Por
Pedro José Franco López
Roque
Nublo de Gran Canaria/2020
Premio
"Raíces/2019"
Después de cincuenta -50- años, el actual Supermercado
"Arosan", del Poblado de San Fernando, conserva intacta la esencia de
aquella entrañable Tienda de Aceite y Vinagre que le precedió en el tiempo.
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Por finales del pasado mes de mayo, se
cumplían 50 años de la llegada al Poblado de San Fernando de Maspalomas de la
familia Santana Trujillo. (Don José Santana -Pepito Santana- y doña Andrea Trujillo
(Andreíta).
Andrés y Roque, el segundo y el último
de los hijos de la saga familiar y actuales regidores de aquella entrañable
Tienda de Aceite y Vinagre, hoy convertida en "Supermercado "Arosan", tienen clara la fecha
de llegada al Poblado, porque nunca se les va a olvidar que tuvo lugar en el
transcurso de las Fiestas Patronales de Maspalomas en honor a San Fernando del
año 1971.
Los orígenes del Supermercado
"Arosan", son los de aquellas entrañables Tiendas de Aceite y Vinagre,
de las de "a fiao", en las que
podías encontrar "desde una alfiler hasta un elefante" y a Pepito
Santana y Andreíta Trujillo no les era ajeno el oficio, porque ya traían la
mochila llena con las experiencias y vivencias adquiridas en las otras Tiendas
que tuvieron, la primera de ellas en los años 1955 y 1956 en las Cuarterías de
"Las Carpinteras" y durante diez años (de 1960 a 1971), en las
Cuarterías de "El Gavioto" (inmediaciones de Barranquillo del Horno).
Y es que al ser Pepito Santana el Encargado
-de
cabecera- de las plantaciones de
tomateros del exportador Juan Mayor Martín, su trayectoria -y la de la unidad
familiar-, fue un peregrinar por las Cuarterías de Las Carpinteras, Barranco de
Balos, Cruz de Jerez, las Huesas y, finalmente en Barranquillo del Horno; ya
hablaremos que, mientras habitaban en este último enclave, ejercía de Encargado
en las plantaciones de Montaña Blanca.
Aquellas experiencias y vivencias de las
que hablábamos, las quisieron trasladar a su Tienda del Poblado, pues si las
entrañables Tiendas de Aceite y Vinagre que salpicaban todos los pueblos
canarios, eran "el punto de
encuentro ", dónde la ciudadanía "mataba"
el poquísimo tiempo de asueto que tenían, pues el trabajo que les ocupaba de
sol a sol, les dejaba un corto resquicio al atardecer y, los sábados por la
tarde, después de recoger el sobre con la paga salarial.
Y si interesantes y de alto valor
historiográfico eran las de los grandes pueblos y ciudades; mucho más, y con
diferencia, eran las Tienditas de las Cuarterías; dónde se cultivaron Pepito y
Andreíta y, aquello debía ser historia de la buena, anécdotas de las excelentes
y dimes y diretes de lo más exquisito.
Pepito Santana, cuando inicia su peregrinar
por las cuarterías del sur grancanario, procedía de La Pardilla y Andreíta de
las Remudas; habiendo unido sus vidas en la Basílica de San Juan Bautista de la
ciudad de Telde (ciudad de los Faycanes), cuando llegan al Poblado de San
Fernando, ya contaban con cinco hijos -todos varones-: Pepe, Andrés, Carmelo,
Tomás y Roque que, por aquel entonces contaban con 25, 23, 20, 16 y 14 años
respectivamente.

La Vivienda que ocupan en el Poblado es
una de las que dan para la Plaza, (una de las que contaban con espacio extra
para negocio o uso público) y, que hasta poco antes estaba dedicada a Oficina
Municipal del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana (la primera
descentralización del Ayuntamiento), muy popular en el mundo empresarial,
económico y político, pues era dónde se recepcionaban y tramitaban los primeros
expedientes de obras y edificaciones de la industria hostelera, consecuencia
del Concurso Internacional de Ideas Maspalomas Costa Canaria.
Es ahí donde se monta una pequeña tienda
que, desde el principio conservó la filosofía popular y entrañable de las
Tiendas de antaño; muchos recordamos que, principalmente los viernes y sábados,
se habilitaba un hueco en el pequeño mostrador para servir algunos roncillos y
cervecitas acompañadas de aceitunas -escachás- y queso semiduro.
Es más, si un domingo o fiesta de
guardar, en que estaba cerrada, se te ofrecía algo al momento de montar la
mesa, le tocabas (por la puerta de atrás) y, Pepito o Andreíta, te atendían
cordialmente. Y, los que estábamos siempre "trajiniando" en Fiestas y
Verbenas, sabíamos que a cualquier hora podíamos ir a comprar lo que se
necesitaba; yo, particularmente recuerdo ir a comprar velas -del Elefante-,
para los Monumentos de Jueves Santo, a horas bastante intempestivas.

En el transcurso de 50 años (1971-2021)
la Tienda (ahora supermercado "Arosan", (cruce de palabras con los
nombres de Roque y Andrés); no ha perdido nada de la principal esencia de los
inicios; se encargan muy mucho de ello Andrés y Roque -Roque y Andrés-, con el trato
afable y cercano, convirtiéndose además día a día en informantes de la última
noticia de la "gente del pueblo" y, apegados de siempre a las prensa
escrita y la última noticia "caliente" radiofónica, comparten el
acontecer nacional e internacional con todos los clientes y, si se tercia,
también lo debaten.
Dicen que la buena comida de un
restaurante de carretera se detecta por la cantidad de camiones o furgones profesionales
que hay en su aparcamiento. En "Arosan", la calidad de sus bocadillos
se detecta nada más ver los coches de la Policía, Cruz Roja, Protección Civil,
etc., que, a primera hora hacen cola para encargar sabrosísimos bocadillos de
toda clase de embutidos, aderezados con atún y capullos de fresquísimos berros;
todo ello "made by Roque" que, con rotulador rojo y sobre papel
de aluminio, le hace un guiño a su hermano Andrés, para que sepa cuanto cobrar
al pasar por caja.
Nos recalcan Andrés y Roque que sus
padres, hasta de la tiendita más alejada y recóndita que tuvieron, siempre
pagaron religiosamente las contribuciones o impuestos establecidos y nos
muestran orgullosos las pesas, que había que llevar cada año al Ayuntamiento
cuando venía un inspector, para calibrar el peso; dejando constancia en la
parte baja de cada una de ellas el cuño estampadado sobre estaño; además,
conservan aquellas medidas de capacidad para líquidos, que se denominaban "el
Cuartillo", el cuadradillo de madera de un metro, para medir cintas y
otros enseres de mercería y, en relación con la mítica Báscula que guardan con
celo y que hace de logo del Supermercado "Arosan".
Nos dicen que, en
su bandeja de latón, llegaron a pesarse algunos recién nacidos de El Poblado
que, hoy en día, peinan canas y son hasta abuelos o abuelas.
PEPITO SANTANA "EL ÚLTIMO DEL GAVIOTO".
Las Cuarterías de "El Gavioto"
estaban en las inmediaciones de lo que ahora conocemos como: C.C. La Sandía;
Aptos. Horizonte; Aptos. Don Pedro; las primeras Oficinas Mples. de San
Bartolomé de Tirajana, etc. y allí vivía la unidad familiar; aunque Pepito a
principio de los setenta ejercía de encargado de las plantaciones del Conde, en
Montaña Blanca.
La expansión de la urbanización
turística ya acuciaba y se procedía al desalojo de las Cuarterías de toda Playa
del Inglés, incluida las de "El Gavioto". Cuando sólo queda por desalojar la vivienda de Pepito Santana y
Andreíta Trujillo, éste recibe la orden don José Borrego (encargado del conde)
de desalojar urgentemente y mudarse a las Cuarterías de Montaña Blanca, pues
allí era dónde ejercía su trabajo.
Pepito Santana le contesta que; "ni
hablar, no me voy!!", que él si se muda es a las Viviendas del Poblado de
San Fernando, a lo que Borrego, también tajantemente le manifiesta que tiene
que mudarse a Montaña Blanca.
La pugna llega al extremo en que Pepito
Santana y su familia manifiestan solemnemente que: "o se mudan al Poblado
de San Fernando o se quedan en Playa del Inglés -El Gavioto-".
Ante las posturas férreas de uno y otro,
interviene en calidad de Alcalde y Mayordomo del Conde don Enrique Jorge García
y da la irrefutable orden de que la familia Santana Trujillo se mudara a las
viviendas del Poblado de San Fernando, como así fue y, como ya hemos dicho, la
mudanza tiene lugar en la semana del 24 al 30 de mayo de 1971.
Este artículo viene germinándose desde
que Roque y Andrés nos dijeran que en mayo, por las Fiestas, cumplirían 50 años
en el Poblado. Bien es cierto que el homenaje y la celebración tenía que haber
sido pública y en el transcurso de las Fiestas Patronales de Maspalomas, con
doble página en el Programa de Actos (como solían tratarse estas efemérides),
pero como las cosas han sucedido de aquella manera, que ya todos sabemos, hemos
tratado de suplir las carencias insertando la noticia en nuestro Blog.
Aunque también y todo hay que decirlo,
desde principios de este año 2021, -el
incombustible Arístides Navarro-, vecino del Poblado y amigo común de
Andrés y Roque, nos indica que se le debería hacer un reconocimiento a "los
chicos de la -Tienda del Pueblo-" por la encomiable y exquisita
atención que tuvieron para con la ciudadanía durante los días más crudos del
confinamiento por la pandemia por el COVID.
Y es que desde el 15 de marzo de 2020,
en que se inicia el Confinamiento por la
pandemia de COVID-19 en España, el
Supermercado "Arosan" o sea, Roque y Andrés -Andrés y Roque- y sus
hermanos y sobrinos que siempre estuvieron prestos a echar una mano cuando se
terciara, prestaron un servicio abnegado a la ciudadanía, cumpliendo en todo
momento los horarios a que, de siempre, nos tienen acostumbrados y cumpliendo y
haciéndonos cumplir a los clientes, las Normas establecidas por las autoridades
sanitarias.
Es por eso que: FELICIDADES!!,
que sea por muchos años más y, GRACIAS!! por todo y por tanto.
mayo/junio de 2021