Por Pedro
José Franco López.Roque Nublo
de Gran Canaria/2020.Premio
"RAÍCES/SBT-2019"
¿Porqué no
puede ser San Fernando, la "Vegueta" ó "el Casco Histórico" de la zona turística Maspalomas
Costa Canaria???.
Dotando a
San Fernando de las herramientas y atractivos necesarios, se lograría aquello
de que “Un destino turístico es bueno cuando
lo es para la población que vive en él”.
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Manifestaba
el brasileño Márcio Favilla, Director Ejecutivo de Competitividad, Relaciones
Exteriores y Asociaciones de la Organización Mundial de Turismo –OMT-, que “Un destino turístico es bueno cuando lo es para la
población que vive en él” y de todos es sabido que, desde hace
cincuenta y cinco años la población maspalomera ha asistido al “boom” y
fenómeno turístico como un mero espectador al que todo se le ha dado hecho, con
la obviedad más absoluta.
De todos es
sabido también que ciudades de la isla de Gran Canaria, como: Las Palmas de
Gran Canaria, Telde ó Gáldar, incluso municipios como Valsequillo, Santa Lucía
y otros, vienen a Maspalomas, con toda clase de “artillería pesada” a tratar de
captar turistas para sí mismos, casi siempre con el argumento de que
cubren todas aquellas carencias que tiene Maspalomas (como pueblo y como zona
turística): supuestamente despersonalizado y carente de historia que mostrar y
que contar y en este sentido, todos hacen mención, exaltan y pregonan su
propio “Casco Histórico” que, obviamente, presentan cargado de
Monumentos, Esculturas, Lugares históricos, Museos y Centros de Interpretación.

A todo esto,
el pueblo de Maspalomas, transfigurado en los últimos 55 años en un híbrido
llamado “San Fernando de Maspalomas”, aún teniendo mucho que enseñar y contar
social, cultural e históricamente, contempla cómo multitud de turistas, ávidos
de conocer de primera mano la historia y las tradiciones de aquel lugar en el
que pasan sus vacaciones, deambulan por calles y rincones impersonales que no
les trasmiten ninguna sensación, como perdidos y con un despiste supino, la
mayor cantidad de las veces por el hartazgo que le proporciona la propia zona
turística en la que se hospedan, por los elevados precios de sus Cafeterías y Terrazas
y, la mayor parte de las veces, porque consideran que en la “zona pueblo”
encontrarán la historia y costumbres populares, podrán fotografiar algún motivo
etnográfico, histórico o curioso o, simplemente convivirán y tratarán “de tú a
tú” al residente maspalomero.
Y es que, a
decir verdad, la propia zona turística en sí, más allá de la Playa, las Dunas,
La Charca y el Faro, algunas esculturas -pocas- y el Templo Ecuménico como
edificio de arquitectura noble, no ofrece mucho más en lo que fijar el objetivo
de una cámara fotográfica.
Vale que no
tengamos edificios góticos, medievales y con gárgolas en los techos; pero
quizá, el no tener puntos de referencia, al ser masacrado todo el espacio por
el tractor en aras del progreso y el bienestar, consigamos la simpatía y la
complicidad del visitante.
Y si
Maspalomas/pueblo tiene mucho que contar y mostrar de su historia avalada por
siglos de trayectoria, la propia zona turística “Maspalomas Costa Canaria” con
55 años de su creación, también cuenta ya con un bagaje digno del
conocimiento de residentes y turistas en general.
El objetivo
de la propuesta que osamos lanzar desde aquí es múltiple, pero uno de sus
principales fines es el proponer una serie de acciones que pongan en valor la
zona de San Fernando de Maspalomas, hasta convertirla en esa “Vegueta”, en ese
“Casco Histórico” tan ansiado, del que carecemos y el que todos buscan y
anhelan encontrar cuando nos visitan. En resumen: exaltar y mostrar nuestro
Patrimonio Cultural, pues es un valor añadido incuestionable a los tantos que
ya poseemos y de importantísimo poder atractivo y de promoción turística.
Incuestionable
también, como es obvio, la riqueza cultural (histórica, etnográfica y
arqueológica), legadas por nuestros aborígenes canarios y la historia más
reciente, que ofrecen las cumbres tirajaneras (Tunte, Fataga, Arteara), pero
apasionante también la que ofrecen sus costas; en el caso que nos ocupa: el
origen y la evolución del pueblo de Maspalomas (San Fernando) y de la zona
turística “Maspalomas Costa Canaria”.
A los
propósitos expuestos hay otros paralelos y no por ello menos importantes, como
es el que, de caer en tierra fértil esta iniciativa, se convertiría en la
culminación del sueño largamente acariciado, no sólo por la población residente,
sino por los comerciantes de todo San Fernando, pues se estima que la Zona
Comercial de San Fernando se vería enriquecida con una serie de acciones a
acometer a corto, medio y largo plazo.
La oferta
comercial de San Fernando es bastante amplia y diversa pero, para que cuente
con la atracción turística debida y pueda ofrecer al turista que la transita
esas carencias a las que hacíamos referencia, no cabe duda que está falta
de una serie de infraestructuras, atractivos y de Centros Museísticos y de Interpretación
social e histórica; por lo que la encomienda principal que se puede desprender
de esta propuesta o proyecto en sí, es el de crear la obligación y la necesidad
de que cada turista no se vaya de Maspalomas, sin antes visitar y transitar por
las calles y comercios de San Fernando de Maspalomas.
Son bastante
dignos y elogiables los pasos que están dando las administraciones en el
sentido de “humanizar” urbanísticamente las “Zonas Comerciales Abiertas” de San
Fernando; pero si además, lo complementamos con una serie de “condimentos”
Culturales e Históricos, se cubrirían varios frentes, por ejemplo: la demanda
de la población y esa oferta complementaria tan necesitada por nuestro turismo,
que dotaría a Maspalomas Costa Canaria de su particular “Casco Histórico” de
obligada visita y tránsito.

Con esto se
lograría que el pueblo de San Fernando (el pueblo maspalomero) deje de dar la
imagen de “zona de servicio” a la que los urbanistas la condenaron y forme
parte activa de su zona turística y se beneficie económicamente ¿Por qué no?;
retomando las palabras de Márcio Favilla: “… para que se una la diversificación
de la base económica del pueblo y, sobre todo, que la población perciba en vivo
y en directo que el turismo es algo que le beneficia y no una intrusión de algo
que le trae perjuicio”.
Ahí, justo
ahí es donde y cuando el destino turístico Maspalomas Costa Canaria estaría
definitivamente consolidado y aquello de que: “Turismo es y somos todo” sería
determinantemente creíble.
Para
hacernos una idea de lo perdidos que están los numerosos turistas que visitan
San Fernando día a día y no precisamente los días de mercadillo, baste decir
que no existe ni un solo panel, tan frecuentes en todo pueblo o ciudad que se
precie, que diga el famoso “Usted está aquí”… Y es que es muy fácil
imaginarse al turista con un tríptico en la mano, en el que figure el plano de
todo San Fernando con un itinerario plagado de puntos rojos que, sin duda se
vería obligado a recorrer.
El
itinerario histórico-cultural:
Pudiera
iniciarse este recorrido en la propia plaza de San Fernando y, allí mismo
visitar el Templo Parroquial, interpretar su arquitectura, dar cuenta del Arte
Sacro que contiene, etc. En el Centro Cultural Maspalomas, dar cuenta de su
Teatro, Biblioteca y en la plaza del Camellero dar cuenta también del homenaje
que se le hace al camello y a los camelleros de Maspalomas.
Continuando
hacia el Poblado de San Fernando, son sobrados los argumentos a esgrimir en lo
que fue el inicio de la expansión urbanística del pueblo de Maspalomas, incluso
antes del surgir de la zona turista; pueblecito que en su día fue sede de, por
ejemplo: las primeras Oficinas municipales que descentralizaban el poder
político de Tunte. No estaría de más que se le efectuara un tratamiento
cromático a las viviendas de este Poblado, origen del San Fernando que hoy
conocemos, convirtiéndolo en un atractivo turístico.
Al paso por
el Cruce de la Vda. de Franco, inevitable las citas al Portillo; la Fonda,
pionera de los trabajo hosteleros; al Bar de Antonio Franco y, las tiendas de
aceite y vinagre de los Monzones y de los Rivero.
El Parque
Condal pudiera acoger con la instalación de una ristra de paneles, tótem o
monolitos la recreación de todos aquellos hechos históricos acaecidos en el
municipio de San Bartolomé de Tirajana en su historia, por ejemplo: La escala
de Colón, la de Pieter van der Does; la arribada de los gallegos con la imagen
de “Santiago el Chico”; la construcción del Faro de Maspalomas; la aparición de
la Necrópolis de Maspalomas; el Submarino U-167; el Globo de Ansaldo; el primer
vuelo Chárter; el papel protagonista de Maspalomas en la llegada del hombre a
la luna; el Concurso de ideas para Maspalomas Costa Canaria, etc. etc.
Además, este
sería el lugar ideal dónde instalar los paneles descriptivos de elementos
arquitectónicos e históricos que no encontramos en el recorrido, como: El Faro,
La Charca, Las Dunas, El Palmeral, Los Muchos Puentes.
A
continuación, la Casa Condal o Casa de Srta. Candelaria y la Ermita de San
Fernando y domicilio del Mayordomo del Conde, nos aportaría la historia de más
rancio abolengo de siglos atrás, necesaria de conocer para entender a la
Maspalomas del siglo XXI.
El lugar
dónde estuvo el Restaurante “Alprende del amo”, nos trasladaría hacia la Era
dónde se trillaban los cereales, la Gayanía del conde, el Muro o Pared que
perimetraba los cercados de labranza, etc.
En la Avda.
de Gáldar, obligada la mención a la Almacén Fyffes, la de empaquetado de
tomates; las historietas del cine de lata, la Pensión Suspiro, la Cantina de
los Artiles, la Panadería; los lavaderos; las tiendas dónde se organizaban los
bailes y la interpretación del pueblo de Buenavista, actualmente denominado
Bellavista; la Escuela Nacional…
Una vez
llegados a la Casa de Saturninita, último vestigio de las viviendas rurales de
los medianeros, se interpretaría la labor de éstos y el papel que jugaron en
los fructíferos cultivos de labranza en el sur grancanario. Aquí sería de
obligada mención El Lomo de Maspalomas, con las tiendas de Belencita y Mateíto;
y al mismo tiempo nos valdría para dar a conocer el Pastoreo con los ganados de
El Lomo de Maspalomas y la cultura que surge en torno al agua, con los pozos y
canales que estuvieron en los Barrancos de Fataga y Tirajana, con la constancia
de una de las obras de ingeniería más bellas de Gran Canaria: Los Muchos
Puentes.
En el
transcurso del recorrido habría que dar pié a informar sobre las distintas
maneras que, en el transcurso del tiempo, han tenido los maspalomeros para
subsistir, como el Pastoreo, la Labranza, la Agricultura, la Aparcería, hasta
llegar a la época actual en que la principal y casi única actividad es el
Turismo.
Y este
itinerario que, en ocasiones puntuales pudiera ser guiado e incluso
teatralizado -algo tan en boga últimamente-, bien se pudiera interpretar por sí
mismo con la instalación de paneles, murales, motivos escultóricos, etc.
dónde se recreen o den a conocer: hechos y personajes históricos, famosos,
populares y entrañables del pueblo de Maspalomas y Maspalomas Costa Canaria.
A la vez que se pudiera plagar San Fernando de cerámicas o bronces con
poemas sobre Maspalomas; frases célebres de personajes insignes; recreación a
plumilla de fotos de la Maspalomas antigua, en el mismo lugar dónde ésta se
tomó en su día, con la referencia: “Así fue”...
Por supuesto, en el transcurso del recorrido ir exaltando y poniendo en
valor personajes que han jugado un papel importante en el desarrollo
socioeconómico y cultural de Maspalomas, a través de los siglos; tanto a nivel
histórico, como popular o entrañable, añadiendo a los que ya ha ido generando
la propia zona turística de Maspalomas en sus cincuenta primeros años de vida.
Somos conscientes que existe una abismal diferencia entre San Fernando de
Maspalomas y el barrio histórico de Vegueta, en Las Palmas de Gran Canaria; el
de San Francisco en Telde o la ciudad de Laguna en Tenerife, pero también no
deja de ser cierto aquello de que “la Historia, a veces, puede ser un acto de fe”.
Por eso permítannos toda clase de licencias, ante la necesidad imperiosa de
tener ese espacio, dónde el turista se pueda ilustrar y llevarse a su país de
origen unas referencias históricas, sociales y culturales del lugar que visitaron;
todo ello, además de convivir con lo mejor que tiene San Bartolomé de Tirajana
y Maspalomas: su gente; a la vez que contribuyen en algo a nuestra economía y
bienestar, haciéndonos co-partícipes y beneficiarios de la industria turística,
de nuestra zona turística Maspalomas Costa Canaria.