de alguna manera, no deje de tener su espacio propio y su impronta, iniciativas o inquietudes surgidas del propio pueblo maspalomero; porque convencidos desde siempre que “Turismo es y somos todos”, también todos -y cada cual desde su sitio o lugar- tenemos derecho a participar en este Foro que, en palabras del Presidente del Comité Organizador, nace con espíritu de debate e intercambio.

Manifestaba el pasado octubre el brasileño Márcio Favilla, Director Ejecutivo de Competitividad, Relaciones Exteriores y Asociaciones de la Organización Mundial de Turismo –OMT-, que “Un destino turístico es bueno cuando lo es para la población que vive en él” y de todos es sabido que, desde hace cincuenta años la población maspalomera ha asistido al “boom” y fenómeno turístico como un mero espectador al que todo se le ha dado hecho, con la obviedad más absoluta.
De todos es sabido también que ciudades de la isla de Gran Canaria, como: Las Palmas de Gran Canaria, Telde ó Gáldar, incluso municipios como Valsequillo, Santa Lucía y otros, vienen a Maspalomas, con toda clase de “artillería pesada” a tratar de captar  turistas para sí mismos, casi siempre con el argumento de que cubren todas aquellas carencias que tiene Maspalomas (como pueblo y como zona turística): supuestamente despersonalizado y carente de historia que mostrar y que contar y en este sentido, todos hacen mención, exaltan y pregonan su propio  “Casco Histórico” que, obviamente, presentan cargado  de Monumentos, Esculturas, Lugares históricos, Museos y Centros de Interpretación.

A todo esto, el pueblo de Maspalomas, transfigurado en los últimos 50 años en un híbrido llamado “San Fernando de Maspalomas”, aún teniendo mucho que enseñar y contar social, cultural e históricamente, contempla cómo multitud de turistas, ávidos de conocer de primera mano la historia y las tradiciones de aquel lugar en el que pasan sus vacaciones, deambulan por calles y rincones impersonales que no les trasmiten ninguna sensación, como perdidos y con un despiste supino, la mayor cantidad de las veces por el hartazgo que le proporciona la propia zona turística en la que se hospedan, por los elevados precios de sus Cafeterías y Terrazas y, la mayor parte de las veces, porque consideran que en la “zona pueblo” encontrarán la historia y costumbres populares, podrán fotografiar algún motivo etnográfico, histórico o curioso o, simplemente convivirán y tratarán “de tú a tú” al residente maspalomero.

Y es que, a decir verdad, la propia zona turística en sí, más allá de la Playa, las Dunas, La Charca y el Faro, algunas esculturas -pocas- y el Templo Ecuménico como edificio de arquitectura noble, no ofrece mucho más en lo que fijar el objetivo de una cámara fotográfica.
Vale que no tengamos edificios góticos, medievales y con gárgolas en los techos pero quizá, el no tener puntos de referencia, al ser masacrado todo el espacio por el tractor en aras del progreso y el bienestar, consigamos la simpatía y la complicidad del visitante.

Y si Maspalomas/pueblo tiene mucho que contar y mostrar de su historia avalada por siglos de trayectoria, la propia zona turística “Maspalomas Costa Canaria” con 50 años de su creación, también cuenta ya con un  bagaje digno del conocimiento de residentes y turistas en general.

El objetivo de la propuesta que osamos lanzar desde aquí es múltiple, pero uno de sus principales fines es el proponer una serie de acciones que pongan en valor la zona de San Fernando de Maspalomas, hasta convertirla en esa “Vegueta”, en ese “Casco Histórico” tan ansiado, del que carecemos y el que todos buscan y anhelan encontrar cuando nos visitan. En resumen: exaltar y mostrar nuestro Patrimonio Cultural, pues es un valor añadido incuestionable a los tantos que ya poseemos y de importantísimo poder atractivo y de promoción turística.

Incuestionable también, como es obvio, la riqueza cultural (histórica, etnográfica y arqueológica), legadas por nuestros aborígenes canarios y la historia más reciente, que ofrecen las cumbres tirajaneras (Tunte, Fataga, Arteara), pero apasionante también la que ofrecen sus costas; en el caso que nos ocupa: el origen y la evolución del pueblo de Maspalomas (San Fernando) y de la zona turística “Maspalomas Costa Canaria”.

A los propósitos expuestos hay otros paralelos y no por ello menos importantes, como es el que, de caer en tierra fértil esta iniciativa, se convertiría en la culminación del sueño largamente acariciado, no sólo por la población residente, sino por los comerciantes de todo San Fernando, pues se estima que la Zona Comercial de San Fernando se vería enriquecida con una serie de acciones a acometer a corto, medio y largo plazo.

La oferta comercial de San Fernando es bastante amplia y diversa pero, para que cuente con la atracción turística debida y pueda ofrecer al turista que la transita esas carencias  a las que hacíamos referencia, no cabe duda que está falta de una serie de infraestructuras, atractivos y de Centros Museísticos y de Interpretación social e histórica; por lo que la encomienda principal que se puede desprender de esta propuesta o proyecto en sí, es el de crear la obligación y la necesidad de que cada turista no se vaya de Maspalomas, sin antes visitar y transitar por las calles y comercios de San Fernando de Maspalomas.

Son bastante dignos y elogiables los pasos que están dando las administraciones en el sentido de “humanizar” urbanísticamente las “Zonas Comerciales Abiertas” de San Fernando; pero si además, lo complementamos con una serie de “condimentos” Culturales e Históricos, se cubrirían varios frentes, por ejemplo: la demanda de la población y esa oferta complementaria tan necesitada por nuestro turismo, que dotaría a Maspalomas Costa Canaria de su particular “Casco Histórico” de obligada visita y tránsito.

Con esto se lograría que el pueblo de San Fernando (el pueblo maspalomero) deje de dar la imagen de “zona de servicio” a la que los urbanistas la condenaron y forme parte activa de su zona turística y se beneficie económicamente ¿Por qué no?; retomando las palabras de Márcio Favilla: “… para que se una diversificación de la base económica del pueblo y, sobre todo, que la población perciba en vivo y en directo que el turismo es algo que le beneficia y no una intrusión de algo que le trae perjuicio”.

Ahí, justo ahí es donde y cuando el destino turístico Maspalomas Costa Canaria estaría definitivamente consolidado y lo de “Turismo es y somos todo” sería determinantemente creíble.

Para hacernos una idea de lo perdidos que están los numerosos turistas que visitan San Fernando día a día y no precisamente los días de mercadillo, baste decir que no existe ni un solo panel, tan frecuentes en todo pueblo o ciudad que se precie, que diga el famoso “Usted está aquí”… Y es que es muy fácil imaginarse al turista con un tríptico en la mano, en el que figure el plano de todo San Fernando con un itinerario plagado de puntos rojos que, sin duda se vería obligado a recorrer.
El itinerario histórico-cultural:

Pudiera iniciarse este recorrido en la propia plaza de San Fernando y, allí mismo visitar el Templo Parroquial, interpretar su arquitectura, dar cuenta del Arte Sacro que contiene, etc. En el Centro Cultural Maspalomas, dar cuenta de su Teatro, Biblioteca y en la plaza del Camellero dar cuenta también del homenaje que se le hace al camello y a los camelleros de Maspalomas.

Continuando hacia el Poblado de San Fernando, son sobrados los argumentos a esgrimir en lo que fue el inicio de la expansión urbanística del pueblo de Maspalomas, incluso antes del surgir de la zona turista; pueblecito que en su día fue sede de, por ejemplo: las primeras Oficinas municipales que descentralizaban el poder político de Tunte. No estaría de más que se le efectuara un tratamiento cromático a las viviendas de este Poblado, origen del San Fernando que hoy conocemos, convirtiéndolo en un atractivo turístico.

Al paso por el Cruce de la Vda. de Franco, inevitable las citas al Portillo; la Fonda, pionera de los trabajo hosteleros; al Bar de Antonio Franco y, las tiendas de aceite y vinagre de los Monzones y de los Rivero.

El Parque Condal pudiera acoger con la instalación de una ristra de paneles, tótem o monolitos la recreación de todos aquellos hechos históricos acaecidos en el municipio de San Bartolomé de Tirajana en su historia, por ejemplo: La escala de Colón, la de Pieter van der Does; la arribada de los gallegos con la imagen de “Santiago el Chico”; la construcción del Faro de Maspalomas; la aparición de la Necrópolis de Maspalomas; el Submarino U-167; el Globo de Ansaldo; el primer vuelo Chárter; el papel protagonista de Maspalomas en la llegada del hombre a la luna; el Concurso de ideas para Maspalomas Costa Canaria, etc. etc.

Además, este sería el lugar ideal dónde instalar los paneles descriptivos de elementos arquitectónicos e históricos que no encontramos en el recorrido, como: El Faro, La Charca, Las Dunas, El Palmeral, Los Muchos Puentes.

A continuación, la Casa Condal o Casa de Srta. Candelaria y la Ermita de San Fernando y domicilio del Mayordomo del Conde, nos aportaría la historia de más rancio abolengo de siglos atrás, necesaria de conocer para entender a la Maspalomas del siglo XXI.

El lugar dónde estuvo el Restaurante “Alprende del amo”, nos trasladaría hacia la Era dónde se trillaban los cereales, la Gayanía del conde, el Muro o Pared que perimetraba los cercados de labranza, etc.

En la Avda. de Gáldar, obligada la mención a la Almacén Fyffes, la de empaquetado de tomates; las historietas del cine de lata, la Pensión Suspiro, la Cantina de los Artiles, la Panadería; los lavaderos; las tiendas dónde se organizaban los bailes y la interpretación del pueblo de Buenavista, actualmente denominado Bellavista; la Escuela Nacional…

Una vez llegados a la Casa de Saturninita, último vestigio de las viviendas rurales de los medianeros, se interpretaría la labor de éstos y el papel que jugaron en los fructíferos cultivos de labranza en el sur grancanario. Aquí sería de obligada mención El Lomo de Maspalomas, con las tiendas de Belencita y Mateíto; y al mismo tiempo nos valdría para dar a conocer el Pastoreo con los ganados de El Lomo de Maspalomas y la cultura que surge en torno al agua, con los pozos y canales que estuvieron en los Barrancos de Fataga y Tirajana, con la constancia de una de las obras de ingeniería más bellas de Gran Canaria: Los Muchos Puentes. 
En el transcurso del recorrido habría que dar pié a informar sobre las distintas maneras que, en el transcurso del tiempo, han tenido los maspalomeros para subsistir, como el Pastoreo, la Labranza, la Agricultura, la Aparcería, hasta llegar a la época actual en que la principal y casi única actividad es el Turismo. 

Y este itinerario que, en ocasiones puntuales pudiera ser guiado e incluso teatralizado -algo tan en boga últimamente-, bien se pudiera interpretar por sí mismo con  la instalación de paneles, murales, motivos escultóricos, etc. dónde se recreen o den a conocer: hechos y personajes históricos, famosos, populares y entrañables del pueblo de Maspalomas y Maspalomas Costa Canaria.

A la vez que se pudiera plagar San Fernando de cerámicas o bronces con poemas sobre Maspalomas; frases célebres de personajes insignes; recreación a plumilla de fotos de la Maspalomas antigua, en el mismo lugar dónde ésta se tomó en su día, con la referencia: “Así fue”... 

Por supuesto, en el transcurso del recorrido ir exaltando y poniendo en valor personajes que han jugado un papel importante en el desarrollo socioeconómico y cultural de Maspalomas, a través de los siglos; tanto a nivel histórico, como popular o entrañable, añadiendo a los que ya ha ido generando la propia zona turística de Maspalomas en sus cincuenta primeros años de vida.

Somos conscientes que existe una abismal diferencia entre San Fernando de Maspalomas y el barrio histórico de Vegueta, en Las Palmas de Gran Canaria; el de San Francisco en Telde o la ciudad de Laguna en Tenerife, pero también no deja de ser cierto aquello de que “la Historia, a veces, puede ser un acto de fé”. 

Por eso permítannos toda clase de licencias, ante la necesidad imperiosa de tener ese espacio, dónde el turista se pueda ilustrar y llevarse a su país de origen unas referencias históricas, sociales y culturales del lugar que visitaron; todo ello, además de convivir con lo mejor que tiene San Bartolomé de Tirajana y Maspalomas: su gente; a la vez que contribuyen en algo a nuestra economía y bienestar, haciéndonos co-partícipes y beneficiarios de la industria turística, de nuestra zona turística Maspalomas Costa Canaria.

martes, 16 de diciembre de 2014

VIERNES SANTO: EL CRISTO DEL "PERDÓN Y LA MISERICORDIA"


EL "CRISTO DEL PERDÓN Y LA MISERICORDIA, PRESIDE EL RETABLO DEL TEMPLO PARROQUIAL DE SAN FERNANDO DE MASPALOMAS 

Aprovechamos la fecha de Viernes Santo para mostrar la imaginería del Templo Parroquial de San Fernando de Maspalomas, que bien pudiera estar relacionada con ella. 

Iniciamos esta muestra con la bellísima talla del "Cristo del Perdón y la Miseridordia", del escultor Paz Vélez y que preside el retablo del Templo Parroquial de San Fernando de Maspalomas.
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Llega a Maspalomas esta imagen el 4 de diciembre de 1995,  de manos del escultor Paz Vélez, que la creó en sus talleres del barrio de San José en Las Palmas de Gran Canaria. Vino acompañado por jóvenes ex-drogadictos que colaboraron con él en los trabajos de tallado; estos jóvenes veían al Cristo como algo muy suyo y con lágrimas de emoción, les costó separarse de la imagen.

El Párroco del momento, Rvdo. Don Salvador Santana se hizo acompañar por un grupo de hombres del pueblo de Maspalomas para proceder al izado del Cristo y ubicarlo en lo más alto del retablo del templo. 

viernes, 5 de diciembre de 2014

YA LE TOCABA A PLAYA DEL INGLÉS.

Publicado por el Periódico “La Provincia” el miércoles, día 3 de diciembre de 2014.

Por Pedro José Franco López
Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural.
                            
Espaldarazo promocional a la urbanización Playa del Inglés y a la joya arquitectónica del Templo Ecuménico.




Ya tocaba, ya era hora de que Playa del Inglés tocara fondo y comenzara a emerger de la postergación a que ha estado sometida en los últimos veinte años. Se palpa ilusión entre el empresariado de la zona turística de Maspalomas y más concretamente en los de la tan sufrida y maleada zona de Playa del Inglés y no es para menos ante el hecho de que se retransmitirán para todo el territorio nacional, por la 2 de TVE, las misas de los días 7 y 8 de diciembre, dentro del programa "El Día del Señor".

Y es que, independiente de la retransmisión de la Santa Misa (que servirá para dar a conocer la joya arquitectónica más vanguardista de Maspalomas: “El Templo Ecuménico”), será de un gran impacto promocional los reportajes promocionales de doce minutos de duración que se emitirán sobre la zona de cumbre del Municipio de San Bartolomé de Tirajana y de sus costas: zona turística Maspalomas Costa Canaria. Al mismo tiempo también servirá para dar un gran espaldarazo a la Coral de Maspalomas, en su 25 aniversario que, de la mano del incansable Francisco Brazuelos, actuará en el transcurso de las Misas.

La Coral de Maspalomas, nace en el año 1989 de la mano del incansable y perseverante Francisco Brazuelo y le viene como anillo al dedo esta actuación en un templo interconfesional, porque si algo se distingue es por haber tenido entre sus miembros componentes procedentes de distintas nacionalidades, y naturalmente del territorio nacional español, siendo su mayoría canarios y del propio municipio tirajanero.

Y debemos congratularnos todos, pues este impacto promocional y publicitario viene a compensar los esfuerzos de los últimos tiempos por parte de las administraciones, llevando a cabo acciones tanto tiempo deseadas y demandadas, como: humanizar espacios urbanos, peatonalizar algunas calles, acondicionar miradores, crear bulevares, erradicar algunos de los puntos negros que demonizaban la zona (aún quedan algunos por acometer), etc.

Sin olvidar los esfuerzos y el ingenio emprendedor que han tenido algunos empresarios al rehabilitar, renovar y adecuar a los nuevos tiempos y demandas edificios e infraestructuras obsoletas, que si bien en los años 70 cumplieron con lo que se pretendía de ellas, en la actualidad no cubrían las exigencias del turista del s. XXI.

El Templo Ecuménico “El Salvador”

La difusión que va a tener a nivel nacional el Templo Ecuménico servirá sin duda para que, de una vez por todas, tenga el reconocimiento nacional que se merece y que bien podría aprovecharse la coyuntura para que sea incoado el expediente de BIC –Bien de Interés Cultural- por los sobradísimos méritos de todos conocidos.

Por mucho que se diga y escriba, nunca va a ser lo suficiente para exaltar y agradecer el legado que nos deja en Maspalomas el arquitecto Manuel de la Peña Suárez con la obra de El Templo Ecuménico y de permanecer intactas su esencia: Los Restaurantes “La Rotonda” y “El Abanico”, la Iglesia y el Poblado de San Fernando, las Rotonditas, el Hotel Maspalomas Oasis, Bungalows “Los Caracoles”, etc. no cabe la menor duda que Maspalomas hoy hubiera sido un centro internacional dónde estudiar la arquitectura moderna que afloraba por mitad del s.XX en Canarias y España, además del patrimonio cultural de “excepcional valor” que significaban cada una de ellas.

La motivación primera para edificar un templo en Playa del Inglés se debía al “boom” turístico de mitad de la década de los años sesenta del siglo pasado. Al promotor Don Alejandro del Castillo y Bravo de Laguna, conde de la Vega Grande de Guadalupe, le resultaba caótica la masiva asistencia de fieles a la Iglesia de San Fernando de Maspalomas, que los fines de semana desbordaba el templo y se extendían por la plaza adjunta y el Obispo de la Diócesis de Canarias, Monseñor Infantes Florido veía necesario atender las necesidades religiosas de los extranjeros que pasaban sus vacaciones en Maspalomas, al que pretendía darle un carácter ecuménico y, por ende, internacional, como la zona turística dónde se implantaba..
Por lo que resultó fácil que se aunaran los criterios entre ambos, el Condado de la Vega Grande aporta el terreno y asume el coste de la construcción y asigna el diseño y ejecución de la obra al arquitecto del proyecto Maspalomas Costa Canaria: Manuel de la Peña Suárez que será asistido por el aparejador Ulises Medina Hernández; ofreciéndolo una vez concluido a la Diócesis de Canarias.

La edificación, que se inició en 1968 y culminó en el año 1971, resultó ser un edificio de singular arquitectura y se convierte automáticamente en el icono incuestionable y centro neurálgico de la zona de Playa del Inglés.
El templo, segundo de Europa y  primero en España –por aquel entonces- en su modalidad queda inaugurado –oficiosamente-, pués no estaba terminado del todo, el 21 de enero de 1971, en el marco de las actividades que se organizaron con motivo de la Semana de la Oración por la Unidad que se celebraba en la S.I.Catedral Basílica de Las Palmas de Gran Canaria.

Aquella tarde de hace 43 años asistieron al acto del Templo Ecuménico el Obispo Monseñor Infantes Florido, el Cardenal Monseñor Johannes Willebrands (Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos) el conde de la Vega Grande, Don Alejandro del Castillo y del Castillo y sus hijos Don Alejandro y Don Pedro.

Además, les acompañaban el párroco de los pueblos del Tablero y Maspalomas Rvdo. Manuel Montesdeoca Hernández, así como el arquitecto Manuel de la Peña Suárez y los artistas José Abad y Juan Antonio Giraldo, artífices de la verja de hierro y de las vidrieras del templo, respectivamente.

Y  por si no fuera poco el simbolismo de la asistencia del Cardenal Willebrands, también estuvieron presentes los pastores de las iglesias anglicana, luterana, sueca, filandesa y alemana.

En el transcurso de estos 43 años, el Templo Ecuménico ha cumplido la función de ser  el centro donde se celebran cultos de diversas confesiones cristianas de Europa, atendiendo tanto a los feligreses extranjeros residentes en Gran Canaria, como a los que disfrutan de una estancia vacacional en nuestra isla, más concretamente en Maspalomas, que además aprovechan para unirse en oración y proponer puestas en común de inquietudes y trabajos por la Unidad Cristiana.
El Edificio: Arte y Simbología:

El propio edificio del templo, resulta una bóveda “abocinada” que semeja una “proa de nave invertida” con las cuadernas al descubierto a fin de simbolizar “la nave salvadora que unirá a todos los cristianos”, representando a la Iglesia que conduce a la plenitud del Reino. Manuel de la Peña tuvo exquisito y riguroso cuidado en que los elementos simbólicos de los que está plagado, no se identificaran con ninguna confesión en particular.

La Verja de hierro, obra del artista José Abad, que en la fachada principal alcanza los 14 mts. de altura se prolonga por todo el Templo en laterales y gran parte del perímetro del patio interior sumando unos 335 mt.; compuesta por innumerables tubos rotos de un órgano, simboliza “la armonía rota de la Iglesia que espera el día de la Unidad”.

Las Vidrieras, hermosa obra de Juan Antonio Giraldo, la inmensa y omnipresente del retablo principal del templo representa a “Cristo: luz y centro del Universo” y las de la capilla católica que la convierten en un magno Sagrario, representa “la Cena del Señor”.

La roca que hace de altar. El altar, en la nave principal, roca de 11 toneladas que representa a Cristo según lo definió San Pablo en su Primero epístola a los Corintios “La roca era Cristo”.

Como curiosidad, comentar que esta inmensa roca hubo de ser colocada en el exacto lugar y por razones obvias, antes de iniciarse los trabajos del edificio o cúpula del Templo.

El monolito del atrio. La esbelto motivo escultórico que nos recibe nada más llegar al templo representa “la firmeza y profundidad de la fe en Cristo”.

Y un sinfín de elementos que se encuentran tanto en la nave principal del templo, como en la capilla católica; desde el Cristo al Sagrario y hasta el mismísimo atril del Evangelio, todo ello diseñado por el ingenio artístico y creador de Manuel de la Peña.
 


Dejamos para el final el óleo anónimo de Nuestra Señora de San Salvador”, ubicado en la Capilla; datado entre finales del siglo XVII y principios del XVIII, pintura barroca sevillana con claras reminiscencias murillescas,

La procedencia de esta tela está en una colección particular en Sevilla, que la donó al Obispo Monseñor Infantes Florido y éste a su vez, la cedió al Templo Ecuménico. Dada su importancia artística, formó parte de la Magna Exposición “La Huella y la Senda” organizada con motivo del VI Centenario de la fundación de la Diócesis de Canarias.




La Cripta. Una de las curiosidades que encierra el Templo Ecuménico es que en sus sótanos se ha ubicado una Cripta  que, como su propia palabra indica es un lugar subterráneo que se utiliza para enterrar a los muertos y en principio estaba concebida como mausoleo de la familia condal, aunque a fecha de hoy no existe ningún enterramiento en ella.

Esta Cripta, de 333,37 m2.,a decir verdad, es una reubicación de un mausoleo que el condado tenía en una finca de su propiedad en la Vega de San José, frente al Cementerio de Vegueta y que hubo de ser desmontado durante la reordenación urbanística de esa parte de la ciudad. Así que, numerados y desmontados los sillares de cantería de 1,- x 0,50 x 0,42 cms. de alto, se trasladaron hasta Maspalomas y se reconstruyó fielmente, pasando a formar parte de la estructura y simbología del Templo.

Finalmente, y como valor añadido a todo lo dicho, engrandece al Templo la declaración en su conjunto como “Excelente del Turismo” en su edición del año 2002: “Por aglutinar en su encomiable labor religiosa, social y cultural a los turistas en general que visitan Maspalomas y por ser un lugar donde conviven en armonía y tolerancia prácticamente todas las Iglesias oficiales y libres de Europa” y “Porque sin perder ni sacrificar en el transcurso de ninguno de sus aspectos esenciales, se ha convertido en la seña de identidad y el principal punto de referencia de la zona más internacionalmente conocida de Maspalomas: Playa del Inglés”. Méritos que también se extendían a todos los rectores, párrocos y pastores que hubiera tenido el Templo Ecuménico desde sus inicios, así como a las monjas pertenecientes a distintas comunidades religiosas que lo han atendido con tanto mimo, haciéndose mención específica al Rector del Templo Ecuménico por aquellas fechas Rvdo. Jesús Marques Martín-Cerezo que “ha sabido impregnarle el valor espiritual y relieve internacional que posee”.

Esperamos que con esto se haya conocido algo más este Monumento Histórico y Artístico y también Social y Religioso (sin reconocimiento oficial) al que, jamás de los jamases, los que lo concibieron se lo imaginaron escoltado por la agresividad más dura de tres centros comerciales y los paneles publicitarios que ocultan y aplastan su efecto visual y panorámico. Y que de epicentro de nuestra zona turística lo han convertido en icono del antro de más renombre.

 
Aún así y como quiera que Maspalomas no cuenta, ni creo que vaya a pasar en breve, con ninguna obra de Calatrava, Le Corbusier o Kisho Kurokawa, la obra arquitectónica más llamativa, original y atrevida de Maspalomas es la “nave invertida” del Templo Ecuménico “El Salvador”.