Texto de los años 80 del s.XX (era analógica), que visibilizamos, subiéndolo a la "nube" digital, para su conocimiento y comparativa con la actualidad.
Estamos ante un pago encantador, cobijado a la sombra de uno de los símbolos más famosos de Gran Canaria. El pueblo se asienta sosegado en medio de floresta de retamas amarillas, amapolas, tomillos morados, escobones blanquecinos y almendros, que se combinan entre la luz solar y las sombras. El barrio representa una de las más bellas estampas típicas canarias, con casas de tejados a dos aguas, adosadas al barranco de las Adjuntas que nutre a las presas de Soria y Cueva de las Niñas.
Hoy, es el pueblo en el que todavía se arregla el "pomo" y se conserva un curioso grupo de palabras del lenguaje popular canario; viven 108 personas, la mitad hombres y la mitad mujeres, ya que existen sólo 6 hombres más que mujeres. En su mayoría la población se dedica a la agricultura y ganadería, con jóvenes en el sector servicios y algunas tradiciones artesanales todavía vivas.
Recientemente fue remozada la ermita y la plaza del pueblo. La oscuridad de la noche de Ayacata dormida la despierta un alumbrado público notable que pone luz en la sombra de los grandes riscos del pago. También cuenta con Teleclub y son muy típicos sus bares, mitad restaurantes, mitad centros de reunión.
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Fotos de: E. Moreno; A. Oliveri;
J. Franco;A.Suárez; E. Ponce y O.T.









