jueves, 14 de junio de 2018

MASPALOMAS: SU FUERTE ARRAIGO HISTÓRICO

337 ANIVERSARIO DE LA ERMITA DE “MASPALOMA”

ó DE SAN FERNANDO.

 

El canónigo Cazorla León y prestigiosos investigadores,

sitúan su construcción en 1681.

 

Por Pedro J. Franco López




El conmemorar fechas importantes y trascendentes en la historia de un pueblo, darle la importancia debida a momentos de la historia que hicieron que nuestro pueblo y entorno fuera protagonista de acontecimientos especiales o de carácter universal, como: el Descubrimiento de un Nuevo Mundo y la llegada del Hombre a la Luna, hace que todos nos enriquezcamos mucho más, social, cultural y políticamente. Y es casi de obligado cumplimiento el que, nosotros perpetuemos en la memoria tales hechos, para conocimiento y constancia de futuras generaciones; máxime, cuando somos un destino turístico al que estas referencias la dan un inequívoco valor añadido.

Además de las dos efemérides señaladas, Maspalomas-Pueblo cuenta en su haber muchas más y de índole totalmente diversas, que la engrandece; e incluso la zona turística "Maspalomas Costa Canaria", con tan sólo cincuenta y cinco años de historia, ya tiene mucho que contar, pues en cuanto hurgas un poco, te encuentras con historias verdaderamente apasionantes.

Viene todo esto a cuento porque, desde siempre  y por parte de muchos, ha sido motivo de curiosidad para unos y de estudio para otros, el conjunto arquitectónico que forma la Casa de Srta. Candelaria (conocida como Casa Condal y declarada Bien de Interés Cultural en 1995); y la Ermita anexa a la misma, que responde a las características de una capilla familiar de estilo franciscano; y, la pregunta “del millón",  -la incógnita que todos han querido despejar-: su antigüedad aproximada.

No es desacertado el dato sobre la antigüedad de la Casa de Srta. Candelaria que se estima en la segunda mitad del s. XVIII, pues viene a coincidir con la fecha del matrimonio entre Luisa Antonia Amoreto y Fernando del Castillo, primer Conde de la Vega Grande de Guadalupe (1777). Pero el dato erróneo, a nuestro modesto entender, es el de datar a la Ermita de “Maspaloma” (sin la “s” final, que es cómo se recoge en los documentos de la época) en la misma fecha.

Según la “biblia” de los amantes y estudiosos de la historia del Municipio de San Bartolomé de Tirajana: “Los Tirajanas de Gran Canaria”, del Canónigo de la Santa Iglesia Catedral Basílica de Canarias, escritor, investigador y Cronista Oficial de San Bartolomé de Tirajana: Don Santiago Cazorla León (1907/2002), cuya personalidad, credibilidad y prestigio está suficientemente reconocida, sitúa la construcción de la “Ermita de Maspaloma” en el s. XVII, más exactamente en el año 1681. Por lo que durante este año 2016, estamos conmemorando (ó deberíamos conmemorar) el 337 aniversario de su construcción.


Es este un motivo más que suficiente para júbilo y orgullo; pues el pueblo y la zona turística de Maspalomas consolida su entidad, identidad, relevancia y trascendencia histórica, al mismo tiempo que refuerza sus raíces; con el atractivo añadido del rango que le otorga las huellas dejadas a lo largo de siglos de historia. 

Profundizando en el asunto que nos ocupa; el historiador Santiago Cazorla León, en la segunda edición de "Los Tirajanas de Gran Canaria", del año 2000, corregida y aumentada, hace la siguiente puntualización: 

"En la primera edición de nuestra "Los Tirajanas de Gran Canaria" de 1995, guardamos silencio acerca de la ermita de San Fernando por carecer de datos de su creación; pero en el libro editado por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria titulado: "La Comarca de Tirajana en el Antiguo Régimen", de Vicente Suárez, Benedicta Rivero, Manuel Lobo y Alejandro González, nos centramos en la siguiente nota":


"(5). Página 113: Hasta febrero de 1681 se habían abierto dos acequias en el barranco de Maspalomas: una con su madre en la boca de los Vicentes y la otra por debajo, en La Palma; asimismo, se estaba abriendo otra por encima del "Almassigo", junto al Charco, y una ermita que se acabaría entre (el capitán Gotardo) Calimano y (Mateo Pérez) de Villanueva". Continúa Cazorla León: "Sin duda alguna, la ermita que entonces estaban edificando no puede ser otra que la de San Fernando".


La segunda prueba es la que distingue la Ermita de San Fernando de la de Juan Grande, pues en el reparto de las capellanías que hace el obispo Tavira el 27 de junio de 1790 dice que: se entrega una capellanía a la Ermita de Juan Grande, y otra a la Ermita de Maspaloma, ( las dos del Conde); y una tercera a la Ermita de Arguineguín.
Y el tercer argumento que esgrime es que, en  la carta del cura de Tunte al obispo Urquinaona del 28 de octubre de 1871, exponiéndole su proyecto de empezar a decir misa un domingo de cada mes en las ermitas de Maspaloma y de Arguineguin; cuando se refiere a la ermita de Maspaloma, se refiere a la de San Fernando y no a la de Juan Grande, donde la misa de los domingos nunca faltó. 

Por todo lo expuesto, hemos de agudizar la imaginación y pensar en una Ermita sola y aislada, igual que tantísimas que están repartidas por las zonas rurales de toda Canarias, a la que un siglo después se le acoplaría, en “L”, el edificio de dos plantas de corte señorial, tal como la conocemos ahora.


Está aún en la mente de todos el hecho de que, previa autorización de la propiedad del inmueble, que ostentan los hermanos Alejandro, Pedro y Ana del Castillo y Bravo de Laguna, la Asociación “Amigos de Maspalomas” hubo de hacer frente en abril de 1998, a la restauración de la ermita que padecía un deterioro considerable, ante la desidia de todos. 

Los trabajos estuvieron a cargo de los propios miembros de la Asociación, que se las ingeniaron para sufragar los costes económicos; estuvieron asesorados por el prestigioso arquitecto Luis Alemany y contaron con el apoyo logístico de la entidad "Eléctrica Maspalomas (Elmasa)". Este gesto por parte de "Amigos de Maspalomas" fue muy elogiado y puesto en valor por parte de la población maspalomera y medios de comunicación en general.

Aquí queda expuesto, para satisfacer la curiosidad de muchos, para el estudio de otros, para posteriores investigaciones y, porque no?..., para la discusión.

sábado, 2 de junio de 2018

MASPALOMAS CUSTODIA DESDE HACE CATORCE AÑOS UNA RELIQUIA DE SAN FERNANDO.


Pedro José Franco López


Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural.


 


Con más de siete siglos y medio de antigüedad: (1252/2018), la Reliquia que tenemos en Maspalomas es el testimonio histórico -material-, más antiguo de toda Canarias. 


Se cumple por estas fechas catorce -14- años, de cuando el Cardenal Arzobispo de Sevilla, Excmo. y Rvdmo. Monseñor Carlos Amigo Vallejo firmara el Certificado:: “… Por el presente hacemos saber, que éste trozo de tela pertenece a las vestiduras que han cubierto durante siglos el CUERPO incorrupto del SANTO REY FERNANDO III, conservado en la Santa Metropolitana y Patriarcal Iglesia Catedral de Sevilla.” 

Dos meses antes, a principios de abril de 2004 y a las tantas de la noche recibo la llamada del Párroco de San Fernando de Maspalomas, Rvdo. Don Miguel Hernández; tenía ante él un sobre y no lo quería abrir sólo. Era un sobre tipo JiffyLite laminado con capa de polietileno y burbujas de aire sellado y con todas las medidas de seguridad habidas y por haber. Referencia en sobre interno: “Contiene: Tejido S. Fernando”.




Sabíamos de que se trataba y aún recuerdo la emoción y el recogimiento que pude apreciar en Miguel al abrir con sumo cuidado el sobre y cómo, con mano temblorosa, extraía (sin tocarlo físicamente), aquel tejido, que venía a ser nada más y nada menos que una Reliquia “Ex-Indumentis”; un fragmento del manto que cubre en su sepulcro a Fernando III el Santo, Rey de Castilla y León (San Fernando).

Aquel trozo de seda aterciopelada: cuartelado con Castillos bordados en oro y Leones tejidos en gules, y  forrado de armiño, era mucho más que un trozo de seda.

Era un trozo de la historia de España, de aquella España en la que jamás se ponía el sol.  Era, un trozo del manto que le hizo de mortaja, el 30 de Mayo de 1252 a uno de los hombres más completos de la Historia de España, tanto, que hasta sus enemigos le admiraban y respetaban,  hablamos del Santo y el Rey, hablamos de Fernando III de Castilla y León.

El 22 de abril, Don Miguel Hernández da cuenta al Consejo Pastoral Parroquial -CPP- de la cesión a la Parroquia de una Reliquia de San Fernando y adelanta que la entrega oficial la haría, personalmente, el Cardenal Arzobispo de Sevilla, Excmo. y Rvdmo. Monseñor Carlos Amigo Vallejo.

Y así fue, se traslada el Cardenal Amigo a Maspalomas, el 29 de mayo de 2004, y en la ceremonia oficial de entrega de la Reliquia a la Parroquia, a sus Feligreses y al pueblo de Maspalomas, en solemne Ceremonia y Misa concelebrada por ocho Sacerdotes, se convierte en Personaje amigo de todos los tirajaneros en general y los maspalomeros en particular. Fue un día memorable y marcado a fuego en nuestra historia reciente.



Cardenal Arzobispo de Sevilla, Excmo. y Rvdmo. Monseñor Carlos Amigo Vallejo
Con este acto veíamos cómo se  incrementaba y llenaba de contenido el Patrimonio de nuestra Parroquia y, por ende, el de Maspalomas y el de nuestro Municipio. Y es que en un solo acto:

Primero: El Cardenal Arzobispo Carlos Amigo Vallejo nos hacía depositarios de una valiosísima Reliquia de Fernando III el Santo, Rey de Castilla y León (San Fernando, patrón de Maspalomas).

Segundo: Con motivo del traslado de la Reliquia, Su Santidad el Papa Juan Pablo II otorgaba al Párroco y a los fieles de la Parroquia de San Fernando de Maspalomas la bendición Apostólica, mediante documento exhibido en el templo parroquial.

Tercero: Se bendice también un Relicario dónde se ubica un pequeñísimo fragmento de la reliquia “Ex-Indumentis".

Y, cuarto: Quedaba inaugurada la pintura (fresco sobre pared), del interior de la urna de San Fernando -el Chico-, obra  del pintor búlgaro Zdravko  Vassilet y basada en otro fragmento de manto de Fernando III “el Santo”, utilizado en campo de batalla y que se conserva en el Palacio Real.

Catorce años después de aquel solemne acto, queremos dejar constancia de la importancia que tiene para todos el que haya llegado a Maspalomas esta Reliquia. Trascendente para nuestra Parroquia, evidentemente, pero también importante para el pueblo de Maspalomas en particular y para el Municipio de San Bartolomé de Tirajana en general. Y que no nos duelan prendas al afirmar que en aquel momento, no sólo se enriqueció el Patrimonio religioso y cultural de nuestro Municipio, sino también el de Canarias en general.

Y es que, Maspalomas, que siempre ha carecido de una Historia que la exalte (y la tiene); y de Puntos de referencia que la engrandezcan (que también los tiene); a partir de aquel día cuenta en su inventario con un referente  digno de que sea, (-no sólo venerado por los creyentes-), sino también contemplado y estudiado por todos. No en vano, el testimonio material, -la Reliquia tenemos en Maspalomas-, es uno de los documentos históricos más antiguos de toda Canarias.

Somos históricamente jóvenes, nos “descubren”, (entre comillas), en el s.XV y  hablamos del s. XIII. Inicios de la época medievalista, de la que existen muy pocos referentes en Canarias, por lo menos  tangibles.

Finalmente, dejar también constancia, que ahora hace catorce años, crecimos todos un poco y todos debemos sentirnos orgullosos por este gran logro del Párroco de entonces el Rvdo. Don Miguel Hernández, y de nuestra Parroquia, ya que vimos aumentado su Patrimonio Social y Cultural, creciendo al mismo tiempo el del pueblo de Maspalomas y el de nuestro Municipio en general.

De mi intervención en tan importante y trascendente acto, (dirigiéndome al Cardenal Monseñor Carlos Amigo Vallejo) resaltar el siguiente texto:




"... sepa su Excelencia que a partir de hoy, La Parroquia y el pueblo de Maspalomas convertirán la Reliquia de San Fernando en Estandarte y Espada, en “santo y seña”, de nuestra fé, veneración y respeto.

Ojalá que esta Reliquia nos traiga consigo las virtudes con que Alfonso X, el Sabio, resumía aquellas que poseía su padre:

Eran siete, como siete eran las letras de Fernando (Ferrando), en el castellano antiguo:  Fé, Esperanza, Caridad, Justicia, Mesura, Nobleza y Fortaleza.

Las virtudes de un Gran Caballero Medieval. Las virtudes de Fernando III, Rey de Castilla y León. Las virtudes de San Fernando.

Traslade Vuestra Excelencia al pueblo de Sevilla, que la Reliquia de San Fernando queda en buenas manos…, queda de manos de la gente del pueblo de Maspalomas...".




Para finalizar y, en cuanto a la trascendencia y la difusión que se le ha de dar al Patrimonio Social y Cultural de nuestra Parroquia, nos hacemos eco de las palabras de Su Excelencia Reverendísima Monseñor Manuel Monteiro de Castro, Nuncio de Su Santidad en España, en conferencia pronunciada el día antes de la apertura oficial de la Exposición “La Huella y La Senda”, abierta por aquellas fechas.

La Conferencia llevaba por título: “Función Social del Patrimonio de la Iglesia” y manifestaba el Nuncio de Su Santidad que:

Primero: “La Iglesia no sólo debe ser guardiana de su arte, sino también tiene que ser “animadora” del mismo, introduciéndolo en los círculos de la Cultura”. 

Segundo: Que las Sociedades no se terminan de comprender, sin conocer en profundidad el Arte y el Patrimonio de la Iglesia de esa Sociedad.

Y, finalmente, “…que la Iglesia debe y tiene que poner su Patrimonio al servicio social de la Comunidad”.