domingo, 27 de diciembre de 2020

EL FARO DE MASPALOMAS SE PONE A PUNTO PARA LAS CAMPANADAS DE FIN DE AÑO.

 

Por Pedro José Franco López
Roque Nublo de Gran Canaria.
Premio "Raíces/SBT".

Para ello y con la colaboración del Ejército español, se ha desmantelado su parte superior para someterlo a una minuciosa limpieza y para el montaje del reloj que marcará las doces campanadas de Noche Vieja y que dará paso al espectáculo para recibir al 2020, dirigido a un mercado potencial de 10 millones de espectadores. 

Si acaso en estos días haya sido fotografiado más que nunca el Faro de Maspalomas, emblema junto al Roque Nublo de la isla de Gran Canaria y, por supuesto de la zona turística de Maspalomas. Y no es para menos porque no se ve todos los días el desmantelamiento de una obra tan emblemática, como si de un puzle o castillo de “Legos” se tratara.

El propósito de la Concejala de Cultura y Patrimonio del ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana,  doña María Elena Santana y la consejería de Turismo del Cabildo de Gran Canaria, don Carlos Álamo, no es otro que el de someter a una exhaustiva limpieza la estructura superior del Faro e insertar entre su cantería los logos promocionales de Gran Canaria y Maspalomas, pues se estima un gran impacto promocional para la noche del 31 de diciembre.

El desmontaje y montaje de la parte superior de la Torre del Faro, no ha contado con los parabienes distintos colectivos de la zona, por la falta de respeto hacia una obra centenaria y emblemática de Canarias, así como los riesgos que se han corrido en el desmantelamiento y traslado, parece ser sin las debidas precauciones.

Para el traslado se ha utilizado un Helicóptero CH-47D, del Ejército norteamericano, -por esto días en el Aeropuerto de Gran Canaria-, de dos hélices o rotores, diseñados para transportar pesadas y voluminosas cargas; son muy estables y no necesitan la hélice de compensación del par motor. Estos rotores pueden ir montados tipo tándem (en los extremos del fuselaje), tipo transversal (a los lados del fuselaje) o tipo coaxial (un rotor sobre otro).

 Los negacioncitas de toda la vida han puesto el grito en el cielo, con los cansinos, demagógicos y, repetitivitos argumentos de que si en estos momentos era necesario acometer este gasto, máxime cuando no estamos a "0" turismo en Maspalomas.

Por la consejería de Turismo del Cabildo de Gran Canaria el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana manifiestan que este gesto es una manera de celebrar el que las primeras Vacunas anti-Covid ya llegaron a Canarias y, son una firme promesa de que la situación se solventará a la mayor brevedad.

En fín una obra de ingeniería digna del s.XXI y, se espera que si espectacular fue su montaje, expectación al máximo será el ensamblaje definitivo, previsto para la tarde del martes, día 29 de diciembre.

miércoles, 23 de diciembre de 2020

MASPALOMAS Y TABLERO: NAVIDAD EN BLANCO Y NEGRO.

MASPALOMAS Y EL TABLERO: LAS "COMEDIAS" DE NAVIDAD

EN BLANCO Y NEGRO.

Por Pedro José Franco López
Roque Nublo de Gran Canaria
Premio "Raíces/SBT"

En los años 60, el Belén Viviente de Maspalomas aglutinaba en cada representación a la casi totalidad de los jóvenes del pueblo.

Los ensayos, en el interior de la propia Iglesia de San Fernando, era la gran diversión de los jóvenes de octubre a diciembre.

Como no podía ser de otra manera, en estas fechas forzamos la memoria de los maspalomeros de antaño para poner en valor, a la vez que sean de dominio público, aquellas obras de teatro navideñas que se celebraban en Maspalomas finalizando la década de los sesenta del siglo pasado (el próximo año se cumplirán cincuenta años de aquella primera experiencia). Ahora se llaman “Belenes Vivientes”, en el mundo del teatro clásico se les denomina “Autos Sacramentales”, pero por aquella época las llamábamos “Comedias de Navidad”; con el nombre específico, en Maspalomas, de “Divino Acontecimiento”.
 
A decir verdad, los verdaderos inicios fueron por el año 1.962, de la mano de Goyita González Valerón, una maestra que impartía su magisterio en Maspalomas y se implicaba en el quehacer socio-cultural de los jóvenes y años después, impulsado por el párroco Manuel Montesdeoca, se retoma la iniciativa, convirtiéndose los jóvenes maspalomeros en unos de los auténticos pioneros de los "belenes vivientes" grancanarios. 

En la Maspalomas de 1.967 se llegan a congregar hasta más de un centenar de “actores”, lo que quiere decir que, teniendo en cuenta la población  maspalomera de la época, era la práctica totalidad de la población juvenil y bastantes mayores que se sumaban para dar vida a María, José, Astrólogos, Ángeles, Herodes, Profetas, Reyes Magos, Pajes, pasando por el mismo Lucifer a veces y, las imprescindibles posaderas y pastores; éstos últimos recitando poesías y cánticos que proponían los maestros en la Escuela; los ensayos tenían lugar en el interior de la propia Iglesia de San Fernando, de octubre a diciembre de cada año, convirtiéndose para estos efectos en una especie de club juvenil, con los parabienes del párroco don Manuel Montesdeoca. 

Como la experiencia y referentes eran nulos, los textos eran extraídos de Libros de Misa y el resto pura invención colectiva; el lugar de las representaciones era el patio de recreo, anexo a la Escuela y la propia Iglesia del Poblado de San Fernando y como escenario de las distintas secuencias, una sucesión de montículos y pasillos fabricados con cajas de tomates, que nos prestaban los encargados de zona de los exportadores: Míster Pilcher y Juliano Bonny; hasta 10 camiones de cajas llegaron a necesitarse en alguna ocasión. 


Los papeles se repartían  al azar y según peticiones; puestos a repartir, el de coordinador y director, le tocó al que suscribe que, pecando de atrevido, le indicaba a Josefita López, cómo debían ser los trajes que debían lucir cada uno de los personajes. El “taller de costura” era el inmenso patio de lajas de su casa de labranza y los “costureros” eran los propios “actores”, todos ellos coordinados por mi madre, que hacía un hueco en sus clases de costura. 


Los “actores” del Belén Viviente que hacían de Reyes Magos, tenían asumido que el día de Reyes debían asistir, con el vestuario a Misa, la “presidían” en un lugar privilegiado y, hacían el besapiés al Niño Jesús, como todos los asistentes. 


Como época en que los trabajos de aparcería estaban en pleno apogeo era bastante numeroso el grupo de vecinos que se congregaba a contemplar estos Belenes Vivientes, tal es así que en más de una ocasión, el párroco (Don Manuel) celebraba la Misa del Gallo en el exterior de la Iglesia, en la mismísima cueva que hacía de Portal de Belén, junto a la Virgen María, San José, el Niño, los Reyes Magos y sus Pajes. 

En las distintas ediciones, se alternaban los personajes y el que fue San José pudo llegar a ser Rey y que el que hizo de Herodes, pudo llegar a ser apuntador y la que atendía una posada en el 67, pudo llegar a ser el mismísimo demonio en el 68. 

Con el tiempo, la vestimenta y accesorios se  fueron aumentando y complementando; tanto es así que en el verano del 68 se recaudaba dinero para sufragar gastos a la salida de las Misas, que era cuando los turistas de Las Palmas llenaban el templo y la plaza de San Fernando. 


Como no se recaudaba lo suficiente, un grupo de jóvenes, fuimos a la casa del Conde de la Vega Grande, para pedirle colaboración y éste nos dio una tarjeta para ir al Kilo de San Bernardo a comprar telas, complementos y artilugios de atrezo de toda clase. 


También se celebraban Belenes Vivientes en el pueblo de El Tablero, coordinado y dirigido por el entusiasta Juan Vega; además, se dio la circunstancia que, en 1970 el Párroco y un grupo de jóvenes solicitó  que fuéramos los de Maspalomas a escenificar "Divino Acontecimiento" al Tablero, pero, pensándolo mejor, se decidió hacer un reparto de papeles entre jóvenes de los dos pueblos. 

Así tuvimos que si San José era maspalomero, la Virgen era del Tablero; que si Herodes era de Maspalomas, su mujer y esclavos deberían ser del Tablero y que los Reyes de Oriente y sus pajes, deberían ser chicos de los dos pueblos también. 

 

El resultado de esta iniciativa que, aún hoy en día se comenta entre varios corrillos, tuvo un resultado muy feliz y causó muchísima expectación el que jóvenes de dos pueblos con una fama (supuestamente) de rivales y mal avenidos (como todo vecino que se precie), se unieran en un gesto de buena vecindad durante dos meses para escenificar un Belén Viviente en el interior del templo parroquial de la Santísima Trinidad. 

La convivencia durante casi dos meses, mientras duraron los ensayos, fue fantástica y, una experiencia muy válida para repetir hoy en día, afrontando juntos los jóvenes de dos pueblos vecinos iniciativas de cualquier rama de las artes, el deporte, la solidaridad o la cultura en general. 

No podemos dejar de reseñar en esta columna aquella Obra de Teatro de espíritu navideño representada en 1.979, llamada: "Algo para contar en Navidad", de gran éxito y aceptación, por lo innovador que resultaba la modalidad de "Teatro, dentro de Teatro"; y es que,  mientras el histérico director repasaba el último ensayo, le traen a una indigente inmigrante encontrada en la calle a punto de parir y lo hace en lo que iba a ser la cueva del Belén, echando una mano algunos actores entremezclados en el público. Mensaje totalmente válido para hoy, que hace treinta y siete años era toda una premonición de los aconteceres mundiales de hoy en día. Y, memorables también aquellas representaciones de las que casi se cumple el medio siglo de historia. 

Desde los años 80 y hasta la actualidad, surgieron varias iniciativas respecto a la actividad teatral navideña, entre ellas la de aquel grupo de teatro que formara Sito Rivero y que representó: "La Historia de la Salvación"; últimamente y, en años alternos, hemos podido disfrutar de una especie de macro Auto Sacramental llamado “De Belén vino la Luz”, que coordina y dirige el entusiasta Adán Verde Ojeda, a la vez que es autor de la letra y compleja escenografía; se basa, principalmente en el trabajo y desarrollo comunitario de colectivos de mayores y jóvenes, así como también de carácter solidario, ya que participan ONGs radicadas en Maspalomas y resto del municipio de San Bartolomé de Tirajana, aunque para este año, que sepamos, no está prevista ninguna representación. 

Un encomiable gesto sería rescatar esta propuesta de Adán Verde y, en 2017, unirse los pueblos del Tablero y Maspalomas a fin de conmemorar el cincuenta aniversario de aquellas pioneras "comedias" de Navidad, con representaciones en cada uno de los pueblos, por supuesto, con la participación e implicación de las instituciones y las dos Parroquias. Dicho queda.



miércoles, 16 de diciembre de 2020

EL CARBONO 14 SITÚA AL YACIMIENTO "PUNTA MUJERES", DE MELONERAS, EN EL Siglo VII (d.e.)

Por Pedro José Franco López.
Premio "RAÍCES/SBT"
ROQUE NUBLO DE GRAN CANARIA.
 
Sin lugar a dudas, por nuestra parte, "Punta Mujeres" es el Yacimiento más visto de toda Canarias.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0 
  

Frente mismo al Faro de Maspalomas y, en el centro neurálgico y exclusivo de Meloneras; dónde se ubican los más lujosos hoteles y villas de toda la zona turística "Maspalomas Costa Canaria"; dónde se rezuma atractivo,  opulencia y estilo; junto a un Boulevard repleto de tiendas de diseño, prestigiosas joyerías y elegantes boutiques y una selecta y refinada red gastronómica, digna del mejor gourmet, surgen desafiantes, los restos de una vivienda aborigen y restos de otros habitáculos; datada en el siglo VII (d.e.), incluso se han detectado en su entorno, nidos de ametralladoras y trincheras militares de los años 40 del siglo XX.

Para entrar en situación, digamos que, hace más de 1500 años un grupo de norteafricanos pisaron playa en Gran Canaria, bien por voluntad propia o desterrados del continente, pero en cualquier caso con la firme voluntad de quedarse para siempre. Y, siglo tras siglo, no fueron pocos los que lo hicieron por las costas del Municipio de San Bartolomé de Tirajana; prueba de ello es el semillero de yacimientos que se encuentran en las costas tirajaneras, desde el mismísimo Faro de Maspalomas hasta Arguineguín, llegándose a asegurar que casi todo el pueblo de El Pajar está levantado sobre un poblado indígena; así tenemos: Lomo Galeón y Los Llanillos, El Pajar ó Santa Águeda, Las Crucitas, Barranco del Toscón, Barranco y Montañeta de La Jarra, La Lajilla,  Barranco de El Salobre y de El Hornillo, Pasito Blanco, Montaña La Arena, Las Crucitas, Llano de los Militares y tantos otros.

Situándonos en la costa eminentemente maspalomera y, para imaginarnos el trasiego que hubo en algún momento de la historia prehispánica por estos lares, baste enumerar los yacimientos hallados en el entorno: Las Meloneras, Viviendas de Lomo Perera -hasta una treintena de casas aborígenes se han llegado a contar; Necrópolis de Maspalomas, con 141 inhumaciones y un osario en cistas y, que el Carbono 14 data los restos entre los siglos X y XV; Pocillo Real en Meloneras, Concheros en las Dunas de Maspalomas, y, el yacimiento que nos va a ocupar: Punta Mujeres.

Teniendo en cuenta que las arribadas a tierra firme, evidentemente, eran por la costa, aquí adecuaban sus aposentos un tanto provisionales, pues el alimento estaba condicionado a la pesca y el marisqueo, por lo que no les quedaba otra que atravesar la cuenca de Tirajana, la de Arguineguín, el valle de Los Tirajanas o las cresterías de Amurga, dónde iban a disponer de abundante agua, pastos para el ganado y excelentes tierras de cultivo, conformando unos habitáculos casi siempre cuevas naturales o labradas a mano, que aprovechaban tanto para vivir, como para morir.

Para mayor abundancia, el prestigioso investigador Simón Benítez Padilla se encuentra con unos textos que dicen: "...,sobre el delta y en la playa, levantaron los indígenas sus rústicas construcciones de piedra seca, acarreando el material del mismo cauce del barranco y utilizando el ramaje de árboles y palmeras para cubrir sus viviendas. como abrevadero; El Charco de Maspalomas atraía asimismo una porción de volátiles y cuadrúpedos que en el sacian su sed y se exponen a las artimañas del astuto cazador...".

Además, René Verneau, compara ciertas construcciones de Maspalomas con las de Arteara: "... a ciertas construcciones en forma de goros, se las ve también en Arteara y, más abajo, en el fondo del barranco, cerca de Maspaloma...”

San Bartolomé de Tirajana, estaba cantado, al ser el Municipio con más superficie y costa de toda la isla de Gran Canaria, tiene catalogados por el Cabildo y a fecha de 2018 ciento sesenta y siete Yacimientos Arqueológicos, siendo el más numérico, con diferencia, de los 21 municipios de la isla.


Y, para entrar definitivamente en situación, decir que el Yacimiento "Punta Mujeres", ubicado a unos 150 m. al oeste del Faro de Maspalomas, en dirección a la Playa de Meloneras y a escasos metros de uno de los más prestigiosos hoteles de la zona y, en el Paseo de Meloneras, es un buen ejemplo de los asentamientos costeros que, en el período prehispánico, se localizan en el litoral de Gran Canaria. Está integrado por seis estructuras domésticas, si bien en su momento debió ser un núcleo de mayores dimensiones; los aborígenes canarios eligieron este lugar para establecerse por sus buenas condiciones naturales, en las proximidades del oasis de la Charca de Maspalomas, dónde disponían de agua durante todo el año, además de caza de lagartos y aves, y pesca abundante, sin olvidar el marisqueo en la costa.

De todas las estructuras descubiertas, destaca la ubicada en el extremo sur: una construcción de planta circular al exterior, mientras que su interior se configura a partir de una estancia principal cuadrangular a la que se adosan otras de menos dimensiones.  Los trabajos arqueológicos documentaron en esta edificación abundantes evidencias de industria lítica, cerámica, así como restos de fauna marina y terrestre.

Las dataciones por Carbono 14 de restos de maderas quemadas y cenizas halladas en el yacimiento han dado como resultado los periodos de ocupación comprendidos entre los años 630- 890,  y 990-1220 y 1410-1660. Es decir, que este poblado estuvo habitado al menos entre el siglo VII y el siglo XVII, unos mil años de historia.


Los muros de piedra que se aprecian son los restos de una cocina al aire libre y una muralla, que junto a las casas, formaban parte de un poblado aborigen de unos 1000 años de antigüedad. A lo largo del tiempo, este espacio ha cambiado considerablemente de aspecto y han sido diversos los usos y aprovechamientos que han tenido lugar en el mismo, afectando a la conservación de los restos arqueológicos.

Las transformaciones más importantes de este espacio tienen lugar durante el siglo XX. La introducción de los cultivos de tomates, en la primera mitad del  siglo supuso una importante modificación del paisaje del entorno del yacimiento, llegando los cultivos prácticamente hasta la costa.

Incluso, en el entorno de la vivienda, se aprecian huellas de unas trincheras y nidos de ametralladoras, que formaron parte del programa de fortificación de la isla, desarrollado entre 1940 y 1945, en previsión de un posible desembarco aliado durante la II Guerra Mundial, intervenciones que produjeron importantes alteraciones en este yacimiento arqueológico.

Con posterioridad, en la década de 1950 se instaló en las cercanías una estación de radar y una antena de comunicaciones, que con el tiempo, lo mismo que los tomateros, dejarían su espacio a las actuales instalaciones turísticas.


El Yacimiento "Punta Mujeres" fue objeto de una intervención arqueológica y de conservación y restauración,0entre los años 2000 y 2001, localizándose los restos de seis estructuras domésticas que, a buen seguro, formaban parte de un asentamiento de mayores dimensiones, como nos muestra la recreación del poblado y su entorno, cedido gentilmente por "Arqueocanarias", dónde figura la Charca, el palmeral o bosque y "la punta", dónde 1250 años después levantaría el Faro de Maspalomas el ingeniero Juan de León y Castillo. El Yacimiento, que no se excavó e investigó del todo, dejó algunos espacios compactados, para estudio de futuros investigadores.

Y, de haberse actuado con más tino, y no destruirse tanto yacimiento, veces por las obras de un Campo de Fútbol, veces por los desmontes para un Campo de Golf y otras por ocupar espacio de un sacrosanto solar para un hotel, hubiéramos tenido en Meloneras un atractivo valor añadido y de promoción turística sin precedentes, pues indudablemente, hubiera repercutido en el empaque y solera que nos otorgaban la constatación -a pié- de una historia de siglos, diferenciándonos cualitativamente de otros destinos competitivos.

PÁGINA DE PRENSA DEDICADA AL YACIMIENTO "PUNTA MUJERES"


Esta es la página que dedicó el domingo día 13 de diciembre de 2020, el periódico "El Diario de Avisos", al Yacimiento Punta Mujeres de Maspalomas, situado en el Paseo Meloneras.

La página que se inserta en la sección "La Tronera", está coordinada por  Rafael C. Gómez León, está titulada "EL CARBONO 14 SITÚA AL YACIMIENTO "PUNTA MUJERES", DE MELONERAS, EN EL Siglo VII (d.e.)"

Según su autor, Pedro J. Franco López, si acaso éste sea el Yacimiento más visto de todo el Archipiélago Canario, no en vano está en el popular y muy transitado Paseo de Meloneras, junto a un hotel de cinco estrellas y, frente mismo al Faro. de Maspalomas.

viernes, 11 de diciembre de 2020

EL YACIMIENTO "PUNTA MUJERES", si acaso el Yacimiento más visto de Canarias.


El Diario de Avisos se hace eco el domingo, día 13 de diciembre, de  nuestro artículo sobre el Yacimiento "Punta Mujeres". 

Sin ninguna duda, el Yacimiento más visto de toda Canarias; no en vano está al aire libre y, en el mismísimo Paseo de Meloneras; frente mismo al Faro de Maspalomas y, junto a un hotel de cinco estrellas.