lunes, 24 de enero de 2022

INVITACIÓN A LA PRESENTACIÓN DE CUADERNO ETNOGRÁFICO "EL PAJAR"

Pedro José Franco López. 
Roque Nublo de Gran Canaria/2020

La colaboración por nuestra parte en este prestigioso e imprescindible Cuaderno Etnográfico, consiste en un trabajo sobre "Las desaparecidas tiendas de aceite y vinagre, y los puntos de encuentro e intercambio generacional".

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Invitados están al acto de presentación del número 35 de:  "EL PAJAR. Cuaderno de Etnografía Canaria", en la Casa de Colón de Las Palmas de Gran Canaria el 26 de enero de 2022 a las 19,00h.

El último del Cuaderno de Etnografía Canaria, en esta ocasión está monográficamente dedicado a ‘Los oficios tradicionales en Canarias"; está editada por la Asociación Cultural Pinolere, Premio Canarias de Cultura Popular 2006. Y, en el acto intervendrá Manuel Lobo Cabrera, catedrático emérito de Historia Moderna de la ULPGC.

La colaboración por nuestra parte en este prestigioso e imprescindible Cuaderno Etnográfico, consiste en un trabajo sobre "Las desaparecidas tiendas de aceite y vinagre, y los puntos de encuentro e intercambio generacional"; tema común a todos los pueblos canarios, pero centrándonos al territorio de Maspalomas (sur de Gran Canaria) y su entorno más cercano.

 

El "Cuaderno" consta de 382 páginas y en el él se desgranan treinta y nueve -39- trabajos de investigación de estudiosos de la Etnografía y la Historia de las ocho -8- Islas Canarias y, de Venezuela, Cuba, ….

No faltes. Esperamos verte.

martes, 11 de enero de 2022

LA CASA CANARIA DE TUNTE; "SINCRETISMO" ARQUITECTÓNICO

Por Pedro José Franco López.
Roque Nublo de Gran Canaria/2020

Cuando hablamos de la Casa Canaria de Tunte, no lo hacemos de copia o reproducción de un habitáculo aborigen; hablamos de una vivienda aborigen -real- que, durante siglos, se ha ido adaptando a las necesidades de sus sucesivos moradores.

 

Fuentes documentales del siglo XVI mencionan la existencia de varias casas aborígenes en Tunte que, junto con Taidía y Montaña de los Huesos, eran los tres poblados que los antiguos canarios habitaban al pié de la cumbre, en San Bartolomé de Tirajana; Tunte era el mayor de ellos con más de cien cuevas habitacionales, graneros, necrópolis y viviendas en superficie.

En noviembre del pasado año, se cumplían exactamente 138 años (1883/2021), de cuando la escritora irlandesa Olivia M. Stone subió a La Montañeta, a las 07,30 horas, para realizar, a nuestro entender, la más detallada y minuciosa descripción de la conocida como "Casa Canaria de Tunte" (Olivia la llama "La Casa de Tunte") y, en sus anotaciones especifica que, cuando otros dicen que estuvo habitada por los primeros guanches, ella concreta que sus primeros moradores fueron los antiguos canarios.

Es, tal que así, como lo especifica  la escritora, en su Libro: "Tenerife and its six satellites" (edición en inglés de 1887); "Tenerife y sus seis Satélites", de 1995, -en castellano-, de Ediciones del Cabildo Insular de Gran Canaria.


La primera impresión de Olivia Stone al entrar en "La Casa de Tunte", fue: "…está en muy buen estado de conservación, pero parece una forma negligente de conservar una reliquia tan valiosa, dejarla en manos de una campesina. El Gobierno haría bien en adquirir la vivienda y conservarla como lugar de interés nacional. Puede ocurrir que los herederos, en lo sucesivo, y el lugar pueda perderse para la posteridad".                     

Independientemente de esta afirmación, que secundamos a día de hoy 138 años después, las metódicas anotaciones de esta prestigiosa investigadora, con una extraordinaria capacidad de análisis de la información que siempre copila rigurosamente, nos da pie a pensar que sus conclusiones son de considerar "a pié juntillas"; y que son lo suficientemente importante, como para darle a "La Casa Canaria de Tunte", un valor de alto nivel; aunque, sin lugar a dudas, la solvencia de este artículo la da también, las prestigiosas fuentes a las que hemos recurrido, por ejemplo: Víctor Grau-Bassas, Rene Verneau y otros.


Stone describió detalladamente en su libro, las dimensiones y las características de esta casa hecha de piedra, barro y madera de pino; con piso de tierra y tejado también de barro por fuera; con interior circular, a excepción de dos huecos, destinados al descanso (lo que la hace cruciforme); y añade: "La medimos, descubriendo que había quince pies y seis pulgadas desde la puerta hasta la pared opuesta y exactamente la misma distancia entre las esquinas opuestas de los huecos del interior".


Es tan minuciosa la descripción, que parece que la hubiera diseccionado, concretamente sobre la puerta de entrada, detalla que estaba un poco más adentro que la fachada y que tenía dos asientos, uno a cada lado (actualmente sólo queda el de la derecha); sobre los cuales habían aleros de troncos de pino. Estos toscos asientos, le suscitaron a Stone un pensamiento: "Los nobles y perseguidos canarios deben haber contemplado muchas veces desde estos asientos gemelos el risueño valle que se extendía a sus pies". 

La casa de la que hablamos, en San Bartolomé de Tirajana -La Montañeta-, presenta una estructura de casa tradicional aborigen, con gruesos muros, y con una morfología circular en el exterior, mientras que en el interior es de planta cruciforme, lo que nos da una influencia prehispánica en su construcción y lo que nos hace pensar en la presencia de familias aborígenes en Tunte después de la conquista de Gran Canaria, que por la lejanía del centro de poder, pudieron mantener parte de la cultura prehispánica en el lugar.


En resumen: la "Casa Canaria de Tunte", superviviente de siglos, permanece entre otras construcciones posteriores y, al ser de titularidad privada y, ante la necesidad de irla adaptando a los tiempos, tiene claras evidencias que la diferencian de  las descripciones de hace 138 años: construcción del techo, que presenta un tejado a dos aguas, cubierto en origen con lajas, barro y pajas, colocándosele posteriormente teja árabe en el exterior; encalado de las paredes interiores, colocación de piso, etc. resultando ahora mismo irreconocible y mimetizada con el entorno urbano de Tunte; por todo ello nos tomamos la licencia de ponerle el apelativo de "vivienda sincretizada arquitectónicamente", entre lo aborigen y el aspecto rural de la actualidad, único en toda Canarias..


Sólo nos queda agradecer las atenciones que tuvo para con nosotros la propietaria actual -que prefiere el anonimato-, la que nos aporta, ante nuestra consulta, que la familia no se plantean, para nada, el vender la casa a alguna institución, ya que la voluntad todos es que este tesoro de la cultura aborigen canaria, continúe trascendiendo de padres a hijos por siempre, para el disfrute de las generaciones futuras.

 

Agradecer también la cesión de sus textos al investigador Felipe Enrique Martín Santiago y, dejar dicho que no pretendemos que este artículo haga de efecto llamada, a interesados y curiosos, ya que esta vivienda, como hemos dicho, es de titularidad privada y no está abierta a las visitas.

sábado, 20 de noviembre de 2021

138 ANIVERSARIO DE LA VISITA DE OLIVIA M. STONE A LA CASA CANARIA DE TUNTE

Por Pedro José Franco López
Roque Nublo de Gran Canaria/2020

21 de noviembre 1883/2021: 183 aniversario de cuando la escritora irlandesa Olivia M. Stone, visitó la Casa Canaria de Tunte ó "La Casa de Tunte" como ella la llamaba.

La exquisita descripción de la Casa que Stone detalla minuciosamente en su libro "Tenerife y sus seis Satélites", quedará debidamente expuesta en las Páginas del decano de la prensa de Canarias, DIARIO DE AVISOS; en la sección DESDE LA TRONERA-A.C. PINOLERE que coordina Rafael C. Gómez León, el próximo domingo, día 28 de noviembre.

miércoles, 15 de septiembre de 2021

NOS HA DEJADO ANTONIO BERRIEL, UN CURA DE LOS NUESTROS.

Por Pedro José Franco López.

 

En la tarde de este miércoles, "In Memoriam" y en su recuerdo, se oficiarán Misas en dos de los pueblos con más densidad demográfica del sur grancanario; a las 18,30 horas en la Parroquia de la Santísima Trinidad de el Tablero y, a las 19,30 horas en la Parroquia de San Fernando de Maspalomas; con sólo decir esto bastaría para dar a entender lo querido y reconocido que era don Antonio Berriel entre la feligresía y ciudadanía en general de estas dos Parroquias.

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No cabe la menor duda que la llegada a finales de la década de los 70 de un jovencísimo sacerdote, desde Fuerteventura -Antigua-, a los pueblos de El Tablero y Maspalomas, fue una bocanada de aire fresco; como dijo en su día el Cronista Oficial de San Bartolomé de Tirajana Carmelo Pérez (E.P.D.): "Antonio Berriel traía de Fuerteventura lo silencioso, lo lento y lo callado de su tierra, pero también la apertura, cercanía y confianza de un cura joven de 33 años"; era un momento cargado de novedad, de optimismo y esperanza; su faceta de dialogante, conciliador y extrovertido, fue una extraordinaria herramienta que le sirvió y nos sirvió a muchos, para atravesar, en lo político y, en lo social y cultural aquella época de incertidumbres.

Dejó ya una profunda huella y un gran vacío desde que lo trasladaron a otros destinos en la isla de Gran Canaria, allá por mediados de los años 80; pero para siempre va a quedar marcada por la tristeza, esta huella, este vacío difícil de llenar que nos deja, ahora, después de que se nos ha ido, para siempre.

Como ejemplo valga el que cada vez que venía al Tablero o a Maspalomas se hacían grandes colas -literalmente- para saludarle e intercambiar aunque sólo fueran dos palabras con el venerado párroco; y él siempre tenía, para todos, la misma sonrisa alegre y cómplice y, para algunos, aquella frase de: "recuerdo el potaje de berros que me comí en tu casa" y, también una colleja, para aquellos que Bautizó, les dio la Primera Comunión, casó ó les impartió la Catequesis para la Confirmación, para los que siempre tuvo amistad y cercanía.

Antonio Berriel no iba ni de humilde, ni de sencillo; simplemente lo era; formaba parte de su ADN e impronta y de esas cualidades quedaban impregnadas cada una de sus actuaciones e iniciativas; además, su capacidad de persuasión y convocatoria hacia que le fuera tremendamente fácil hacer equipos de trabajo, para emprender cualquier iniciativa pastoral que se le ocurriese; y es que Antonio Berriel, sin dejar de ser majorero ni un solo instante, arraigaba fácilmente allí dónde estaba. Recordamos que meses antes de la celebración del Festival Regional de Folklore de Maspalomas, ya estaba preguntando qué grupo era el que iba a venir por Fuerteventura.


Y, dónde quiera que estuviese impartía pastoral. Por ejemplo, a la orilla del mar; como la edad nunca supuso un problema para él, ni para los niños y jóvenes con los que frecuentaba; los llevaba de excursión a la playa y, las noches calurosas de verano, reunía un grupo y se iban a darse unos baños y, de paso,  -socarronamente- aprovechaba para entablar conversaciones y reflexiones.

Semi, uno de sus monaguillos y Aranzazu, una de sus más estrechas colaboradoras, nos recuerdan  el "shock" en positivo, que supuso a los jóvenes del pueblo, ver a un sacerdote en bañador, después de haber estado viendo toda la vida a curas con sotana. Y, también el que en la Catequesis de confirmación les hizo leer a todos el libro "Juan Salvador Gaviota" de Richard Bach, para inculcarles aprendizajes sobre la vida, la libertad, y que todos debemos buscar nuestros sueños y respetar y apoyar el de los demás; y, que un mundo menos competitivo, y más cooperativo, crearía sociedades más justas y armoniosas. No serían perfectas, pero serían el camino hacia un mundo mejor.


En la mañana del  7 de enero de 1973, se ordenó diacono en el colegio del Sagrado Corazón del Puerto del Rosario y, por la tarde, fue ordenado sacerdote (la primera Ordenación sacerdotal que se celebraba en la isla de Fuerteventura, en cinco siglos de catolicismo en la isla; el pueblo de Antigua vibró y rebosó el templo y es que no era nada común que un Obispo, en este caso Monseñor Infantes Florido, celebrara este acto  en Fuerteventura y, máxime, que recayera en uno de sus hijos, tan querido y reconocido como: Antonio Berriel Suárez. Y, en palabras de su amigo, el sacerdote don Jesús Vega Mesa: "Antonio Berriel fue cura cien por cien".

Para terminar, dejar de manifiesto que, debe y tiene que quedar constancia, para la memoria colectiva de futuras generaciones, el papel decisivo que tuvo don Antonio Berriel en la Segregación de San Fernando de Maspalomas, de la Parroquia de la Santísima Trinidad de El Tablero; instituyéndola como Parroquia en solemne ceremonia de 1982.

Previamente se establecieron los límites, que aprobó la corporación municipal y se marcaban las motivaciones que llevaron a tal fin: "Que en los últimos 20 años Maspalomas ha tenido un gran desarrollo urbanístico y humano y con una problemática socio-religiosa muy específica".

El Decreto erigiendo canónicamente como Parroquia a Maspalomas, firmado por el Obispo Monseñor Don Ramón Echarren Ysturiz venía a decir que:


"Atendiendo a la petición hecha por el Rvdo. Don Antonio Berriel Suárez, Párroco de la Santísima Trinidad del Tablero,  venimos en decretar y decretamos la erección canónica de la Parroquia de San Fernando de Maspalomas, desmembrándola de la Parroquia de la Santísima Trinidad del Tablero."

Y, Antonio Berriel, en homilía, manifestaba al respecto lo siguiente: “… me gustaría tener siempre la oportunidad, como hoy, de estar cercano, de comunicarme con la “gente” de la Parroquia, porque en Maspalomas todo el mundo está “a lo suyo” y no existe un lugar dónde todos coincidan unidos (otros no desean la comunicación), veo que es necesario, y difícil a la vez esta tarea; quiero que la gente que aquí “vive” siempre diga “nuestra parroquia”, el pueblo somos todos; y tenemos que juntarnos más”.

Para lograr éste, uno de sus grandes propósitos, nada más ser nombrado Párroco de Maspalomas, puso en marcha una operación llamada "tren de enganche", que superó con creces los objetivos propuesto.

Así era Antonio Berriel. Descanse en paz.