Publicado el 31 de mayo de 2013
Autor: Pedro José
Franco López.
Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural.
Presidente de la Asociación “Amigos de Maspalomas”.
Antes de empezar a desgranar una serie de cuestiones
a cuento del tan traído y llevado asunto del Hotel Maspalomas Oasis y su
entorno: Bosque Palmeral, Charca, Faro y Dunas de Maspalomas, quiero hacer una
llamada de atención y es que, volemos la imaginación por un momento y valoremos
en euros lo que ha supuesto lo inmensa riada de tinta que se ha vertido con
este tema desde marzo de 2012 a mayo de 2013: Informes, Dictámenes, etc., todo
ello sobre soportes de toda clase; bien, a todo esto y como contrapunto,
valoremos también el que siguen podridos y completamente negros (desde hace años)
los paneles informativos e interpretativos sobre los Aspectos Físicos, la Flora
y la Fauna de la Reserva Natural Especial -RNE- de la Charca, el Palmeral y las
Dunas de Maspalomas que están ubicados, en la Calle Oceanía –junto a la parada
de Taxis-. (innumerables la cantidad de turistas que pasan a diario ante ellos
y los contemplan estupefactos). Solucionando estos pequeños detalles, que son
los que en verdad se aprecian, sería como quedaría demostrado el supuesto esmero,
cariño y sensibilidad que se tiene para este entorno inigualable y maravilloso
que es Maspalomas y hacia nuestros turistas, en nombre de los que hablan y
opinan tantos Técnicos, Políticos, Empresarios y Advenidizos.
Quizá mis
valoraciones no estén del todo avaladas académicamente, pero ni falta que me
hace, ni debería importar mucho, visto el Informe que realizan días atrás unos prestigiosos
Técnicos cargados de Títulos y Diplomas, afirmando que Colón estuvo cuatro
veces en Maspalomas durante el año 1502, cuando en realidad estuvo sólo una vez
y fue en su cuarto y último viaje, el 24 de mayo de 1502.
Después del
primer estupor con la decisión salomónica del Cabildo Insular de Gran Canaria
ahora, en frío, podemos apreciar que no ha sido mala del todo, ya que en caso
de que se respeten las normas del juego, y en ese perimetraje de BIC la cosas
se hagan como siempre debieron haberse hecho, a treinta años vista, vamos a
vernos beneficiados y mucho, la isla de Gran Canaria, aunque sea en perjuicio
de un par de particulares.
Si alguien
está contento con esta medida, sin ninguna clase de dudas, ese es el mismísimo
Néstor Álamo, principal impulsor de que se reconociera y se le diera el justo
valor a la estancia de Colón en Maspalomas.
No voy a
esquivar ningún córner y me mojaré en este asunto, pero a mi manera. No voy a
olvidar nunca que me debo a lo que siempre fui y seré: un hombre de Cultura, de
respeto a las Tradiciones y al Patrimonio Histórico y Cultural; ni tampoco voy
a obviar del todo lo que, como Presidente de la Asociación “Amigos de
Maspalomas”, me obligan sus Estatutos y sus Principios y Objetivos, que no es otra
cosa que: “evitar inmiscuirme en
aquellos actos o actividades con contenido o repercusión política, económico
y/o particularmente interesada”.
No obstante
ello, he de manifestar que no es de recibo que la especie de UTE “Ríu/Tui” proponga
fabricar en una zona tan noble como la de Maspalomas un mastodonte de 375 mts.
de largo y 25 de alto; y digo “zona noble” porque es que siempre lo fue y ellos
lo saben mejor que nadie y ni falta que tendría que hacer la declaración de BIC
que se le ha otorgado, si la razón imperase por encima del bolsillo. Moles de
ese calibre se han levantado, pero en otras zonas menos sensibles o nobles, tal
es el caso de los hoteles Buenaventura y Catarina Playa y no ha pasado nada de
nada, todo lo contrario.
Que por otra
parte extraña en gran manera que la gente de Lopesan venga a estas alturas
cargados de sensibilidades y buenos propósitos?: Sí, claro que extraña; sólo
decir que: nunca es tarde si la dicha es buena. Bienvenido al Club Don
Eustasio; al club de los que amamos y respetamos nuestros valores más
esenciales: la Naturaleza, el Paisaje, el Patrimonio. Bienvenido, si viene para
quedarse y le aseguro que la sociedad canaria (y otras), van a estar
expectantes, con el devenir de los acontecimientos futuros a corto y medio plazo
que Ud. emprenda.
En la
convicción de que hay que poner en valor el Patrimonio Histórico y Cultural de
Maspalomas, para que sea un incentivo añadido a las excelencias que tenemos y
que ya se promocionan y explotan, quiero hacer dos propuestas, en primer lugar
a los empresarios directamente relacionados con el entorno para el que se
proponen y, también, evidentemente al poder político que supuestamente
bendecirá estas iniciativas.
Mira por
dónde, casualidades de la vida, cada una de las propuestas es para un espacio
concreto del entorno que nos ocupa. Una en las inmediaciones de La Charca y el
Palmeral -en Maspalomas-, y la otra en las inmediaciones del Hotel Boabá y el
Palacio de Congresos, -en Meloneras-.
La primera de ellas es que,
aprovechando la inercia que crea el que nuestro Cabildo haya dado una
importancia suprema a la estancia de Colón en Maspalomas para iniciar el
Expediente como BIC a todo el espacio del Oasis de Maspalomas, sería bastante
creíble todo si, al mismo tiempo, se iniciara el proceso para que Maspalomas
sea oficialmente y a todos los niveles nominada como “Punto Colombino” y
sea tenida en cuenta en la “hoja de ruta”
de todas las instituciones: insulares, regionales, nacionales e internacionales,
al momento de programar actividades relacionadas con este hito de carácter
universal. Sería una promoción turística y una oferta complementaria de
indudable valor el que Maspalomas estuviera en este sentido codo con codo junto
a, por ejemplo: Huelva, Palos de Frontera, Lisboa, Las Palmas de Gran Canaria,
isla de la Gomera, Cuba, Cádiz, Haití, Santo Domingo, Costa Rica, Honduras,
Nicaragua, Panamá o Jamaica….
La otra de las propuestas sería inmortalizar con
motivo escultórico para conocimiento de propios y foráneos que Maspalomas fue
parte activa de otro de los hitos más importantes de la Historia de la
Humanidad: La llegada del Hombre a La Luna.
Para ello viene que ni pintado, y
Lopesan tiene una oportunidad de oro si toma como suya esta iniciativa, el
espacio dónde está el flamante Km. 1,
saliendo desde el Faro hacia la gasolinera, junto a los cimientos de las naves
desde las que se le hizo seguimiento al Apolo XI, (conocemos de primerísima
mano el cómo escapó este kilómetro de la pala del tractor y quienes fueron los artífices
del “milagro” y día llegará en que la contemos).
Consideramos que no está
suficientemente valorado este hito ni en la sociedad canaria y, mucho menos en
la foránea; y es que si importante es el hecho de que Colón estuviera en
Maspalomas, a su mismo nivel está el que el Apolo XI, (la nave que alunizó y de la cual bajó el comandante Amrstrong
convirtiéndose en una leyenda al estampar la huella de su pié izquierdo en la
superficie lunar), fuè desde la Estación Espacial de Maspalomas, desde dónde se
procesó la información que llegaba desde la nave.

Y, es que existe constancia real que la
archifamosísima frase: ““Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran
salto para la humanidad”, dónde primero llegó fue a Maspalomas.
Basándonos en datos del Instituto de Astrofísica de Canarias: “…la voz
de Neil Armstrong, el primer hombre que pisó la superficie lunar, llegó clara a
Maspalomas, (la Estación Espacial que la NASA tiene en Gran Canaria); desde allí la
distribuyó por línea telefónica a Las Palmas de Gran Canaria; luego por enlace
hertziano en onda corta a Inglaterra; dónde enlazaba con el cable submarino que
amarraba en Andover y por los circuitos de microondas llegaba a Houston…”
dónde estalla la explosión de júbilo. Grabado a fuego debería estar en lugar
adecuado este hecho para conocimiento de todos.
Y ya puestos, si es así que Maspalomas interesa y Maspalomas importa,
¿Por qué el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana y el Cabildo Insular de
Gran Canaria no inician una fuerte campaña de choque de concienciación, para
que empecemos todos a llamarla por su propio nombre?. Para que cuando se quiera
decir “Maspalomas” no se diga “El Sur”?. Ni más ni menos que al igual que a
Agaete se le llama “A-ga-e-t-e” y no “El Norte”.
Para finalizar, creo que queda por valorar la decisión de nuestro
Cabildo Insular. A mi modesta opinión: “ni tantas velas que le peguen fuego al
santo, ni tampoco que lo dejen apagao”. El perimetraje y la declaración de BIC viene
bien, si se cumplen las reglas del juego por parte de todos, por supuesto, con
flexibilidad a los inversionistas, que tendrán que proponer iniciativas, con
respeto y sensibilidad hacia la zona más noble que tiene Gran Canaria, junto
con la del entorno del Roque Nublo que, por cierto, van a adornar con cables
aéreos y cacharrones.
Y es que de esta zona, del Oasis de Maspalomas y su entorno, incluído
el Paraje Natural de las Dunas, vive toda la isla de Gran Canaria, le pese a
quien le pese; es más, yo diría que hasta la isla de Tenerife que utiliza un día sí y otro también su imagen para sus
promociones.
Y pedirles a las Instituciones que sus decisiones sean rápidas y
efectivas, que no se ande con demagogias, trucos malabares y larguísimas
esperas, que es lo que crea indecisión inversora y apatía ciudadana.
Finalmente decir que en Maspalomas hemos sufrido mucha pala de tractor
y han sido muchas y crueles las demoliciones. Destruir y tirar es malo y la
pala del tractor, siempre es y será ingrata. A no ser que sea para bien, pero
para bien de una colectividad, de una isla, no de nadie en concreto. Hago en
voz alta las preguntas y reflexión de muchos: porque nadie se alzó cuando el
incendio de La Gayanía y la Casa del Mayordomo?. La destrucción de “La Rotonda”?,
la demolición de la Iglesia de San Fernando?, la erradicación de todas las
casas labriegas de bellísima arquitectura tradicional de los Medianeros?, del
Almacén de Berriel, etc.?.
Referente a todo lo demás, no nos vendría
mal que a tanto río revuelto saquemos algo de ganancia la sociedad maspalomera
y tirajanera en particular y la canaria y nuestros turistas en general,
logrando un mayor reconocimiento y prestigio internacional en lo histórico y
cultural.
Para terminar, lo de siempre que tengo una
oportunidad: No olvidemos nunca que al touroperador no le interesa que el
turista conozca o se encariñe con las raíces, costumbres o patrimonio de un
pueblo (o de un destino turístico en concreto), lo que realmente le interesa,
es que el turista se sienta en un lugar impersonal, ya que de esa manera puede
jugar con él, en cuanto le convenga, desviándolo hacia otros destinos
similares, según la conveniencia de cada
momento.
Es por lo que quiero dejar claro mi convicción de que nuestro
atractivo turístico será mayor y nuestras promociones serán más efectivas, en
la misma medida en que revaloricemos nuestras señas de identidad:
Nuestra
Cultura; nuestra Historia; nuestro Patrimonio; Nuestra Identidad; nuestros
Valores; nuestras Tradiciones…
Grandiosos SPA, Sol y Playa
hay en muchos lugares del planeta. Si queremos turistas fieles, que repitan, es
enamorándoles y haciéndoles partícipes de todas estas referencias, que nos dan un
valor añadido, diferenciándonos cualitativamente de otros destinos
competitivos.
Es fácil, preguntémosles a ellos.













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