"El Miano" (variante de la palabra "médano"), era una enorme duna que había frente mismo al Poblado de San Fernando, aislada totalmente del campo dunar, dónde el chiquillerío del pueblo se divertía y daba interminables volteretas desde la cima a la base. Era una gran diversión.
jueves, 2 de mayo de 2019
jueves, 18 de abril de 2019
LOS ANTIGUOS MONUMENTOS DE JUEVES SANTO.
LOS ANTIGUOS MONUMENTOS DE JUEVES SANTO, EN LA IGLESIA DEL POBLADO DE SAN FERNANDO.
… Que entrabas y
salías siete -7- veces al mismo templo, o te ibas un par de veces al del
Tablero…”
Que de recuerdos…!!!.
Don Manuel
Montesdeoca nos encomendaba el Monumento de Jueves Santo a un grupo de jóvenes
del pueblo. Se decoraban con la participación popular. Los vecinos aportaban
según podían.
A unos se le pedían
las velas (del Elefante); otros prestaban los platos de postre para colocarlas
y se le pegaba a cada uno de ellos un papelito con el nombre de la persona que
lo prestó.
Las familias más
pudientes prestaban sus bandejas de plata; otras las sábanas para cubrir los
escalones (hechos con cajas de tomate).
Y, ya culminado, el
Jueves Santo por la noche a cumplir con la tradición de las siete -7- visitas.
Lo normal era entrar
y salir siete veces al nuestro, el de la Iglesia de Maspalomas, si aparecía
alguien con coche, pués entrábamos y salíamos un par de veces en la Iglesia más
próxima (la del Tablero). La gente del Tablero hacía lo mismo, a la viceversa,
y nos encontrábamos, hablábamos, compartíamos…
miércoles, 13 de marzo de 2019
D.E.P. MARTÍN CHIRINO: SU OBRA EN MASPALOMAS.
Por Pedro J. Franco López.
Desde los inicios de la industria turística "Maspalomas Costa Canaria", tuvimos en Maspalomas dos obras de Martín Chirino, de las más representativas de sus series: "Viento" y "Mediterránea".
Descanse en Paz el insigne y célebre
Martín
Chirino López; "currante" del arte y la escultura; era
como los grandes actores que no permiten que les doblen en las escenas
difíciles o peligrosas; Martín Chirino era quién cogía el martillo y forjaba
sus esculturas al calor de la fragua y doblegaba a golpes de martillo en el
yunque.
Nos ha dejado y quedará para la
posteridad en la memoria de futuras generaciones como el más cosmopolita de los
artistas canarios de los siglos XX y XXI. A lo largo de su
carrera expuso regularmente en las principales capitales culturales del mundo y
en sus salas o espacios de más prestigio.
Desde el minuto cero de la zona
turística "Maspalomas Costa Canaria", estuvo presente en Maspalomas,
con la escultura "El Viento -Homenaje a las Islas",
obra en espiral de de 2,- mt. x 1,90 mt. que fue instalada la entrada principal
del Hotel Folías (San agustín-Maspalomas), que se inauguró en 1965.
Esta obra, junto a otras tres de
Manolo Millares, Pepe Dámaso y César Manrique fueron expuestas en la Sala
Módulo de la Plaza de Cairasco de Las Palmas de Gran Canaria en exposición
denominada: "4 Obras de Arte para el Hotel Folías".
A mitad del año 1968 fue cuando se
instaló en el Hotel Maspalomas Oasis la obra "Mediterránea-I",
adquirida por Alejandro del Castillo y
Bravo de Laguna, actual Conde de la Vega Grande de Guadalupe se instala en los
jardines del Hotel, hasta que éste cambio de propietario.
La obra
"Mediterránea-I, la concibió Martín Chirino en color rojo vivo, su color
preferido en la época de finales de los años 60, de chapa de acero soldada,
pintada al duco y restaurada posteriormente, bajo la dirección del propio
escultor, incorporando acero cortén reforzado, pertenece a la serie del mismo
nombre que inicia por influencias de su viaje de dos meses a Grecia en 1964.
Al
desalojarla del Hotel Maspalomas Oasis, es cuando se traslada a las
instalaciones del Campo de Golf de Maspalomas y, más tarde (en septiembre de
1988), por iniciativa de la empresa “Elmasa”, del grupo Castillo, continúa su
periplo, hasta quedar colocada en la autopista GC-1, a la altura de la zona de
Las Burras, por entenderse que allí iba a tener una mayor vistosidad.
Siempre
agradeceré profundamente el gesto de los promotores de este último traslado:
Gaspar Ponte y Chano Ravelo, director-gerente y ejecutivo de la empresa
“Elmasa”, respectivamente, cuando me obsequiaron un dossier de fotos y
prensa de los trabajos de traslado e instalación.
Para dar a
entender la importancia de “Mediterránea-I”, baste decir que su autor, Martín
Chirino, la valoró y tuvo en estima por ser referente de la época en que la
creó (inicio de su etapa en solitario) y que fue elegida por él mismo para
incluirla, con otras tres de sus esculturas más emblemáticas, en la exposición
que se organizó en la calle Triana en 2011, con motivo de una de las acciones
más espectaculares que se llevaron a cabo, para apoyar la candidatura a Capital
Cultural Europea 2016 de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.
martes, 12 de marzo de 2019
LOS BAILES DE CARNAVAL DE LA SOCIEDAD DE PEDRO VEGA DE EL TABLERO.
Hay que poner en valor la labor de Pedro Vega y Antonio Martín Rodríguez en los Bailes de Carnaval de la “Sociedad de Pedro Vega”, en el Tablero.
Por
Pedro José Franco López
Autor
del Libro: "Maspalomas:
El Carnaval".
Del año 1936
del s.XX en adelante, son prohibidos los Carnavales con una especial
persecución por la autoridad civil y, con especial castigo también, por la
autoridad religiosa.
Hay pocas referencias históricas y de tradición oral del Carnaval
de Maspalomas o de San Bartolomé de Tirajana, en el transcurso de esta
prohibición, sin embargo, hagamos un breve repaso a nuestras informaciones al
respecto.
Hasta los años setenta eran muy populares, sobre
todo en los núcleos rurales “las Mascaritas”; eran
principalmente niños, que de casa en casa, pidiendo, recopilaban unas
pesetillas y unos huevos, con los que su madre haría tortillas de Carnaval (se
les obligaba a bailar y a hacer alguna pirueta, antes de darles algo).
Las denominadas “Mascaronas” eran
adultos –grandullones que imponían de lejos- e iban pidiendo -sin muchos
ruegos-: “Pesetitas y Güevitos”, con
una voz horteramente refinada
al máximo, para no ser reconocidos. Gastaban
bromas, algunas veces pesadas a vecinos, conocidos y amigos. Después
del recorrido por las casas del pueblo, se reunían en grupo para ir a los
Bailes que se organizaban en casas particulares.
Eran muy conocidos y populares los Bailes de Carnaval de
Buenavista –hoy mal llamada “Bellavista”-, en casa de Leonorita, de
Antoñita Díaz y
en la tienda de Juanito Artiles; los disfraces solían ser con sábanas y
ropas muy usadas y no se recuerda que en Maspalomas hubieran prohibiciones, “eso
era en las capitales”, nos dicen algunos informantes.
BAILES DEL
CARNAVAL FURTIVO
LOS DE LA
SOCIEDAD DE PEDRO VEGA,
DEL TABLERO.
Ya en los 60 y 70, con la permisividad o (el mirar hacia otro
lado) de la autoridad competente, la actividad carnavalera se centró en Bailes organizados
en el interior de algunas "Sociedades" o "Casinos";
concretamente en el pueblo de El Tablero (en un espacioso salón ubicado en lo
que ahora conocemos como Avda. de las Américas), se organizaban unos grandes
Bailes de Carnaval; allí se concentraban todas las Máscaras del Suroeste de la
isla y algunos grupos organizados de Parrandas de Mascaritas; por lo que hay que poner en valor la labor de Pedro Vega y Antonio Martín Rodríguez
en los Bailes
de Carnaval de la “Sociedad de Pedro Vega”, en el Tablero.
Por parte de la organización del
Carnaval de Maspalomas, en el transcurso de la celebración de uno de los Martes
de Carnaval del Centro Cultural Maspalomas, se le tributó homenaje a Don Pedro
Vega, recogiendo la placa una de sus hijas.
Por aquellas fechas, a destacar el grupo creado en Maspalomas -lo
más parecido a una Comparsa- que, durante la tarde, recorrían algunas casas de
familiares y amigos del pueblo, incluso llegaban a Buenavista y que, hasta
momentos antes se estaban confeccionando sus trajes en la Casa de Don Antonio Miranda y Arabita, quienes
les coordinaban. También formaba grupos de disfrazados el Guardia Jurado del Conde,
Don Salvador Armas -Salvadorito-; y que terminado el recorrido
recalaban en el Baile de la Sociedad (en el Tablero).
Como quiera que la entrada a la Sociedad era de pago
(sólo los hombres), las mujeres tenían que pasar previamente por taquilla para
identificarse y quedar liberadas del abono de la Entrada al recinto,
marcándolas con un cuño en la muñeca.
A este respecto mil anécdotas (por descubrir muchas de
ellas), que permanecen en la memoria colectiva de los pueblos del sur de la
isla. Porque, eso sí, imperaban, con diferencia, los Bailes de Carnaval de Agüimes
e Ingenio, a los que iban (íbamos) los que no se comían un rosco en el Tablero.
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