Podemos afirmar que es una fiesta de “cuatro continentes”, pués que sepamos: Asia es la excepción.
Imaginémonos pues la cultura de ámbito universal que se adquiriría si se convirtiera en una ciencia de estudio, pués es incalculable la riqueza socio-cultural y etnográfica que contiene.
De todas las maneras, todo depende del contexto en que lo queramos estudiar…
ÉPOCA PAGANA.
El Carnaval es tan antiguo como que sus inicios se remontan a la época grecorromana. O sea, en la Grecia y en la Roma de antes de Cristo.
El Carnaval en aquellos remotos tiempos se denominaba “Carrus Navalis” y es que en la primavera se celebraban las fiestas a los dioses de la Vegetación; la Agricultura, el Vino y la Sexualidad. La representación de los dioses llegaban a las ciudades montados en suntuosos Carros alegóricos, en forma de barcos o navíos, de ahí el nombre de “Carrus Navalis”. Y esta palabra acabó convirtiéndose en “Carnaval”.
En esta época se permitía a los esclavos divertirse a costa de los defectos de sus amos, es decir, burlarse de ellos sin ser castigados; además, podían utilizar las mejores ropas de aquellos y comer en su compañía en los banquetes que se ofrecían en honor de los dioses.
Quizá por eso ahora una de las características, por ejemplo, de las Murgas o chirigotas, son la crítica a la clase poderosa y política.
DIOS MOMO (REY).
La versión moderna del dios Momo, es el “Rey Momo”; sobretodo en Sudamérica, dónde la autoridad máxima del pueblo, o ciudad (su alcalde o alcaldesa), le entrega las llaves de la ciudad.
ÉPOCA CRISTIANA
Es decir que era una fiesta que se celebraba tres días antes de la Cuaresma durante la cual la iglesia católica concedía una licencia, toleraba o hacía la vista gorda al desenfreno, la juerga, la gula (o comilonas), etc.
Hay para eso una estrofa que dice:
CUARESMA
Por todo lo dicho, ya podemos afirmar categóricamente que el Carnaval es una festividad que está relacionada directamente con la religión católica, pues es ésta quien marca la fecha de su celebración.
Ustedes habrán visto que las fechas del Carnaval son variables. No es cómo la Navidad que siempre es el 25 de diciembre o Santiago, que siempre se celebra el 25 de julio. Y es que hay años en que el Carnaval se celebra casi inmediatamente después del día de Reyes y otros años hay que esperar hasta casi marzo para que empiecen.
ESTRATEGIA POPULAR
Se les atribuye a los campesinos que, estratégicamente, se sacaron esta fiesta de la manga, para que se consumieran rápidamente los alimentos guardados.
Y es que durante el invierno se consumían los alimentos almacenados y protegidos del frío. Al acercarse la primavera, comienza a subir la temperatura y puede iniciarse una pudrición de los alimentos sobrantes: (no existían neveras, ni congeladores, claro). Y había que dejar limpias las despensas. No es descabellada esta teoría si recurrimos al término también de la fiesta “Las Saturnales”, o sea, la fiesta en honor a Saturno, dios de la agricultura.
Para imponer esta sabia costumbre, se necesita contar un cuento comprensible a la gente, un mito, que asegure la obediencia. Y la Iglesia se hace cómplice, pues le convenía algo así en vísperas de la “CUARESMA”.
De todas las maneras, cada religión cuenta una historia diferente, pero el resultado final, viene a ser el mismo, con una característica común en todo el mundo: que es un período de permisividad y cierto descontrol.














