Por Pedro José Franco López
Técnico en Patrimonio Histórico y
Cultural.
El Proyecto de
Maspalomas Costa Canaria se inició en San Agustín, en los terrenos comprendidos
entre el Morro Besudo y la Punta del Tío López. Según cuenta el actual Conde de
la Vega Grande, Don Alejandro del Castillo y Bravo de Laguna, “Se elige San
Agustín, porque la lejanía de la capital a Maspalomas, por aquellos tiempos se
consideraba extrema y se recurrió a la playa más cercana, además la carretera
entraba hasta la mismísima playa y estaba más a la vista”.
Lo cierto es
que, a tan sólo 15 meses escasos de clavarse aquella estaca topográfica que marcaba
el inicio de la Urbanización de Maspalomas Costa Canaria (15 de octubre de
1962) y a tan sólo doce meses de que se presentara el Proyecto en el Registro
municipal de San Bartolomé de Tirajana (22 de febrero de 1963), se inaugura y
se pone a disposición de los primeros usuarios, las dos primeras edificaciones
de la zona turística: El Restaurante-Balneario “La Rotonda” y los Bungalows
“Los Caracoles”.
Presidían el
gran acontecimiento, las primeras autoridades de la isla: El Presidente del Cabildo
Insular, Federico Díaz Bertrana; el Presidente de la Audiencia Territorial, Sr.
Campo Llarena; el Delegado de Hacienda Gustemps Ferrer; el Jefe acctal. de la
Base Naval de Canarias, Sr. López Costa; el Delegado de Trabajo, Sr. García
Alvarado; el Delegado de la Vivienda, Sr. Gómez Cantilla y el Alcalde de San
Bartolomé de Tirajana, Don Antonio Martín López.
La cena que
resultó ser espléndida, tuvo el siguiente Menú: Consommé “Rotonda”, Suprema de
lubina “Maspalomas”, Tournedos “San Agustín”, Biscuit Glace y Taza de Moka.
Todo ello servido por alumnos de la Escuela de Hostelería del Cabildo Insular,
a las órdenes del flamante director que crearía Escuela en Maspalomas, Don
Manuel Moret Díaz.
No se dejó al
azar ni tan siquiera la Carta del Menú, cuya portada y contraportada era un
diseño artístico del pintor indigenista Santiago Santana, representando una
silueta de La Rotonda con las costas maspalomeras y las Dunas y el faro de
Maspalomas como fondo.
“La Rotonda”, elegante
y de apariencia frágil, vino a suponer un revulsivo en los parámetros
arquitectónicos de Canarias y de España. Manuel de la Peña Suárez concibió un
edificio en el que imperaba el círculo como forma arquitectónica y, en un
alarde de creatividad, unos siete círculos y una sucesión de arcos, terminan por
formar la espiral de una caracola en crecimiento.
Disponía de un
amplio Bar de estilo americano, decorado con un gran mural surrealista,
realizado en arcilla por el artista alemán Korbanka; un Salón-Comedor abierto
totalmente al mar y amplísimas Terrazas balconadas. De la Cocina, dotada con
modernísimos aparatos nunca vistos en Canarias, salían platos de máxima
expresión -Inalcanzable para el bolsillo de los lugareños el salmón ahumado a
150,- ptas.; el Rosstbeef a la inglesa a 100.- ptas. o el cafecito a 7,- ptas.-
Finalmente, en
un arqueado aislado, en la parte baja de la plataforma que soportaba al
Restaurante, se aprovecha un sector del círculo, para incrustar el Balneario.
Bien, llegados
aquí, ya hay que decir que si el Restaurante “La Rotonda”, fue un edificio
emblemático arquitectónicamente (yo diría que aún lo es), de Maspalomas Costa
Canaria, llegó a convertirse a los treinta años de su inauguración (principio
de los 90), en un lugar cochambroso, que el tiempo y el abandono convirtió en
pésimo escenario para la imagen de la zona y la salud de sus usuarios. Así que,
de común acuerdo entre la propiedad del momento (repito, la propiedad de aquel justo
momento) y el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana fue demolido el 20 de
Julio de 1992.
Por lo que,
gracias a mentes y mentalidades tremendamente elementales, que permitieron que
se destruyera, hoy no podemos celebrar su 50 aniversario en sus instalaciones.
BUNGALOWS LOS
CARACOLES:
“Los Caracoles” existen aún hoy en día, aunque su apariencia
no tiene nada que ver con el estilismo y la esencia que le dotara el arquitecto
don Manuel de la Peña; no existen restos de la armonía sutil, los trazados
rectilíneos en contraposición a los círculos y arcos de “La Rotonda”. Por
supuesto, nada de nada de aquellos paralelismos intencionadamente
desorganizados que hacían que cada hilera de bungalows no entorpeciera
visualmente el paisaje del mar y las montañas al resto.
Puede parecer cómica la descripción de “La Rotonda” y “Los
Caracoles” que hacía aquel primer folleto-cuadernillo, pero retrata fielmente
lo innovador que era todo por aquellos tiempos. Respecto al Restaurante-Balneario,
describía: “El
mobiliario de estilo moderno, es altamente funcional y de gran empaque, así
como las lámparas y apliques de luz”… Y sobre “Los Caracoles”,
detallaba: “...tienen cocina de
butano, nevera eléctrica y agua caliente y fría…”
En relación con
los Bungalows “Los Caracoles”, Don Alejandro del Castillo y Bravo de Laguna nos
manifiesta que, él como Promotor se considera el “inventor” del Bungalow en
Canarias, y es que como era la primera vez que se veía unos departamentos tan pequeños para vivir
las personas, hubieron toda clase de comentarios y casi todos ellos jocosos y de
mal gusto. Por ejemplo: llegando a denominarse popularmente como: “Las
Cuadras del Conde”, “Los Nichos” y “Las
Perreras”.
La prensa europea destacó, hace
por estos días 50 años que, jamás se hubiera llevado a efecto en ninguna parte
de Europa una empresa de esta categoría, venciendo tantos inconvenientes y es
que, en menos de un año, empezó a brotar una ciudad modelo de urbanismo
turístico, en una zona antes desértica.
NOTA: Las
descripciones arquitectónicas se basan en el Libro “Maspalomas: las Raíces del
Progreso”, de Pedro José Franco López y declarado Libro de Interés Turístico Nacional
por el Ministerio de Industria y Turismo; así como del documento: “Estructuralismo
y Experimentación en la Arquitectura de los 60”, del catálogo de la exposición
que, sobre Manuel de la Peña Suárez, comisarió en 2008, el arquitecto Don José
Luis Gago Vaquero.


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