Pedro José Franco López
Roque Nublo de Gran Canaria/2020.
El 29 de mayo de 2020, se cumplen dieciseis años de cuando la Parroquia de San Fernando y el Pueblo de Maspalomas recibió la Reliquia de San Fernando.
Este año 2020, no se han celebrado las Fiestas
Patronales de Maspalomas en honor a San Fernando, por las razones de todos
conocidas; pero sí que, como cada 30 de mayo, se conmemora la festividad de San
Fernando. Con tal motivo y para contribuir de alguna manera a que no pase tan
en balde esta fecha, pasamos a relatar la forma en que llega a Maspalomas la
Reliquia de San Fernando, de la que es depositario la Parroquia de San Fernando
de Maspalomas y el pueblo maspalomero.
A principios de abril de 2004 y a las tantas de la
noche recibo la llamada del Párroco de San Fernando de Maspalomas, Rvdo. Don
Miguel Hernández; tenía ante él un sobre y no lo quería abrir sólo. Era un
sobre tipo JiffyLite laminado con capa de polietileno y burbujas de aire
sellado y con todas las medidas de seguridad habidas y por haber. Referencia en
sobre interno: “Contiene: Tejido S. Fernando”.
Sabíamos de que se trataba y aún recuerdo la emoción y
el recogimiento que pude apreciar en Miguel al abrir con sumo cuidado el sobre
y cómo, con mano temblorosa, extraía (sin tocarlo físicamente), aquel tejido,
que venía a ser nada más y nada menos que una Reliquia “Ex-Indumentis”; un fragmento del manto que cubre en su sepulcro, sito
en la Capilla Real de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana de Sevilla, a
Fernando III el Santo.
Aquel trozo de seda aterciopelada: cuartelado con
Castillos bordados en oro, Leones tejidos en gules, y forrado de armiño, era mucho más que un trozo
de seda; era un trozo de la historia de España, de aquella España en la que
jamás se ponía el sol; era, un trozo del manto que le hizo de mortaja, el 30 de
Mayo de 1252 a uno de los hombres más completos de la Historia de España,
tanto, que hasta sus enemigos le admiraban y respetaban, hablamos de Fernando
III, rey de Castilla y León (San
Fernando), al que incluso antes de ser beatificado, ya el pueblo le apodaba -el
Santo-.

Para hacer entrega oficial de tan valiosa Reliquia, a
la Parroquia, a sus feligreses y al pueblo de Maspalomas, el 29 de mayo de 2004
(víspera de la festividad de San Fernando), se traslada a Maspalomas el Cardenal
Arzobispo de Sevilla, Excmo. y Rvdmo. Monseñor Carlos Amigo Vallejo y, en solemne
Ceremonia y Misa concelebrada por ocho Sacerdotes, se convierte en personaje
doblemente "amigo" de todos los tirajaneros en general y los
maspalomeros en particular.
En aquella ceremonia de
entrega el Cardenal Amigo Vallejo firmaba el Certificado dónde: “… Por el presente hacemos saber,
que éste trozo de tela pertenece a las vestiduras que han cubierto durante
siglos el CUERPO incorrupto del SANTO REY FERNANDO III, conservado en la Santa
Metropolitana y Patriarcal Iglesia Catedral de Sevilla”.
Con motivo del traslado de la Reliquia, Su Santidad el
Papa Juan Pablo II otorgaba al Párroco y a los fieles de la Parroquia de San
Fernando de Maspalomas la bendición Apostólica, mediante documento exhibido en
la ceremonia.
De esta manera, el pueblo de Maspalomas se convertía
en depositario de una valiosísima Reliquia de su patrón, San Fernando, que con
más de siete siglos y medio de
antigüedad, si acaso sea uno de los documentos históricos, más antiguo de toda
Canarias.
Y damos trascendencia y difusión a la
Reliquia de San Fernando, porque la consideramos -desde hace dieciséis años- Patrimonio
Social y Cultural de Maspalomas, de San Bartolomé de Tirajana y, de Canarias
toda; haciéndonos eco de las palabras de Su Excelencia Reverendísima Monseñor
Manuel Monteiro de Castro, Nuncio de Su Santidad en España, en conferencia
pronunciada el día antes de la apertura oficial de la Exposición “La Huella y La Senda”, en la S.I.Catedral
(29-enero-2004).
La Conferencia llevaba por título: “Función
Social del Patrimonio de la
Iglesia” y manifestaba el Nuncio de Su Santidad que:
- “La Iglesia no sólo debe ser guardiana
de su arte, sino también tiene que ser “Animadora” del mismo,
introduciéndolo en los círculos de la Cultura”.
- "Que las Sociedades no se terminan
de comprender, sin conocer en profundidad el Arte y el Patrimonio de la
Iglesia de esa Sociedad”.
- Y,
finalmente, "que la Iglesia debe y tiene que poner su Patrimonio al
servicio social de la Comunidad."
