Este artículo se publicó el domingo, día 25 de julio de 2021, en el Periódico "Diario de Avisos", en la sección que coordina Rafael C. Gómez León-Asociación Cultural Pinolere; página que tiene como objetivo compartir trabajos de investigación ligados al Patrimonio Cultural Canario.
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Hoy, día 25 de julio y, por ser domingo, sobran razones para dedicar esta página al Apóstol Santiago; primero por ser su festividad y segundo porque al coincidir en domingo, este año (y el próximo), serán Años Santos Jacobeos; y lo haremos haciendo breves semblanzas a los templos e imágenes jacobeas que tenemos en Canarias.
Desde tiempos inmemoriales existen las peregrinaciones a Santiago en Gran Canaria; múltiples senderos confluían en la ciudad de Gáldar (templo matriz de Santiago de los Caballeros) y, otros tantos hasta San Bartolomé de Tirajana (Iglesia de San Santiago de Tunte); como dijera Orlando Hernández "si cuando el Pino todos los caminos conducen a Teror, por Santiago se dividen las veredas hacia Tirajana y Gáldar" y, al momento de elegir, se solía tirar por la calle de enmedio: "al que le debo la promesa o al que me quede más cerca".
Así fue hasta que en 1965, una Bula papal de Pablo VI concede a Gran Canaria (Gáldar) la celebración del Año Santo Jacobeo, esta concesión se fue renovando cada Año Jacobeo, hasta que en el de 1993, con Bula de 24 de junio de 1992, el Papa Juan Pablo II otorgó el honor in perpetuum para celebrar y ganar el jubileo de los Años Santos Jacobeos en los templos de Tunte y Gáldar, en las mismas condiciones y con idénticos privilegios a los conferidos a la Catedral de Santiago de Compostela.
Templo de Gáldar. El actual Templo de Santiago de los Caballeros de Gáldar, conforma el inicio y el arranque de la arquitectura y estilo neoclásico en el archipiélago, aunque con tendencias tardías barrocas. La fachada principal, está compuesta por dos cuerpos en el cual destaca, entre otras cosas, las dos torres gemelas de 35 metros de altura. Está constituido por tres naves, cada una de ellas cubiertas por bóvedas de medio cañón y por pilares poligonales. Sobre el templete de la capilla mayor, en el crucero, se sitúa la cúpula.
Templo de Tunte. La Iglesia de San Bartolomé de Tirajana, de estilo mudéjar, con una fachada compuesta por tres cuerpos, siendo el central más elevado; sobresale su espadaña germinada, que alberga el campanario compuesto por dos campanas y el reloj. Adornada con piedra de cantería local, esta iglesia sustituyó a la primigenia en el siglo XIX. El interior es de planta basilical con tres naves, separadas por columnas de estilo toscano y realizadas en cantería local, las cuales sujetan las arcadas que sirven a su vez de sostén para el techo a dos aguas, realizado en madera y de estilo mudéjar.
Imagen de Santiago de los Caballeros de Gáldar, Al igual que en Tunte, también son dos las imágenes de Santiago Apóstol que debemos tratar en Gáldar y es que la primera imagen datada en época de la conquista cuando los castellanos trajeron una figura del apóstol Santiago que vestía de peregrino, con cayado y concha; ésta imagen fue sustituida siglos más tarde por la actual, a caballo y con la figura de los moros derrotados en la peana, que data de 1629; a finales del s.XIX hubo un gran movimiento popular, comandado por Buenaventura Codina para comprar una nueva imagen "peregrina", pues no se compartía lo de las imágenes de animales (el caballo) en el culto; no prosperó la iniciativa, todo lo contrario, por 1889, la actual imagen tuvo una muy desafortunada intervención por Macario Batista Olivera, que no contó con el beneplácito popular.
Al contrario que la primigenia, la actual imagen de Santiago apóstol, representa al apóstol Matamoros; de escuela sevillana, data del siglo XVII y, por aquello de la multiculturalidad de que está compuesta la sociedad canaria, en el siglo XX, el conjunto de imaginería fue desprovisto de forma definitiva de las figuras de los moros que yacían bajo los pies del caballo blanco del Santo, que ahora se exhiben en el Museo de Arte Sacro y, como si de un traspantojo se tratara, el vacío bajo las patas del caballo, se cubre con artísticos arreglos florales en ceremonias y procesiones.
Santiago “el del Pinar” ó Santiago “El Chico”. Sobre la escultura, efigie ó imagen de Santiago “El del Pinar”, de unos 70 cms., hay que señalar que es de rudimentaria factura; está fechada en el s.XV, de autor anónimo; de bulto redondo policromada y dorada, con carnaciones en el rostro. Para hablar de su procedencia tendríamos que remontarnos a mediados del siglo XV, cuando llega de mano de unos marinos oriundos de Galicia.
Su indumentaria es de soldado montado a caballo, portando en la mano derecha una espada al alza y un moro vencido bajo las patas del caballo. Su primitivismo se observa sobre todo en el codo de uno de sus brazos, que aparece esculpido al revés, respetando el escultor la constitución de la ramificación del árbol en que fue tallado.
Santiago “El Mayor”. (1903). La imagen de “Santiago el Mayor”, como se le conoce popularmente llega a la parroquia de San Bartolomé previo encargo del sacerdote Pedro Hernández y fue realizada por Francisco Villa en madera recubierta por escayola; se encuentra ubicada en el fondo de la nave derecha del templo ante un retablo de estilo neogótico tallado en madera de cedro por el maestro galdense Juan Betancort.
Los costos del conjunto escultórico ascendieron a 4.350,80 pesetas, cantidad en la que quedaban incluidos los gastos de embalaje y flete desde Barcelona. Por su parte, las del retablo se cifran en 2.350 pesetas. Diez años después, la nueva imagen se vio enriquecida por un elegante trono realizado en plata, que fue adquirido a la empresa de ornamentos religiosos Burillo, con sede en Valencia.
Sólo me queda agradecer la colaboración prestada para la confección de este trabajo al joven Carlos Delgado Mujica, que estudió Historia en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y, que para bien de los galdenses en particular y grancanarios en general, la lleva inyectada en vena y la ejerce, día a día, de manera apasionada.






















