viernes, 11 de octubre de 2019

EL HAZ DE LUZ DEL FARO DE MASPALOMAS.


Por Pedro José Franco López 

  

Emplazado el Faro de Maspalomas en la Playa "Boca del Río" (desembocadura del Barranco de Maspalomas), el haz de luz que por su altura sobresale de las dunas, tendrá por límite de visualidad la punta de Juan Grande al NE, 19º Este, y la de Taozo al Oeste, 19º NO, comprendiendo un arco de 216º”.



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Al hablar de Luz y de Maspalomas, es ineludible e inevitable hablar de su Faro, al que vamos a otorgarle aquí la nominación de: "Luz del Atlántico"; no en vano el primigenio Informe de la Comisión Nacional de Faros, de 19 de junio de 1861 describía la "necesidad de construir un Faro de Primer orden, de luz fija o centelleante, en la Punta de Maspalomas, al Sur de Gran Canaria, que sirviera de recalada a todas las líneas de vapores, tanto de África y Oceanía, como de América, además de a los barcos que faenaban en el banco canario-sahariano".

Se le encomienda el Proyecto al ingeniero Juan de León y Castillo, que lo culmina el 18 de junio de 1884, iniciándose las obras dos años después. De entrada, la elección del lugar no fue caprichosa, pues para ello se seleccionó un espacio próximo a la playa de la "Boca del Río", en la desembocadura del barranco de Maspalomas, haciendose constar en el Proyecto: "Emplazado el faro en este punto, la luz que por su altura sobresale de las dunas, tendrá por límite de visualidad la punta de Juan Grande al NE, 19º Este, y la de Taozo al Oeste, 19º NO, comprendiendo un arco de 216º”. 

Hasta 1889 durarían los trabajos de construcción del Faro, con la colocación de la linterna (una cúpula de cristal de 3,7 metros de diámetro)  en la que finalmente quedaría instalado el aparato óptico de F. Barbier & Cie, fabricado en París ese mismo año; con las siguientes características: Óptica: Barbier Bernard & Turenne (BBT). Catadióptrica fija de 925 mm de distancia focal. Linterna: Barbier Bernard & Turenne (BBT). Cúpula cilíndrica esférica, de 3'7 m Ø, cubierta con cupulino, rosa de los vientos y veleta.

Encendió su luz por primera vez el día primero de febrero de 1890, y en el Libro Diario de Servicios del Torrero consta la siguiente inscripción: “sin novedad”, indicando que se encendió a las 5,23 hora solar, apagándose a las 6,34, con un total de 13 horas y 11 minutos, con un consumo de 7 kilogramos, 527 gramos de aceite, con una media de 571 gramos por hora, y todo ello en un “día despejado con viento”. 


En la Descripción general del litoral de la Isla de Gran Canaria, realizada por Francisco V. Reina y Lorenzo, de 1893, se da cumplida cuenta de la nueva instalación levantada en Maspalomas, indicando que, ”próximo a la punta de este nombre y en el sitio denominado Morro Colchas, se ha emplazado un faro de primer orden”; y describe de forma pormenorizada el amplio sector que ilumina, precisando las referencias a seguir por los barcos que naveguen por aquellas aguas, indicando que “el alcance de la luz, desde la cubierta de un buque de regular porte, es de 24 millas en circunstancias normales. La situación geográfica de 27º,43´,50´´ lat. N., y 9º, 22´, 50´´long. O. Del meridiano de San Fernando”. A este respecto, dejamos constancia que el meridiano de San Fernando, también conocido como meridiano Cero, rigió toda la cartografía española desde finales del siglo XVIII hasta el año 1884. 

El alumbrado en principio fue por incandescencia de petróleo, por lo que el Farero ó Técnico en Señales Marítimas, tenía que subir (y bajar) poco más de doscientos sesenta escalones, dos veces cada día hasta la luminaria para encenderlo, a la caída de la tarde y para apagarlo, en cuanto apuntaba el sol mañanero.

Es por esto que, junto al edificio de dos plantas y torreta del Faro, hubo que construir un almacén, que serviría de albergue a los obreros, y donde se debía guardar la parafina que alimentaría la luz del faro, la cual era preciso tener aparte por temor a los incendios.

El viejo sistema de la incandescencia por petróleo fue cambiado el 4 de julio de 1967 por el eléctrico, mediante una bombilla de 3000 watios y se cambiaba cada 1000 horas, con un coste de 5.000 ptas. unidad.

Esta Bombilla, también desaparece (se moderniza) y, actualmente la iluminación es mediante una mini-lámpara halógena de 1000 vatios que emite una luz de color blanco a razón de un grupo de un destello lento con una frecuencia 1+2 de 13 segundos entre grupos, teniendo los destellos un alcance nocturno de 19 millas náuticas. 

Desaparecida la romántica presencia del Farero, el control de la iluminación del Faro se encuentra totalmente automatizado y funciona mediante energía eléctrica convencional conectado a la red pública.

Difícil se nos hace entender Maspalomas sin su Faro, actualmente instituido, en "Faro" del Turismo Mundial y, particularmente de la zona turística Maspalomas Costa Canaria.

Por nuestra parte, no nos cabe la menor duda que existen dos símbolos que, representan a la isla de Gran Canaria y, a tod@s l@s grancanari@s; El Roque Nublo -obra de la madre naturaleza- y, el Faro de Maspalomas, -obra de la mano del Hombre-.

NOTA: Esta columna forma parte de los "Apuntes" con los que contribuimos a la obra literaria "Hágase la Luz", del escritor e investigador galdense Ángel Ruiz Quesada.

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