jueves, 21 de mayo de 2020

LA TIENDA Y CANTINA DE "LOS ARTILES". -también conocido como "El Cafetín de madera"-, era parte esencial en la vida cotidiana del Pueblo.


Por Pedro José Franco López
Roque Nublo de Gran Canaria/2020

La "Cantina de Los Artiles", construída en 1.953, que estaba ubicada justo dónde el derribado Edificio de Viajes Insular y, para más señas, a poca distancia del principio, de la Avda. de Gáldar, estaba regentado por los hermanos Marcial y Francisco Artiles Romano.


Marcial y Francisco eran hijos de Juanito Artiles -el corcobao- y de Mercedita Romano; Marcial atendía la tienda de Aceite y Vinagre y Francisco, principalmente, atendía la Cantina o Bar.

Como podemos ver en las fotos, la Cantina era bastante larga, por lo que estaba bastante diferenciada la zona de Tienda, y la zona de Cantina o Bar; zonas que, incluso, estaban divididas por mamparas de madera y cortinas y, distintas puertas de acceso desde el exterior.



En la Cantina de los Artiles, sí que se podían saborear toda clase de licores: Ron, Vino (blanco, abocao y dulce), Botellines de Cerveza Y "coñales): Terry, Veterano o soberano (malla blanca o malla amarilla). De tapa: Chochos, Queso, aceitunas y pan bizcochado y, alguna tapa de cocina.

Al ser paso obligado de toda la chiquillería del pueblo y alrededores, camino de la Escuela Nacional, que estaba justo dónde hoy el Hotel Buanaventura Playa, la Tienda de "Los Artiles" estaba suministrada de toda clase de chucherías. como: Pastillas "Koki", Chicles "Bazooka", toda clase de cuentos infantiles (de Hadas, Princesas y Pistoleros); hasta los más solicitados: "El Jabato" ó "Capitán Trueno", más tarde vendrían las "Hazañas Bélicas".

Cuando decíamos que El Cafetín de madera era parte esencial en la vida cotidiana del Pueblo, es porque allí mismo era dónde hacía larga parada el "Coche de Hora" al atardecer, y se congregaban varios vecinos; primero porque era la gran curiosidad del día y otra, porque el chófer traía los encargos que le hacían algunos vecinos, para su adquisición en la capital.

Además, también allí mismo, al otro lado de la carretera es dónde partía hacia Playa del Inglés una pista de tierra, cerrada por una cadena -con candado-, y los que deseaban acceder a Playa del Inglés, en coche, tenían que pedir la llave al Mayordomo del Conde; y no es que estuviera el acceso a la playa prohibido, se podía ir caminando, en moto, en bicicleta o en burro, como lo hacían los mayores del pueblo. 

Sobre la tan traída y llevada "llave de la cadena" era, sencillamente, porque el propietario de los terrenos quería controlar quién entraba y salía de "sus" terrenos, para que no le estropearan las tierras y las plantaciones de árboles frutales. (cosa que, en aquellos tiempos, resultaba obvio y razonable).

LA POPULAR TIENDA DE MATEÍTO, EN EL LOMO DE MASPALOMAS.


Por Pedro José Franco López
Roque Nublo de Gran Canaria/2020

 
A nuestro entender, era la que más empleaba el sistema de ventas "de a fiao", por estar rodeada de cuarterías de aparceros.


La Tienda de Mateíto, en el Lomo de Maspalomas tenía en gran y variada clientela, no en vano, además de la población de el caserío de El Lomo, estaba rodeada de Cuarterías de Aparceros, como la de Míster Pilcher, la del Lomo Perera, don Juliano y otras. También y por razones obvias, era la que más utilizaba en sistema de ventas "de a fiao". O sea que, salvo algunas cantidades entregadas a cuenta, Mateíto y su esposa Marcelita, cobraban la deuda una vez finalizada la zafra tomatera.

Las Tiendas de Aceite y Vinagre, adoptaban el nombre de el dueño o dueña, en este caso era conocida como la "Tienda de Mateíto", aunque su verdadero nombre era don Marcial Perera Artiles; de todas las maneras, a quién te encontrabas detrás del mostrador era a su esposa, doña Marcela Ojeda.

La historia de esta Tienda data de la década de los años 20, era de largo mostrador y, también larga y alta estantería. Adjunta a la Tienda está la vivienda familiar de Mateíto y Marcela, debidamente encalada y albeada, sus habitaciones daban todas a un patio central, no muy grande, pero plagado, de plantas y enredaderas.

Aclaramos este punto, por que el gran conjunto de habitáculos se completaba, por separado, con unas habitaciones construidas de piedra seca (que aún existen), dedicados a: Pajar, Alpendre y Cocina.

De esta Tienda tengo bastantes experiencias personales, pues mi madre, Josefita López, hacía la compra en la Tienda de Mateíto y, es que, al estar mi casa en medio de El Pueblo y El Lomo, íbamos a comprar al Lomo, pués también teníamos que ir a por leche y suero al corral de Pinito Rodríguez "la besúa" y, con la burra, a por agua limpia y potable (hay que decir que, cuando pasaba el agua, por la acequia -junto a mi casa-, (junto al actual Cuartel de la Guardia Civil), ya había pasado unos 3/4 lavaderos.

En la tienda de Mateíto, no era necesario partir el mostrador en dos (uno para las mujeres y niños hacer la compra y otra parta los hombres echarse unos pizcos); pués anexo a la tienda disponía de un espacio con mesas para los juegos de carta y dominó y, dónde desfilaban los rones, los vinos "abocaos" y, el quesito semiduro y las sardinas ahumadas (aquellas que se vendían en cajas redondas de madera). Este "casino", hacía que convivieran en el verdadero sentido de la palabra los maspalomeros, vecinos de el Lomo, con la variada vecindad que les ofrecía las Cuarterías cercanas.

Como decíamos, yo frecuentaba muchísimo esta Tienda y, recuerdo el arte que tenía Marcelita en hacer los envoltorios con papel-basto. Además, también tengo en la mente cómo mi madre me decía: "Periquillo, vete a ver si las gallinas ya pusieron, p'á que vayas a la tienda". Quería decir que, con los huevos que habían, iba a la Tienda de Mateíto, a canjearlos por comida y otras necesidades de la casa.

También hay que decir que, a veces y por mi cuenta iba al gallinero, cogía huevos e iba al Lomo a por "chistes", que era como le llamábamos a los comics de "El Jabato", "El Capitán Trueno" y otros.

Hay que destacar que, ciertos artículos de temporada, pendían de un hilo carreto a un metro y medio sobre el mostrador: Muñecas y pistolas por Reyes, Caretas de duro cartón, en Carnaval,. etc. Palas y cubitos de plástico en verano, etc.; aunque lo más normal, y durante todo el año, eran las luces de carburo, alguna cocinilla de fuelle y sus destupidores, ristras de estropajos, etc.

Sirva esto tan sólo como una aportación a lo que la memoria popular debería ir añadiendo sus experiencias y conocimientos al respecto.

Para finalizar, es obligado hacer constar y poner en valor que, aquella emprendeduría de Mateíto y Marcelita continúa en vigor a través de su hija Otilia que tiene un Supermercado: "Supermercado Otilia", en los bloques de la Urbanización San Fernando (junto al Bazar Ani) y, que cada domingo, junto a su esposo, monta mesa y toldo en el Mercadillo Agrícola de San Fernando, para ofrecer a turistas y lugareños los productos que cosecha en su propia finca. ¡¡que sea por muchos años, Otilia!!.

martes, 19 de mayo de 2020

Descanse en Paz mi amigo: JACOBO TRUJILLO MORENO

Día muy triste, hoy nos deja mi amigo Jacobo Trujillo Moreno. Para mí era y será "Jaco", para la familia era y será "Jacobi". Y, para muchos es y será una gran pérdida...., quién conoció a Jacobo tuvo, necesariamente que quererlo.

Yo, particularmente tengo hoy mucho dolor en todo el cuerpo y en el alma.

En palabras de su hermano Nico Trujillo: "Se nos arrebata una vida llena ilusiones y proyectos, un ser humano maravilloso, siempre lleno de alegría y ganas de vivir".

Se acabó tu lucha "Jaco"..., Descansa, descansa en Paz.

domingo, 17 de mayo de 2020

FIESTAS PATRONALES DE EL TABLERO/2020

Por Pedro José Franco López.


A las 12.- en punto del domingo 17 de mayo de 2020, hora en la que, tenía/debía que haberse estado celebrando el momento álgido de las Fiestas Patronales de el Tablero en honor a la Santísima Trinidad, contribuímos con publicar un entrañable recuerdo de cuando la Comisión de Fiestas de Maspalomas, en honor a San Fernando,  realizaba una Ofrenda a la Santísima Trinidad momentos antes de iniciarse la Función Religiosa y, que también portaban unas niñas maspalomeras en el recorrido de la Procesión, en puesto de honor ante la imágen.

Quede dicho que, una semana después, la Comisión de Fiestas de El Tablero hacía lo propio con el vecino pueblo de Maspalomas y, ante la imágen de San Fernando. 

Gestos a recuperar (cuando las Fiestas Patronales de Maspalomas tengan, al fín, una Comisión Organizadora, libre, desligada y, con iniciativas propias, autenticamente propias.

Felicidades a la gente de El Tablero y, a por las de 2021!!!


La "BalcoRomería/2020" de las "no" celebradas Fiestas Patronales de El Tablero, en honor a la Santísima Trinidad y, el éxito de la Ofrenda recopilada entre todos los vecinos, hizo que el  El Tablero se consolidara como Pueblo, así, con mayúsculas. Felicidades!!!.

lunes, 4 de mayo de 2020

LA TIENDA DE AGUSTÍN RIVERO MIRANDA Y PINO RODRÍGUEZ VEGA Y OTRAS "EMPRENDEDURÍAS"


Por Pedro José Franco López
Roque Nublo de Gran Canaria/2020.

Con esta Entrada de Blog pensaba contar los pormenores de la Tienda de Aceite y Vinagre de Agustín Rivero y termino encontrándome un filón inacabable, del que espero haber hecho buen uso.

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LOS "RIVERO".


Antes de entrar en la materia que nos ocupa, es justo tratar, brevemente, sobre la historia de esta gran familia -por lo prolífica y extensa-, y que, como veremos proviene de los entresijos más remotos de la historia maspalomera.

Los auténticos patriarcas de la familia conocida como: "Los Rivero", se inicia cuando nacen Periquito Rivero Miranda (1887) y Anita Miranda Rodríguez (1893), cuando se unen en matrimonio y forman una familia de once -12- hijos: Serafín, Pedro, Agustín, Ana, Aurelia, Guzmán, Juan, José, Amada, Marcial, Enrique y Serafín. (Serafín (el mayor de los hijos) murió en la Guerra Civil Española, estando ya Anita Miranda embaraza de otro varón y, al nacer, le rindieron homenaje poniéndole también el nombre de Serafín; (aclaramos este particular, porque es a éste último al que nos referimos en distintos párrafos del presente trabajo).

Cuenta el informante Miguelito Rguez. Ramírez que Periquito Rivero fue uno de los primeros boyeros de Maspalomas y es leyenda la manera en que fallece de un accidente ejerciendo su trabajo; resulta que se enzarzan en una pelea dos toros: "Criollo" y "Brillante" y a Periquito Rivero se le ocurre separarlos; una vez lo logra y "arratia" a "Brillante" en el manchón, cuando vuelve a buscar a "Criollo", éste le hirió mortalmente con los cuernos, en el cercado del Olivo, frente a la Era y la Ermita.

AGUSTÍN RIVERO MIRANDA.

No existía en la década de los cincuenta del siglo XX el término "emprendedor", pero desde la perspectiva de hoy en día, retrata con total fidelidad a Agustín Rivero Miranda, el segundo de los hijos de Periquito Rivero y Anita Miranda.

De muy joven trabaja de jornalero con Alejandro del Castillo: los fines de semana, recogiendo comida para las vacas en el barranco de Fataga y, durante la semana sembrando toda clase de cereales en la finca condal. Por los años 50 monta una pequeña tienda y, una gasolinera muy "sui generis": la Tienda en una de las habitaciones de la casa de su madre (lógicamente en la que tenía puerta para la calle) y, la Gasolinera consistía en bidones de gasolina, la que extraía a manivela.

PINO RODRÍGUEZ VEGA

Los antepasados de la esposa de Agustín Rivero, Pino Rodríguez Vega,  también fueron "emprendedores", no en vano sus padres: Marcialito Rodríguez Artiles (1882) y Mariquita Vega Santana (1895) montaron allá por 1.920 la primera Panadería de Maspalomas en su propia casa, situada en el extremo sur de lo que hoy conocemos como Avda. de Gáldar.

Tienen siete hijos: Marcial, Amelia, Juan, Pino, Amaranto, Pedro y Pepe y, lo que Pino Rodríguez "aprende" desde pequeña en casa es ver cómo su padre va por la mañana a buscar leña, para hacer el pan de madrugada y, cómo después lo vende por casas en burra, llegando a ir incluso hasta los pueblos de Fataga y Tunte; pasados unos años, la comparte, en sociedad, con su yerno Juanito Afonso, casado con su hija Amelia. Nos cuentan que su hermano Pepe, antes de dedicarse al taxi repartía pan, primero en burra y, más tarde con un triciclo de tres ruedas.

El matrimonio Agustín y Pino tienen seis -6  hijos: Marisol, Ani y Roberto -son gemelos-, Pedro Agustín (el tinta), Cialo (karana) y Conchi.

No podemos terminar este apartado sin destacar la  extraordinaria labor que Pino Rodríguez realizó para el logro del nuevo Templo Parroquial de San Fernando de Maspalomas.

BAILES EN EL PATIO DE LA CASA.

La casa de Agustín Rivero y Pino Rodríguez venía a estar al final de una hilera de casas en lo que hoy es la avda. de Gáldar, más o menos a la altura del Comercio "Desnudos"; según nos cuenta Marisol Rivero, tenían un amplio patio, que también hacía de garaje y en él, llegaron a celebrarse grandes Bailes de Cuerdas, en los que nunca faltaban Antoñito Miranda y Arabita, muy activos también en lo de organizar actividades para los jóvenes.

EQUIPO DE FÚTBOL "LOS RIVERO".


Según nos cuentan y, se corrobora con documento gráfico que adjuntamos, existió en Maspalomas un equipo de fútbol al que denominaban "C.F. Los Riveros" por estar compuesto en su mayoría por hermanos miembros de la familia Rivero-Miranda.

Puestos a destacar alguno, lo haríamos con Serafín Rivero, al existir documentos gráficos, en que milita en otros equipos del sur de Gran Canaria.

Y, como todo se pega, los hijos varones de Agustín Rivero y Pino Rodríguez también fueron destacados futbolistas de los clubs: "Club de Fútbol San Fernando" y "Club Deportivo Maspalomas"; concretamente Roberto y Cialo llegaron a militar en otros Clubs del sur grancanario y, Roberto ejerció, de artífice, como Presidente, de la transición entre el "San Fernando" y el "·Maspalomas", en que se vive una época dorada del Fútbol, llevando el "maspa" a las cotas de éxito jamás alcanzadas: la Tercera División Española y jugando la liguilla de ascenso a Segunda División.
 
LA TIENDA DE AGUSTÍN RIVERO.

La Tienda de Agustín Rivero, era como muchas de las muchas tiendas de aceite y vinagre que existían en todos los pueblos de nuestras islas. Era un establecimiento que, a pesar de sus reducidas dimensiones, no tenía nada que envidiar a las modernas grandes superficies, pues en ellas se podía comprar desde unas alpargatas de esparto hasta un kilo de millo para las gallinas, pasando por baldes o regaderas de hojalata, un litro de petróleo para el quinqué, una cuarta de aceite o medio kilo de azúcar. Mejor dicho, las Almacenes Quillet no hubieran aparecido, pero su lema "desde un alfiler a un elefante", les venía también al pelo perfectamente.



La Tienda de Agustín Rivero, como todas, tenían dos trozos de mostrador; uno para despachar la compra a mujeres y niños y otra para el coperío de los hombres, dónde, principalmente al atardecer y, los sábados por la tarde (con el sobre de la paga en el bolsillo), disfrutaban de un pizco de ron con vaso de la raya roja, un Vino (blanco, abocao y dulce), algún Botellines de Cerveza y "coñales): Terry, Veterano o soberano (malla blanca o malla amarilla). De tapa: Chochos, Queso semiduro, aceitunas -de las escachás- y pan bizcochado.

Sobre el mostrador, además de los antiguos dispensadores de aceita y petróleo (a manivela), estaba también la Báscula o balanza y pesas de un kilo, medio kilo, un cuarto, cien gramos y cincuenta.

Encima del Mostrador y, a una considerable altura pendían chorizos y morcillas; en tiempo de carnaval alguna máscara de duro cartón y, las luces de carburo, alguna cocinilla de fuelle y sus destupidores, ristras de estropajos, etc.

Roberto nos manifiesta que su tío Pepe Rodríguez llegó a llevar compras a Fataga y Tunte, primero en un Triciclo y, más tarde con un vehículo marca Austin.

A cierta hora de la tarde, la Tienda y alrededores eran punto de encuentro de muchos chicos y chicas del Pueblo, todos ellos de la misma edad que los hijos de Agustín Rivero; a los que se fueron añadiendo los empleados de la recién estrenada zona turística de Maspalomas; y así como se fueron fraguando muchos noviazgos que terminaron por formar conocidas familias maspalomeras.

EL TELÉFONO.

En otra de las habitaciones de Anita Miranda (que comunicaba con la Tienda y el gran patio de lajas), estaba el único Teléfono de Maspalomas de la época; por supuesto, de manivela que atendía, principalmente, Amadita, otra de las hijas de Anita Miranda, que también colaboraba en las tareas de la Tienda.

Se daba el caso en que, cuando se recibía una llamada para algún vecino del pueblo, un miembro de la familia se trasladaba hasta la casa de la persona a la que se llamó y se le decía, "llamó fulanito, volverá a llamar dentro de un par de horas", y allí había que estar, junto al teléfono, hasta que al timbre se le diera por sonar.

REPARTO DE BOMBONAS DE GAS.


Por los años 60, también asume Agustín Rivero el despacho o reparto de Bombonas de Gas por todo el pueblo de Maspalomas y, las primeras instalaciones turísticas; como almacén hace uso del pajar de la Burra de Periquito Rivero.

En los primeros tiempos del reparto de Gas, lo hacía el propio Roberto Rivero, en el sillín de su bicicleta, a los hogares más cercanos: Maspalomas y El Lomo; más tarde, cuando tuvo la oportunidad de conducir un Commer de tres plazas y, con tan sólo doce -12- años, reparte Bombonas en los pueblos de El Tablero y Ayagaures.

Todo esto antes que adquirieran un Ford Transit mixto, que resultó ser la panacea, ante las penurias vividas anteriormente.

LA GASOLINERA.


La labor de un emprendedor consiste (digo y creo yo) en otear el horizonte, ver qué servicio no existe en tu entorno y ponerte a ello (hoy se llamaría "Estudio de Mercado"); Y esto es lo que hacía Agustín Rivero. Por ejemplo: al no haber una Gasolinera en Maspalomas que atendiera a los pocos vehículos que la transitaban después de atravesar un largo y tortuoso tramo de carretera, monta una Gasolinera "muy sui géneris", como ya adelantábamos, consistente en bidones, de los que se extraía el preciado líquido, a manivela.

Cuando el despacho era al por menor y en una botella, para uso de los Quinqués -de mecha-, lo hacían chupando por la manguera (y sabía a rayos), según nos cuenta Marisol Rivero.

Y de sacar el petróleo de un bidon chupando por una manguera que sabía a rayos para llenarles las botellas para los clientes para el Quinqué (de uso en todos los domicilios maspalomeros, junto con las luces de Carburo o, simplemente velas "Elefante".)

Fallece Agustín Rivero de manera prematura a la edad de 50 años, pero lo hace después tener la satisfacción de ver inaugurada la "Estación Disa Maspalomas", frente mismo a lo que hoy es el Hotel Buenaventura Playa, inauguración que tuvo lugar en noviembre de 1967.

Aquellos inicios rudimentarios quedan atrás, ante unas instalaciones totalmente innovadoras, dónde se unifica Gasolinera y reparto de Bombonas por todo Maspalomas y zona turística Maspalomas Costa Canaria.


Agustín Rivero acoge como colaboradores en esta atractiva iniciativa a sus hermanos Juan, Guzmán, Enrique y Ceferino; y cuando Roberto Rivero coge las riendas de la empresa que sigue a nombre de Pino Rodríguez Vega, lo hace en compañía de sus hermanos: Perico Agustín y Cialo.

Y atrás quedan también aquellos inicios en que Roberto llevaba Bombonas a los hogares de San Fernando y alrededores, en el sillín de su bicicleta.

 EL TRIPITA SECA Y LA PANADERÍA MASPALOMAS.

Del dinero que lográbamos de nuestros padres -un duro ya era una cosa seria-, nos daba para comprar la entrada al cine de Lata "El Tripita seca" y algunas chuches en la Tienda de Amelita Rodríguez, junto a la Panadería.

Y, según nos cuenta Roberto Rivero, si invertíamos en un bocadillo de pan calentito: "la mantequilla te -escurría- por las manos".

Como miembro de familia emprendedora, el hermano de Pino Rodríguez, Marcial, casado con Pinito Vega (una de las Chicas del Charco), como las llamábamos en mi casa -la de Josefita López-. montó un Bar, que tuvo mucho éxito (lo adoptaron como club), entre los Camareros y Cocineros de las primeras instalaciones turísticas: La Rotonda, el Hotel Folías, etc.
 
EL TRASPORTE DE JÓVENES AL CINE Y A LA SOCIEDAD DE PEDRO VEGA.

A propósito del Ford Transit mixto, Agustín Rivero, cuando la jornada laboral terminaba, lo aprovechaba para, a cambio de unas perrillas, trasladar hasta el Tablero al cine o Bailes de la sociedad de Pedro Vega, incluso hasta el cine de Arguineguín, a los jóvenes maspalomeros.

Al ser  mixto, la parte trasera estaba totalmente despejada -para las bombonas-, y, entre los muritos laterales y unas cajas que el colocaba como asientos, satisfacía el único recurso de fin de semana que teníamos. Llegaba el caso en que habíamos demasiados en espera y se tenían que dar varios viajes hasta que nos trasladaba a todos. ¿Cómo sardinas en lata?..., No, lo siguiente!!, pero a gusto.

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Para ir finalizando y, como ya dijimos: "tó se pega", los hijos de Don Agustín Rivero Miranda y doña Pino Rodríguez Vega fueron alumnos aplicados en las enseñanzas de sus padres, baste decir que la Dulcería "La Rosa de Oro" que regenta Marisol es una de las más populares de Maspalomas y su zona turística y, el "Bazar Ani" es el comercio archiconocido dentro y fuera de Gran Canaria, imprescindible todo el año por su Mercería y, en épocas puntuales, como: Fiestas de todo tipo; Carnavales; Halloween; GayPride; etc. imprescindible también por su oferta de Disfraces, Maquillajes y todo tipo de complementos.
 
En lo que respecta a Roberto y Perico "el Tinta", ya disfrutan de una merecidísima jubilación y, Karana continúa en la Estación Disa Maspalomas, con la labor y el conocimiento que le transmitieron sus padres y hermanos.

Hasta aquí, sólo un pequeño bosquejo de una historia, que los descendientes de la familia Rivero-Rodríguez, se encargan, felizmente, de ir complementado día a día.

Fuentes:
Marisol y Roberto Rivero Rodríguez.
Miguelito Rodríguez Ramírez.
Enrique Rivero Miranda.