martes, 23 de febrero de 2021

EL POBLADO DE SAN FERNANDO SUFRE EL LIMBO DEL OLVIDO Y EL NINGUNEO.

 

Por Pedro José Franco López 
Roque Nublo de Gran Canaria/2020
Premio "RAÍCES/SBT/2019".

 La Plaza del Poblado de San Fernando fue en su día el epicentro, el centro neurálgico, de toda la zona de costa del municipio de San Bartolomé de Tirajana.

 Los vecinos aún esperan el desagravio que les compense de tantas medidas desacertadas en el pasado y el ninguneo actual.


Maspalomas y su topónimo nace, como todos los pueblos, más allá del recuerdo. Anclada al sur de la isla, también como todos los sures sedientos y lejanos, el punto cardinal puede más que sus gentes, su historia o su propio nombre.

Y también como casi todos los pueblos canarios, era Maspalomas un típico grupo de viviendas labriegas en torno a la casa señorial del Condado, la del Mayordomo, la Ermita y la Era, además de algunas tiendas y la Fonda; pueblecito que se complementa con numerosas viviendas de arquitectura tradicional canaria esparcidas por todo el territorio, salpicando de color los terrenos de cultivo, primero de plataneras y árboles frutales, después de labranza (principalmente de cereales) que dan paso a la aparcería tomatera, sin menoscabar los inmensos espacios baldíos, dedicados al pastoreo. Después vendría la industria turística, pero ese es un asunto del que no nos ocuparemos por el momento.

Los barrios aledaños a Maspalomas y que formaban parte de un mismo conjunto eran: El Lomo, Buenavista, El Charco y otros que con el tiempo adquirieron personalidad y topónimo propio con las Cuarterías construidas para acoger a las familias aparceras llegadas desde distintos puntos de la isla.


Al que sí le podemos poner día y hora de nacimiento es al Poblado de San Fernando, que se inaugura el 1º de marzo de 1961 y fue precisamente ese día en que nace el topónimo y el núcleo poblacional y geográfico de “San Fernando de Maspalomas”. Poblado de una gran belleza plástica, de la que ahora mismo no queda ningún vestigio, y topónimo que, poco a poco, ha ido acaparando terrenos, espacios y volúmenes de tal forma, que ha relegado a un segundo término el de “Maspalomas”, que ha venido a ser usado, usurpado y utilizado para nominar a la zona turística que, nace un par de años después (1964); todo ello, para confusión de propios y forasteros.

Este poblado, llamado en algunas ocasiones como “poblado antiguo”, tuvo una plaza central que le daba vida y ambiente de convivencia vecinal, hoy en día obviada, ninguneada y maltratada hasta el insulto. Esta plaza abarcó en su día, con frontis a la plaza central: las Oficinas Municipales del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana –que por primera vez se descentralizaban de Tunte-; La Tienda; el Correo; La primera Farmacia y la Casa del Guarda Jurado (dónde había una tiendita de golosinas y terraza de  Futbolines)  que hacía de centro de reunión de toda la “pollería”. Si a esto añadimos: la Iglesia y la Escuela que también hacía de Club de Jóvenes o de lugar de encuentro y ocio de todos los vecinos, fue el Poblado de San Fernando el epicentro, el centro neurálgico administrativo, social y religioso de toda la zona de costa del municipio de San Bartolomé de Tirajana.

La iniciativa de este Poblado fue del condado de la Vega Grande de Guadalupe al fin de facilitar la calidad de vida de sus empleados en la labranza, las plataneras y la aparcería. Este poblado, diseñado hasta el último detalle en el atelier del arquitecto Manuel de la Peña Suárez, significó en su época un revulsivo en la arquitectura a nivel nacional y es que, alejándose del concepto rural y urbano, Manuel de la Peña concibe un original damero de manzanas de cuatro viviendas terreras cada una (sesenta y cuatro en total)  del que resulta un conjunto bello y armónico en el que, como en casi toda su obra, “creó arquitectura canaria contemporánea”, a decir de los especialistas en su trayectoria.

La Plaza central del Poblado, singular y original como toda la obra de Manuel de la Peña, consistía en un empedrado de canto rodado (ahora mismo sepultado bajo losetas de granito), decorado con dibujos circulares, logrados con piedra volcánica de color negras y rojizas.

Cuando hablábamos de un diseño hasta el último detalle, veníamos en decir que en lo referente a la Iglesia, estaban diseñados de manera personalizada cada uno de sus elementos como es el caso de la Pila Bautismal; el Sagrario “Ego Sum” (desaparecido); el Vía Crucis, incrustado en la pared y con vistas al interior y exterior de la Iglesia (desaparecido entre los escombros, cuando se derrumbó); los bancos de los feligreses; rejerías metálicas de aros de 14 cms. para la puerta del Baptisterio y frontis del altar; y la no menos original y modernísima espadaña; todo ello creado por la mano y el lápiz o rotring de Manuel de la Peña.

Esto y mucho más, incluido el sentimiento y patrimonio de todos los maspalomeros, se fue al traste aquel día en que el tractor arrasó por Iglesia Parroquial –Cruz de la fachada incluída)-; y los católicos y los que no; los devotos y practicantes y los que no, quedamos ese día algo huérfanos.


Todos podemos apreciar como los pueblos y barrios grancanarios y, por supuesto, los del Municipio de San Bartolomé de Tirajana, gozan de sus placitas coquetas y bellamente decoradas y tratadas para goce y disfrute de sus vecinos, principalmente de sus niños y jóvenes y, por supuesto de sus mayores.

El Poblado de San Fernando, a día de hoy, se encuentra en el limbo del olvido y el ninguneo, no en vano el firme del solar dónde estaba ubicada la Iglesia es un derretido de cemento, realizado por los propios vecinos y no en vano también son ellos mismos los que plantan, podan, riegan y cuidan con todo esmero las plantas de los parterres de la pseudoplaza principal y la plazoleta de acceso a la calle central, así como los parterres del perímetro del pueblo.

Desamparo y/o connivencia oficial que ha hecho que, con la ley en mano del albedrío de cada cual, se haya convertido este fiel reflejo de la arquitectura canaria de vanguardia, en una exposición al aire libre del despropósito, el descontrol y, en muchos casos, del mal gusto.

Curiosamente los vecinos de San Fernando ejercían hace diecinueve años una “desobediencia civil”, término tan de moda últimamente con el tema de los referéndum y los plebiscitos, al no acatar e ignorar el famosete Decreto de Alcaldía de 4 de diciembre de 1995, que conminaba a moradores o inquilinos de las viviendas al desalojo inmediato del inmueble, concediendo para ello un plazo de veinticuatro -24- horas; previniendo a los afectados  que, transcurrido dicho plazo sin haberse cumplimentado la orden, se daría conocimiento a la autoridad judicial competente a los efectos oportunos. Los motivos: la incoación de un expediente administrativo sobre declaración de ruina.

¿Qué pudo pasar por la cabeza de los que rumiaron esta decisión, dándoles veinticuatro horas para desalojar una vivienda, a sesenta y cuatro familias, después de treinta y cinco años viviendo en ella?. ¿Dónde se supone que iban a vivir y pernoctar sesenta y cuatro familias pasadas aquellas 24 horas?. A partir de ahí, lo que sí decidieron los vecinos por si mismo fue que los más las echaran al suelo y las rehicieron debidamente, los menos las remendaron como pudieron y sus medios económicos  se lo permitieron y unos pocos conviven actualmente con su vivienda apuntalada con pilares metálicos.

Como a perro flaco, todo son pulgas, más o menos un año después, la Iglesia de San Fernando y sus anexos: la Sacristía y lo que en su día fue Escuela, Club de Jóvenes y finalmente Centro Parroquial, fue destruida (derribada por un inmenso tractor amarillo) el 21 de octubre de 1996; supuestamente debido a que un par de plaquetas de yeso, de 20x20, del falsotecho de la nave central de la Iglesia se movieron de lugar, después de treinta y cinco años sin haberse intervenido en ella.

Se echó en falta la presencia ese veintiuno de octubre de algún representante político o eclesiástico en San Fernando, lo que si no faltó fue el llanto, desconsuelo e incredulidad de los vecinos que vieron cómo se arrasaba sin ningún tipo de contemplación por la historia más reciente (treinta y cinco años de transición social, política y económica de España, de Canarias y, por supuesto del Poblado de San Fernando). Y lo que es más grave, a día de hoy, el solar de la Iglesia y la Plaza central del pueblo permanecen  en el mismo estado de abandono y desidia, dieciocho -18- años después.


Aún se está esperando el desagravio por parte de quien corresponda por aquella fechoría (o medidas desacertadas) del pasado, que tendría que determinarse por la construcción de una plaza digna y en condiciones y tratar al Poblado de San Fernando con el respeto que se merece por el papel que jugó en un momento de la historia de este Municipio y porque sí, porque sus habitantes son unos contribuyentes como los de cualquier otro pueblo o barrio de este Municipio, de esta Isla.

miércoles, 17 de febrero de 2021

PEREGRINACIONES JACOBEAS DE 1999, A SANTIAGO DE TUNTE Y SANTIAGO DE GÁLDAR

Por Pedro José Franco López


TERMINADO EL CARNAVAL, EL MX. DE CENIZA ES EL PRIMER DÍA DE CUARESMA

                     PARA LOS AMANTES DE LAS TRADICIONES: RECUERDEN, SE TERMINÓ EL CARNAVAL Y, YA ESTAMOS EN CUARESMA.
 
Por Pedro José Franco López.
Autor del Libro: "MASPALOMAS, EL CARNAVAL".


Bien, para los amantes de las tradiciones, hoy es miércoles de Ceniza; precedido por el Martes de Carnaval y, primer día de Cuaresma en el calendario litúrgico.

Si todo se hace con el rigor que marca la tradición, las cenizas que se imponen en la Santa Misa del miércoles siguiente al fin del Carnaval, son el producto de quemar los restos de las palmas bendecidas durante el Domingo de Ramos del año anterior.

Las ramas se queman en un polvo fino y se mezclan con agua bendita o aceite de crisma para crear una pasta ligera.

La norma es que el sacerdote haga, con las cenizas, la señal de la Cruz en la frente de los fieles, pero este año 2021, las reglas se han alterado adaptándose a las medidas de seguridad sanitarias establecidas en este tiempo de pandemia y, el sacerdote se dirigirá a los presentes diciendo una sola vez y, para todos los fieles, la fórmula: "Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás".

Después, el sacerdote se limpiará las manos y se pondrá la mascarilla para proteger la nariz y la boca. 

Posteriormente, impondrá la ceniza a cuantos se acercan a él o, si es oportuno, se acercará a los fieles que estén de pie, permaneciendo en su lugar: tomará la ceniza y la dejará caer sobre la cabeza de cada uno, sin decir nada".


Esta fórmula fue firmada en la sede de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, el 12 de enero de 2021 por el cardenal Robert Sarah, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos desde 2014 y Monseñor Arthur Roche, Arzobispo Secretario.

jueves, 11 de febrero de 2021

MASPALOMAS: TORTILLAS DE CARNAVAL CON HUEVOS DE CHARRAN, HACE MÁS DE 160 AÑOS.

 

MASPALOMAS: TORTILLAS DE CARNAVAL CON HUEVOS DE CHARRAN, HACE MÁS DE 160 AÑOS.

 

APORTACIÓN HISTÓRICA DEL BOTÁNICO Y ORNITÓLOGO CARL BOLLE AL CARNAVAL DE MASPALOMAS

 Por Pedro José Franco López.
Autor del Libro: "MASPALOMAS: EL CARNAVAL".

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Son  numerosas las referencias históricas y antiguas, así como de rabiosa innovación y actualidad, con las que cuenta  el Carnaval de Maspalomas; todas ellas imprescindibles, como ingredientes necesarios para, que de una vez por todas, se coloque, con solera y empaque, entre los de primer orden del ranking de todos los Carnavales canarios. E, inmediatamente después, demandar esa designación tan ansiada de evento de "Interés Turístico Nacional e Internacional".

Como quiera que, para ello, habría que remontarse al pasado y poner en valor la historia de sus inicios y devenir a lo largo del tiempo, nada mejor que recurrir a la mitad del s.XIX (entre 1852 y 1856), cuando el ornitólogo y botánico alemán Carl Andreas Julius Bolle, asiste a una recolección de huevos en la Charca de Maspalomas, hace por estos días nada más y nada menos que ciento sesenta  y cuatro (164) años.


Resulta que, entre los años 1852 y 1856 visita las Islas Canarias el ornitólogo y botánico alemán Carl Bolle y, realiza dos publicaciones:   "Bemerkungen über die Vögel der Canarischen Inseln". (Observaciones sobre las aves de las Islas Canarias), de 1854 y, en 1857: "Mein zweiter Beitrag zur Vogelkunde der Canarischen Inseln"(Mi segunda contribución a la ornitología de Canarias) (Pp. 341-3); de la que se hace eco el investigador canario Rubén Naranjo en su Libro: "Maspalomas: Espacio Natural"; narra Carl Bolle su estancia en Maspalomas y su "recolección de huevos en la Charca":

"No dejamos aquel lugar (La Charca de Maspalomas), hasta que nuestros cestos estuvieron llenos, lo cual sucedió al cabo de una hora… Cuando volvimos a casa y contamos los huevos, se encontraban más de 400, de los cuales nos comimos una parte esa misma noche, con buen apetito, y los restantes al día siguiente, en forma de distintos platos de Cuaresma, por ejemplo un tipo de pastel de huevos (tortillas). Las yemas eran sorprendentemente rojas y sabían a pescado” .

La casa, supuestamente debía ser la del Mayordomo del Conde, que era quién daba los permisos para el pase a La Charca y, no divagamos mucho al decir que, si estaban en Cuaresma, el pastel debía ser Tortillas de Carnaval. Bolle continúa abundando en que los huevos principalmente eran de una especie de "golondrina de mar", llamada "charran" y, al mencionarse que se trataba de  huevos de gran variedad también los habría de patos, garzas, fochas y pollas de agua.

Este precedente de más de un siglo y medio de antigüedad viene a enriquecer el historial del Carnaval de Maspalomas que, en los últimos años ha apostado por convertirse en un evento de calado internacional hasta convertirse en una importantísima y atractiva herramienta promocional; no en vano su marco y epicentro se desarrolla en el seno de una de las más importantes zonas turísticas del territorio español: Maspalomas Costa Canaria.

martes, 9 de febrero de 2021

PEPE DÁMASO Y CÉSAR MANRIQUE EN EL CARNAVAL DE MASPALOMAS

                     PEPE DÁMASO Y CÉSAR MANRIQUE

EN EL CARNAVAL DE MASPALOMAS
 
Por Pedro José Franco López
Autor del Libro: "MASPALOMAS: EL CARNAVAL

Imposible enumerar o, al menos, muy difícil; las personalidades y personajes famosos de todo el mundo y, de todos los ámbitos que han estado a lo largo de cuarenta y un -41- años en el Carnaval de Maspalomas, desde Úrsula Andress a Bo Derek,  y desde Marlene Mourreau a Sara Montiel e infinidad de ellos más, sin contar, evidentemente, los que han venido de incognito a disfrutar de la fiesta.

Pero poniendo en valor a nuestra gente, -como debe ser-, ahora rescatamos aquella foto de Pepe Dámaso, acompañado de César Manrique, en animada cháchara con "Fidel Castro" y "Ronald Reagan".

La foto se capta en las inmediaciones del Parque Tropical de Playa del Inglés-Maspalomas, momentos antes que se diera el pistoletazo de salida a la Cabalgata del Carnaval de Maspalomas/1986 y sirvió como entrada del apartado de "Disfraces" del Libro "Maspalomas: El Carnaval".

Precisamente fue el año 1986, el año de transición del Carnaval de Maspalomas en que se implantan una serie de actividades innovadoras, con el fin de diferenciarnos de todos los Carnavales de las islas y, convertirnos en atractivo mundial.

Algunos de ellos fueron: la Gala de Elección de Miss Traveskarnatival, que dio pié a las famosas Galas Drag, que tanto impacto ha tenido nacional e internacionalmente han tenido; el Rescate de la Sardina; el Carnaval sobre ruedas y otros.