Artículo publicado en el periódico "La Provincia", el domingo, día 25 de octubre de 2015
Por Pedro José Franco López.
Técnico en Patrimonio Histórico y Cultural.
“Los
Touroperadores y/o grandes holding de la
industria turística no son nuestros amigos”.
Nuestro
atractivo turístico será mayor y nuestras promociones serán más efectivas, en
la misma medida en que, nosotros mismos, revaloricemos y pongamos en valor: nuestra
Cultura; nuestra Historia; nuestro Patrimonio; nuestra Gastronomía, nuestra
Identidad; nuestros Valores; nuestras Tradiciones…
Se nos pudiera tildar de reiterativo y pudieran tener
hasta razón, pero es que hay cosas que hay que repetir hasta la saciedad o al
menos cada cierto tiempo. Y también con
razón se pudiera hablar de oportunismo, pero la ocasión la pintan calva con el
circo que se ha montado con el asunto de la residencialización en la zona
turística de Maspalomas Costa Canaria.
Y es que el tan mediático asunto o affaire ha venido a
confirmar lo que tantas veces hemos dicho y que aprovechamos cualquier
circunstancia para reiterarnos: “Los Touroperadores
y/o grandes holding de la industria
turística no son nuestros amigos”. Y cuando digo “nuestros”, quiero decir
que no lo son, ni del capital inversor canario, ni de los pequeños empresarios
o propietarios y, diríamos que ni tampoco de la ciudadanía en general.
Cada vez que hemos tenido una oportunidad hemos
alertado sobre los peligros de la dependencia de agentes externos, pues sabemos
que no son nada fieles a destinos turísticos concretos y que no les conviene
que el turista se enamore o encariñe de un destino, por ejemplo Maspalomas.
Quedó dicho en nuestra Ponencia de la XX Universidad
de Verano de Maspalomas de 2011 y en la Conferencia pronunciada con motivo del
50 aniversario de la zona turística Maspalomas Costa Canaria en 2012, además de
otros lugares a los que se nos ha invitado.
Es por lo que, aprovechando esta coyuntura, que ha
venido a servir para poner en entredicho la pretensión de limitar o prohibir el
uso de tu propiedad, queremos dejar clara, una vez más, nuestra convicción de
que nuestro atractivo turístico será mayor y nuestras promociones serán más
efectivas, en la misma medida en que, nosotros mismos, revaloricemos y pongamos
en valor: nuestra Cultura; nuestra
Historia; nuestro Patrimonio; nuestra Gastronomía, nuestra Identidad; nuestros
Valores; nuestras Tradiciones…
SPA, Sol y Playas hay en muchos lugares del planeta.
Si queremos turistas fieles, que repitan, es haciéndoles partícipes de todas
estas referencias, que nos dan un valor añadido, diferenciándonos
cualitativamente de otros destinos competitivos.
No olvidemos nunca que al touroperador no le interesa
que el turista conozca las raíces, costumbres o patrimonio de un pueblo (o de
un destino turístico en concreto), lo que realmente le interesa, es que el
turista se sienta en un lugar impersonal, ya que de esa manera puede jugar con
él, en cuanto le convenga, desviándolo hacia otros destinos similares, según la
conveniencia de cada momento o hacia
dónde obtenga mayor provecho.
Los turistas,
los millones y millones de turistas, de manera específica y concreta, los que
han venido a Maspalomas en los últimos cincuenta años, han regresado a su lugar
de procedencia sin tener la menor idea
de dónde han estado realmente y cómo son sus gentes. Y con esto no hacemos otra
cosa que hacerle el juego al Touroperador…
Y en toda este galimatías, la gran ausente y para no
variar, la Cultura. No quiero pensar mal,…, pero será por eso por lo que
Maspalomas, a día de hoy, a quince años del tercer milenio, no tenga ni un
Museo abierto al público?.
Y puestos a empecinarnos con el Touroperador
lo que, en verdad, menos le interesa es que “su” turista conozca y se encariñe
con el pueblo, con la gente canaria que tan acogedores, tan buenos anfitriones,
tolerantes y solidarios hemos sido con ellos durante 50 años en Maspalomas y,
durante muchísimos más en la isla de Gran Canaria. A la vista está el
resultado, 50 años en perfecta armonía y convivencia con gentes procedentes de
mil y una culturas diferentes, sin el más leve atisbo de intolerancia. A este respecto, tampoco quiero pensar mal, pero la proliferación del
todo incluído no tendrá que ver algo con esto?. Es casualidad el que no se
quiera, por nada del mundo, que el cliente salga de las instalaciones del
hotel?.
Tendrá algo que ver los oídos
sordos a la propuesta que se hacía de convertir el pueblo de San Fernando en
una especie de “casco antiguo”, al que todo turista debería visitar?. A este
respecto, nos volvemos a reiterar en lo que
dijera Márcio Favilla, Director Ejecutivo de Competitividad, Relaciones
Exteriores y Asociaciones de la Organización Mundial de Turismo –OMT-, que “Un destino turístico es bueno cuando
lo es para la población que vive en él” y de todos es sabido que, desde hace cincuenta años, la
población maspalomera ha asistido al “boom” y fenómeno turístico como un mero
espectador al que todo se le ha dado hecho, con la obviedad más absoluta.
Y es que ya es hora de que se empiecen a tomar medidas
para que nosotros, los canarios, seamos lo que cojamos con fuerza el mango de
la sartén de nuestra mejor fuente de riqueza, bienestar y supervivencia: el
Turismo.
Retomamos
el asunto por el que en verdad hacíamos esta columna, que no era otro que hacer
un llamamiento al ciudadano y pequeño comercio e inversores y emprendedores
locales para que, de una vez por todas nos propongamos luchar y hacernos
fuertes, con nuestra Cultura como arma.
La
Cultura Canaria y la Cultura Atlántica y Africana que nos impregna es lo
suficientemente fuerte, como para que Gran Canaria –Maspalomas-, sea visita
obligada de todo turista que se precie; así no tendríamos que depender de los
touroperadores y no se montarían circos ridículos como el que se está motando.
Somos
conscientes que es un asunto a largo plazo y de altas miras, pero día llegará
en que se materialice la idea tan anhelada de que nuestro reclamo turístico
esté basado la situación estratégica que disfrutamos: en medio del Atlántico y
a caballo o de paso entre tres continentes. Y no es nada nuevo lo que decimos,
Juan de León y Castillo en el Proyecto del Faro de Maspalomas (año 1886), iba
aún más allá cuando demandaba un faro de primer orden: “…por ser éste punto, paso obligado del trasiego de vapores entre
los continentes de Oceanía, Europa, África y América”.
Sabemos que nuestros mejores momentos de ocupación y
bonanza, casualmente casi siempre coinciden con olas de frío polar por el norte
de Europa o con conflictos bélicos o de cualquier naturaleza que tengan
destinos competitivos.
Salvo estos momentos, que sería de mala gente, el
desear que pasen para nuestro bienestar, el Tourperador siempre dominará la
situación para poner precios a la baja, para manejar el mercado como se le
antoje y, para formar “jacarangas” como la que se ha montado con el tema de la
ocupación residencial de la zona turística de Maspalomas.
Un ciclo
anual de actividades.
Para que nuestro destino turístico sea atractivo
durante los doce meses del año; quién no ha oído soluciones como: “lo que
necesita Gran Canaria o Maspalomas es un Carnaval todo los meses…. O una fiesta
del Orgullo cada tercer mes, etc.? Nosotros no vamos a proponer tanto, (ni
tanta vela al santo que le peguen fuego, ni tampoco que lo dejen apagado); además,
Willian Shakespeare dijo que “Si todo el
año fuera de alegre vacación, divertirse sería el más enojoso de los trabajos”…
frase no atribuible al asunto que nos ocupa, porque el turista nuestro se
supone que es distinto cada diez o quince días; pero sí que, a las consabidas
fiestas de Carnaval, el Gay Pride y poco más, debería complementarse la oferta
anual con otras de carácter cultural o histórico (dotándolas claro está de la
correspondiente parafernalia lúdica) que “obligue” al turista a frecuentar
nuestra zona turística de Maspalomas más veces a lo largo del año.
Pero sí que proponemos que, a a las consabidas fiestas
de Carnaval, el Gay Pride y poco más, debería complementarse la oferta anual
con otras de carácter cultural o histórico que “obligue” al turista a
frecuentar nuestra zona turística de Maspalomas más veces a lo largo del año.
Por ejemplo: ¿Porqué no se teatraliza y se convierte en
un relevante espectáculo festivo el desembarco o naufragio de los gallegos con
la imagen de Santiago “el Chico”?. Porqué no se recrea la Fiesta del
“embarbascao” de La Charca de Maspalomas, como hacían nuestros antepasados?.
¿Porqué no se organizan rutas históricas
–teatralizadas-, (tan en boga últimamente), por todo el pueblo de San Fernando
y así informar a los residentes y turistas de cómo vivían y qué hacían nuestros
antepasados?.
¿Porqué no se representa cada año, por el 24/25 de
mayo la aguada de Cristóbal Colón en Maspalomas, en su cuarto y último viaje a
las Américas, con sus carabelas: “Santa María” y “Santiago” y sus navíos: “La
Gallega” y “La Vizcaína”?.
Por cierto, para ésta última propuesta, el
grancanario mago de la creatividad: Israel Reyes, ya realizó un Proyecto de
espectáculo conmemorativo “Maspalomas: 1502/2002”, con motivo del V centenario
del cuarto viaje de Colón y su paso por Maspalomas. Para no variar, quedó en
“agua de borrajas”, pero ahí queda el magnífico documento que aguarda a que se
retome y cobren vida en las inmediaciones de la Charca, las Dunas, el Palmeral
y las doradas Playas de Maspalomas un sinfín de: Tambores, bucios, Pintaderas
de simbología aborigen, estandartes de la conquista, monjes, navegantes y, por
supuesto: el Globo terráqueo, Colón y su hijo Hernando.

Lo dicho, mientras no nos hagamos valer.
Mientras nuestra única arma sea esperar a que a otros les vaya mal para
nosotros sacar cuello, seguiremos a expensas de lo que decidan otros y a que
otros (como estamos comprobando día a día) osen hasta de disponer de nuestras
propiedades para su antojo y conveniencia. Y es que no nos cabe la menor duda
que toda esta música, esté orquestada desde otro lugar que se nos escapa a las
entendederas.