domingo, 3 de marzo de 2019

MASPALOMAS: TORTILLAS DE CARNAVAL CON HUEVOS DE CHARRAN, HACE 160 AÑOS.




 

Las describe el ornitólogo y botánico alemán Carl Bolle, en su publicación de 1857: "Mein zweiter Beitrag zur Vogelkunde der Canarischen Inseln". (Mi segunda contribución a la ornitología de Canarias)

Numerosas referencias históricas y antiguas, así como de rabiosa innovación y actualidad, el Carnaval de Maspalomas cuenta ya con los ingredientes necesarios para, que de una vez por todas, despunte y se convierta en un reconocido evento de interés turístico nacional e internacional.





Por Pedro J. Franco López


Si ya el Carnaval de Maspalomas, de por sí, cuenta con más que suficientes ingredientes para considerarse con solera y empaque y situarse entre los de primer orden del ranking de todos los Carnavales canarios, hacemos una aportación más fundamentada y datada en mitad del siglo XIX (año 1857 para ser más exactos), hace por estos días nada más y nada menos que ciento sesenta (160) años, que sin duda le dará un valor añadido. 

Resulta que, entre los años 1852 y 1856 visita las Islas Canarias el ornitólogo y botánico alemán Carl Bolle y, realiza dos publicaciones:   "Bemerkungen über die Vögel der Canarischen Inseln". (Observaciones sobre las aves de las Islas Canarias), de 1854 y "Mein zweiter Beitrag zur Vogelkunde der Canarischen Inseln"   (Mi segunda contribución a la ornitología de Canarias), en 1857.

En esta segunda publicación, de la que se hace eco el investigador canario Rubén Naranjo en su Libro: "Maspalomas: Espacio Natural", narra Carl Bolle su estancia en Maspalomas y su "recolección de huevos en la Charca: Cuando volvimos a casa y contamos los huevos, se encontraban más de 400, de los cuales nos comimos una parte esa misma noche, con buen apetito, y los restantes al día siguiente, en forma de distintos platos de Cuaresma, por ejemplo un tipo de pastel de huevos (tortillas). Las yemas eran sorprendentemente rojas y sabían a pescado” .

La casa, supuestamente debía ser la del Mayordomo del Conde, que era quién daba los permisos para el pase a La Charca y, no divagamos mucho al decir que, si estaban en Cuaresma, el pastel debía ser Tortillas de Carnaval. Bolle continúa abundando en que los huevos principalmente eran de una especie de "golondrina de mar", llamada "charran" y, al mencionarse que se trataba de  huevos de gran variedad también los habría de patos, garzas, fochas y pollas de agua.

Este precedente de más de un siglo y medio de antigüedad viene a enriquecer el historial del Carnaval de Maspalomas que, en los últimos años ha apostado por convertirse en un evento de calado internacional hasta convertirse en una importantísima y atractiva herramienta promocional; no en vano su marco y epicentro se desarrolla en el seno de una de las más importantes zonas turísticas del territorio español: Maspalomas Costa Canaria.

 


A poco que se continúe con la dinámica de los últimos tiempos, en que se ha hecho especial hincapié en lograr un Carnaval diferenciador y exclusivo, que lo distinga del resto, dotándolo de ciertas especificidades propias, ya se tiene sobre la mesa los argumentos precisos para iniciar el proceso necesario a los efectos de que se le reconozca la categoría de Carnaval de Interés Turístico, previo al reconocimiento Nacional e Internacional; esa es la meta que hay que conseguir y, hacia ella deberían encaminarse el estudiado cuidado y esmero en la programación, organización y difusión de las ediciones próximas.

 

Evidentemente, los méritos a exaltar no sólo serían los logros y buen hacer de los últimos tiempos, sino que habría que complementarse con el bagaje adquirido durante sus más de cuarenta años de andadura.

 

La solera vendría dada poniendo en valor los precedentes del Carnaval tradicional común a todos los pueblos y aldeas del municipio de San Bartolomé de Tirajana, desde tiempos inmemoriales y, habría que darle valor, reconocimiento y la difusión precisa a aquella hazaña  de 1974, que fue la de celebrar unas “Fiestas de Invierno”, (el antiguo Carnaval) en la época en que éste estaba prohibido por el Régimen político de entonces; iniciativa pionera en la isla de Gran Canaria, ya que en Las Palmas de Gran Canaria, el primer Carnaval (aquel que arrancó desde la Isleta) se celebró en 1977.

También se tendría que hacerse especial referencia a los Bailes de Carnaval en la "Sociedad de Pedro Vega" del Tablero de Maspalomas, dónde con la vista gorda de la autoridad, se daban cita durante los 60 y 70 del siglo pasado las Máscaras de todo el suroeste de la isla y algunos grupos organizados de Parrandas de Mascaritas.

Por supuesto que habría que dejar constancia en ese "Expediente"  la exclusividad del Carnaval de Maspalomas del acto más trasgresor de todo el Carnaval canario: el Rescate de la Sardina; que, a poco de iniciarse  su andadura, por ahora se cumplen treinta años, se convirtió en toda una explosión  popular, incoherente, irrespetuosa, descorsetada, trasgresora  y…, libre; que al fín y al cabo son todos sinónimos de: Carnaval.


 

Se tendría también que hacer especial hincapié, porque nunca va a quedar suficientemente dicho, que el Carnaval de Maspalomas fué pionero absoluto de aquellas míticas Galas de Elección de Miss Traveskarnatival; convirtiéndose aquella legendaria iniciativa, plagada de esplendor, osadía y morbo en un gran gesto de atrevimiento, de valentía, y de inequívoca tolerancia y, dónde se empezó a constatar hasta dónde podía llegar el grado de tolerancia y respeto del pueblo y la gente de Maspalomas.




 
Iniciativa aquella que, una vez que la hiciera suya el Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, reconvirtiéndola en la incuestionable Gala Drag, goza del reconocimiento internacional y, que forman parte de la programación de, prácticamente, todos los Carnavales del Archipiélago Canario y de algunas de sus fiestas populares.


También le da un valor inequívoco al Carnaval de Maspalomas aquella iniciativa de 1996, propuesta por la Asociación "Amigos de Maspalomas" y que fue la de instaurar la fiesta del Martes de Carnaval (Homenaje al Carnaval Tradicional Canario y a la Mascarita Popular), en un intento de devolver al pueblo, parte del patrimonio que el modernismo y el cosmopolitivismo habían eclipsado; intentando lograr, en la medida de lo posible, el estado más puro del Carnaval, sin ningún tic, adulterado ni comercializado.


Es patrimonio exclusivo del Carnaval de Maspalomas también la Lectura del Testamento de la Sardina, que suele ser un texto pronunciado por un personaje popular o famoso, cargado de comentarios y referencias jocosas, irónicas y humorísticas, puestos en boca de la sardina, claro está.

Y, finalmente, caso que se emprenda el proceso de solicitud de nominación de "Carnaval de Interés Turístico" quedaría incompleto si no se "desenquista" de una vez por todas el homenaje a todos aquellos hombres y mujeres que, durante tantos años le echaron agallas y ganas, con más voluntad e ilusión que medios materiales y económicos y pusieron en marcha el ya, imparable, Carnaval de Maspalomas. Existe una gran nómina, tanto de Políticos o cargos públicos, como de Empresarios, Funcionarios, representantes de Colectivos Sociales y Culturales y, sobretodo de Voluntarios y Voluntarias que, sin ellos, nada o casi nada hubiera sido posible;  a muchos y muchas  les llegará a título póstumo, de ahí la necesidad de que se haga a la mayor brevedad.



Por supuesto que para culminar esa Propuesta hay que dar mención al desarrollo contemporáneo del Carnaval, al de hoy en día, desgranado en diez intensos días, que tanta capacidad de convocatoria y tanta "clientela" fiel tiene a nivel local, insular e internacional; quizá excesivamente encorsetado y previsible, pero que de vez en cuando nos sorprende con actos como el del "Carnaval en la Playa" que, aunque el disfraz (y hasta la ropa) brilla por su ausencia, no deja de ser tremendamente divertido y participativo, a la vez que le da ese toque diferenciador que siempre se ha pretendido para el Carnaval de Maspalomas.

Lo dicho, desde las referencias históricas y antiguas, hasta las de la más rabiosa innovación y actualidad, el Carnaval de Maspalomas cuenta ya con los ingredientes necesarios para, que de una vez por todas, despunte y se convierta en un reconocido evento de reconocimiento internacional.

MASPALOMAS: TORTILLAS DE CARNAVAL CON HUEVOS DE CHARRAN, HACE 160 AÑOS.


TORTILLAS DE CARNAVAL CON HUEVOS DE CHARRÁN

Por Pedro José Franco López
Autor del Libro: "MASPALOMAS: EL CARNAVAL".

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Las describe el ornitólogo y botánico alemán Carl Bolle, en su publicación de 1857: "Mein zweiter Beitrag zur Vogelkunde der Canarischen Inseln". (Mi segunda contribución a la ornitología de Canarias).

Numerosas referencias históricas y antiguas, así como de rabiosa innovación y actualidad, el Carnaval de Maspalomas cuenta ya con los ingredientes necesarios para, que de una vez por todas, despunte y se convierta en un reconocido evento de interés turístico nacional e internacional.

Si ya el Carnaval de Maspalomas, de por sí, cuenta con más que suficientes ingredientes para considerarse con solera y empaque y situarse entre los de primer orden del ranking de todos los Carnavales canarios, hacemos una aportación más, fundamentada y datada en mitad del siglo XIX (año 1857 para ser más exactos), hace por estos días nada más y nada menos que ciento sesenta  y dos (162) años, que sin duda le dará un valor añadido.

Resulta que, entre los años 1852 y 1856 visita las Islas Canarias el ornitólogo y botánico alemán Carl Bolle y, realiza dos publicaciones:   "Bemerkungen über die Vögel der Canarischen Inseln". (Observaciones sobre las aves de las Islas Canarias), de 1854 y "Mein zweiter Beitrag zur Vogelkunde der Canarischen Inseln"   (Mi segunda contribución a la ornitología de Canarias), en 1857.

En esta segunda publicación, de la que se hace eco el investigador canario Rubén Naranjo en su Libro: "Maspalomas: Espacio Natural", narra Carl Bolle su estancia en Maspalomas y su "recolección de huevos en la Charca: Cuando volvimos a casa y contamos los huevos, se encontraban más de 400, de los cuales nos comimos una parte esa misma noche, con buen apetito, y los restantes al día siguiente, en forma de distintos platos de Cuaresma, por ejemplo un tipo de pastel de huevos (tortillas). Las yemas eran sorprendentemente rojas y sabían a pescado” .


La casa, supuestamente debía ser la del Mayordomo del Conde, que era quién daba los permisos para el pase a La Charca y, no divagamos mucho al decir que, si estaban en Cuaresma, el pastel debía ser Tortillas de Carnaval. Bolle continúa abundando en que los huevos principalmente eran de una especie de "golondrina de mar", llamada "charran" y, al mencionarse que se trataba de  huevos de gran variedad también los habría de patos, garzas, fochas y pollas de agua.

Este precedente de más de un siglo y medio de antigüedad viene a enriquecer el historial del Carnaval de Maspalomas que, en los últimos años ha apostado por convertirse en un evento de calado internacional hasta convertirse en una importantísima y atractiva herramienta promocional; no en vano su marco y epicentro se desarrolla en el seno de una de las más importantes zonas turísticas del territorio español: Maspalomas Costa Canaria.

sábado, 2 de marzo de 2019

LOS ORÍGENES DEL CARNAVAL.

Por Pedro José Franco López.

Autor del Libro: "MASPALOMAS, EL CARNAVAL".




 

Vamos a hablar de Carnaval y es que las fechas obligan: oficialmente estamos en Carnaval.

 

Nuestra particular forma de hablar de Carnaval (me remito a la publicación "MASPALOMAS: EL CARNAVAL", es tratándolo como el evento, el fenómeno etnográfico de más trascendencia a nivel universal, pués en todos los países del mundo, en todas las ciudades, en todos los pueblos y en cada aldea, por muy remota que sea, se celebra el Carnaval y, por las mismas fechas, aproximadamente. Y lo que es más importante, en cada lugar con unas características y unas especificidades distintas. Podemos afirmar que es una fiesta de “cuatro continentes”, pués que sepamos: Asia es la excepción.

 

Imaginémonos pués la cultura de ámbito universal que se adquiriría si se convirtiera en una ciencia de estudio, pués es incalculable la riqueza socio-cultural y etnográfica que contiene.

 

De todas las maneras, todo depende del contexto en que lo queramos estudiar…

 

ÉPOCA PAGANA.

 



El Carnaval es tan antiguo como que sus inicios se remontan a la época grecorromana. O sea, en la Grecia y en la Roma de antes de Cristo.

 

El Carnaval en aquellos remotos tiempos se denominaba “Carrus Navalis” y es que en la primavera se celebraban las fiestas a los dioses de la Vegetación; la Agricultura, el Vino y la Sexualidad. La representación de los dioses llegaban a las ciudades montados en suntuosos Carros alegóricos, en forma de barcos o navíos, de ahí el nombre de “Carrus Navalis”. Y esta palabra acabó convirtiéndose en “Carnaval”.

 

En esta época se permitía a los esclavos divertirse a costa de los defectos de sus amos, es decir, burlarse de ellos sin ser castigados; además, podían utilizar las mejores ropas de aquellos y comer en su compañía en los banquetes que se ofrecían en honor de los dioses.

Quizá por eso ahora una de las características, por ejemplo, de las Murgas o chirigotas, son la crítica a la clase poderosa y política.

 

DIOS MOMO (REY).

 

En la época grecorronama, el Carnaval cogió como dios (mitológico) a Momo, que a su vez lo era también del  sarcasmo, las burlas y la agudeza irónica. Se representaba de varias maneras, a veces simplemente con un muñeco para quemar en la última noche, otras vestido de arlequín, y con un palitroque terminado en forma de cabeza de muñeco, símbolo de la locura. Pero, eso sí, siempre regordete, grotesco y burlón.

La versión moderna del dios Momo, es el “Rey Momo”; sobretodo en Sudamérica, dónde la autoridad máxima del pueblo, o ciudad (su alcalde o alcaldesa), le entrega las llaves de la ciudad.

 

ÉPOCA CRISTIANA

 

En la Edad Media (entre el s. XI y el s. XIV), la Iglesia se propone y logra “cristianizar” la festividad y derivan el término hacia “Carne-levare”, porque basándose también en el latín: “carne” equivale a carne, evidentemente y  “levare”, venía a significar adiós. insinuando que equivalía un “adios a la carne”, durante los próximos cuarenta días, o sea, la Cuaresma.

 

Es decir que era una fiesta que se celebraba tres días antes de la Cuaresma durante la cual la iglesia católica concedía una licencia, toleraba o hacía la vista gorda al desenfreno, la juerga, la gula (o comilonas), etc.

 

Hay para eso una estrofa que dice:

 

Ya se van los Carnavales

cosa buena nunca dura,

ahora viene Semana Santa,

la diversión de los curas.


CUARESMA

 

En algunas iglesias cristianas, se denomina así al tiempo litúrgico de preparación de la Pascua de Resurrección, y abarca desde el  miércoles de Ceniza hasta el Jueves Santo, y que se caracteriza por ser un período de penitencia.

 

Por todo lo dicho, ya podemos afirmar categóricamente que el Carnaval es una festividad que está relacionada directamente con la religión católica, pués es ésta quien marca la fechas de su celebración.

 

Ustedes habrán visto que las fechas del Carnaval son variables. No es cómo la Navidad que siempre es el 25 de diciembre o Santiago, que siempre se celebra el 25 de julio. Y es que hay años en que el Carnaval se celebra casi inmediatamente después del día de Reyes y otros años hay que esperar hasta casi marzo para que empiecen.

 

ESTRATEGIA POPULAR

 

Hay una tesis que parece muy acertada, respecto a todo esto y es que los agricultores, los hombres y mujeres del campo y zonas rurales, eran y son unos sabios. “Los Sabios de la Tierra” les llaman.

 

Se les atribuye a los campesinos que, estratégicamente, se sacaron esta fiesta de la manga, para que se consumieran rápidamente los alimentos guardados.

 

Y es que durante el invierno se consumían los alimentos almacenados y protegidos del frío. Al acercarse la primavera, comienza a subir la temperatura y puede iniciarse una pudrición de los alimentos sobrantes: (no existían neveras, ni congeladores, claro). Y había que dejar limpias las despensas. No es descabellada esta teoría si recurrimos al término también de la fiesta “Las Saturnales”, o sea, la fiesta en honor a Saturno, dios de la agricultura.

 

Para imponer esta sabia costumbre, se necesita contar un cuento comprensible a la gente, un mito, que asegure la obediencia. Y la Iglesia se hace cómplice, pues le convenía algo así en vísperas de la “CUARESMA”.

 

De todas las maneras, cada religión cuenta una historia diferente, pero el resultado final, viene a ser el mismo, con una característica común en todo el mundo: que es un período de permisividad y cierto descontrol.