Por Pedro José Franco López
Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural.
Manuel Sánchez Araña y
Francisco-Santiago Araña del Toro fueron piezas fundamentales en el desarrollo comercial
y turístico de Santa Lucía y San Bartolomé, respectivamente.
El sábado, 5 de
septiembre de 2015 se cumple el 40 aniversario de la toma de posesión de las
alcaldías de San Bartolomé de Tirajana y Santana Lucía de Tirajana, por parte
de los designados por el Gobierno Civil de la Provincia de Las Palmas: Francisco-Santiago
Araña del Toro y Manuel Sánchez Araña, respectivamente.
Dos municipios,
San Bartolomé y Santa Lucía que, abarcando algo más de un cuarto del territorio
de la isla de Gran Canaria, partiendo desde el macizo central de la isla y
unidos por el Barranco de Tirajana, comparten límite con el Atlántico.
Dos alcaldes que
se iniciaban en la tarea de sacar a sus municipios de la desidia en la que
estaban hundidos y que, cuarenta años después, hoy en día, pueden contemplar (Araña
del Toro con 85 años y Sánchez Araña con 86), cómo se han transformado en la
cúspide del turismo mundial, el de San Bartolomé y baluarte de la canariedad y
las tradiciones el de Santa Lucía y, convertido también en el mayor centro
comercial urbano a cielo abierto de la isla de Gran Canaria, el principal
núcleo poblacional de éste último: Vecindario.
Hijos Predilectos de sus respectivos
municipios.
Los pueblos de
Santa Lucía y San Bartolomé de Tirajana
se pueden sentir satisfechos, pues tuvieron la oportunidad de rendirles
homenaje -en vida-, tanto a Manuel Sánchez Araña (en marzo de 2011) y a Francisco-Santiago
Araña del Toro (en marzo de 2012), con el nombramiento de Hijos Predilectos de
sus respectivos domicilios.
Las
corporaciones locales de los Municipios esgrimieron toda clase de elogios y
motivos justificativos para sendos Títulos Honoríficos. La de San Bartolomé de
Tirajana, presidida por Marco-Aurelio Pérez Sánchez y, a favor de Araña del
Toro, eran: “En reconocimiento a su labor
como Alcalde entre los años 1975 y 1991, en que dotó al Municipio de una
infraestructura urbana, social, cultural, educativa, deportiva y turística que
convierte a su gente en una sociedad moderna y comprometida con la nueva
realidad” y la de Santa Lucía de
Tirajana, presidida por Silverio Matos Pérez, a favor de Sánchez Araña, eran: “Por el
importante papel que jugó en su etapa como regidor del municipio (de 1975 a
1979); por ser una persona abierta, generosa y colaboradora que ejerció una
importante función mediadora”. En su faceta de “mediador” (en los
inicios de la era democrática militó en UCD), tuvo mucho que ver el que
visitara el Municipio Adolfo Suárez, al que sin ninguna duda se le debe la
transformación socio-económica del Municipio.
Previo a la
designación como alcaldes, Francisco-Santiago Araña del Toro ejercía la
abogacía y, dos meses antes hubiera leído el Pregón de las Fiestas de Santiago
Apóstol, de Tunte y, resultó premonitorio para su nombramiento. En cuando a
Manuel Sánchez Araña, era Concejal de Santa Lucía desde el año 1971, elegido
por la fórmula del Tercio Familiar.
A los dos les
unían las mismas inquietudes por sus respectivos municipios y eran el dotarles
de las infraestructuras más esenciales de las que carecían totalmente y acallar
los rugidos de segregación que provenían de Vecindario, para la independencia
de Santa Lucía y desde Maspalomas, para lo propio con el de San Bartolomé de
Tirajana.
En muy poco
tiempo se vieron suficientemente solucionados los problemas de las
infraestructuras socio sanitarias en cada uno de los municipios y, en cuanto a
las demandas de segregación quedaron acalladas con la creación de Oficinas
Municipales que cubrieran las necesidades y demandas de los vecinos de costa.
Lo que no se
logró y, a día de hoy no se ve intención de hacerse, fueron aquellos propósitos
de hace cuarenta años de mancomunar servicios entre los dos municipios y andar
juntos en la andadura de la regeneración de sus pueblos. Araña del Toro en su
discurso de investidura, se dirigía al nuevo alcalde de Santa Lucía (que estaba
presente) y le mencionó su deseo de constituir una Mancomunidad entre las dos
Tirajanas.
Ya comentábamos
que fue fundamental para el desarrollo social y económico de Santa Lucía la
visita que hizo al municipio Adolfo Suárez en 1979, por mediación de Manuel
Sánchez Araña; tanto es así que un monolito escultórico inmortaliza este hito
en unas de las principales avenidas de Vecindario.
Respecto a San
Bartolomé de Tirajana, Araña del Toro cumplió su promesa de recorrer palmo a
palmo el municipio después de su toma de posesión y oír las demandas y
necesidades de cada pueblo y cada vecino. Así, aquel mes de septiembre de 1975
fue de una actividad vertiginosa, por ejemplo: en la primera sesión plenaria de
20 de septiembre, se aprobaba un paquete
de 44 asuntos, encaminados a la mejora social, cultural y deportiva del
municipio; además, se trató sobre la contratación de César Manrique como asesor
artístico del municipio y la zona turística de Maspalomas, nombrándose una
Comisión para que, al efecto de comunicárselo y proponérselo personalmente, se
trasladara a su domicilio de Lanzarote; sin duda muy buenos propósitos, para
aquellos momentos en que se iniciaba aquella etapa ilusionante.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA.
Hacemos
constar que, para la confección de esta entrada se ha hecho uso de Artículos de
prensa de los Periódicos
·
“La Provincia” de 5 y 6 de
septiembre de 1975.
Textos
de Santiago Betancor Brito
Fotos
de: Hernández Gil y Foto Franco
·
“El Eco de
Canarias”
de 5 y 6 de septiembre de 1975.
Textos
de Martín Ramos.
·
Texto
y Fotos de los Periódicos digitales
Triángulo
digital.
Infosureste.











